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Violencia de género contra las mujeres que se dedican a la política

Por Juan Iván Martínez *

En la investigación “La construcción política de las mujeres: militantes partidistas, integrantes de Asociaciones Civiles y activistas independientes en Chiapas” el objetivo no fue estudiar la violencia contra las mujeres que hacen política, sin embargo, en los relatos de las entrevistadas el tema emergía de manera constante, principalmente en quienes se dedican a la política institucional, por lo que resulta importante recuperar algunos de sus testimonios.

Formas de ejercer la violencia

Las formas, tipos o expresiones de violencia más recurrentes en los relatos de quienes se dedican a la política electoral fueron los chantajes, manipulaciones, humillaciones, desacreditaciones, amenazas y en algunos casos persecuciones y secuestros. Aunque también emergieron formas relacionadas con la instrumentalización de las mujeres y su objetualización sexual.

“… yo creo que todas las mujeres estamos participando en política hemos sufrido violencia política de género, pero no solamente he tenido violencia por pertenecer a la política, también he sufrido violencia por ser mujer… aparte del acoso callejero que ya sabes que todas las mujeres lo hemos sufrido eso” (Ofelia, 43 años, militante partidista)[1].

“Nos tocó una comunidad pasando San Felipe, le dijeron al candidato [a presidente municipal] que no querían mujeres, entonces yo no pude ir a hacer promoción porque fueron muy claros ellos: “mujeres no”. Entonces acá es muy difícil la participación o ser aceptada como candidata [a diputada] (Hannah, 53 años, militante partidista).

“… me dejaron como Comité y ahí estamos como Comité como única mujer que estaba dentro del partido, pero los directivos pues me hacían a un lado… Pues simplemente no me invitaban a las reuniones que hacían, cuando ya habían tomado decisiones me llamaban” (Luna, 42 años, militante partidista).

Le hacían comentarios ofensivos cuando era candidata a un puesto de elección popular: “váyanse a su casa, a hacer su quehacer, a atender al marido, a la cocina… dedíquense a cuidar sus hijos, a su marido” (Elsa, 65 años, militante partidista).

“… he escuchado a compañeros, que incluso nos dicen: -no es tu tema ir a ver la gobernabilidad de los municipios que representas, métete a temas de género de esos que son para ti-” (Ofelia, 43 años, militante partidista).

Tras obtener la candidatura de su partido, le decían: “no te lo mereces porque no estás capacitada” (Mabel, 43 años, militante partidista).

“… fue un proceso muy difícil porque una me llevaron secuestrada y no nada más quedó en amenazas, nos decían -te vas a morir o no te vamos a dejar trabajar, renuncia- y así la presión de la gente” (Susana, 37 años, militante partidista).

“Mencionaban que me había vendido, que había tenido querido, que la persona que había ganado, que en este caso era una mujer, [pero con] el esposo de ella, que vivía con él, que me veía en tales hoteles y un montón de cosas” (Georgina, 48 años, funcionaria electoral).

Es importante considerar la política y la violencia de género en la política en términos amplios y no solo poner en el centro de la atención a las candidatas cuando están compitiendo o ganaron la elección. La violencia atraviesa todos los espacios de la política, así como las ideas de minusvaloración de las mujeres, por lo que la violencia de género en la política se puede ejercer no solo contra quienes están compitiendo por un cargo público sino también contra funcionarias, activistas, periodistas, defensoras de derechos humanos, etcétera, aun cuando aquí el énfasis se hizo principalmente en quienes participan en la política electoral. Las herramientas institucionales son poco eficaces para que esto deje de ocurrir.

Efectos de la violencia

Se merma su seguridad y se obstaculiza su participación política: “te hacen dudar, dudar de tu capacidad, incluso llegas a pensar que realmente lo estás haciendo mal” (Alba, 26 años, militante partidista).

La violencia aun cuando no se ejerza sobre la persona de quien se trate también puede limitar, constreñir o desmovilizar a partir de su carácter pedagógico, es decir, cuando le ocurre a alguien más, pero se expone como una cuestión aleccionadora de la que tienen que aprender las otras mujeres:

“… a mi papá no le gustaba que yo participara… porque era también muy conocido que a muchas jóvenes se les faltaba el respeto y muchas veces había hombres que se pasaban, como en cuanto a acoso sexual o temas más fuertes que sí espantaban a muchos” (Lucrecia, 35 años, militante partidista).

La violencia que se ejerce contra las mujeres tiene otros efectos que van más allá de su labor como militantes de partidos, activistas independientes o integrantes de OSC, y que tienen que ver su psique y su cuerpo.

De acuerdo con las entrevistadas:

“… hay un desgaste emocional, hay un desgaste físico, hay un desgaste psicológico y hay un montón de frustración, de soledad…” (Dora, 33 años, activista independiente).

“… nadie habla de cómo nos quebramos las activistas, de cómo podemos llegar a cansarnos tanto que ya no queremos saber nada y rehúyes al trabajo que has hecho, no le ves sentido, me cuestioné si quería seguir” (Lorena, 38 años, integrante de OSC).

“… nos afectó psicológicamente el secuestro, el hecho de las amenazas, el hecho de que no hayamos podido regresar, no ejercer a plenitud el cargo, sí nos afectó muchísimo políticamente, psicológicamente” (Susana, 37 años, militante partidista).

“… subían así [publicaciones en Facebook] y a mí sí me bajó un poco la moral” (Georgina, 48 años, funcionaria electoral).

“… sigo teniendo como una sensación como de despojo, como si me hubieran despojado de la tierra, de un patrimonio, no sé, nunca puede ejercer un derecho como tal, nunca pude hacer una campaña como tal” (Mabel, 43 años, militante partidista).

Es así como la violencia de cualquier índole y sus múltiples expresiones pueden mermar la vida de las mujeres y, a menos que dicha violencia sea absoluta y acabe con su vida, quedará abierta la posibilidad de que el acto violento sea un detonante que active o alimente su conformación como sujeto político:

“… yo recuerdo perfectamente que los diputados nos comenzaron a gritar cosas que para mí parecían que ya no ocurrían en este siglo como: -váyanse a la cocina, viejas locas, deberían estar en su casa- entre otros adjetivos. Fue uno de los momentos que más me confrontó porque además del miedo que tenía, yo no sabía las consecuencias que podía haber, sabía que efectivamente me podían llevar a la cárcel no porque estuviera cometiendo un delito si no porque podían simplemente. Afortunadamente no pasó a más, hubo amenazas, nos tomaron fotos, registraron nuestras identidades y demás, pero fue uno de los momentos que más me confrontó y que quizás más me impulsaron, no sé si por la curiosidad o por el enojo desde ese entonces a continuar” (Zoé, 33 años, OSC).

“… la participación te expone, te cansa, te frustra” (Lorena, 38 años, integrante de OSC).

No obstante y quizás paradójicamente, reconocen que es esa participación la que puede romper con las relaciones de subordinación: “si tú no hablas, la violencia va a seguir generándose… yo no tengo miedo, ¿miedo de qué?, de que me echen a la cárcel por tres días, pero si no rompes eso no va a cambiar” (Nadia, 27 años, activista independiente).

El testimonio de Nadia es en relación con las acciones que realizan las autoridades de la comunidad de la que es originaria y que le parecen injustas. Menciona que hay mujeres que hacen y se resignan a acatar lo que dicen dichas autoridades, otras más se van del lugar en busca de otros horizontes, pero también hay quienes se quedan y resisten: “…no se van y están en resistencia y esa resistencia cada vez crece, crece su resistencia” (Nadia, 27 años, activista independiente).

Lo anterior deja entrever la importancia de resquebrajar las dinámicas de opresión y violencia en su diversidad de expresiones, hay que romper para transformar y a decir de ellas se rompe participando. “Por eso me mueve mucho el tema de participación porque justo implica para mí la autodeterminación, tomar decisiones, y la decisión más importante es atreverte a hacerlo” (Lorena, 38 años, OSC).

 

Fuente:

Martínez Ortega, J. I. (2022). La construcción política de las mujeres: militantes partidistas, integrantes de Asociaciones Civiles y activistas independientes en Chiapas. [Tesis de doctorado, CESMECA/UNICACH y IUESAL/UAlicante].

[1] Los nombres reales de las entrevistadas fueron sustituidos por nombres ficticios.

*Académico de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR)/jimartinez@ecosur.mx

 

 

TEXTO PUBLICADO EN: https://www.chiapasparalelo.com/opinion/2022/07/violencia-de-genero-contra-las-mujeres-que-se-dedican-a-la-politica/

Marielen González obtiene el grado de maestra en Ciencias con la tesis “Prácticas de manejo de residuos sólidos urbanos en el jardín comunitario del barrio de Tlaxcala de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas”

Marielen González Aquino, estudiante de la Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural con orientación en Estudios de Sociedad y Cultura (Generación 2020– 2021) en la Unidad San Cristóbal, obtuvo el grado de Maestra en Ciencias, el 07 de julio, con la tesis denominada Prácticas de manejo de residuos sólidos urbanos en el jardín comunitario del barrio de Tlaxcala de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.

Alcanzar los niveles de vida de los países “denominados” del primer mundo, sigue siendo una idea que muchas sociedades persiguen a pesar de las contradicciones que genera el sistema capitalista con relación a la contaminación e impacto en los recursos naturales. En este contexto, uno de los principales problemas es la falta de manejo de los residuos sólidos urbanos (RSU) en las ciudades, provenientes del consumo excesivo de productos industrializados.

Esta investigación analiza desde la Ecología Política, las diversas motivaciones que conducen a personas de distintos sectores de la sociedad a realizar prácticas de manejo de residuos sólidos urbanos en la experiencia del jardín comunitario en el barrio de Tlaxcala en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Adicionalmente describe cómo se transforman lugares como este, al implementar una metodología participativa para los distintos procesos de manejo de RSU.

En este trabajo, se utilizó la investigación acción participativa (IAP) por un periodo de seis meses, resultando en un mayor compromiso por parte de quienes participan dentro del jardín, mostrando, además, que son distintas las motivaciones que conducen a las personas a asistir a este tipo de espacios por necesidades de tipo emocional, económico y de protección.

El consejo tutelar conformado por el M. en C. Gerardo Alberto González Figueroa (director de tesis), Dr. Antonio Saldívar Moreno (asesor) y M. en C. Rodolfo Mondragón Ríos (asesor) y como sinodales la Dra. Rosa Elba Hernández Cruz,  M. en C. Christiane Renate Junghans y M. en C. José Francisco Hernández Ruiz.

 

Vínculos de los videos

Examen de grado – Marielen González Aquino.mp4
Deliberación de examen.mp4

La importancia de las abejas meliponas para la gastronomía, medicina tradicional y culturas mexicanas

Podemos asegurar que todos nos hemos curado más de una vez con miel, nos encanta su sabor, pero pocos sabemos que existen miles de especies de abejas y que cada una de ellas tiene objetivos diferentes en la naturaleza, la medicina y la gastronomía. Demos una vuelta por las características de las abejas meliponas mexicanas.

Según Lázaro Arroyo, Coordinador de proyectos en meliponicultura del Equipo Abejas de Ecosur (Colegio de La Frontera Sur), San Cristóbal de Las Casas, Chiapas: “Se conocen alrededor de 20,000 especies de abejas a nivel mundial entre las que destacan 550 especies meliponas o sin aguijón”.

En México contamos con aproximadamente 2,000 especies, de las cuales 46 no tienen aguijón.

Todas estas abejas nativas se distribuyen a lo largo del país. Por ejemplo, en Yucatán se maneja más la Melipona beecheii, conocida en maya como Xunáan kaab, nos cuenta en entrevista María Isabel May Canché, estudiante del doctorado en Ciencias en Ecología y Desarrollo Sustentable en Ecosur y Coordinadora de Análisis de Mieles del Equipo Abejas.

Las especies sin aguijón han sido cultivadas desde hace cientos de años por los pueblos originarios, quienes las consideraban sagradas por la propiedades curativas de su miel.

 

LEE LA NOTA COMPLETA EN: https://www.animalgourmet.com/2022/07/01/importancia-abejas-meliponas-gastronomia-medicina/

Alejandra Arreola obtiene el grado de Maestra en Ciencias con la tesis denominada “Efecto de sustancias azucaradas sobre la sobrevivencia de adultos de Cephalonomia stephanoderis y Prorops nasuta (Hymenoptera: Bethylidae) en laboratorio”

Alejandra Arreola Chirino, estudiante de la Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural con orientación en Entomología Tropical (Generación 2020 – 2021) en la Unidad Tapachula, obtuvo el grado de Maestra en Ciencias, el pasado 4 de julio, con la tesis denominada “Efecto de sustancias azucaradas sobre la sobrevivencia de adultos de Cephalonomia stephanoderis y Prorops nasuta (Hymenoptera: Bethylidae) en laboratorio”

Se evaluó el efecto de agua azucarada (azúcar de caña diluida en agua destilada, 15.5%, p/v), miel de abeja melífera (Apis mellifera) diluida (50%, v/v), miel de abeja melipona (Melipona beechii) diluida (50%, v/v) y un producto comercial de jarabe de maíz diluido (50%, v/v) sobre la sobrevivencia de Cephalonomia stephanoderis y Prorops nasuta, parasitoides de la broca del café Hypothenemus hampei.

Como parte del experimento se incluyó un tratamiento absoluto (sin suministro de sustancia alguna) y un tratamiento relativo (agua destilada). Los parasitoides se colocaron de manera individual en frascos entomológico de 13 x 100 mm y se alimentaron ad libitum hasta su muerte.

El sexo de los parasitoides se determinó cuando los especímenes murieron. Se utilizó un diseño trifactorial 2 x 2 x 6 donde el factor 1 fueron las especies de parasitoides, el factor 2 el sexo de los parasitoides y el factor 3 las sustancias azucaradas.

Se aplicó el modelo de riesgos proporcionales de Cox y las curvas de sobrevivencia se estimaron aplicando el método de Kaplan-Meier. La sobrevivencia de los adultos de C. stephanoderis y P. nasuta se incrementó significativamente al ser alimentados en laboratorio con cualquiera de las dietas azucaradas evaluadas.

El agua azucarada y la miel de abeja melífera fueron los tratamientos que causaron una mayor sobrevivencia para el parasitoide C. stephanoderis. En el caso de P. nasuta fueron el agua azucarada y la miel de melipónido. De acuerdo al costo, el agua azucarada fue la sustancia más económica, además de ser de fácil disponibilidad.

El comité tutelar estuvo conformado por el Dr. Juan Francisco Barrera Gaytán (director de tesis), Dr. José Pablo Liedo Fernández y M. en E. Javier Francisco Valle Mora (asesores) y como sinodales la Dra. Rebeca González Gómez, doctores Jorge Toledo Arreola y Alfredo Castillo Vera.

Jonathan Baza obtiene el grado de Maestro en Ciencias con la tesis denominada “Diversidad molecular de arañas del género Phonotimpus Gertsch & Davis, 1940 (Araneae, Phrurolithidae) del volcán Tacaná, Chiapas: genes y transcritos”

Jonathan David Baza Moreno, estudiante de Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural con orientación en Biotecnología Ambiental (Generación 2020 – 2021) de la Unidad Tapachula, obtuvo el grado de Maestro en Ciencias, el pasado 5 de julio de 2022, con la tesis denominada “Diversidad molecular de arañas del género Phonotimpus Gertsch & Davis, 1940 (Araneae, Phrurolithidae) del volcán Tacaná, Chiapas: genes y transcritos”

Las arañas son organismos con órganos especializados para la síntesis de veneno, lo emplean para la caza de presas y defensa contra depredadores.

La mayoría de los estudios sobre diversidad molecular de venenos de araña se han realizado en especies de interés biomédico. Sin embargo, para especies sin importancia médica como las del género Phonotimpus no existen estudios.

Las arañas del género Phonotimpus son habitantes del suelo, donde depredan y regulan las poblaciones de sus presas, siendo la mayoría artrópodos involucrados en el reciclaje de materia orgánica.

El objetivo de este estudio fue analizar la diversidad molecular enfocado a componentes del veneno de Phonotimpus pennimani y Phonotimpus talquian Chamé-Vázquez, Ibarra-Núñez & Jiménez, 2018, ambas especies habitantes del volcán Tacaná, Chiapas. Para explorar la diversidad molecular relacionada con los componentes del veneno se realizó la extracción de ácidos nucleicos, Reacción en Cadena de la Polimerasa, construcción de bibliotecas de ADNc, secuenciación por el método Sanger y secuenciación masiva. Se obtuvo la secuencia parcial del marcador mitocondrial COI (gen coxI) de P. pennimani con la finalidad de validar la relación de parentesco con otras especies de la familia Phrurolithidae.

Los resultados obtenidos del análisis de secuencia coxI mostraron similitud genómica con especies de Phrurolithidae. Posteriormente, se generó un transcriptoma de P. pennimani y se obtuvieron diversas secuencias que corresponden a proteínas y péptidos de arácnidos.

El transcriptoma de P. pennimani nos permitió encontrar transcritos relacionados a componentes del veneno reportados para especies de las familias Ctenidae y Lycosidae. La expresión de los transcritos se validó mediante RT-qPCR utilizando la secuencia identificada de una Toxin-like (PpenTx1) y dos genes de expresión constitutiva. Se obtuvo la secuencia parcial de PpenTx1 a partir del ADN de Phonotimpus. Nuestros resultados permitieron la identificación de nuevos genes y transcritos que codifican componentes de venenos de P. pennimani.

El comité tutelar estuvo conformado por la Dra. Elia Diego García (directora de tesis), Dra. Griselda Karina Guillen Navarro y Dr. Guillermo Ibarra Núñez (Asesores), y como sinodales adicionales la Dra. Guadalupe Eugenia Zarza Franco, Dr. David Chamé Vázquez y M. C. Héctor Montaño Moreno.

Yazmin Díaz obtiene el grado de maestra en Ciencias con la tesis denominada “Compuestos volátiles emitidos por Cedrela odorata L. (Meliaceae) como atrayentes de Hypsipyla grandella Zeller (Lepidoptera: Pyralidae)”

Yazmin del Carmen Díaz Martínez, estudiante de Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural con orientación en Entomología Tropical (Generación 2020 – 2021) en la Unidad Tapachula, obtuvo el grado de Maestra en Ciencias, el pasado 29 de junio, con la tesis denominada “Compuestos volátiles emitidos por Cedrela odorata L. (Meliaceae) como atrayentes de Hypsipyla grandella Zeller (Lepidoptera: Pyralidae)”

Hypsipyla grandella Zeller (Lepidoptera: Pyralidae) ha sido reportada como una plaga que limita el establecimiento exitoso de plantaciones de cedro y caoba en México.

Existen estudios sobre la bioecología, control químico y silvicultural de esta plaga; sin embargo, se conoce poco sobre las interacciones biológicas entre el insecto y su planta hospedera. Por lo tanto, el objetivo de este trabajo fue identificar los compuestos volátiles emitidos por Cedrela odorata L. que median la atracción de H. grandella.

Se realizaron pruebas en jaulas de campo para determinar la actividad comportamental y la respuesta de atracción de H. grandella a C. odorata. Además, se identificaron los compuestos volátiles de C. odorata y se evaluó la respuesta de atracción de las palomillas al extracto de cedro y la mezcla sintética mediante bioensayos en tubo “Y”.

Encontramos que las hembras vírgenes y apareadas presentan poca actividad nocturna, con movimientos de antenas frecuentes, vuelos esporádicos, aleteos cortos (<10 s) y largos (> 30 s). Las hembras vírgenes realizaron la postura de llamado, mientras que las hembras apareadas presentaron tres periodos de oviposición. Los resultados indicaron que tanto hembras vírgenes, machos vírgenes, y hembras apareadas fueron atraídos a plantas de cedro.

Los volátiles identificados fueron: α-pineno, β-ocimeno, 2-etil-1-hexanol, D-limoneno, nonanal, (E)-4,8-dimetil-1,3,7-nonatrieno, α-copaeno, β-cariofileno y germacreno D. La mezcla de compuestos sintéticos atrajo de forma significativa a machos vírgenes y hembras apareadas de H. grandella. Los resultados sugieren que los compuestos volátiles identificados en el extracto pueden ser responsables de la atracción de H. grandella hacia C. odorata.

El comité tutelar estuvo conformado por la Dra. Rebeca González Gómez (directora de tesis), doctores Edi Álvaro Malo Rivera y David Álvarez Rosas (asesores), y como sinodales adicionales los doctores Leopoldo Caridad Cruz López, Salvador Hernández Moreno y M. en C. Juan Cisneros Hernández.

A 67 años de que las mexicanas votaron por primera vez en elecciones federales

  • El derecho a votar para las mujeres en elecciones federales se consiguió con la reforma constitucional de 1953.
El 3 de julio de 1953, día del primer voto de la mujer.

JUAN IVÁN MARTÍNEZ *

 

(Cuando nació mi mamá las mujeres todavía no podían votar)

Esta semana se conmemora el día en que las mujeres mexicanas votaron por primera vez para elegir cargos de representación popular a nivel federal, el 3 de julio de 1955. Si bien, pareciera que ya pasó mucho tiempo y que en la actualidad las mujeres ya cuentan con las mismas oportunidades que los varones, en realidad no es así. Sus luchas han logrado mucho, pero aún hay batallas que están seguirán dando.

El derecho a votar para las mujeres en elecciones federales se consiguió con la reforma constitucional de 1953 (1) , la elección en que podrían ejercer ese derecho tuvo lugar dos años después. A mi en lo personal me llama la atención que mi madre, algunas tías y por supuesto mis abuelas nacieron en un contexto en el que a las mujeres no se les permitía votar, pareciera un dato de la era de las cavernas, pero no, es de apenas una y dos generaciones atrás.

Que su derecho a sufragar fuera reconocido no fue sencillo para las mujeres mexicanas. En el concierto internacional nuestro país llegó algo tarde, Nueva Zelanda aprobó el voto para las mujeres desde 1893; países con efervescencia sufragista lo aprobaron hasta el Siglo XX, es decir, Reino Unido en 1918 y Estados Unidos en 1920. En Sudamérica, antes que México, lo logró Uruguay en 1927.

En el contexto nacional, también se puede decir que ese derecho tardó casi cuatro décadas si tomamos como referentes los Congresos Feministas de 1917, pues desde entonces (y aún antes) ya se discutía la posibilidad de que las mujeres tuvieran el derecho al sufragio. Una de sus principales promoventes no alcanzó a ejercerlo, pero atestiguó la reforma constitucional que reconoció ese derecho, Hermila Galindo, quien murió en 1954 tras haber dedicado toda una vida a la lucha por los derechos de las mujeres.

La obtención del derecho a votar por parte de las mujeres no se acompañó de condiciones justas y equitativas para ejercer su derecho a ser votadas. Es cierto que desde aquella no muy lejana década de los 50, cada vez son más mujeres las que ocupan cargos de elección popular. Las reformas electorales de 1993, 1996, 2002, 2008, 2014 y 2019 han sido indispensables para cada vez tener más candidatas y mujeres ejerciendo el poder público, aunque no han sido suficientes para que lo ejerzan en igualdad de condiciones y libres de violencia.

Ese último, quizás sea el tema que debiera ser prioritario para el Estado mexicano en el ámbito de la participación política de las mujeres, diversas investigaciones dan cuenta de las formas en que se violenta a las mujeres que se dedican a la política; los perpetradores generalmente son aquellos que deberían garantizar su plena participación y el ejercicio de sus derechos políticos; es decir, partidos, candidatos y actores que se resisten a reconocer que el buen o mal ejercicio del poder público no está vinculado con el sexo de las personas.

La investigación “La construcción política de las mujeres: militantes partidistas, integrantes de Asociaciones Civiles y activistas independientes en Chiapas” (Martínez, 2022) indica que uno de los efectos, consecuencias o resultados de la violencia contra las mujeres, es la de mermar su seguridad y con ello obstaculizar su participación política, pero hay otros efectos que van más allá de su labor como políticas, producidos por las violencias estructural y sistémica que se ejercen contra ellas por ser mujeres en una sociedad misógina, machista y sexista.

Las formas de ejercer violencia contra las mujeres que se dedican a la política no distan mucho de las que se pueden identificar en otros ámbitos de la vida: chantajes, manipulaciones, humillaciones, desacreditaciones, amenazas e incluso persecuciones y secuestros. En esa investigación se documenta la instrumentalización de las mujeres, su objetualización sexual, y las omisiones o actuaciones insuficientes de parte de las instituciones. Expresiones todas ellas que no están necesariamente separadas unas de otras, sino que pueden aparecer imbricadas en un mismo acto de violencia.

La participación política, aunque puede colocarlas en una posición de mayor exposición para las expresiones de violencia, paradójicamente, es la que puede romper con las relaciones de dominación en las que se encuentran inmersas las mujeres, relaciones que instituciones y actores políticos se resisten a desmantelar.

 (1) Para elecciones locales se aprobó en 1947 y para elecciones federales en 1953.

Juan Iván Martínez, académico de El Colegio de la Frontera Sur.

 

Fuente:

Martínez Ortega, J. I. (2022). La construcción política de las mujeres: militantes partidistas, integrantes de Asociaciones Civiles y activistas independientes en Chiapas. [Tesis de doctorado, CESMECA/UNICACH y IUESAL/UAlicante].

*Académico de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR)

jimartinez@ecosur.mx

 

 

 

 

TEXTO PUBLICADO EN: https://www.cronica.com.mx/academia/67-anos-mexicanas-votaron-primera-vez-elecciones-federales.html