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Estrategias no son adecuadas para contener el alga e impedir que llegue a las playas

LAURA CRUZ

CHETUMAL, Q. ROO.- La región del Caribe, especialmente en México, es la que vive la situación más crítica por el arribo de sargazo que este año llegó en mayor cantidad a las costas.

Sin embargo, las estrategias para combatir la biomasa en Quintana Roo no son las más adecuadas para contener el alga e impedir que llegue a las playas, advirtió Héctor Hernández Arana, investigador de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur).

Reconoció que, hasta ahora, las estrategias aplicadas por los tres niveles de gobierno no han sido capaces de abordar la magnitud de impacto que tiene el sargazo en las playas de Quintana Roo.

 

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LUCES DEL SIGLO: https://lucesdelsiglo.com/2019/11/27/estrategias-no-son-adecuadas-para-contener-el-alga-e-impedir-que-llegue-a-las-playas-local/

Megaproyectos, inciden en procesos migratorios, afirma Ecosur

Texto y foto: Rosario Ruiz
La Jornada Maya

Bacalar, Quintana Roo
Lunes 2 de diciembre, 2019

Los megaproyectos, entendidos como intervenciones públicas o privadas en una comunidad, inciden directamente en los procesos migratorios: por un lado la expulsión de las personas que habitan el lugar donde se asientan y, por otra, la llegada de nuevos pobladores atraídos por la oferta de un mejor trabajo, señaló Sergio Prieto Díaz, catedrático del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) en Campeche.

En este punto coincidieron Sergio Madrid, del Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, y el periodista Raúl Benet, para quienes en ocasiones, lo que se vende como bienestar y progreso, afecta los derechos de las comunidades y su patrimonio, por lo cual hay que cuidar este delicado equilibrio para que no se convierta en otra fuente de desigualdad y pobreza.

Los tres formaron parte de las conferencias del eje académico del Primer Encuentro Cultural de la Frontera Sur Sur.Real 2019, Prieto Díaz con la ponencia De la frontera sur de México a la región transfronteriza centroamericana, y Madrid y Benet en la conferencia conjunta El avance de los megaproyectos en la península de Yucatán”.

Para el catedrático de Ecosur, las migraciones, en muchos de los casos, son forzadas por la desigualdad económica y los polos donde se gestan nuevos proyectos sin duda serán imanes de personas que buscan una mejor calidad de vida.

 

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LA JORNADA MAYA: https://www.lajornadamaya.mx/2019-12-02/Megaproyectos–inciden-en-procesos-migratorios–afirma-Ecosur

Lactancia y empoderamiento de las mujeres-madres

Por Georgina Sánchez Ramírez, investigadora del Departamento de Salud de ECOSUR. (gsanchez@www.ecosur.mx)

En la década de los ochentas del siglo pasado, el término empoderamiento cobró relevancia, dado que surgió en el panorama internacional para visibilizar la inequidad entre varones y mujeres. Hoy en día, y desde posturas feministas más críticas, el concepto se ha reconstruido considerando que el empoderamiento es algo que cada persona debe de incrementar en sí misma, y que para ello es indispensable un entorno social favorable, así como políticas públicas que lo contemplen y propicien.

En este artículo me centraré en el empoderamiento de las mujeres, lo cual significa que nosotras hemos dejado de ser vistas como objetos en beneficio de “los otros” para ser consideradas como sujetos de derechos, con sueños, realizaciones y equivocaciones, más allá de nuestras preferencias sexuales, apariencia y posición en la vida.

 

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EL SOL DE MÉXICO: https://www.elsoldemexico.com.mx/analisis/lactancia-y-empoderamiento-de-las-mujeres-madres-4518793.html

 

Lactancia y empoderamiento de las mujeres-madres

Por Georgina Sánchez Ramírez, investigadora del Departamento de Salud de ECOSUR. (gsanchez@www.ecosur.mx)

En la década de los ochentas del siglo pasado, el término empoderamiento cobró relevancia, dado que surgió en el panorama internacional para visibilizar la inequidad entre varones y mujeres. Hoy en día, y desde posturas feministas más críticas, el concepto se ha reconstruido considerando que el empoderamiento es algo que cada persona debe de incrementar en sí misma, y que para ello es indispensable un entorno social favorable, así como políticas públicas que lo contemplen y propicien.

En este artículo me centraré en el empoderamiento de las mujeres, lo cual significa que nosotras hemos dejado de ser vistas como objetos en beneficio de “los otros” para ser consideradas como sujetos de derechos, con sueños, realizaciones y equivocaciones, más allá de nuestras preferencias sexuales, apariencia y posición en la vida.

Para que las mujeres nos empoderemos, es necesario que haya cambios culturales, por ejemplo, respecto a lo que socialmente se espera de un varón o de una mujer desde que se conoce el sexo del bebé que va a nacer. Sabemos que en todo el mundo se valora más lo masculino que lo femenino, y esto se puede apreciar a lo largo del ciclo vital, pero es justamente en la etapa en la que las mujeres deciden ser madres en la que se ponen en juego ciertos elementos que operan como potenciadores o diluyentes del empoderamiento de las mujeres.

En el mundo occidentalizado, la lactancia ha sido tema de salud pública en tanto vínculo instrumental con la sobrevivencia infantil (principalmente, en regiones empobrecidas), pero no como un derecho sexual y reproductivo de las mujeres, que es el nuevo clamor de la lactancia de la nueva era, en la que entran en juego tres intersecciones: género, salud y feminismo. De acuerdo con Massó (2011), en las sociedades occidentalizadas hemos sido sistemáticamente desempoderadas del control y la autonomía de nuestros cuerpos y, por ende, se han afectado decisiones y deseos, de los que no escapan ni los partos ni la lactancia.

Esto tiene una estrecha relación con el sistema neoliberal, en el que se mercantilizan y medicalizan todos los procesos naturales del ciclo vital, entre ellos, la nutrición de bebés. En ese sentido, las empresas industrializadoras de leches de fórmula han tenido un gran impacto; recordemos, por ejemplo, el caso de la Asamblea de la Organización Mundial de la Salud de junio de 2018, en donde, gracias a que Rusia se opuso, no se echó atrás la iniciativa de promover más la lactancia materna e informar de manera fehaciente sobre las consecuencias reales de usar alimento de fórmula. No obstante, Estados Unidos no disimuló su interés por proteger a las farmacéuticas productoras de sucedáneos de leche para bebés; incluso, amenazó a delegaciones de países pobres con dejar de apoyarles militar y comercialmente si no se sumaban a la detracción de la medida (NYT, julio, 2018), en contra de lo evidente.

“Mi viaje anual es una oportunidad para enfatizar soluciones a problemas globales. Algunas veces estas soluciones involucran tecnología deslumbrante; pero casi nada tiene la capacidad de salvar tantas vidas infantiles al año como el propio milagro de la naturaleza: la leche materna” (NYT, julio de 2018, Nicholas Kristof, periodista).

La lactancia en México no ha estado al margen del vaivén de los intereses antes mencionados; las madres mexicanas, hasta principios del siglo XIX, lactaban a su gran descendencia y eran responsables de su bienestar. A finales del mismo siglo y hasta el primer cuarto del siglo XX se instaura la “medicalización de la lactancia”.

Con la “modernización” de la manera de nutrir a las criaturas ocurrieron otros cambios significativos en la crianza mexicana: la alimentación racional favoreció otras prácticas como no cargar a los bebés, no dormir con él, no arrullarlos, incluso no cantarles, lo que afectó el amantamiento” (Hausman, por Carrillo, 2008).

El lastre para la materna en México podemos mostrarlo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (2016):

A nivel nacional, solo 40.5% de los recién nacidos son alimentados con leche materna durante su primera hora de vida. La duración media de la lactancia materna es de 8.8 meses. Oaxaca es la entidad con la mayor duración (12.6 meses). De los infantes con lactancia materna, solo al 11% se les da de forma exclusiva (sin líquido o alimento) por un periodo de seis meses. Las principales razones por las que las mujeres no dieron leche materna son: “nunca tuvo leche” (33.4%), “el niño [la niña] la rechazó” (25.9%), y “estaba enferma” (14.2 %).

En la actualidad, la lactancia no tiene el mismo significado para todas las mujeres mexicanas. Las mujeres rurales y, sobre todo las de origen étnico, son quienes tienen una mayor inclinación por la lactancia y el parto natural, pero también en ese sector se concentra el mayor número de muertes maternas, desnutrición y de mujeres unidas sexualmente contra de su voluntad.

Las mujeres más occidentalizadas que reivindican la lactancia materna, no solo se plantean la sobrevivencia de la nutrición física de las criaturas, sino la relevancia a nivel de apego e impronta con su bebé como un derecho humano para ejercerlo en cualquier espacio, bueno para la salud de la madre y no solo para la criatura. Nutrición en el terreno anímico, emocional y vital.

Sin embargo, quienes quieren lactar, sobre todo en las grandes urbes, se enfrentan a la doble moral, debido a que muestran sus senos; en las redes sociales hay un continuum de denuncias de mujeres que son violentadas, incluso por autoridades al estar lactando a sus criaturas (como el reciente caso ocurrido en el Museo de Arte Moderno en la Ciudad de México); hasta ha habido intentos para prohibir lactar en público en regiones como el Bajío y el Norte de México, pero nadie se escandaliza de los anuncios de lencería o de los calendarios en los que aparecen mujeres exhibiendo sus senos.

Es necesaria una agenda de la lactancia para México dentro del rubro de economía de los cuidados sobre crianza, en general, y lactancia, en particular, para la centralidad en las mujeres como poseedoras de un territorio corporal autónomo, con una gama de protecciones sociales y respaldadas por la ciencia con perspectiva de género que permita tomar las mejores decisiones para ellas y sus criaturas, y el correspondiente respeto a la maternidad desde una mirada social y no instrumental ni discriminatoria.

Las mujeres deben poder amamantar en cualquier lugar y debe haber conciliación entre el trabajo y la vida familiar para que las criaturas tengan una alimentación a libre demanda y obtengan una lactancia suficiente y necesaria. Como sociedad debemos apoyar, defender y motivar el hecho de lactar de manera comprensiva, cómplice y sororal con quienes decidan hacerlo; esto puede ser una de las mejores vacunas contra la violencia y una de las mayores afirmaciones de nuestro poder como mujeres todas.

Foto: Cortesía de Lactanciamos AC

Santuario del Manatí al borde del descuido

Aproximadamente desde hace 10 años se desconoce cuál es la situación en la que se encuentra este sitio, así como la población de manatís que habitan en el sitio, esto se debe a que en el lapso de tiempo mencionado el lugar no ha sido estudiado.

La investigadora del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), Janet Padilla Zaldívar, explicó que esta situación se dio porque no se cuenta los recursos económicos suficientes para hacer el tipo de investigación que se requiere en el cuerpo de agua.

 

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https://www.meganews.mx/quintanaroo/santuario-del-manati-al-borde-del-descuido/

 

 

Posdoctorante de ECOSUR participa en el Primer Foro Anual de Posdoctorantes Indígenas

Como parte del Programa de Estancias Posdoctorales para Mujeres Mexicanas Indígenas en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM -por su sigla en inglés-) y bajo la premisa de que es “un programa único en el mundo para investigadoras indígenas”, se llevó a cabo el Primer Foro Anual de Posdoctorantes Indígenas en la Ciudad de México los días 11 y 12 de noviembre.

El programa apoya actualmente a un total de 12 científicas de las etnias maya, otomí, tzeltal, mazateca, ñuu savi, mam y binni za´a, integradas por periodos de tres años a diversos centros de investigación de alto nivel en todo el país, entre ellos, El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) alberga a dos oaxaqueñas; una en la Unidad Campeche y la otra en la Unidad San Cristóbal.

En el caso de la posdoctorante adscrita al Departamento de Salud en San Cristóbal, Gabriela Martínez Aguilar,  se encuentra en el Proyecto “Elaboración de la Base de Datos de las Medicinas Tradicionales del Distrito de Tlacolula de Matamoros, Oaxaca, Mexico, desde el Enfoque de Género y la Etnobiología”, se integra además dentro de las actividades académicas del Posgrado, así como en la contribución científica por medio de la investigación a partir del Enfoque de Género bajo la responsabilidad de Georgina Sánchez Ramírez, investigadora del Departamento de Salud.

Intervención de la Posdoctorante Gabriela Martínez durante el Foro.

Impulsado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, el International Development Research Centre de Canadá y el Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social, el Foro tuvo como finalidad construir capacidades entre las mujeres indígenas para que se conviertan en líderes en estos campos del conocimiento y con ello aplicar su experiencia y recursos a los retos del desarrollo nacional y local desde sus propios contextos originarios.

Entre los proyectos de investigación se encuentran temas como el cambio climático y cambio de uso de suelo en la Mixteca oaxaqueña, genes involucrados en cáncer de mama, mejoramiento de agave mezcalero, la protección intelectual en torno a los conocimientos tradicionales, entre otros.

Por último, un logro importante derivado del evento fue la conformación de una “Red de Investigadoras Indígenas” con su probable extensión hacia investigadoras indígenas guatemaltecas para su continuidad y consolidación.

Investigadoras indígenas, académicos y funcionarios de Conacyt, de México, Guatemala y Canadá asistentes al Foro.

Enlace recomendado: TV Educativa: https://bit.ly/2CYpesu

Género y otras desigualdades en la Frontera Sur de México, observaciones en el trabajo de campo

El pasado 5 y 6 de noviembre, estudiantes de la Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) realizaron la visita a campo a dos mercados de Villahermosa, Tabasco. Lo anterior como parte de las actividades del curso “Género y otras desigualdades en la Frontera Sur de México”, las visitas estuvieron bajo la coordinación de Maritel Yanes Pérez, responsable del curso en la Unidad Villahermosa.

El primer día acompañados por funcionarios del municipio de Centro de las áreas de Fomento Económico, Coordinación de Mercados, Comunicación Social y Relaciones Públicas, se hizo un recorrido a las nuevas instalaciones del Mercado Pino Suarez considerado como uno de los más modernos del país por la infraestructura y el equipo con el que cuenta; tiene un sistema de tratamiento de aguas rojas, cuentan con paneles solares, 32 cámaras de vigilancia de circuito cerrado y un cuarto de control, alberga alrededor de 700 locales de diferentes giros, cuenta con espacio de estacionamiento para 211 vehículos y se accede por medio de escaleras eléctricas y para las personas mayores hay 6 elevadores.

El martes 6, el trabajo de campo se desarrolló en el mercado provisional, las y los estudiantes realizaron entrevistas semiestructuradas a diferentes comerciantes, además de observación participante para ver si se dan o no algunas desigualdades sociales entre la población que confluye en el mercado, para este trabajo de campo, se espera tomen en cuenta los temas abordados a lo largo del curso, mediante el empleo de la perspectiva de género.

A lo largo de 5 horas las y los estudiantes tuvieron la oportunidad de entrevistar a diferentes locatarias/os y vendedoras/es ambulantes, observando también como se dan las dinámicas en cada una de las áreas y los diferentes roles que se encuentran. Al concluir las entrevistas con locatarias/os, se tuvo la oportunidad de visitar al administrador del mercado, para agradecer las facilidades otorgadas para la realización del trabajo de campo, quien nos compartió los retos que se presentan ante la inauguración de las nuevas instalaciones, la cual se realizó el 17 de noviembre.

 

Presentan libro “Más allá de la milpa, relatos de mujeres que amasan la vida”

El pasado 7 de noviembre se llevó a cabo la presentación del libro “Más allá de la milpa, relatos de mujeres que amasan la vida” escrito por Luz del Carmen Silva Pérez, Francisca Velasco López y dos investigadores del departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR): Blanca Mayela Díaz Hernández y Hugo Perales.

La presentación se realizó en las instalaciones de la librería La Cosecha, en donde los presentadores Clara Elizabeth Sotelo Paz, Juan Iván Martínez Ortega y Valeria García López compartieron con los asistentes desde su perspectiva lo que para ellos significo la obra, además compartieron experiencias con mujeres productoras de maíz, así como algunos fragmentos del libro.

Valeria García comentó que la obra “recogen la palabra de las mujeres que hacen su vida a través del maíz de manera intima, es un retrato de las mujeres que vemos cotidianamente en las calles, mercados o tianguis ofreciendo los productos derivados del maíz, escenas tan cotidianas y que sin embargo no sabemos todo lo que está detrás para que estos productos puedan llegar a nuestras manos”.

Por su parte Clara Elizabeth mencionó que el libro además de retratar y visibilizar el trabajo de las mujeres productoras de maíz, “enseña un contexto sobre los cambios en los hábitos alimenticios, la pobreza en el campo y el crecimiento de la industria de la alimentación industrial”.

Así mismo Juan Iván Martínez, técnico del Departamento de Sociedad y Cultura de ECOSUR, recalcó que, si bien durante la obra se visibiliza el trabajo no reconocido de las mujeres, al mismo tiempo “no romantiza la situación y las condiciones laborales en las que se llevan a cabo los trabajos, es un libro crítico de la realidad social”.

Esta publicación tiene como protagonistas a mujeres chiapanecas que mantienen un vínculo material y simbólico con el maíz. Ellas, amasadoras de vida, nos nutren con sus saberes sobre nuestras raíces alimentarias: herencia viva que recrean, protegen, conservan y transforman cuando elaboran tortillas, tostadas, atoles, tamales y otros alimentos derivados del maíz. La obra visibiliza a esas mujeres del campo, que representan la fuerza social y cultural gracias a la cual esta planta ancestral, que nos da identidad, tiene un lugar especial en nuestra mesa.

ECOSUR gana segundo lugar en el Premio a la Pesca y Acuacultura Sustentables 2019

El proyecto “Pesca y petróleo (PePe): línea base para el uso compartido de los espacios marinos en la costa de Tabasco”, liderado por Alejandro Espinoza Tenorio, investigador de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) en la Unidad Campeche, obtuvo el segundo lugar en la categoría de investigación pesquera o acuícola, del Premio a la Pesca y Acuacultura Sustentables 2019, que otorga la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), en coordinación y colaboración con el Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (INAPESCA), las Comisiones de Pesca de las Cámaras de Diputados y Senadores del H. Congreso de la Unión, así como la asociación de la sociedad civil Conservación y Biodiversidad A.C. (COBI).

El proyecto PePe fue desarrollado por 25 académicas y académicos de cinco instituciones —Universidad Autónoma de Baja California, Instituto Tecnológico Superior de Centla,  Universidad del Mar, Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y ECOSUR—, que colaboraron en conjunto con los actores sociales involucrados en los sectores productivos de pesca y petróleo para establecer una línea base de conocimiento sistémico que permitió entender las circunstancias actuales de los conflictos entre la pesca ribereña marina y la extracción de hidrocarburos en la costa de Tabasco. Alejandro Espinoza Tenorio, como representante de los colaboradores de PePe, recibió el premio de manos de Víctor Manuel Villalobos Arámbula, Secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, el pasado 21 de noviembre en la Ciudad de México.

En la categoría de investigación pesquera o acuícola se reconoció a personas físicas, centros de investigación y organizaciones de la sociedad civil, cuyas contribuciones a la ciencia hayan impulsado prácticas de pesca y acuacultura sustentables, incluyendo investigación básica o aplicada, que apoyen la recuperación de las especies objetivo y ecosistemas, sistemas de manejo funcional y transparente, responsabilidad social e innovación tecnológica.

La organización del premio inició en 2018 y busca reconocer a las personas cuyo esfuerzo destaque en la realización de acciones trascendentes, de innovación, impacto, mejora o buenas prácticas desarrolladas para la pesca o acuacultura sustentables, incluyendo el ordenamiento, conservación, protección, aprovechamiento y restauración de los ecosistemas acuáticos pesqueros y acuícolas, así como la generación e intercambio de conocimiento y la comercialización de productos sustentables.