Murió “#16” (1974-2018), la araña más vieja conocida en el mundo

Dr. Yann Hénaut
Investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad
Unidad Chetumal

De acuerdo con el Guiness World Record, la araña más longeva del mundo reportada hasta ahora era mexicana. Fue una tarántula capturada en 1935 y quien vivió hasta los 28 años en cautividad. También conocemos otras arañas consideradas muy longevas, ellas viven en grutas de la isla de Tasmania. Se estima que esas arañas llamadas Hickmania troglodytes de la familia Austrochilidae pueden vivir hasta 30 o 40 años pero nunca hubo un seguimiento que permitió verificarlo.

Sin embargo, el récord de la tarántula mexicana es ahora rebasado por una araña hembra australiana de la especie Gaius villosus llamada “#16”. Esa mygalomorpha de la familia Idiopidae es una araña escarbadora, la cual vive en una madriguera cerrada por una “puerta” hecha de vegetación tierra y seda, esa tapa funciona como una puerta con una bisagra de seda puesta en un lado. Esa madriguera tiene así un camuflaje muy eficiente y la araña abre su puerta únicamente para capturar a sus presas, siendo muy bien protegida.

“#16” fue ubicada y estudiada desde 1974, con otros individuos de su especie, desde recién nacidas y su instalación en esas madrigueras, donde las hembras se quedaron desde entonces. Los machos, menos longevos salen para reproducirse cuando alcanzan alrededor de los 5 años, afrontan diversos peligros y tienen una esperanza de vida más corta considerando que mueren después de reproducirse.

Cada madriguera fue marcada por un número, lo que permite estudiar a esas arañas desde hace más de 40 años. La población de esa especie sobrevive en una reserva natural (North Bungulla Reserve) puesta en medio de una región llamada “Wheatbell” o “cinturón de trigo” del sur-oeste de Australia. Esa zona fue totalmente devastada por la agricultura dejando solamente 7% de la vegetación nativa. De hecho, los biólogos consideran que muchos organismos de esa región están al borde de la extinción por culpa de los cambios provocados por los humanos durante los últimos 180 años.

Los estudios permitieron entender por qué gracias a una vida sedentaria en una madriguera situada en un medio estable y un muy bajo metabolismo esas arañas endémicas son muy longevas y pueden regularmente alcanzar los 20 años de edad. También permitieron entender las amenazas ligadas a efectos del cambio climático, fragmentación y de la deforestación para esos quelicerados quienes necesitan de un micro-hábitat muy específico y estable.

Los investigadores esperaban festejar algún día los 50 años de “#16”, pero la araña murió por culpa de una avispa parasita de la familia Pompilidae, quien le inyectó huevos dentro de su abdomen. Fue devorada desde a dentro por las larvas del himenóptero.

“#16” nos da también una lección, si queremos vivir mucho tiempo, tenemos que hacerlo escondidos en un ambiente estable, sin estrés, y tener cuidado con los parásitos. Bueno y siendo mujeres tienen mejores probabilidad.

La Dra. Barbara York Main, hoy de 89 años de edad, investigadora en historia natural y taxonomía de arañas, fue quien empezó a estudiar a “#16” en 1974. Ella sigue activa y publicó con otros autores esa información en la revista Pacific Conservation Biology.

En recuerdos de #16, descansa en paz.

Foto 1. a) La reserva natural en medio de los campos de trigo, b) el área de estudio desde 1974. (foto tomada del artículo científico: http://www.publish.csiro.au/PC/PC18015)

 

Foto 2. a) Hembra de Gauis villosus, b) madriguera típica (cerrada arriba y abierta abajo), c) madriguera de “#16” con su marca. (foto tomada del artículo científico: http://www.publish.csiro.au/PC/PC18015)

 

Información en youtube en inglés:

Acerca de #16

https://www.youtube.com/watch?v=j7skWOBN4P8

 

Cómo funciona la puerta-trampa (trapdoor):

https://www.youtube.com/watch?v=n6hme9lfvB8