Posicionamiento académico en relación a la cafeticultura mexicana: necesidades y oportunidades

Por medio de la presente, la Red Mexicana de Investigación para el Desarrollo de los Territorios Cafetaleros (REMEXCAFE), grupo interdisciplinario de académicos pertenecientes a 11 instituciones que trabajamos desde hace más de dos décadas de la mano con ejidos, organizaciones y comunidades cafetaleras, en pro de la cafeticultura sustentable nacional, manifestamos lo siguiente:

La crisis del sector cafetalero es altamente preocupante y compleja dada sus múltiples dimensiones. La producción ha disminuido de 6 millones de sacos hace poco más de 20 años (1996), a 2.6 millones en la última cosecha, según el SIAP. Esto ha causado que México pase del 6° lugar en producción mundial, al 10° en este mismo periodo, así como del primer lugar en producción orgánica  al segundo. La mayoría de las familias productoras cuentan  con pequeñas superficies, en su mayoría menores 1.5 hectáreas, teniendo rendimientos muy bajos (6 quintales por hectárea como promedio nacional) y poco valor agregado lo que provoca baja rentabilidad de la actividad. Esto causa que el 70% de las familias vivan en condiciones de marginación, situación que se agrava por manejarse el café en un mercado especulativo ajeno a la mayoría del sector productivo. Los precios actuales internacionales, menores a los 100 dólares por quintal, hacen insostenible financieramente la cafeticultura. El café ha sido además tradicionalmente un producto generador de muchas divisas. Esta situación se agrava aún más por el impacto del cambio climático, nuevos brotes de plagas y enfermedades y la falta de políticas públicas integrales y trans-sexenales. Además debido a la alta marginación, en la mayoría de las zonas cafetaleras hay múltiples problemas emergentes como la inseguridad alimentaria, delincuencia, migración, degradación del tejido social y falta de inclusión generacional.

Ante los cambios en los últimos meses derivados de la nueva administración pública, en el sector académico vemos con mucho optimismo varias áreas de oportunidad  para la cafeticultura nacional. Por ejemplo, la importancia social que se le reconoce  al sector en la Secretaria del Bienestar, el anuncio de la creación del Instituto del café por la SADER, los intereses demostrados por los gobiernos estatales, así como la reestructuración de CONACyT hacia el desarrollo de una nueva ciencia socialmente pertinente. Por otro lado, manifestamos nuestra preocupación por la exclusión del sector académico en la construcción, evaluación y mejoramiento de las políticas públicas sectoriales durante los últimos 30 años, desaprovechando así una poderosa herramienta para el desarrollo sustentable.

Sin embargo desde hace más de 20 años, académicos de diversas instituciones públicas hemos hecho esfuerzos por trabajar unidos, integrando nuestras disciplinas y articulando nuestras áreas de conocimiento. Hemos gestionado múltiples proyectos de diferente envergadura y financiamiento, que ha tenido mucha incidencia en muchas áreas cafetaleras del país. Aunado a esto, hemos estado vinculados con productores ejidales, cooperativas y familias cafetaleras, que al gestionar mejor sus cafetales, preservan la cobertura arbórea de grandes zonas prioritarias para el país, por su diversidad biológica y servicios ambientales.

 VER POSICIONAMIENTO ACADÉMICO: carta_posicionamiento

 

MÁS INFORMACIÓN: 

Obeimar Balente Herrera Hernández, (obalente@ecosur.mx), Tel. 01(967) 6749000   Extensión: 1425           

Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente,

Unidad: San Cristóbal