Prioridades de investigación para asegurar la pesca sustentable en México

Alejandro Espinoza-Tenorio
Investigador del Departamento de Ciencias de la Sustentabilidad
Grupo Académico de Manejo Sustentable de Cuencas y Zonas Costeras

La pesca en México vive momentos inciertos. En pocas décadas, la actividad pesquera pasó de ser una formidable promesa alimenticia a ser un sector con una creciente necesidad de conservar especies ecológica y económicamente clave. El dinamismo de las especies sujetas a extracción, la complejidad y el deterioro de los ecosistemas que las sustentan, así como la vulnerabilidad de la parte de la sociedad que se dedica a la pesca, parecen estar favoreciendo un contexto nacional complicado y un horizonte plagado de incertidumbres.

Este es el panorama del s. XXI y donde se inserta la investigación orientada a respaldar la sustentabilidad y viabilidad de las pesquerías. Históricamente, investigadores e instituciones académicas han trabajado para proveer de información científica la toma de decisiones sobre las pesquerías en México. No obstante, México es un país muy diverso, donde los procesos de manejo siguen distintos ritmos de avance, los cuales dependen de múltiples factores que influyen a su vez en el contexto local de la pesquería o región que se trabaje. Así, la investigación enfrenta ahora el desafío de entender las muy diferentes situaciones que viven las regiones pesqueras del país.

Afortunadamente, la gestión de los recursos pesqueros ha avanzado mucho, en gran parte por la creciente participación de la sociedad (tanto de pescadores como de organizaciones de la sociedad civil), esfuerzos coyunturales del gobierno y las crecientes capacidades académicas y técnicas de las instituciones. Gracias al camino andado, ahora sabemos que las agendas de investigación deben ser sensibles a registrar el estado de los procesos de manejo; reforzar y aprender de lo que se ha hecho bien, pero también para reflexionar sobre lo que ha fallado o las ausencias que se han obviado.

Es en este sentido que Environmental Defense Fund de México convocó a un grupo de 20 investigadores, representando múltiples disciplinas y provenientes de diversas regiones del país, al taller “Prioridades de Investigación para Asegurar la Pesca Sustentable en México” el pasado 21 de marzo de 2018 en la Ciudad de México. Este taller tuvo como objetivo principal identificar de manera colectiva las prioridades de investigación para asegurar la pesca sustentable en México.

Como primer paso, nos dedicamos a identificar las “barreras” pendientes dentro de la investigación, detectando múltiples aspectos que aún quedan por resolver y que tienen que ver con aspectos tales como el acceso y uso de la información científica, la gobernanza de los espacios marinos, la gestión de los recursos naturales y la colaboración entre actores del sistema pesquero.

Para solventar estas limitantes, durante la reunión se identificó que una línea base de conocimiento debería de empezar a constituirse a partir de temas como mejoras en la administración de los recursos pesqueros y en el bienestar de las comunidades donde habitan los pescadores, así como investigar a profundidad la comercialización, el mercado y los distintos incentivos para las capturas. Para atender estos temas, se necesitan expertos, pero también miembros de las organizaciones de la sociedad civil, pescadores, ciencia ciudadana, fundaciones filantrópicas, entre otros. La formación de alianzas será sobre todo indispensable para temas prioritarios tales como cambio climático y corrupción.

Sin duda, lo más destacado de la reunión fue la disponibilidad para observar y hacer las cosas desde una visión diferente. Hoy tenemos un rumbo un poco más claro de hacia dónde encaminar los esfuerzos de la investigación pesquera en México, de tal suerte que ayude a consolidar procesos exitosos de manejo pesquero, así como a acelerar el paso en aquellos contextos más complejos. Durante el taller quedó claro que aún hay mucho por investigar, pero también entendemos mejor el papel y responsabilidad que recae en los investigadores, así como la oportunidad que se abre para ayudar, a través de la generación y divulgación del conocimiento, a tener una pesca más sustentable en beneficio del ecosistema, de la diversidad marina y de quienes depende de ella para sobrevivir.

Ver en el Blog de EDF de México

 

Favoreciendo la negociación entre pesca y energía

Alejandro Espinoza Tenorio, investigador del Departamento Ciencias de la Sustentabilidad
Dora Elia Ramos Muñoz, investigadora del Departamento Sociedad y Cultura

En el marco del proyecto “Pesca y Petróleo: línea base para el uso compartido de los espacios marinos en la costa de Tabasco”, que lidera El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), el pasado 26 de abril se realizó el taller “Construcción de escenarios de negociación para la reducción de conflictos entre las industrias de pesca y energía en las aguas someras de Tabasco”.

El objetivo del taller fue elaborar diferentes escenarios de negociación entre los pescadores y el sector energético, para facilitar la coexistencia de ambos sectores productivos en el espacio marino que se encuentra enfrente de la costa de Tabasco.

Como parte del programa se llevaron a cabo dos conferencias, una impartidad por el doctor Edgar Ocampo Téllez del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y otra por el ingeniero Héctor Enrique Muñoz Herrera de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), las cuales permitieron reflexionar acerca del contexto actual en el que se desarrollan la pesca y la industria energética en México.

En el taller participaron actores que intervienen o influyen en la toma de decisiones sobre el uso del espacio marino entre el sector pesquero y petrolero en la costa de Tabasco. Representantes de pescadores, organizaciones de la sociedad civil, líderes de empresas y autoridades estatales y federales, de ambos sectores productivos, trabajaron en conjunto para visualizar los escenarios de negociación como en un “campo de juego” donde hay diferentes actores —árbitros, equipos contrarios, espectadores, dirigentes, e inversionistas— y con reglas explícitas y tácitas.

Se observó que cada sector tiene diferentes intereses y puntos de vista acerca de cómo se aplican las reglas, y que negociar debería partir de un sentido de comprensión de lo que hace el otro; pues los pescadores comprenden la emergencia de una manera, y la industria de extracción de hidrocarburos lo hace de otra.

Al crear un espacio de encuentro en el que todos los sectores estuvieron presentes, se evidenció cómo las interacciones entre ambos sectores están normadas por reglas —formales e informales— que permiten su existencia, aunque no siempre con las mejores condiciones para las dos partes.

Una de las conclusiones del taller es que, en este nuevo periodo de transición que propició la Reforma Energética en México, urge crear y socializar nuevas reglas, así como crear mecanismos y espacios de comunicación en los que se entiendan las particularidades del espacio marino de Tabasco, donde la pesca y el petróleo son interdependientes.

El evento se llevó a cabo en la Casa de la Cultura Jurídica de Villahermosa, Tabasco, y estuvo a cargo de la doctora Dora Elia Ramos Muñoz y del doctor Alejandro Espinoza Tenorio, investigadores de ECOSUR y colaboradores del proyecto “Pesca y Petróleo: línea base para el uso compartido de los espacios marinos en la costa de Tabasco” (https://www.pescaypetroleo.info/).

ECOSUR y el ITSCE firman convenio de colaboración en proyecto sobre pesca y petróleo

El Instituto Tecnológico Superior de Centla (ITSCE) y la Unidad Campeche de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) firmaron un convenio de colaboración en el que sientan las bases para sumar capacidades de ambas instituciones académicas para alcanzar metas coyunturales del proyecto “Pesca y petróleo: línea base para el uso compartido de los espacios marinos en la costa de Tabasco”.

Alejandro Espinoza Tenorio, investigador del Departamento de Ciencias de la Sustentabilidad y del Grupo Académico de Manejo Sustentable de Cuencas y Zonas Costeras en la Unidad Campeche, firmó como responsable técnico en coordinación con el Cuerpo Académico de Gestión Sustentable en Ingeniería del ITSCE.

La firma del convenio se llevó a cabo en la ciudad de Frontera, Centla, Tabasco, el 15 de marzo y tiene contempladas actividades para ambos equipos académicos que incluirán trabajo de campo, análisis de entrevistas y sistematización de bases de datos electrónicas, las cuales se llevarán a cabo durante el 2018.

El proyecto “Pesca y petróleo: línea base para el uso compartido de los espacios marinos en la costa de Tabasco” está a cargo del investigador Alejandro Espinoza Tenorio y es financiado por Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT).

 

 

Alimento y energía; la coexistencia entre pesca y petróleo en el Golfo de México

  Alejandro Espinoza-Tenorio
Departamento de Ciencias de la Sustentabilidad
Unidad Villahermosa

El desarrollo sustentable ha dejado de ser sólo una moda, se ha vuelto una necesidad urgente. Cada día es más evidente que, como individuos podemos darnos el lujo de diferir en muchas en opiniones y actitudes, pero que tenemos que ponernos de acuerdo en la forma en que aprovechamos los recursos naturales; es una decisión la tenemos que tomar como sociedad. Ese desafío tiene muchas implicaciones e involucra muchos intereses, pero tampoco es imposible. Históricamente la necesidad, creatividad y conocimiento han sido una fórmula exitosa para superar los retos que como humanidad hemos enfrentado.

Necesitamos alimento y energía. Ambos conforman un binomio indisoluble, un maridaje indispensable para nuestra realidad actual: cubrir las necesidades alimentarias y las energéticas necesarias para se mueva el mundo que nos tocó vivir. Las actividades que nos permiten obtener alimento y energía no son mutuamente excluyentes; ni en las decisiones globales, ni en la cotidianidad local. Para un gobernante debe ser tan importante garantizar la autosuficiencia alimentaria y la soberanía energética, como para una familia es comer y tener luz en casa.

La pesca y la extracción de hidrocarburos en el mar son un excelente ejemplo de los retos que implica la coexistencia. La primera es la última actividad humana –de gran escala– que implica la extracción masiva de organismos silvestres, y que da comida y trabajo a una creciente población costera. La segunda es la principal fuente de energía que mueve a nuestro mundo y para muchos países también representa el motor de sus economías.

México inició la segunda década del siglo XXI con cambios en el sector energético que lo obligan a replantear cómo usar y administrar el espacio marino. Esta búsqueda de competitividad condujo a un escenario con nuevos actores, leyes, tecnología, usos, intereses, y visiones. Es un momento de transición donde los antiguos esquemas de organización que funcionaron ya no operarán y por lo tanto habrá que revisar y reinventar los acuerdos, instituciones y normas. Algo es seguro, México necesita tanto de una industria energética eficiente, segura y competitiva, como de un sector pesquero organizado, económicamente autosuficiente y con una visión de largo plazo.

Alcanzar estas circunstancias de “ganar-ganar” implica a toda la sociedad mexicana. En el caso de la academia, nos corresponde crear y difundir información para que los actores involucrados tomen la mejor decisión basada en mejor información disponible.

En El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) asumimos este reto a través del proyecto “Pesca y petróleo: línea base para el uso compartido de los espacios marinos en la costa de Tabasco”, financiado dos años el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT). En este proyecto se creará conocimiento para entender las circunstancias actuales de la convivencia entre la pesca marina y la extracción de hidrocarburos en la costa de Tabasco, y así promover esquemas de planeación que propicien la coexistencia sostenible de ambas actividades productivas en los nuevos escenarios.

Ante el carácter integral del proyecto, se ha formado un robusto equipo de trabajo interinstitucional —Instituto Tecnológico Superior de Centla, Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Universidad del Mar y ECOSUR— y multidisciplinario que involucra a 21 especialistas y estudiantes de ordenamiento marino y manejo ecosistémico de pesquerías, desarrollo rural y diseño de alternativas económicas, gobernanza pesquera y políticas públicas, valoración de servicios ambientales, ecología acuática y pesquera, cultivo de moluscos, peces marinos y certificación pesquera.

Los avances del proyecto se pueden consultar en la página Pesca y Petróleo

 

La tecnología al servicio de los pescadores tabasqueños en el Golfo de México

Rodimiro Ramos Reyes
Laboratorio de Análisis de Información Geográfica y Estadística
Unidad Villahermosa

Se podría pensar que las nuevas tecnologías de información y comunicación están reservadas sólo para cuestiones académicas o para especialistas en telecomunicaciones, pero lo cierto es que en todos los ámbitos de la vida cotidiana están siendo utilizadas.

Necesitamos eliminar el prejuicio de que sólo los jóvenes son aptos en el uso de la tecnología para que las personas de todas las edades aprovechen los beneficios de ellas, y sacar provecho de las ventajas de la globalización en todas las sociedades, niveles culturales y giros económicos para erradicar el analfabetismo tecnológico.

El uso de las nuevas tecnologías de comunicación e información en las tareas productivas apoyan una mayor eficiencia y desarrollo económico tanto para inversionistas como para productores y operadores, todo ello a favor de la modernización.

Como ejemplo de este gran logro social nacido a mediados del siglo pasado y que se ha consolidado en el siglo actual, está el uso de los geoposicionadores o GPS, herramienta que ya está insertada en la mayoría de los dispositivos móviles y en algunos vehículos de última generación y que sirven para la ubicación de puntos geográficos y rutas que se deseen buscar. Si antes solo se podía contar con brújulas, ahora el GPS es lo último que un navegador o explorador podría olvidar, para ir a algún destino.

Es destacable compartir el testimonio de los pescadores de la región de los ríos del estado de Tabasco, en específico de la zona de Frontera perteneciente al municipio de Centla de este mismo estado, quienes desarrollan la pesca, su actividad económica, con el uso de GPS.

En un recorrido que realizamos por esta área pudimos observar el uso de los geoposicionadores en todas las embarcaciones, desde las más pequeñas hasta las más grandes. A pesar de que parecieran un poco difícil de manejar, los pescadores cuentan con uno de los sistemas de posicionamiento global más completos y desarrollados que les ayuda a trazar sus rutas de ida y vuelta, y saber las condiciones climatológicas en las que se encuentran estos recorridos.

Para un experimentado capitán del Golfo de México, es indispensable tener esta tecnología en impecables condiciones, pues es su segunda memoria, ya que gracias a ella puede mantener información de las rutas que ha recorrido y sigue recorriendo en busca de su sustento. Además de su GPS, el capitán cuenta en su embarcación con sus radios de frecuencia alta y baja, con la alta llega a tener una cobertura radial hasta el norte del país, lo que lo mantiene en perfecta comunicación con el exterior, cuenta también con su brújula compás, la sonda de profundidad y su libreta de anotaciones, ya que cualquier cosa puede pasar y una persona de su nivel siempre debe estar preparado.

El capitán  no tiene ningún problema al utilizar estas nuevas herramientas tecnológicas y al igual que él, sus compañeros de trabajo hacen uso de ellas, sacándoles el mayor provecho posible.

En sus viajes de 15 a 20 días por el mar abierto, Castillo se siente protegido gracias a las rutas y puntos geográficos que le son proporcionados por su GPS y con ello alcanza su meta de obtener 3 toneladas de pescado por viaje.

Nota en blog Pesca y Petróleo: