Sistema Estatal de Investigadores de Tabasco reconoce a investigadores de Ecosur

Manuel Mendoza Carranza, Regino Gómez Álvarez y Everardo Barba Macías, investigadores de la Unidad Villahermosa de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), fueron reconocidos el 26 de noviembre por el Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Tabasco (CCYTET) por su destacada labor como investigadores.

Manuel Mendoza Carranza y Everardo Barba Macías fueron reconocidos por ser de los investigadores con mayor producción científica en la convocatoria 2015 y Regino Gómez Álvarez por su permanencia durante 16 años en el Sistema Estatal de Investigadores (SEI).

Manuel Mendoza Carranza pertenece al Departamento de Ciencias de la Sustentabilidad y al grupo de Manejo Sustentable de Cuencas y Zonas Costeras de Ecosur. Tiene la categoría académica como Investigador Titular “B” y en el Sistema Nacional de Investigadores, el Nivel I. Sus trabajos están enfocados en las pesquerías marinas y dulceacuícolas de pequeña escala, así como la biología y ecología de peces.

Everardo Barba Macías, del Departamento de Ciencias de la Sustentabilidad y del grupo Manejo Sustentable de Cuencas y Zonas Costeras. Tiene la categoría académica como Investigador Titular “A”  y en Sistema Nacional de Investigadores, el Nivel I. En sus invesitgaciones, estudia el uso sostenible de pesquerías y el análisis ecológico de los macroinvertebrados y peces en humedales en el sureste de México.

Regino Gómez Álvarez forma parte también del Departamento de Ciencias de la Sustentabilidad y del grupo Manejo Sustentable de Cuencas y Zonas Costeras. Es Investigador Titular “B” y está en el Nivel I en el Sistema Nacional de Investigadores. Se especializa en la lombricultura, hortalizas orgánicas, producción de biofertilizantes, medios biológicos para control de plagas y huertos biointensivos, además de su interés por las plantas medicinales y medicamentos naturales.

En 2015, el SEI alcanzó la cifra de 528 integrantes, de los cuales Ecosur ocupa el quinto lugar con 10 investigadores adscritos al SEI; el primer lugar lo tiene la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) con 384 investigadores; el segundo lugar, la Universidad Popular de la Chontalpa (UPCH) con 28 científicos; el tercer lugar, la Universidad Tecnológica de Tabasco (UTTAB) con 13; al igual que la Universidad Politécnica del Golfo de México (UPGM) con 13 y el Colegio de Postgraduados (Colpos) con 13 y en cuarto lugar, El Instituto Tecnológico de Villahermosa (ITVH) con 12. Tomando en cuenta que Ecosur Villahermosa cuenta con 14 investigadores y 4 técnicos académicos adscritos a líneas, el reconocimiento a nuestra institución nos llena de orgullo.

¡Enhorabuena!

Información y fotografías: Alberto Reyes

Presentan libro Montañas, pueblos y agua en Villahermosa

El 20 de noviembre, el libro Montañas, pueblos y agua. Dimensiones y realidades de la Cuenca Grijalva fue presentado por El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) en el auditorio “Manuel Sánchez Mármol” del Instituto Juárez en la ciudad de Villahermosa, Tabasco.

Esta obra, en la cual participaron investigadores de diversas áreas del conocimiento, instituciones y centros de investigación y que aporta información inédita de gran trascendencia ambiental, económica, histórica, social y científica, se trata de una importante obra para entender la Cuenca del Grijalva y es un referente para la elaboración de políticas públicas.

El doctor Ramón Mariaca Méndez, quien fungió como maestro de ceremonia del evento señaló que este esfuerzo editorial encabezado por el doctor Mario González Espinosa y la doctora Marie Claude Brunel Manse, es el resultado del trabajo intenso de alrededor de 25 investigadores y 75 ayudantes de campo y más de 600 colaboradores comunitarios de 12 localidades de Tabasco y de Chiapas.

Dijo que en este estudio patrocinado por la Secretaria de  Recursos Naturales y Protección Ambiental (SERNAPAM) Tabasco y el Conacyt, participó personal de Ecosur, de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), de la Universidad Intercultural del Estado de Tabasco (UIET), de la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), así como de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh).

En su intervención, Mario González Espinosa agradeció la participación y apoyo de más de 150 personas, entre investigadores, estudiantes, becarios, técnicos de campo, técnicos de laboratorios y personal administrativo para el logro de esta obra.

“Éste fue un proyecto muy complejo, enriquecido por la participación de muchas personas y enriquecedor por la enseñanza que nos dejó, el cual ocurrió en un período de dos años y medio”, manifestó durante la presentación.

En la presentación del libro participaron: la oceanógrafa Silvia Whízar Lugo, directora de Vinculación del Centro del Cambio Global para la Sustentatibilidad en el Sureste (CCGSS) y extitular de la SERNAPAM en Tabasco; la doctora Lilia Gama Campillo, subsecretaria de Política Ambiental de la SERNAPAM del Gobierno de Tabasco e investigadora de la UJAT; el doctor Armando Contreras Hernández, investigador de El Instituto de Ecología, A.C. (INECOL) y coordinador de la Red Ambiente y Sustentabilidad; la licenciada Severa Estrada Méndez, integrante y presidenta del “Colectivo Almandros: por un mundo mejor” y pobladora de Oxolotán, Tacotalpa, Tabasco; el maestro Óscar de la Garza Garza, subcoordinador de Desarrollo Regional del Gobierno del Estado de Tabasco, y el ingeniero Rafael Obregón Viloria, director general de Corredores Biológicos de la Comisión Nacional para la Biodiversidad (Conabio). También comentó Mario González Espinosa, director general de Ecosur y responsable técnico del proyecto.

El principal objetivo del libro es mostrar una experiencia de intención de manejo integral de la Cuenca Grijalva, para contribuir a revertir las históricas tendencias de pobreza, desigualdad social y deterioro ambiental prevalecientes en la Cuenca del Grijalva, a través de la gestión de innovaciones sociales y tecnológicas basadas en experiencias acumuladas en la trayectoria institucional de Ecosur.

El grupo de trabajo multidisciplinario actuó concertadamente cubriendo las siguientes temáticas en dos tomos, que incluye 33 capítulos de 80 autoras y autores de instituciones académicas públicas de los estados de Chiapas y Tabasco, que abordan las temáticas de agricultura alternativa y solares; huertos familiares; conservación de los suelos; manejo de manglares; restauración hidrológica y forestal; toxicología ambiental; ganadería y sistemas silvopastoriles; economía comunitaria y regional; historia de los desastres; y vulnerabilidad ante desastres y género como elementos transversales, entre otras.

El libro salió a la venta como una coedición con los sellos de Juan Pablos Editores y El Colegio de la Frontera Sur.

Finalmente, y como resultado del trabajo iniciado entre Ecosur y la Universidad Intercultural del Estado de Tabasco (UIET), al final del evento, se llevó a cabo la firma de un convenio de colaboración entre la UIET, representada por la licenciada Adela Méndez Martínez, rectora de la Universidad, y Ecosur, representado por el doctor Mario González Espinosa, director general.

Consulta sobre ésta y otras publicaciones en: localhost/ecosur/libros o escríbenos a libros@ecosur.mx

Información y fotografías: Alberto Reyes Santiago

Feria microregional de Maíz Criollo en Campeche

La Unidad Campeche participó, el 29 de octubre, en la Quinta Feria Microregional Comunitaria del Maíz Criollo, organizada por la Comisión Nacional de Áreas Protegidas (Conanp), y que en esta ocasión se realizó en la comunidad de Tankuché del municipio de Calkiní.

En el evento, Juan Manuel Pat, investigador del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente, presentó en conferencia el documento “Tendencia de pérdida del maíz (zea mays l) nativo en las comunidades mayas en la zona de la reserva Los Petenes, Campeche, México”.

El documento presentado por el investigador analiza la situación critica del maíz nativo Nal Téel (Gallito), y su tendencia a desaparecer, y reafirma los resultados de otras investigaciones que han hecho otras instituciones sobre el mismo tema, en especial, de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).

Al final del documento, se expresa la necesidad de conjuntar el esfuerzo de instituciones para encontrar alternativas de conservación de la diversidad de razas de maíces nativos en esa región.

A la Feria microrregional asistieron autoridades de diferentes instituciones y de comunidades aledañas que acompañaron a las productoras y productores, quienes participaron en un concurso gastronómico de maíz criollo, una ceremonia maya del “janli kool”, conferencias, mesa de debates y exposiciones gastronómicas con maíz nativo: naal t’eel, xnuk naal, mejen naal, Sak tu’ux y ts’iit naal.

Esta feria reúne a las comunidades para continuar con la lucha por preservar la identidad cultural y conservar las tradiciones que caracterizan al pueblo maya, como es el caso del cultivo de maíz criollo.

Información: Luvia Padilla y Virgina Colin

Bienvenidos nuevos investigadores de Cátedras Conacyt

Recientemente se incorporaron a Ecosur seis investigadores, a través del Programa de Cátedras Conacyt, para fortalecer los proyectos en los que participarán, en las Unidades Campeche, Chetumal y San Cristóbal.

Miriam Soria, Vera Camacho y Claudia Monzón colaborarán con Andrea Sáenz-Arroyo, investigadora del Departamento Conservación de la Biodiversidad, en el proyecto “Observatorio de servicios ambientales de la cuenca Grijalva-Usumacinta”. Miriam y Vera trabajarán en la Unidad San Cristóbal y Claudia en la Unidad Campeche.

Miriam Soria es doctora en Ciencias en Ecología y Desarrollo Sustentable por Ecosur. Es investigadora comisionada del Conacyt y forma parte del grupo Ecología Evolutiva y Conservación del Departamento Conservación de la Biodiversidad de Ecosur desde el 18 de septiembre de 2015. Su trabajo se orienta al diagnóstico ambiental de la subcuenta del Río Usumacinta.

Vera Camacho forma parte del grupo Ecología Evolutiva y Conservación, tiene un doctorado en Ciencias en Manejo Ambiental por el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) A.C. En octubre del 2015 se incorporó como investigadora de Cátedras Conacyt para reforzar las investigaciones sobre el vínculo que existe entre la sociedad y el medio ambiente a través del estudio de los servicios ecosistémicos.

Claudia Monzón se incorporó a Ecosur, el 18 de septiembre de 2015, al Departamento de Ciencias de la Sustentabilidad en el grupo Adaptación Humana y Manejo de Recursos en Ecosistemas Tropicales. Tiene un Doctorado en Geografía por la Universidad de Florida en Gainesville. Su investigación se enfoca en la gobernanza de los recursos naturales, la detección de cambios en el paisaje y el estudio de sus causas e implicaciones socio-ambientales.

Por otro lado, Susana Alvarado, Anmi García y Moisés García se integraron a la Unidad Chetumal, donde colaborarán con Héctor Hernández, investigador de Departamento de Sistemática y Ecología Acuática, en el proyecto “Manejo de datos obtenidos por la estación para la recepción de información satelital ERIS-Chetumal”.

Susana Alvarado se incorporó a Ecosur, en octubre de 2015, al grupo Estructura y Función del Bentos del Departamento de Sistemática y Ecología Acuática. Tiene un doctorado en Philosophy in Earth and Environmental Sciences, por la Universidad de New Hampshire, USA.

Anmi García es doctor en Ciencias en la especialidad de óptica por el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE). Es investigador comisionado del Conacyt para Ecosur desde el 18 de septiembre de 2015 en el grupo Estructura y Función del Bentos.

Moisés García tiene un doctorado en Ciencias Aplicadas por el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT). Se incorporó a Ecosur como investigador comisionado del Conacyt en octubre de 2015. Sus áreas de interés son la dinámica no lineal caótica, sistemas dinámicos, procesamiento de imágenes, criptografía, electrónica.

¡Enhorabuena y bienvenidos a Ecosur!

Alternativas comunitarias para el beneficio local en la Revista Sociedad y Ambiente

La reciente edición de Sociedad y Ambiente, revista científica de Ecosur, está centrada en las tendencias de sustentabilidad a través de acciones que realiza la población, tanto urbana como rural, y que generan alternativas en beneficio de los mismos grupos sociales.

Este número contiene cuatro artículos y una nota científica que describen las actividades, proyectos y la transformación social, cultural, económica, territorial, productiva y ambiental, que determinados grupos han impulsado para la mejora de sus propias comunidades.

En el artículo “Transformación y reestructuración territorial en una zona rural de la región pulquera de los Llanos de Apan”, se describe la transformación que ha tenido una localidad rural debido a la diversificación en su producción de pulque, lo que generó en esa comunidad un sentido de “nueva ruralidad”, que le permitió vincularse a las actividades productivas propias de una población urbana.

El artículo “Riesgos de las actividades económicas urbanas sobre la población, Nogales, Sonora: respuestas ante emergencias”, muestra el trabajo realizado por esta región urbana del norte del país y presenta un modelo espacial ante emergencias que permite alertar a su población de los riesgos que un crecimiento urbano acelerado supone.

“El indio que todos quieren: El consumo de lo ‘huichol’ tras la batalla por Wirikuta”, presenta una visión del crecimiento por el consumo de productos de un pueblo que gracias a su incansable lucha logra posicionarse y ser referente de la cultura visual indígena y de filantropía.

En cuanto a la adaptación de nuevos modelos de producción como ejemplo de beneficio local, el artículo “Transformadora Integral Potosina de Bagre y Tilapia: Un nuevo modelo de producción acuícola en la Huasteca potosina”, presenta cómo esta comunidad aprovechó la tendencia de la acuicultura —como una actividad productiva prioritaria para las necesidades nutricionales de la población— para implementar una estrategia regional que en conjunto con la innovación productiva generó un nuevo modelo de comercialización.

La nota científica “Desarrollo de una alternativa ecológica para la fabricación de estructuras auxiliares de madera”, nos remite al ideal de aprovechamiento de nuestros desechos y a ver a la basura como un área de oportunidad. El proyecto presenta una alternativa ecológica de un nuevo material compuesto de desechos de madera y plástico reciclado (PET), útil para la industria de la construcción, lo que supondría una reducción en el consumo de madera y una opción más para detener el deterior ambiental.

Consulta la revista en: http://revistas.ecosur.mx/sociedadyambiente/index.php/sya/issue/current/showToc

Presentan diagnóstico de acciones institucionales para el cuidado ambiental

Acciones como la captación de agua de lluvia, el manejo de residuos —peligrosos, de manejo especial, orgánicos o sólidos urbanos—, campañas de educación ambiental y consumo responsable por parte de personal académico de Ecosur han ido concretando la madurez de la institución en términos ambientales, indicó Jesús Carmona de la Torre, Jefe de los laboratorios institucionales de Ecosur, durante el seminario institucional “¿Qué somos a través de nuestros residuos?”, realizado en la Unidad San Cristóbal, el 27 de octubre.

Según cifras de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), del 2004 al 2008, entre las empresas dadas de alta en el Registro como generadoras de residuos peligrosos, se juntaron un millón 25 mil 128 toneladas de residuos cada año.

Las unidades San Cristóbal y Chetumal forman parte de este registro como microgeneradores de residuos peligrosos, lo que permite hacer una gestión acreditada, certificada y normalizada para la disposición de los residuos, desde el registro, hasta la entrega y el manejo por parte del proveedor que se lleva los residuos para su disposición final, el cual también tiene que estar regulado por la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA) y ante la Semarnat.

“En la institución generamos residuos peligrosos, de manejo especial, orgánicos, reciclables y otros que no se pueden clasificar. En ese sentido, en Ecosur ya contamos con un reconocimiento e identificación de las fuentes o áreas generadoras en la Unidad San Cristóbal, así como un diagnóstico cualificado de los tipos de residuos y planes para el manejo”, explicó Carmona de la Torre.

Dijo que un ejemplo de estas áreas generadoras de residuos peligrosos son los laboratorios, que para evitar que éstos terminaran en el sistema de drenaje, se acumularon por más de diez años en un área especial asignada, fuera de cualquier riesgo para la comunidad, y que en los últimos dos años, aproximadamente ocho toneladas han sido reutilizadas como combustibles en altos hornos de cementos o en hornos de alfarería, proceso llevado a cabo por Grupo Suvemo Recolección de Residuos Peligrosos, empresa con la que la unidad San Cristóbal trabaja para la disposición final de sus residuos.

En el caso de los residuos de manejo especial, el técnico académico mencionó que este año en la Unidad San Cristóbal se desecharán aproximadamente 300 piezas, que equivalen a casi diez toneladas de residuos tecnológicos, entre los que se encuentran computadoras, monitores e impresoras. Los cartuchos de toner, explicó, se trabajan en un 80 por ciento con la empresa HP, a quienes se les devuelven los toners vacíos.

A partir de un proyecto de análisis de residuos sólidos urbanos llevado a cabo por jóvenes prestadores de servicio social se logró la identificación y clasificación de residuos a través del cuarteo, un método para clasificar la basura, bajo la Norma 015, explicó. A partir de este análisis se determinó que el 20 por ciento de los desechos en la Unidad San Cristóbal, es papel; el 7 por ciento, cartón; el 9 por ciento, vidrio; el 4 por ciento, metales; el 27 por ciento, orgánicos; y el 33 por ciento, no reciclables. Lo que significa que el 77 por ciento del total se puede aprovechar y comercializar, generando solo un 33 por ciento de basura.

Por otro lado, informó que de los residuos orgánicos de las áreas verdes y del comedor, se están procesando de entre 10 y 12 toneladas al año de humus y líquidos para abono o control de plagas, principalmente; proyecto a cargo de Manuel Anzueto, técnico académico del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente.

En cuanto al proceso de captación de lluvia y aguas residuales, informó que con este proyecto, se ahorran entre 40 y 60 mil litros de agua al año, y destacó que se están realizando trabajos de diagnóstico de flora y fauna en la unidad para registros e identificación de algunas especies en riesgo.

PAEcosur
Desde el 2003, dentro del Plan Ambiental Ecosur (PAEcosur) estas acciones van encaminadas a establecer un Sistema de Gestión Ambiental (SGA) que sirva como instrumento para la organización y la planeación de procedimientos y programas de acción que involucren a la comunidad en las cinco unidades de Ecosur.

“Queremos que exista una congruencia con la misión institucional de contribuir al desarrollo sustentable de la frontera sur, y es importante que toda la comunidad Ecosur pueda trabajar en estos campos de acción. Tenemos que conocer estos procedimientos, hacer pruebas e ir impulsando acciones, tanto de manera interna como para la sociedad en general”, expresó Jesús Carmona de la Torre.

Presentan prácticas para la sustentabilidad en América Latina

Del 23 al 25 de octubre se llevó a cabo el 1er. Foro Internacional de Innovación Social hacia la Sustentabilidad en la Unidad San Cristóbal, en el que los asistentes se reunieron para compartir experiencias y prácticas sobre sustentabilidad e innovación social en América Latina.

El objetivo de este evento fue el de intercambiar experiencias sobre los procesos de participación y organización social, así como reconocer los avances que han tenido las organizaciones de la sociedad civil en torno a la construcción de nuevas prácticas.

Lorena Ruiz Montoya, directora de la Unidad San Cristóbal, dio la bienvenida a los asistentes y expresó que para la institución es un honor ser un espacio para compartir experiencias del trabajo que realizan diversos actores sociales, con el objetivo de lograr un cambio en las formas de conducirnos como personas, con respeto hacia el ambiente y hacia la propia sociedad.

Antonio Saldivar y Helda Morales, investigadores de Ecosur, mencionaron que este evento es muy importante porque favorece el intercambio de experiencias en materia de innovación social, hecho que puede contribuir a construir una visión del desarrollo que priorice los valores culturales, ambientales y sociales.

Helda Morales, indicó que el tener tantas experiencias juntas luchando contra corriente es una muestra de que ya se ha llegado al hartazgo colectivo.

“Estoy convencida que muchas personas pequeñas, haciendo cosas pequeñas, podrán cambiar el mundo. Necesitamos en estos momentos de crisis, estar más unidos que nunca, que sea este encuentro un primer paso para construir alianzas desde Uruguay hasta México, pasando por Nicaragua y Guatemala”, mencionó.

Por su parte, Beatriz Bellenda, de la Facultad de Agronomía Universidad de la República de Uruguay, mencionó que, en su país, la sustentabilidad social está en un proceso en el que se va avazando.

“Desde la Universidad de la República junto con otros actores sociales se está haciendo un camino muy desafiante y esperanzador para construir una visión más completa de lo que es la sustentabilidad”, indicó.

Cristina Reyes Barrón, del Instituto para el Desarrollo Sustentable en Mesoamérica AC, mencionó que para la institución que representa, es un gusto el compartir el trabajo sobre estos temas que se  están llevando a cabo en Tabasco, Campeche y los Altos de Chiapas, pues desean generar una visión conjunta de trabajo.

Posterior a la inauguración, comenzó el ciclo de conferencias con actores sociales de Uruguay, Guatemala, Nicaragua, Brasil y México, con temas como los principios de la sustentabilidad de los pueblos originarios; la complementariedad de género en la sustentabilidad rural; la agricultura tradicional; los huertos escolares y urbanos; entre otros.

Este encuentro estuvo abierto a estudiantes, académicos, organizaciones sociales y personas interesadas y comprometidas con la construcción de nuevas prácticas para la sustentabilidad.

 

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Impulsan agenda regional interinstitucional sobre ganadería y cambio climático en el sureste de México

Este 8 de octubre inició el Primer Taller de Integración del proyecto “Cuantificación de emisiones de metano entérico y óxido nitroso en ganadería bovina en pastoreo, y diseño de estrategias para la mitigación en el sureste de México”, en la Unidad Campeche, que tiene como objetivo impulsar una agenda regional Interinstitucional para la atención a la problemática de la ganadería y el cambio climático.

El taller fue coordinado y liderado por académicos de Ecosur, y contó con la participación de personal del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) Costa Rica; de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), asistió el doctor Esaú Pérez Luna;  de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), el doctor Juan Kú-Vera; y por parte de la sociedad civil, la Cooperativa AMBIO y estudiantes de posgrado de Ecosur.

Por Ecosur participan los investigadores Guillermo Jiménez, José Armando Alayón, Ben de Jong, Gilberto Villanueva, José Nahed Toral y Juventino de Paz Cortez, quienes en el taller analizaron estrategias y métodos comunes para la cuantificación, evaluación, monitoreo y generación de alternativas agroforestales – Silvopastoriles para mitigar los efectos de las emisiones de metano entérico y óxido nitroso de la ganadería bovina en el pastoreo en el sureste de México, y quienes ven en este taller, la posibilidad y el compromiso de formar recursos humanos de alto nivel y encontrar soluciones locales para los productores de bovinos de Campeche, Yucatán, Tabasco y Chiapas.

“El interés del grupo de especialistas que estamos reunidos es de trabajar proyectos conjuntos interdisciplinarios y multiinstitucionales para tratar de diseñar una agenda de investigación y desarrollo para la ganadería; de alguna manera que atienda la parte sureste de México porque es donde el sistema se caracteriza por tener una ganadería extensiva que contribuye más a los cambios climáticos, no solamente por las emisiones de gases de efecto invernadero directamente, sino por la transformación del uso del suelo y todo lo que implica en términos del impacto en la vegetación, en la fertilidad del suelo y en otros componentes que indirectamente contribuyen a esos cambios”, indicó José Armando Alayón, investigador de la Unidad Campeche.

Durante el taller que se llevó a cabo el 8 y 9 de octubre, los investigadores analizaron  los avances de investigación en el área de la actividad ganadera y el cambio climático, por lo que consideran necesario trabajar en estrategias de mitigación del metano y óxido nitroso, así como en procesos de rescate y manejos de las especies arbóreas-arbustivas que están distribuidas en el trópico de la región sur de México y su incorporación a partir de las experiencias que han resultado exitosas para algunos ganaderos. De obtenerse buenos resultados a través del proyecto, los ganaderos podrían aspirar a otros beneficios como convertirse en prestadores de servicios ambientales, lo cual se reflejaría en la rentabilidad de la unidad ganadera.

“Ya se está trabajando la agenda de ganadería y cambio climático en el estado de Chiapas, a través de La Red de Ganadería Sustentable y Cambio Climático, en donde colaboran instituciones académicas, agencias de desarrollo  y productores, y se está en la búsqueda de generar estrategias agroforestales de bajas emisiones, acciones de adaptación al cambio climático, promover la soberanía alimentario y masificar los sistemas silvopastoriles, señaló también el doctor Guillermo Jiménez.

Este proyecto de Ciencia Básica ha sido financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnologia (Conacyt) y la Secretaría de Educación Pública (SEP) para proyectos 2015-2017.

Para mayor información, se puede escribir a:
En Chiapas, Dr. Guillermo Jiménez Ferrer gjimenez@ecosur.mx
En Tabasco, Dr. Gilberto Villanueva gvillanueva@ecosur.mx
En Campeche, Dr. José Armando Alayón jalayon@ecosur.mx

 

Información y fotografía: Victoria Colin

Realizan taller para la construcción ciudadana de políticas públicas

Los días 1 y 2 de octubre, en las instalaciones de la Unidad San Cristóbal, se llevó a cabo el Taller “Policy Brief, preparación de síntesis para tomadores de decisión”, facilitado por Galileo Rivas, especialista en gestión de la innovación tecnológica del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) de Costa Rica.

Galileo Rivas indicó que la función principal del taller es facilitar a los académicos de Ecosur una metodología para elaborar y estructurar una síntesis para tomadores de decisión, vinculada a temáticas de conservación de la biodiversidad, sistemas productivos agropecuarios, vulnerabilidades, gobernanza y otras áreas afines.

“Una síntesis se orienta a desarrollar recomendaciones de política para analizar un problema y, a partir del mismo, derivar una serie de recomendaciones que pueden aperturar espacios de solución. Este documento tiene una característica muy puntal, es neutro, breve, y sobre todo trata de hacer un aterrizaje muy integral de las recomendaciones buscando que sean lo más realistas posibles para resolver el problema”, explicó.

Durante los dos días de actividades, los participantes — investigadores y técnicos de las unidades Villahermosa, Tapachula, Chetumal y San Cristóbal— analizaron la visión de Ecosur y su rol en procesos de orientación de toma de decisiones, los enfoques y estructura de la síntesis, posteriormente analizaron sus artículos de investigación, principales hallazgos, motivaciones y conclusiones, y como resultado final generaron su propio documento Policy Brief.

Al taller, organizado por la Dirección de Vinculación de Ecosur,  también asistió personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).

El evento se realiza en el marco del proyecto “Participación de la ciencia y la tecnología en la construcción ciudadana de políticas públicas en las Áreas Naturales Protegidas del Sureste de México”, dentro del cual se realizará un Foro de Políticas Públicas en Áreas Naturales Protegidas, el 18 y 19 de noviembre, en la Unidad San Cristóbal.

Las orquídeas del soconusco

Dra. Anne Damon – adamon@ecosur.mx
Investigadora de Ecosur, Unidad Tapachula

El Programa para el Cultivo Sustentable de las Orquídeas del Soconusco de Ecosur cumplió recientemente 15 años y se festejó con una iniciativa promovida por la CONANP de extenderlo a todas las Áreas Protegidas en México, y con las primeras ventas de artesanías hechas con flores de orquídeas, producidas de forma sustentable por la comunidad Santa Rita de las Flores.

Las metas del programa son la conservación, el aprovechamiento sustentable y la restauración de poblaciones de orquídeas. Se persigue la conservación de las orquídeas nativas y sus hábitats en la región del Soconusco, Chiapas; así como su aprovechamiento sustentable, para lo que se propuso la elaboración de artesanías usando flores de orquídeas, para evitar la extracción y venta de plantas provenientes de la naturaleza, y como una alternativa viable para los pobladores de la zona que enfrentan marginación, altas tasas de emigración, abandono del campo y deterioro en las condiciones ambientales del campo. Para la restauración de poblaciones de orquídeas en la zona cafetalera, fragmentos de selvas y bosques, y las zonas de amortiguamiento de las áreas protegidas, se inició el proceso de reproducción de orquídeas rescatadas del campo mediante técnicas de división vegetativa, y a largo plazo se hará la propagación por semilla usando técnicas novedosas.

El programa a favor de las orquídeas y otras epífitas empezó en 1999 principalmente con productores de café y cacao de las alturas medias y altas del Soconusco. Se ha capacitado a más de 100 personas en varias comunidades y como resultado de ello se cuenta con dos Unidades de Manejo Ambiental (UMA) consolidadas, una en Santa Rita de las Flores, municipio de Mapastepec, y la segunda en Benito Juárez El Plan, ubicada en el municipio de Cacahoatán. Dos más están en proceso, Barrio Nuevo, en Cacahoatán y Boquerón Buenavista, en Motozintla. Además, como parte del proyecto se mantienen colecciones importantes de orquídeas en el Jardín Botánico Regional “El Soconusco”, ubicado en el municipio de Tuzantán y en el Orquideario “Santo Domingo”, localizado en el municipio de Unión Juárez, ambos proyectos de Ecosur.

Como parte del programa se brinda capacitación a las productoras y productores participantes, que incluye el análisis de los problemas ambientales que enfrenta la región y aspectos básicos de la biología y ecología de las orquídeas, las leyes y normatividades nacionales e internacionales para la protección de flora y fauna, y las técnicas para el cultivo sustentable de las orquídeas.

Las y los productores rescatan plantas de orquídeas en árboles secos y las que caen al piso debido a las tormentas, y por la poda y tumba de árboles y cafetos. Nunca se arranca ninguna planta en buenas condiciones, estas plantas se dejan para que sigan su ciclo de vida en la naturaleza, se reproduxcan y extiendan. Las plantas rescatadas se llevan a galeras instaladas en la comunidad para que se reproduzcan y crezcan, después se dividen las plantas y se llevan pedazos a establecerse de nuevo en los fragmentos de selvas y bosques y los cafetales pertenecientes a la comunidad; las flores cosechadas se utilizan para la elaboración de artesanías.

Las orquídeas rescatadas se cuelgan del techo de una galera, habiendo varias opciones para la construcción de ésta dependiendo de las posibilidades económicas del productor. Hay varias opciones de sustratos a los cuales se amarran las orquídeas, como son la corteza de diversas árboles, bambú, tejas de barro viejas, canastas con trozos de corteza, y para especies pequeñas la cáscara de la semilla del pataxte (Theobroma bicolor Bonpl, del mismo género que el cacoa, T. cacao L.) ha resultado muy exitosa. Se utiliza hilo de pescar para amarrar las plantas a los sustratos, por ser higiénico, flexible y discreto. El programa contempla seguimiento a largo plazo, por lo que cada dos o tres meses los productores reciben una visita en la cual se buscan soluciones y se hacen recomendaciones para la mejoría del cultivo.

Otro de los logros de este programa ha sido el desarrollo de un vocabulario de nombres comunes para estas plantas. En general se reconoce por nombre nadamás “la Candelaria” Guarianthe skinneri (Bateman) Dressler & W. E. Higgins y las demás especies de orquídeas se denominan candelaria grande/blanca/amarilla, etcétera, ¡o simplemente monte! Situación que no permite un reconocimiento o intercambio de información significativo y mucho menos un aprendizaje detallado sobre las características y requerimientos de cultivo de cada especie. Ahora los productores saben que cada especie de orquídea es distinta, y con los nombres comunes ahora cuentan con una herramienta que les permite intercambiar y transmitir información útil entre ellos mismos y las nuevas generaciones.

Como parte de las actividades de las UMAs se han formado sistemas de alerta y Brigadas de Rescate para monitorear las áreas naturales y cultivadas de sus ejidos y rescatar la mayoría de las orquídeas que se encuentran tiradas en el piso o en condiciones precarias por las tormentas y la tala o poda de los árboles.

En este tiempo resalta particularmente la consolidación de la Unidad de Manejo Ambiental (UMA) de palmas y orquídeas de Santa Rita de las Flores, del municipio de Mapastepec, una de las primeras comunidades en entrar al programa y que se presentó en el reciente Simposio “25 años de investigación en la Reserva de la Biosfera El Triunfo”, realizado el 13 y 14 de octubre, en las instalaciones de la UNICACH en Mapastepec.

Esta UMA ha trabajado en el rescate de dos especies de orquídeas en peligro Guarianthe skinneri (La Candelaria) y Cycnoches ventricosum (Cien noches). Aunque la comunidad también rescata, cultiva y aprovecha sustentablemente las flores de otras especies de orquídeas en el ejido.

Distribución de las orquídeas en peligro

Guarianthe skinneri también es una especie centroamericana, se encuentra desde Chiapas hasta Costa Rica, y es la flor nacional de Costa Rica ya que era abundante en la región. Crece como epífita y es una especie flexible que se adapta a una variedad de altitudes (100 – 2,500m), hábitats (cafetales, selvas y bosques), climas (cálidos a templados, lloviosos, con estación notable o leve de sequía). Era abundante pero en la actualidad son muy pocos lugares donde aún se puede disfrutar de las floraciones espectaculares en las copas de los ahora pocos árboles grandes e inaccesibles que todavía resisten en la región. La Candelaria es la especie más cotizada en el sureste de México, altamente depredada y casi extinta en la naturaleza en el Soconusco. Se cultiva en los patios de mucha gente en las comunidades rurales, pueblos y hasta en las ciudades y plantas saqueadas aparecen en espantosas cantidades en los mercados durante la época de floración de diciembre a febrero.

Cycnoches ventricosum es una especie centroamericana encontrada en climas cálidos y lluviosos con estación de sequía, entre los 100 a 1,000m. Esta especie crece como epífita pero con la peculiaridad de preferir troncos, gajos y ramas podridas. Se ha adaptado a las plantaciones de cacao con árboles nativos y mucha sombra, pero este ambiente antropogénico está amenazada por los altibajos del mercado, competencia y la mala calidad del producto causado por altos índices de enfermedades. Es menos común en plantaciones de café.

Ciclo biológico de las orquídeas

Las orquídeas crecen muy lentamente y ambas especies podrían tardar entre 6 a 10 años para alcanzar a la madurez sexual y empezar a florear. Sin embargo, las plantas que logran establecerse en el medio suelen ser longevas. La tasa de polinización de las flores usualmente es muy baja, pero cada cápsula de semillas contiene miles de semillas, hasta más que un millón en el caso de la C. ventricosum.

Como todas las orquídeas, la germinación de las semillas depende de la presencia de hongos micorrizicos para alimentar el embrión y pequeña plántula. Por desconocimiento de la identidad, especificad y modo de acción de los hongos, la única manera a nuestra disposición para hacer germinar las semillas es in vitro, donde se alimenta el embrión y plántula de manera artificial a través de medios alimenticios. Sin embargo, este proceso es caro porque requiere de condiciones estériles, mucha infraestructura y personal capacitado.

Para conocer el trabajo de elaboración de artesanías con orquídeas de la comunidad Santa Rita de las Flores visita https://www.facebook.com/orquisustentable.santarita

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