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Foro de discusión “Una mirada crítica a los servicios ecosistémicos: ¿Conservación o mercantilización de la naturaleza?” en la CDMX

Como parte del cierre del Proyecto Usumacinta ROC liderado por la Dra. María Azahara Mesa Jurado, investigadora de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), el día 28 de junio, en el Centro de Difusión Cultural Casa Rafael Galván (Ciudad de México), se llevó a cabo el foro de discusión “Una mirada crítica a los servicios ecosistémicos: ¿conservación o mercantilización de la naturaleza?”.

Dicho evento, financiado por la British Academy y Newton Fund de Reino Unido, fue organizado en colaboración con la Red de Socioecosistemas y Sustentabilidad de Conacyt, con la participación del Dr. Rafael Calderón-Contreras, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

El objetivo fue presentar los principales resultados del proyecto y facilitar el diálogo e intercambio de opiniones y experiencias entre academia, instituciones gubernamentales, sociedad civil, estudiantes y público en general, acerca de la noción de servicios ecosistémicos y sus implicaciones en el diseño de políticas públicas para la conservación y gestión ambiental.

El foro contó con la participación de dos ponentes internacionales, el Dr. Erik Gomez-Baggethun de la Universidad Noruega de Ciencias de la Vida y el Dr. Roldan Muradian de la Universidad Federal Fluminense, así también con la experiencia del Lic. David Marroquín, gerente del Centro Ecoturístico “Canto de la Selva” y habitante de una de las comunidades estudiadas.

Los resultados del proyecto brindaron un panorama general sobre cómo se ha dado la adopción de la noción de servicios ecosistémicos en la política pública en México, la visión de los profesionales ambientales en torno al riesgo de mercantilización derivado de la implementación de estos enfoques, las oportunidades y riesgos percibidos por actores locales y el análisis mediante economía experimental de la influencia de distintos marcos de valores en las decisiones de conservación en las tres comunidades estudiadas (Nahá, Pirú y Galacia, todas del estado de Chiapas).

Dichos resultados fueron presentados por la Dra. Julia Martín-Ortega de la Universidad de Leeds, la Dra. Paula Novo del Scotland´s Rural College, la Dra. M. Azahara Mesa-Jurado y la M. en C. Mariana Pineda de ECOSUR.

Finalmente, la discusión fue llevada a cabo mediante la técnica de teatro foro, mediante la cual se escenifica un conflicto y después se da oportunidad de que el público tome el papel de algún actor pudiendo expresar otra manera distinta de actuar-pensar. Esta herramienta ha sido ampliamente utilizada para tratar problemáticas sociales, pero su uso en temáticas socioambientales ha sido poco explorada. Es por esto que uno de los innovadores aportes del foro fue la discusión participativa mediante esta herramienta, la cual también rompe con los formatos acostumbrados en las discusiones académicas.

Al foro asistieron alrededor de sesenta personas procedentes de universidades públicas, centros de investigación, asociaciones civiles y público en general. Además, la transmisión en vivo por el Facebook de la Red de Socioecosistemas y Sustentabilidad fue seguida por cuarenta personas y actualmente cuenta con 3,7 mil reproducciones.

Los participantes en el proyecto Usumacinta ROC, en el que también participan el Dr. Miguel Angel Díaz Perera, el Dr. Alejandro Espinoza Tenorio y la técnica Magdalena Hernández, resaltan la importancia de realizar eventos en los que sea posible socializar el conocimiento y resultados de las investigaciones con el público interesado, favorecer la vinculación institucional y facilitar discusiones participativas e innovadoras.

 

Por Mariana Pineda y Azahara Mesa

Fotos de Azahara Mesa

PAECOSUR realizó Rally a favor del consumo responsable

Como parte de la celebración del Día Mundial del Ambiente que se conmemora anualmente cada 5 de junio, el Plan Ambiental de El Colegio de la Frontera Sur (PAECOSUR) en la Unidad San Cristóbal, organizó un rally para promover el consumo responsable.

Del 25 de mayo al 1 de junio, se invitó a los participantes para que realizaran actividades que contribuyeran al cuidado del medio ambiente como: el uso de bicicleta o transporte público, realizar trabajo en el huerto de ECOSUR, consumir de productos orgánicos en el tianguis agroecológico de Comida Sana y Cercana, comer tortilla de nixtamal o comida vegetariana y el no usar desechables, entre otras actividades.

El primer lugar del rally lo obtuvo Jorge Bolaños Citalán, técnico académico del Departamento de Conservación de la Biodiversidad, quien juntó 18 evidencias durante toda la semana; el segundo lugar fue para Romeo Trujillo Vázquez, técnico académico del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente, con 13 evidencias y el tercer lugar lo obtuvieron Laura Rubio, del área de Vinculación, y Elena Burguete, del Departamento de Difusión y Comunicación, cada una juntó 12 evidencias.

Todos los demás lugares también recibieron premios donados por Laboratorios para la vida (LabVida), Atel Metik, PAECOSUR Unidad San Cristóbal y la dirección de la Unidad, los cuales consistieron en tres morraletas con verduras de producción agroecológica, una botella de aluminio para el agua de LabVida, un paquete de humus de lombriz Atel Metik, una maceta con una planta, libretitas, lapiceros y tazas.

En total participaron diecisiete personas en el rally. El mayor número de evidencias se recibieron por llegar a pie o en bicicleta a ECOSUR, por comprar en el tianguis y por no pedir bolsas plásticas para las compras del tianguis.

Agradecemos a todos por su entusiasmo y participación en este segundo rally por el consumo responsable y el cuidado del ambiente. ¡Felicidades a las y los ganadores!

 

 

Realizan “2° Festival del Agua” en San Cristóbal de Las Casas

El 4 de mayo se llevó a cabo el “2do Festival del Agua” en el centro histórico de San Cristóbal de Las Casas, en donde los asistentes hablaron sobre la disponibilidad del agua para los habitantes de la ciudad, la cual se ha visto drásticamente afectada por la reducción de sus mantos acuíferos, esto como consecuencia de la sobrepoblación, la deforestación y la explotación industrial.

En la charla “Alternativa para el agua y el ambiente”, impartida por Jesús Carmona de la Torre, Coordinador de Laboratorios Institucionales de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), señaló que de acuerdo a estudios realizados en la institución, el agua de los humedales de San Cristóbal de Las Casas tiene gran cantidad de bacterias patógenas del grupo coliformes, las cuales superan ampliamente las normas aceptables de calidad de agua, lo que la hace potencialmente peligrosa para la salud humana y por ende no apta para consumo.

El investigador mencionó que el agua entubada de la ciudad contiene también contaminantes del tipo microbiano derivados de la fauna doméstica, teniendo como consecuencia inmediata que niños y adultos mayores sean los más expuestos a enfermedades gastrointestinales. “Existen 50 mil perros callejeros en la ciudad de San Cristóbal, todos defecando en la calle, cuando viene el estiaje -la temporada de sequía- se convierten en polvo y se depositan en los techos de las casas, al caer las primeras lluvias el agua es contaminada microbiológicamente lo que explica por qué cuando termina la temporada de lluvias se presentan los problemas de salud intestinales”.

La impermeabilización de la Cuenca urbana, el mal uso del Túnel de avenamiento y la falta de una planta de tratamiento de aguas residuales ha dado lugar a una grave contaminación de los ríos y humedales, y lo que es más grave, esta agua contaminada es a la que tienen acceso comunidades de la periferia que logran extraerla y acarrearla para regar los vegetales que a su vez venden en el mercado de la ciudad y que terminan siendo consumidos por la población, ampliando así el rango de enfermedades, explicó.

Jesús Carmona señaló que existen tecnologías alternativas que permiten la conservación de suelos y el aprovechamiento del agua de lluvia, por ejemplo las zanjas de infiltración, las cuales permiten acumular agua de lluvia disminuyendo así los procesos erosivos y propiciando una mayor infiltración al suelo para nutrir los mantos acuíferos.

También hizo referencia a los drenajes urbanos sustentables los cuales además de reducir el caudal producido por la lluvia, disminuyen los contaminantes arrastrados. Al igual que los sistemas de drenaje convencional, su principal función es la de evitar el riesgo de inundaciones y, además, impide la contaminación de las aguas minimizando con esto los costes económicos en la gestión de pluviales mejorando el paisaje urbano.

Ante la problemática de agua que se vive en la ciudad, académicos de diversas instituciones y disciplinas, así como personas de organizaciones de la sociedad civil y público general interesado en estudiar y discernir las maneras más eficaces para contener, disminuir y mitigar los efectos del cambio climático, concluyeron que ante la insuficiencia de agua, la cual es cada vez más escasa y de mala calidad, se exige la creación de una conciencia que parta de una nueva concepción en la relación del humano con el ambiente; para reforzar esto realizaron un manifiesto:

“El agua no es una mercancía; es un derecho de todos los seres vivos; es urgente detener la tala de árboles y reforestar con árboles nativos porque son guardianes del agua y de la vida; frenar el monocultivo de pino; exigir el cumplimiento de la normatividad para frenar la extracción de grava y arena. Dejar de rellenar los humedales, buscar ecotecnias eficientes para detener la contaminación del agua y respetar el mandato internacional del derecho al agua potable y su saneamiento”.

El evento fue organizado por el Seminario Permanente Cultura y Cambio Climático en el que participan el Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (CESMECA) y la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), asistieron también la Universidad Autónoma de Chapingo, El Colegio de la Frontera Sur  (ECOSUR), organizaciones de la sociedad civil, los fabulosos batracios y público en general.

Murió “#16” (1974-2018), la araña más vieja conocida en el mundo

Dr. Yann Hénaut
Investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad
Unidad Chetumal

De acuerdo con el Guiness World Record, la araña más longeva del mundo reportada hasta ahora era mexicana. Fue una tarántula capturada en 1935 y quien vivió hasta los 28 años en cautividad. También conocemos otras arañas consideradas muy longevas, ellas viven en grutas de la isla de Tasmania. Se estima que esas arañas llamadas Hickmania troglodytes de la familia Austrochilidae pueden vivir hasta 30 o 40 años pero nunca hubo un seguimiento que permitió verificarlo.

Sin embargo, el récord de la tarántula mexicana es ahora rebasado por una araña hembra australiana de la especie Gaius villosus llamada “#16”. Esa mygalomorpha de la familia Idiopidae es una araña escarbadora, la cual vive en una madriguera cerrada por una “puerta” hecha de vegetación tierra y seda, esa tapa funciona como una puerta con una bisagra de seda puesta en un lado. Esa madriguera tiene así un camuflaje muy eficiente y la araña abre su puerta únicamente para capturar a sus presas, siendo muy bien protegida.

“#16” fue ubicada y estudiada desde 1974, con otros individuos de su especie, desde recién nacidas y su instalación en esas madrigueras, donde las hembras se quedaron desde entonces. Los machos, menos longevos salen para reproducirse cuando alcanzan alrededor de los 5 años, afrontan diversos peligros y tienen una esperanza de vida más corta considerando que mueren después de reproducirse.

Cada madriguera fue marcada por un número, lo que permite estudiar a esas arañas desde hace más de 40 años. La población de esa especie sobrevive en una reserva natural (North Bungulla Reserve) puesta en medio de una región llamada “Wheatbell” o “cinturón de trigo” del sur-oeste de Australia. Esa zona fue totalmente devastada por la agricultura dejando solamente 7% de la vegetación nativa. De hecho, los biólogos consideran que muchos organismos de esa región están al borde de la extinción por culpa de los cambios provocados por los humanos durante los últimos 180 años.

Los estudios permitieron entender por qué gracias a una vida sedentaria en una madriguera situada en un medio estable y un muy bajo metabolismo esas arañas endémicas son muy longevas y pueden regularmente alcanzar los 20 años de edad. También permitieron entender las amenazas ligadas a efectos del cambio climático, fragmentación y de la deforestación para esos quelicerados quienes necesitan de un micro-hábitat muy específico y estable.

Los investigadores esperaban festejar algún día los 50 años de “#16”, pero la araña murió por culpa de una avispa parasita de la familia Pompilidae, quien le inyectó huevos dentro de su abdomen. Fue devorada desde a dentro por las larvas del himenóptero.

“#16” nos da también una lección, si queremos vivir mucho tiempo, tenemos que hacerlo escondidos en un ambiente estable, sin estrés, y tener cuidado con los parásitos. Bueno y siendo mujeres tienen mejores probabilidad.

La Dra. Barbara York Main, hoy de 89 años de edad, investigadora en historia natural y taxonomía de arañas, fue quien empezó a estudiar a “#16” en 1974. Ella sigue activa y publicó con otros autores esa información en la revista Pacific Conservation Biology.

En recuerdos de #16, descansa en paz.

Foto 1. a) La reserva natural en medio de los campos de trigo, b) el área de estudio desde 1974. (foto tomada del artículo científico: http://www.publish.csiro.au/PC/PC18015)

 

Foto 2. a) Hembra de Gauis villosus, b) madriguera típica (cerrada arriba y abierta abajo), c) madriguera de “#16” con su marca. (foto tomada del artículo científico: http://www.publish.csiro.au/PC/PC18015)

 

Información en youtube en inglés:

Acerca de #16

https://www.youtube.com/watch?v=j7skWOBN4P8

 

Cómo funciona la puerta-trampa (trapdoor):

https://www.youtube.com/watch?v=n6hme9lfvB8

 

Participa ECOSUR en 1era Jornada de diálogo entre ciencia, sociedad y teología

El pasado 20 de abril se llevó a cabo la “1era Jornada de diálogo entre ciencia, sociedad y teología”, organizada por la Facultad de Teología del Seminario Conciliar de la Inmaculada Concepción, en la que participó Fernando Limón  Aguirre, investigador del Departamento de Sociedad y Cultura de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR).

En su ponencia titulada ¿Pueden las ciencias construir esperanza?, Fernando Limón señaló que el conocimiento de la existencia natural y social no es propiedad exclusiva de la ciencia como tampoco el conocimiento de lo divino es propiedad de la iglesia, el clero o la espiritualidad, ni privativo de sus juicios y determinaciones. Lo que conocemos de la vida, de la naturaleza y la sociedad es por nuestra propia experiencia y la experiencia histórica de nuestro pueblo y cultura, además también, por lo que dicen ciertas personas a las que les concedemos alguna autoridad, en este caso en el ámbito de la ciencia o de la teología religiosa.

“El conocimiento de lo natural y social así como de lo divino, cuando intentan ir a profundidad es una forma de descifrar que hay, para entender y cuando entendemos podemos conocer, en este caso hablamos de una disposición amorosa y de reciprocidad, esta es la apropiación de algún tipo de conocimiento -como los conocimientos indígenas y sus relaciones con los territorios- no obstante hay otra posesión; conocemos para controlar y cuando controlamos desentrañamos, en este caso nos referimos a una preponderancia del poder”, señaló.

Asimismo mencionó que en el caso de la ciencia, por lo general, no tiene cabida la escatología, es decir, la comprensión del ser y del actuar, si se quiere conocer lo existente y tangible se omite lo divino, lo que no se ve, por lo tanto se intensifican la lógica y las leyes, que no necesariamente nutren relaciones armoniosas más bien abonan al interés del poder, el control y la subordinación.

La ciencia en la medida en que se ha quitado de encima ciertos principios dogmáticos de fe ha podido penetrar en lo que se consideraba misterios incontables, pero al mismo tiempo, y bajo lógicas de intervención y control, está utilizando los conocimientos que va desentrañando de la vida para contribuir a intereses particulares que normalmente corresponden a los grupos dominantes. Nos preguntamos entonces: ¿cuál es el fin último del conocimiento?, ¿pueden las ciencias construir esperanza?, expresó.

La esperanza es vivir con causa, es vivir con anticipo de lo que anhelamos, y se constituye cuando soñamos despiertos y suavizamos colectivamente el mundo anhelado con armonía entre nosotros y nuestra madre tierra.

También habló sobre la colonialidad de nuestro ser y nuestro pensamiento, es decir, que lo que hacemos y pensamos nos mantiene reproduciendo las estructuras injustas y de opresión,  que casi todo lo que hacemos nutre al poder y cuya función es controlar, ver y dominar la subjetividad y la intimidad de cada cual.

En este contexto, finaliza, el ser humano se rige bajo dos conceptos: esperanza y concienciación: “La esperanza como convicción del ser humano es lo que está convocado a ser y que aún no es: ser pleno, vivir en armonía, vivir en la paz y la justicia, la diversidad, la solidaridad, el amor y el respeto. La concienciación es el nombramiento de los horrores de lo que hay y de lo que acontece con la potencia de la palabra para que desde el dolor se genere transformación. En ambos casos se produce conocimiento”.