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Tuberculosis, una enfermedad que debe atenderse de manera prioritaria

Por Héctor Javier Sánchez Pérez (Ecosur)

 

La tuberculosis (TB) es una enfermedad producida por el Mycobacterium tuberculosis (M.tb), una bacteria que afecta principalmente los pulmones (tuberculosis pulmonar, TBP), en poco más de ocho de cada diez casos. Sin embargo, también existe la TB extra-pulmonar que se presenta en piel, huesos, sistema nervioso central (TB meníngea), riñón e intestino, entre otros órganos.

La TBP se caracteriza por tener tos de más de dos semanas de duración, fiebre y pérdida de peso. El contagio se da fundamentalmente a partir de las gotas que expulsan las personas enfermas al toser, hablar y cantar, y otro pequeño número de casos se transmite a través del consumo de leche bronca de vacas enfermas con TB o mediante el contacto con tejidos infectados en rastros o carnicerías.

La tuberculosis (TB) es una enfermedad producida por el Mycobacterium tuberculosis (M.tb)

Se calcula que alrededor de una tercera parte de la población mundial está infectada por el M.tb, pero solo entre 5-10% desarrollarán la enfermedad (TB activa), particularmente, las personas con diabetes mal controlada, con VIH-Sida o con padecimientos que afectan el sistema inmunitario. El resto de las personas infectadas no enfermará, quedando con lo que se denomina “TB latente”.

Covid-19 y TB

El covid-19 y la TB comparten la característica de que su principal mecanismo de contagio son las vías respiratorias, aunque la segunda existe en México desde hace cientos de años.

En 2020, según información proporcionada por el Programa Nacional de Tuberculosis (PNT), se notificaron 16,617 casos nuevos de TB. En 2019 se registraron a escala nacional 2,198 defunciones por esta enfermedad, siendo los estados más afectados Baja California, Sonora, Nuevo León, Sinaloa y Chiapas.

De acuerdo con datos del PNT, al 31 de diciembre de 2020 —se carece de información más reciente al respecto—, se tenían registrados 16 casos de personas que presentaban al mismo tiempo covid-19 y TB: 11 son mujeres, una de ellas, embarazada; 11 tenían diabetes mellitus, 12 la forma pulmonar de TB (TBP), uno era personal de salud, tres fueron hospitalizados y no hubo defunción alguna. Es altamente probable que el número de personas con ambas enfermedades sea mucho mayor, pero por no registrarse esta información se desconoce la cantidad exacta de enfermos con ambos padecimientos.

El covid-19 y la TB comparten la característica de que su principal mecanismo de contagio son las vías respiratorias

Antes de la aparición del covid-19, la situación de la TB en México era complicada y con la llegada de la pandemia empeoró, más allá de no poder conocer con exactitud cuántas personas tienen o han tenido TB y covid-19 al mismo tiempo, no solo en México sino en el ámbito internacional.

Detección de casos de TB en México

Si de por sí “normalmente” no son detectados alrededor de 30% de casos de TB, se estima que ante la emergencia por el covid-19 esta cifra subió a un 40% y, posiblemente, aún más en las regiones de mayor pobreza y marginación.

Está normado que en cada caso de TB detectado se realice un “estudio de contactos” con las personas convivientes de quien tiene el padecimiento para diagnosticar si se han contagiado y, en dado caso, darles tratamiento o establecer las medidas de prevención necesarias para evitar el contagio de más individuos; sin embargo, esta actividad fue afectada por el covid-19: en 2020 hubo 28,258 contactos menos declarados que en 2019, lo que influyó en que el número de casos nuevos de TB registrados en ese año fuera significativamente menor.

Las afectaciones de la pandemia

El que se registraran menos casos de TB en México en 2020 respecto a 2019 no significa que hubiera mejorado la situación, sino que se realizaron menos diagnósticos de TB al centrarse la atención de los servicios de salud en la pandemia del covid-19, tal como lo reconoce el Programa Nacional de Tuberculosis.

Se registraran menos casos de TB en México en 2020 respecto a 2019

Entre las causas por las que se afectó la atención a personas con TB se encuentran:

a) menor número de personal de salud en los programas de prevención y control de la TB, ya sea por pertenecer a grupos de riesgo de contraer Covid-19, haber estado infectados por dicha enfermedad —no pocos de ellos fallecidos— o habérseles puesto a cubrir actividades para enfrentar la pandemia;

b) menor cantidad de recursos —económicos, físicos y de laboratorio—, por haber sido destinados al covid-19;

c) disminución de visitas a las unidades de salud por parte de la población por temor al contagio del covid-19 o por recomendación médica, lo que interrumpió la búsqueda de casos de TB;

d) paralización de las actividades de promoción de salud comunitarias.

Si bien el uso de cubrebocas y el distanciamiento social también son favorables para detener la propagación de la TB, el confinamiento en hogares con altos niveles de hacinamiento en donde la TB es muy frecuente pudo haber contribuido al aumento de infecciones entre las personas cercanas a quienes están afectados por TB.

La TB no afecta por igual a toda la población

En la tuberculosis intervienen de manera muy importante los denominados determinantes sociales de la salud, es decir, la suma de condiciones socioeconómicas, culturales y de servicios de salud, en que nace, crece y muere una persona. De esta forma, se dan mayores niveles de TB en grupos de población en condiciones de vulnerabilidad, es decir, en situaciones de pobreza y marginación. Así, puede decirse que, mientras haya pobreza, exclusión social, desnutrición, insuficiente saneamiento básico y hacinamiento, entre otros aspectos, seguirán en aumento los casos de TB.

La TB no afecta por igual a toda la población

Es de esperarse, considerando las condiciones de salud —incluyendo las relativas a covid-19— y socioeconómicas existentes en México, que esté habiendo un mayor número de casos no diagnosticados, que cierto porcentaje de personas continúen transmitiendo la TB y enfermen de manera más severa, y que quienes no reciban atención médica adecuada, desafortunadamente, tengan mayores probabilidades de morir.

De ahí que la TB deba atenderse de manera prioritaria y garantizársele el debido presupuesto para su prevención —vacunación BCG, búsqueda activa y estudios de contactos de las personas enfermas—, diagnóstico temprano y tratamiento oportuno y de calidad.

Nuestro país le debe tanto a su población como a los compromisos establecidos en los Objetivos del Desarrollo Sostenible: aumentar la proporción de casos nuevos de TBP con éxito terapéutico a un mínimo de 85%, así como a reducir la incidencia y las defunciones por TB en un 20 y 35%, respectivamente, tomando como referencia a las cifras de 2015.

Autor

El doctor Héctor Javier Sánchez Pérez es investigador del Departamento de Salud de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) y secretario técnico del Observatorio Social de Tuberculosis México. El Observatorio Social de Tuberculosis México, que alberga El Colegio de la Frontera Sur, fue creado en el año 2020 para involucrar a la sociedad civil de manera significativa en la coordinación con los Programas de Prevención y Control de la tuberculosis.

Crédito de las fotografías

Doctor Héctor Javier Sánchez Pérez.

 

 

 

TEXTO PUBLICADO EN: https://www.elsoldemexico.com.mx/analisis/tuberculosis-una-enfermedad-que-debe-atenderse-de-manera-prioritaria-7557598.html

 

 

Efectividad de la gestión del Corredor Biológico Mesoamericano en México

Este 25 de noviembre se llevó a cabo el seminario institucional virtual de la Unidad Villahermosa con el tema Efectividad de la gestión del Corredor Biológico Mesoamericano en México, que impartió la maestra Ana Cristina Carrillo Hernández, recién egresada de la Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural de ECOSUR.

La maestra Carrillo mostró un análisis de la efectividad de las acciones de gestión del Corredor Biológico Mesoamericano en México (CBMM) que fueron implementadas en los estados de Chiapas y Tabasco, México, desde su diseño hasta la finalización del proyecto (2000-2018). Para ello se basó en investigación documental, mapeo de actores, entrevistas estructuradas, aplicación de indicadores para valorar la gestión de áreas del CBMM destinadas a la conservación y un análisis cualitativo.

La conceptualización de la estrategia CBMM tuvo su origen en organizaciones internacionales y se implementó, con enfoque de arriba-abajo, a escala local con  apoyo de actores gubernamentales, organizaciones no gubernamentales, agencias consultoras y los dueños de tierras privadas y comunitarias. El propósito del CBMM era mantener la conectividad del paisaje para asegurar la permanencia de especies y procesos ecológicos. En ambos estados del estudio encontró un nivel de efectividad de la gestión del CBMM valorado como bueno, basado en un adecuado diseño e implementación de las acciones, así como una participación multinivel de los actores.

Se identificaron también limitaciones relativas a una menor capacidad de gestión de las agencias para autofinanciar las actividades y darles continuidad de largo plazo, lo que aporta elementos que son cruciales para el diseño de corredores y su implementación con actores locales.

Destaca en su trabajo, la importancia de establecer la sinergia y balance entre los capitales social, natural, cultural, financiero y humano en el desarrollo de estrategias de conservación efectivas.

El seminario se puede ver  por el Facebook de ECOSUR Unidad Villahermosa.

María Penagos obtiene el grado de Maestra en Ciencias con tesis sobre construcción de mandatos de género en niñas y niños en edad preescolar

María Guadalupe Penagos Aguilar, estudiante de la Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural con orientación en Estudios de Sociedad y Cultura (Generación 2019 – 2020) en la Unidad San Cristóbal, obtuvo el grado de Maestra en Ciencias, el día 01 de diciembre, con la tesis denominada “Construcción de mandatos de género en niñas y niños en edad preescolar en el municipio de Zinacantán, Chiapas”.

A través de las interacciones sociales que niños y niñas desarrollan entre sus pares, es perceptible comprender que esta forma de socialización mantiene una estrecha relación con el género; debido a los comportamientos, normas y conductas que son aprendidas en un primer momento en la familia, influyendo notoriamente en los modelos de feminidad y masculinidad que niñas y niños construyen como la base de la identidad de género, y que posteriormente estos modelos contribuirán a las formas de socialización y reproducción de mandatos y estereotipos en otros contextos como la escuela y la comunidad.

El presente estudio aborda la construcción de los mandatos de género en niñas y niños del preescolar Justo Sierra Méndez del municipio de Zinacantán, Chiapas. El uso de las técnicas observación participante, entrevistas semiestructuradas y un taller lúdico participativo, permitieron conocer las prácticas de educación y crianza que las familias desarrollan con sus hijas e hijos.

Mediante la información obtenida se reconocen las formas de socialización que niñas y niños mantienen en el espacio escolar. El aspecto de socialización brindó la pauta para identificar los mandatos y estereotipos de género que se continúan reproduciendo y aquellos que se están transformando.

El hallazgo de la investigación muestra las transformaciones y flexibilidad que los padres y madres de familia tienen con conductas que presentan hacia sus hijas e hijos en ámbitos como la educación y la afectividad. Esto se refleja en el proceso de socialización que tienen las infancias indígenas donde existen actividades y espacios que promueven una convivencia equitativa entre hombres y mujeres, y con ello la capacidad de niñas y niños para resignificar lo que han aprendido en relación con el género. Sin embargo, estas acciones son percibidas como pequeñas fisuras en la estructura patriarcal en el cual niñas y niños están inmersos y continúan reproduciendo los modelos de feminidad y masculinidad tradicionales.

El Consejo Tutelar estuvo conformado por la Dra. Sarai Miranda Juárez (directora de tesis), Dra. Alma Arcelia Ramírez Iñiguez (codirectora) y M. en C. Juan Iván Martínez Ortega (asesor). Fungieron como sinodales: Dra. Erin Ingrid Jane Estrada Lugo, Dra. Maritel Yanes Pérez, Dra. Kathia Núñez Patiño y M. en C. Rodolfo Mondragón Ríos.

 

Video del examen


Examen de grado -María Gudalupe Penagos Aguilar-20211201_120257-Grabación de la reunión.mp4

 

Video del dictamen del jurado

Examen de grado -María Gudalupe Penagos Aguilar-20211201_134503-Grabación de la reunión.mp4

 

ECOSUR cuenta con nuevo catálogo público del acervo disponible en sus bibliotecas

Este 30 de noviembre, el Sistema de Información Bibliotecario de ECOSUR (SIBE) presentó ante la comunidad de la institución el nuevo Catálogo público del acervo disponible en las cinco bibliotecas de ECOSUR, además del patrimonio documental especializado, la producción académica de ECOSUR, que representan en total más de 61,950 títulos entre libros, tesis, revistas, artículos, mapas y otros.

La principal novedad es que la base de datos bibliográfica está asentada en un sistema de código abierto denominado Koha, lo que representa un beneficio en el ahorro económico institucional, luego de más de 20 años trabajando con un robusto programa comercial.

En esta nueva etapa de desarrollo bibliotecario de ECOSUR, las personas usuarias tienen ante sí una herramienta con características semejantes a bases de datos para la búsqueda precisa y a la vez intuitiva para descubrir contenidos de interés.

Algunos beneficios o mejoras mencionados:

  • Fácil e intuitiva realización de búsquedas, con ampliación de filtros.
  • Mayor visibilidad y reconocimiento de autores ECOSUR, enlazando a datos de ORCID, PublonsID, CVU, AuthorID, ScopusID.
  • Integración de Tesauro SIBE, ampliando red semántica de términos temáticos, sinónimos en inglés y geográficos para una recuperación de información precisa y de calidad.
  • Gestión de cuenta personal de usuario, de historial de búsquedas y lecturas, lista de resultados, opción para sugerir adquisiciones, etc.
  • Y más.

La maestra Adacelia López Roblero, subdirectora del SIBE, agradeció el respaldo y confianza de la Dra. Carmen Pozo, directora general, del Dr. Everardo Barba, coordinador general académico, de la Dra. Dora Elia Ramos, coordinadora general de posgrado y a toda la comunidad para la realización del proyecto, e hizo un particular reconocimiento al personal involucrado directamente en el proceso de migración: Germán Hernández, Graciela Ocampo, Mabel Mejía y Beatriz Gómez.

Se puede acceder al nuevo catálogo público desde www.ecosur.mx/sibe.

 

 

 

Abejas en Mesoamérica de ayer y hoy, tema central en Ecofronteras 73

La revista Ecofronteras 73, editada por El Colegio de la Frontera Sur, ya se encuentra disponible en su sitio web https://revistas.ecosur.mx/ecofronteras; este número gira en torno a las abejas y su importancia biocultural.

Las abejas son insectos carismáticos que actualmente se enfrentan a fuertes amenazas en gran parte derivadas de actividades humanas, aun cuando desempeñan un papel fundamental en la polinización de plantas cultivadas y silvestres. Bajo el título Abejas en Mesoamérica de ayer y hoy, este número de Ecofronteras busca captar y restituir los mensajes enviados por las abejas y la gente que trabaja con ellas en el campo mediante seis artículos que nos permiten explorar seis perspectivas, desde la importancia de las abejas nativas sin aguijón como legado biocultural de Mesoamérica hasta el papel de los apicultores en discusiones políticas muy actuales. Deseamos que la lectura de estos materiales sea inspiradora.

La revista cuenta en su interfaz principal con una Fotogalería que incluye imágenes adicionales de la primera sección, De Nuestro Pozo; y como desde el número anterior, resúmenes en maya yucateco y tsotsil, para activarlos usa los botones de la esquina superior derecha desde la página principal o en la tabla de contenido del número actual.

Todos los artículos están disponibles en PDF y HTML.

 

Carla Cecilia Quiroga Carapia

El Colegio de la Frontera Sur

Estudiante de ECOSUR es reconocido con Premio Estatal de la Juventud “Vicente Suárez” 2021, que otorga el Gobierno del Estado de Puebla

Alfredo Bautista Juárez, estudiante de la Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural en la Unidad Villahermosa de ECOSUR, ha sido reconocido con el Premio Estatal de la Juventud “Vicente Suárez” 2021, en la categoría B, de 18 a 29 años, con la distinción de Orgullo Indígena.

Este reconocimiento, que le fue entregado el 24 de noviembre, lo otorga el Gobierno del Estado de Puebla, a través de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Puebla y del Instituto Poblano de la Juventud, para reconocer a las y los jóvenes que por su determinación, esfuerzo, constancia y dedicación impulsan e inspiran el desarrollo de su comunidad.

Alfredo Bautista Juárez se encuentra desarrollando dentro de la maestría la investigación La Unión de Cooperativas Tosepan Titataniske y la defensa del territorio en la Sierra Nororiental de Puebla: Experiencias y realidades, que es codirigida por Maritel Yanes Pérez y Luis Roberto Canto Valdés, y asesorada por Sergio Prieto Díaz y Elda Miriam Aldasoro Maya.

Alfredo Bautista Juárez, estudiante de la Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural en la Unidad Villahermosa de ECOSUR, acompañado por el Director del Instituto Poblano de la Juventud, Antonio García Ortega.

 

 

 

Fotografía: Alfredo Bautista Juárez

 

La violencia contra las mujeres inicia desde la infancia(A propósito del 25N)

Colaboración de Mariana Ruiz Gómez, Antropóloga Social por la UNACH (mariarugoz@gmail.com) y Juan Iván Martínez Ortega,
académico del grupo Estudios de Género de ECOSUR (jimartinez@ecosur.mx)

 

El 20 de diciembre de 1993 la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas aprobó la resolución 48/104 relativa a la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, en la cual se indica que por “violencia contra la mujer se entiende todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada” (ONU, 1994).

Seis años después, el 17 de diciembre de 1999, la misma Asamblea aprobó la resolución 54/134 que declara el 25 de noviembre Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer e invita a los gobiernos, los organismos, órganos, fondos y programas del sistema de las Naciones Unidas, y a otras organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales, a que organicen ese día actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública respecto del problema de la violencia contra la mujer (ONU, 2000).

A nivel mundial, de acuerdo con ONU Mujeres, diariamente 137 mujeres son asesinadas por miembros de su familia. La directora ejecutiva de ese organismo Sima Bahous, indica que más del 70 % de las mujeres han sufrido violencia de género en algunos contextos de crisis; de hecho, el número de llamadas a las líneas telefónicas de asistencia se ha quintuplicado en algunos países como consecuencia del incremento de las tasas de violencia de pareja provocado por la pandemia de COVID-19 (ONU Mujeres, 2021).

En el caso de México, la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), indica que el 66.1% de las mujeres de 15 años y más han padecido algún tipo de violencia —emocional, física, sexual, económica o patrimonial—. A nivel estatal, la Ciudad de México es la entidad con mayor prevalencia de violencia contra las mujeres, toda vez que el 79.8% manifestó haber enfrentado al menos un incidente de algún tipo de violencia, mientras que Chiapas es el estado con menor prevalencia con el 52.4% (INEGI, 2017).

Llama la atención que Chiapas esté por debajo de la estimación nacional y que sea la entidad de menor prevalencia en el país; una posible explicación consiste en “la ausencia de una cultura de denuncia, un contexto en el que la tradición normaliza e invisibiliza las violencias, así como de la condición marginal -de monolingüismo, analfabetismo y desempleo- de un porcentaje importante de las mujeres del estado” (Fragoso y Luna, 2018, p. 37).

La investigación “El género en las experiencias de violencia de mujeres de San Cristóbal de las casas, Chiapas” (Ruíz y Martínez, 2020) analiza cómo experimentan la violencia mujeres que la han padecido en algún momento de sus vidas, concretamente mujeres jóvenes y adultas de ese municipio, mujeres diversas en escolaridad, ocupación y estrato social. El estudio de corte cualitativo indica que la violencia contra ellas inicia en la infancia, etapa en la que se les reitera el tipo de actividades que les correspondía hacer y aprender “por ser niñas”; cuando no cumplían con esas expectativas y obligaciones, la violencia sobre sus cuerpos y sus emociones se convertía en una herramienta para hacerlas entender cuál era su lugar en el mundo social en tanto mujeres que eran.

Si bien durante su niñez se les limita su comportamiento y se les restringe la interacción con los niños, esas limitaciones se incrementan en la medida en que llegan a la adolescencia, ahí el cuidado y control infantil se convierte en vigilancia juvenil, es aún más enfática la prohibición de relacionarse con hombres, se les exige ser decentes y “darse a respetar”; cuando no cumplen con esos mandatos, el maltrato y la violencia se utilizan como medios para castigar las transgresiones al “deber ser”; en esa etapa, a los padres les preocupa y les ocupa que sus hijas queden embarazadas sin antes haberse casado.

En la etapa de madre esposas, la sensación de menos libertad sigue presente, ya no están los padres para exigirles lo que deben hacer, pero sí están los maridos para violentarlas física o moralmente en caso de que no cumplan con su papel de mujeres.

El estudio concluye que las experiencias de violencia documentadas son experiencias de género; es decir, quienes padecen malos tratos, experimentan en momentos clave de su vida —tales como la infancia, juventud, matrimonio, maternidad— de manera violenta lo que en su entorno social significa ser mujer. En cada una de esas etapas, se aprende y se aprehende, cooperando o por medios violentos, qué es lo que se espera y cómo “debe de ser” una buena niña, una jovencita decente y una madre esposa ejemplar, y cómo es que las mujeres “no” deben ejercer la sexualidad (Ruíz y Martínez, 2020).

 

Referencias

Fragoso, Perla y Luna, Mónica (2018). Las organizaciones de la sociedad civil que trabajan por una vida libre de violencia de las mujeres en Chiapas. En Perla Fragoso y Rocío Bravo (Coords.). La capacidad de incidencia de las organizaciones civiles en los procesos políticos en México: 2000-2014 (pp. 23-54). UNICACH.

INEGI (2017). Resultados de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2016. http://www.inegi.org.mx/saladeprensa/boletines/2017/endireh/endireh2017_08.pdf.

ONU (1994). Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer. http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/ ViolenceAgainstWomen.aspx

ONU (2000). Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. https://undocs.org/es/A/RES/54/134

ONU Mujeres (2021). Hechos y cifras: Poner fin a la violencia contra las mujeres. https://www.unwomen.org/es/what-we-do/ending-violence-against-women/facts-and-figures#notes

Ruíz Gómez, Mariana y Martínez Ortega, Juan Iván. (2020). El género en las experiencias de violencia de mujeres de San Cristóbal de las Casas, Chiapas. La ventana. Revista de estudios de género, 6(52), 326-367.

 

 

 

TEXTO PUBLICADO EN 

LA CRÓNICA: https://www.cronica.com.mx/academia/violencia-mujeres-inicia-infancia-proposito-25n.html