el colegio de la frontera sur

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(In) Movilidades (in) Humanas en tiempos de Covid

Que las migraciones eran una de las características distintivas más complejas y paradójicas del estado previo del neoliberalismo contemporáneo es algo que, a estas alturas, admite poca discusión. Los medios de comunicación, los discursos políticos y las conciencias colectivas han visibilizado hasta la saciedad las imágenes de poblaciones sirias tratando de entrar a Europa a través de Turquía, subsaharianas en cayuco atravesando el Mediterráneo, centroamericanas en La Bestia hacia Estados Unidos, africanas y asiáticas agolpándose en Tapachula, rohingyas abandonando Myanmar, venezolanas hacia Colombia, y un largo etcétera. Estas son algunas migraciones hirientes, y muy visibles: otras muchas nunca lo serán, pues justamente tratan de evitar el control de los gobiernos y corporaciones que las persiguen. Por razones económicas, políticas, ambientales, culturales… este tipo de movilidad se ha constituido como uno de los grandes problemas (fenómenos, retos, característica… según quién lo interprete) del mundo moderno, multiplicando a su alrededor imaginarios, prejuicios, corporaciones de seguridad, instituciones multilaterales, políticas de control, redes, muros. En sí, una completa y rotunda contradicción con el gran supuesto del capitalismo neoliberal, el libre movimiento de todos los factores y la desaparición (o debilitamiento) de Estados-Nación y fronteras.

Ver artículo completo en https://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/2020/04/05/in-movilidades-in-humanas-en-tiempos-de-covid/

México y sus trabajadores agrícolas ante la pandemia de COVID 19

Por Martha García*

Más de 1.2 millones de trabajadores y trabajadoras agrícolas en México son migrantes que se mueven a lo largo del país en diversas temporadas del año. Estos desplazamientos están presentes en la frontera sur, pues a esta fuerza laboral se agregan guatemaltecos y beliceños para las cosechas del café y la caña de azúcar.

En otras geografías, alrededor de 100 mil mexicanos y mexicanas salen a Canadá y Estados Unidos con visas laborales dentro de los programas de trabajadores huéspedes temporales. Con tales conexiones, México consolida una gran experiencia histórica como país exportador e importador de mano de obra Sur-Norte y Sur-Sur.

Como es del dominio público, una realidad patente en ambos lados de las fronteras mexicanas es la presencia de los trabajadores sin papeles multiplicando las nacionalidades de otros continentes. Con mucho, los mexicanos sin visas de trabajo rebasan las aportaciones anuales de trabajadores a los campos estadounidenses.

Las ricas dinámicas de las migraciones laborales se presentan en las regiones agrícolas y agroindustriales distribuidas en todo el territorio mexicano que atraen mano de obra, principalmente de los estados de Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Veracruz, y en esta fuerza laboral están amplios grupos indígenas que han hecho de la migración una tradición.

Los millones de trabajadores que salen y entran, y que se mueven a veces de cultivo en cultivo (los llamados golondrinos) en circuitos laborales nacionales, en Centro y Norteamérica son incansables. Tan solo de abril a junio, 60 mil trabajadores agrícolas del sector azucarero se desplazarán a sus lugares de origen en México y Centroamérica, pues la zafra estará cerrando.

A penas la migración laboral es parte de la complejidad de la movilidad humana como un asunto de agenda pública que apremia en la lucha por proteger a la población y contrarrestar la expansión de la pandemia de COVID-19. Desde distintos frentes se enfatiza la emergencia sanitaria, y en lo inmediato las consecuencias sociales y las económicas.

La presente reflexión pretende enfatizar la relevancia de la investigación sobre las migraciones laborales y la importancia de entender cómo, tan solo con el ejemplo de los miles de grupos de trabajo en el sector agrícola que involucra millones de personas, se requiere atender a esa población en la misma lógica de su movilidad: origen-tránsito-destino-retorno.

Ante el dramático desequilibrio en la distribución de los servicios del Sistema Nacional de Salud, que revela las desigualdades en este país, hay que apuntar la falta de información precisa y subregistros sobre las contrataciones de los llamados genéricamente “jornaleros agrícolas” nacionales e internacionales.

Es urgente resolver un sistema viciado, el desinterés y negligencia y crear esquemas de movilidad laboral con información precisa, seguros, regulados, ordenados y con derechos. De paso se hace necesario desmantelar la desregulación que campea en los sistemas de reclutamiento, que son parte de la propia precarización laboral y de la violación de los derechos elementales.

En los análisis internacionales recientes, como el de INEGI sobre el agua, se revela que una primera condición de vulnerabilidad de grandes sectores de la población ante la emergencia sanitaria es la marginación o pobreza caracterizada, entre otros factores, por la falta de servicios. Ninguna sorpresa.

De hecho, el marco de la transición entre las enfermedades del primer mundo (crónico degenerativas) versus tercer mundo (infecto contagiosas), debe transformarse a razón de los entornos vulnerables y las prácticas de desplazamientos globales. Todavía en la última década del siglo XX, México entendía su realidad epidemiológica de esa forma.

Las naciones en el mundo comprenden sus transiciones epidemiológicas a partir de sus patrones de salud-enfermedad y la evolución natural de su población; aunado a ello se consideran aspectos económicos y sociológicos. Así, se pueden entender los seis modelos de transición epidemiológica por regiones geopolíticas.

En México y el resto de Latinoamérica prevalece el “modelo de transición intermedia”. Con niveles de ingreso medio y medio bajo, la región enfrenta “los viejos problemas de la malnutrición y los transmisibles, y el rápido incremento de las crónicas y la expansión de las emergentes”, según el informe epidemiológico de la Secretaría de Salud del 2018.

En este contexto, a la complejidad epidemiológica hay que integrar la complejidad migratoria humana para entender cómo el Coronavirus COVID-19 transciende la geopolítica, instalándose en la gran variable de las enfermedades emergentes; y pensar nuestros sistemas de salud en la conectividad global. La ficción nunca ha sido tan real.

Las siniestras fórmulas y ecuaciones que incluyen la pobreza obligan a mirar un abánico de escenarios laborales. Es de esperarse que la vulnerabilidad sea mayormente pronunciada entre los trabajadores agrícolas migrantes identificados a nivel mundial como el conjunto humano más explotado y desatendido. Sobre el tema existe una variada literatura y referentes fílmicos que reseñan lo que se ha llamado la neoesclavitud en alusión a las condiciones infrahumanas de estos contingentes en miles de puntos del planeta. Dagnósticos y evaluaciones de las condiciones de trabajo recalcan, una y otra vez, la desprotección institucional, empresarial y social.

Científicos sociales, organizaciones no gubernamentales y organismos internacionales cuentan en sus archivos con decenas de informes y reportes que advierten la marginación, insalubridad, ausencia de derechos y salarios de sobrevivencia. Muy lejos de cualquier aspiración de esquemas sobre trabajo digno.

Aun cuando existan intervenciones focalizadas, como iniciativas empresariales en el acondicionamiento de albergues y, sobre todo, el histórico Programa para la Atención de los Jornaleros Agrícolas, cuya eliminación ha precarizado más las condiciones de trabajo, el reto sigue siendo enorme.

La gran lección para la aldea global del Coronavirus COVID-19 frente a la complejidad de sus migraciones laborales convoca también a las ciencias sociales. Las aportaciones en este rubro son enormes de una fecha para acá y en México -este simbólico laboratorio mundial de las migraciones- tiene capacidad probada para intervenir.

Ojalá esta crisis sea también la oportunidad para pensar en una movilidad laboral segura, ordenada,  regular y con derechos que convoque a los líderes mundiales, nacionales y locales  de todos los sectores para repensar los paradigmas epidemiológicos y los migratorios, y las estructuras que los sostienen por unos más solidarios, justos y dignos.

* Investigadora de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) en la Unidad Chetumal.Especialista en migraciones. Sus estudios se enmarcan en los mercados laborales agroindustriales, comunidades inmigrantes e indígenas, entre otros. Recientemente, concluyó su investigación en Fondos Sectoriales INMUJERES-CONACYT, sobre la inserción laboral femenina en la agroindustria azucarera, sector que ocupa su línea de investigación desde hace una década.

Fotos- Martha García

 

TEXTO PUBLICADO EN

CHIAPAS PARALELO: https://www.chiapasparalelo.com/opinion/2020/04/mexico-y-sus-trabajadores-agricolas-ante-la-pandemia-de-covid-19/

 

Avifauna única del sistema lagunar La Joya Buenavista, Tonalá

*Los sistemas lagunares costeros proveen una fuente de alimento y refugio para una elevada diversidad de aves. Galicia, Romero, López y Mera llevaron a cabo un estudio de la riqueza y abundancia de especies de aves en el sistema lagunar La Joya Buenavista, Estado de Chiapas, para obtener datos de tres hábitats Laguna, Canal y Bocabarra.

 

Michael T. Galicia García, Emilio I. Romero Berny y Jesús M. López Vila del Centro de Investigaciones del Instituto de Ciencias Biológicas junto con Ghelen Mera Ortiz del Programa de posgrado del Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), realizaron un estudio de evaluación en el sistema lagunar La Joya Buenavista (LJB) se localiza en el municipio de Tonalá, Chiapas. http://www.scielo.org.mx/pdf/era/v6n17/2007-901X-era-6-17-317.pdf

La avifauna y las variables que definen sus atributos ecológicos han obtenido especial relevancia, al tratarse de un grupo con potencial bioindicador y con posibilidad de manejarse bajo un esquema de sustentabilidad mediante el aviturismo. En los sistemas lagunares costeros de Chiapas, pocas investigaciones sobre avifauna han orientado a determinar la riqueza de especies y la dinámica espacio – temporal de estos organismos.

 

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CHIAPAS PARALELO: https://www.chiapasparalelo.com/destacados/2020/03/avifauna-unica-del-sistema-lagunar-la-joya-buenavista-tonala/

Conocimientos de plantas medicinales y gastronómicas por indígenas de los Altos de Chiapas

*El estado de Chiapas cuenta con una variedad florística de entre 9,000 y 10,000 especies de plantas. No sorprende saber que, en las localidades de los Altos de Chiapas, se tiene amplio conocimiento sobre plantas que se encuentran en su región y cómo utilizarlas en la vida diaria.

Cinthia Asunción Peralta González, Rodolfo Mondragón Ríos y Eduardo Bello Baltazar del Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) investigaron en San Cristóbal de Las Casas (SCLC), una perspectiva constructivista y bajo el enfoque teórico de la comunicación participativa, analizar espacios socioculturales en los que habitantes participen para intercambiar conocimientos sobre plantas medicinales y alimenticias.

Establecimientos comerciales, instituciones públicas y propiedades privadas son espacios de aprendizaje que permiten la generación, selección y acumulación de saberes y prácticas respecto a la agricultura y son reproducidos por diferentes medios a través de un proceso comunicativo para permitir el intercambio de experiencias, lo que da fe de la construcción de mecanismos de comunicación para obtener conocimientos sobre las propiedades y usos de plantas medicinales y gastronómicas.

Los conocimientos se construyen en lo social y cultural en un proceso dialéctico de interacciones entre sujetos y su contexto, mediados por acciones que se convierten en experiencias de vida que dan sustento a su existencia colectiva comentaron la investigadora  e investigadoras.

Peralta, Mondragón y Bello trabajaron con integrantes de la red de agricultura urbana Sembrando Jovel (SJ) por ser pioneros en San Cristóbal de Las Casas en prácticas de agricultura urbana y periurbana, la sana alimentación y temas relacionados en plantas medicinales y gastronómicas. También, colaboraron personas del Barrio de Santa Lucía, Tianguis de Comida Sana y Cercana y de los principales mercados de la ciudad. Su objetivo fue indagar en el conocimiento que los participantes tienen acerca de plantas medicinales y alimenticias.

Los participantes de esta investigación expusieron que los conocimientos sobre los usos que dan a las plantas alimenticias y medicinales corresponden a saberes ancestrales transmitidos de una generación a otra durante años, permitiendo que se mantengan vivos.

En las plantas encontraron que son requeridas como remedio para curar, prevenir enfermedades, malestares y para sanar heridas como quemaduras, raspones o rozaduras. Son consumidas en tés, infusiones, licuados, como ungüentos, cremas, compresas, para hacer vaporizaciones o inhalaciones.

 

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CHIAPAS PARALELO: https://www.chiapasparalelo.com/destacados/2020/03/conocimientos-de-plantas-medicinales-y-gastronomicas-por-indigenas-de-los-altos-de-chiapas/

“La selva que se come a los migrantes”: Las experiencias de cruzar el Darién entre Colombia y Panamá

Iván Francisco Porraz Gómez

“Hay un lugar que se llama Darién, cruzar ahí es peligroso, es otro punto del que escuchamos hablar desde que decidimos venir por tierra, escuchamos decir que es un pedazo de selva que se come a los migrantes que cruzan por ahí”  (Daleb, migrante haitiano) 

Analizar la movilidad y el desplazamiento no significa pensar solamente en cifras, estadísticas y demás, significa sobre todo pensar en sus actores protagónicos, los sujetos migrantes, reducidos a una “nuda vida”; no sólo por el “mercado imperfecto de la fuerza de trabajo” que define Bustamante (2013), sino también por la sociedad receptora más amplia que los coloca en condiciones de vulnerabilidad absoluta. Y resulta aparentemente incomprensible observar cómo, frente a este territorio espacial y social minado, el fenómeno migratorio no sólo se configure por hombres en edad laboral, sino también por mujeres, jóvenes y niños, lo que dice mucho de las condiciones de vida y violencia que existen en los lugares de origen.

Cruzar las fronteras no sorprende a todos por igual. Muchos haitianos y africanos que llegaron el año pasado a Tapachulareconocieron que tenían información sobre lo que significaba cruzar las fronteras para llegar a los Estados Unidos; en sus relatos era común escuchar que valía la pena arriesgarse: “está uno dispuesto a todo, hasta la muerte, antes que desbaratar los sueños”. Y así es… “Aventarse a cruzar la frontera es poner la vida en juego, se te puede ir”.

Si bien la frontera México-Estados Unidos es una de las más peligrosas y difíciles de cruzar en el mundo, también se habla de otra, que conocemos poco, al menos desde el sur de México, la frontera del Darién, o también conocida como el tapón del Darién, territorio que comparten Panamá y Colombia a lo largo de 266 kilómetros cuadrados. Una frontera natural, una área selvática, un lugar que separa por momentos el continente americano. Un espacio conocido por comerciantes legales e ilegales, viajeros, aventureros, cargado del misticismo que le imprimen los Kunas, un grupo indígena binacional que habita la zona.

Con el paso de los años esta región se ha convertido en un importante paso de migrantes; según cifras de Migración Colombia, a nivel nacional (no solo para salir por la frontera con Panamá) se entregaron 47.504 salvoconductos en 2016; el 54 % a haitianos y cubanos. Al año siguiente, la cifra cayó a 21.911 (el 51 % a venezolanos), mientras que hasta el 30 de septiembre de 2018 el total de salvoconductos fue de 21.291 (66 % a venezolanos). Para 2019, la cifra aumento nuevamente.

 

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CHIAPAS PARALELO: https://www.chiapasparalelo.com/opinion/2020/03/la-selva-que-se-come-a-los-migrantes-las-experiencias-de-cruzar-el-darien-entre-colombia-y-panama/?fbclid=IwAR2FuTCbtAWEQ7GBFlZKl5nqnUYUqE6fbFaHs-2Yy1FlNjVY0lq4ue-2Rxk

 

 

Necesario, proyecto concreto para construir pasos de fauna

STEPHANIE SÁNCHEZ V.

El director general del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), Daniel Pech Pool, indicó que aún no existe un proyecto concreto sobre los pasos de fauna que serían construidos en la zona selvática de Calakmul por la obra del Tren Maya, los cuales fueron anunciados por el Gobierno Federal, con la finalidad de proteger la biodiversidad.

Lamentó que hasta ahora no se ha lanzado convocatoria ni se ha designado un monto específico y tampoco se ha informado a la gente sobre su función o ubicación.

“Lo que ha pasado en las reuniones son ideas, medidas de mitigación para no acabar con la fauna, pero todavía no hay nada. Hablamos de programas de manejo, de calcular cuánta gente puede soportar los hábitats y la capacidad para estos pasos de fauna. De tener listados de aves, de especies, de la zona para generar folletos o información para la gente”, dijo.

Indicó que a los investigadores les preocupa sobre todo la zona de Calakmul, en particular que diversas instituciones sumaron esfuerzos para darle la acreditación verde, es decir es biológica-cultural. Este proyecto, que si bien traerá beneficios, es una interrupción en ese proceso, por lo que es importante dialogar y poner sobre la mesa los planes de mitigación.

Agregó que la ruta requiere una atención especial sobre la protección del entorno y los pasos de fauna son necesarios en prácticamente todo el recorrido del transporte. Ecosur tiene información de años de cámaras trampa que ha registrado jaguares, jabalís, tapires, etcétera, información para ser analizada y para complementar las propuestas de las instituciones.

“No hay una propuesta de cuántos pasos de fauna serán, pero si hay una propuesta de que son necesarios, hay que determinar qué tan anchos son, dónde hacerlos, por arriba o por abajo, por dónde, necesitamos primero saber el proyecto del tren porque no lo tenemos y una vez que lo tengamos, trabajar sobre eso”, finalizó.

 

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Necesario, proyecto concreto para construir pasos de fauna

 

Más de 87 Mil Estudiantes de Primaria de 10 Ciudades del País Beneficiados con el Programa “Pasaporte del Conocimiento Científico”.

René R.Coca

• Instancias inscritas en la Academia Mexicana de Ciencia llevan 12 años de trabajo.
• Tapachula y SCLC presentes a través del Colegio de la Frontera Sur.

Tapachula, Chis; FEB. 24 (interMEDIOS).- A pesar de que en el anterior y el presente sexenio federal se han tenido reducciones importantes al presupuesto para impulsar la ciencia y la tecnología, instancias paralelas a estas actividades han implementado mecanismos para involucrar a la niñez y juventud en este mundo, por lo que el programa “Pasaporte al Camino del Conocimiento Científico” llegó a su XII aniversario a través de las instancias pertenecientes e involucradas a la Academia Mexicana de Ciencia, donde Chiapas tiene representatividad a través de las unidades Tapachula y San Cristóbal Las Casas del Colegio de la Frontera Sur.

Ecosur informó que este programa busca incentivar las vocaciones científicas de la niñez de nuestro país, a través de las pláticas que reciben de investigadores para conocer y comprender mejor su entorno, y que a la fecha suman más de 87 mil estudiantes de primaria beneficiados a través de las diez ciudades sedes, cuyo programa ofrece todos los sábados temas interesantes y nada aburridos a como erróneamente se concibe la ciencia o la tecnología.

 

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DESDE PUEBLA: https://desdepuebla.com/2020/02/24/mas-de-87-mil-estudiantes-de-primaria-de-10-ciudades-del-pais-beneficiados-con-el-programa-pasaporte-del-conocimiento-cientifico/

La basura de tu vecino podría hacer que contraigas cáncer

Cada vez más othonenses están en riesgo de contraer enfermedades cancerígenas ante el aumento de contaminantes plásticos en el ambiente, producto de la quema de basura en domicilios.

Tan solo en el último año se han triplicado el número de denuncias diarias ante la Dirección de Ecología Municipal, por vecinos que prenden fuego a desechos en sus domicilios, llegando a registrarse hasta 14 al día.

Héctor Hernández Arana, profesor investigador del Colegio de la Frontera Sur con sede en Chetumal, explicó que durante estas prácticas es común que, sin saberlo, las personas incineren plásticos conocidos como polietileno teraftalato así como otros materiales nocivos como baterías, llenando el ambiente de contaminantes que al incorporarse al cuerpo a través de la respiración, provocan enfermedades cancerígenas.

 

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NOVEDADES QUINTANA ROO: https://sipse.com/novedades/basura-vecino-quema-basura-contraer-cancer-plasticos-polietileno-teraftalato-356256.html

 

Mosquitos estériles: una apuesta desde la ciencia para contrarrestar el dengue en México

Por  Tere Morales y Fabiola Roque de Zona Docs

Fotografías cortesía de Ariane Dor y Ana Laura Pacheco/ Ecosur.

Tapachula, Chiapas.-  Según el documento “Panorama Epidemiológico de Dengue 2019” emitido por la Secretaría de Salud, con actualización del 30 de diciembre de 2019, el 69% de los casos confirmados corresponden a los estados de Jalisco, Veracruz, Chiapas, Quintana Roo y Oaxaca. Aunque mencionan que hubo un decremento de casos en comparación con el año 2018; Chiapas esta entre los tres primeros estados con mayores casos confirmados de Dengue en el país.

Al carecer de una vacuna o un tratamiento médico efectivo en contra del denguechikungunya y Zika, una de las opciones más efectivas es reducir la propagación del mosquito vector en las zonas afectadas.

En Chiapas, los investigadores de diversas áreas e instituciones, entre ellas: El Centro Regional de Investigaciones en Salud Pública del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP- CRISP), ECOSUR (Tapachula, San Cristóbal de las Casas, Villahermosa), Universidad del Valle de Guatemala, planta Moscamed El Pino de Guatemala, University of Georgia, Organismo Internacional de energía Atómica (OIEA), desarrollan un proyecto de investigación que ayude a reducir las poblaciones del mosquito Aedes aegypi, transmisor del denguechikungunya y Zika; a través de la Técnica del Insecto Estéril (TIE), método exitoso aplicado en plagas como la mosca de fruta y el gusano barrenador del ganado bovino.

 

Van por rescate de la meliponicultura

 

Fomenta el Colegio de la Frontera Sur la conservación de la especie beecheii y la producción de la miel

AMÉRICA GARCÍA MÉNDEZ

Dado a que en años anteriores no se le daba importancia a la producción de la miel de la abeja Melipona beecheii (Ko’olel Kaab), el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) inició un rescate de la especie y de la meliponicultura.

Desde hace cuatro años, Ecosur impulsa estas prácticas a través de un curso dirigido por el inge-niero Pablo Hernández Bahena, del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente de Ecosur.

Explicó que en el mundo hay una población de aproximadamente 500 especies de abejas de las cuales, en México hay 46 distribuidas en los trópicos húmedo, seco y en zonas tropicales. Para la Península de Yucatán se ha reportado 19 espe-cies sin aguijón. Son importantes porque son las encargadas de la polinización de ciertos cultivos, y en general de todas las especies, tanto ornamentales como forestales.

“Hay un conocimiento ances-tral que los jóvenes ya no están adoptando, por lo que se ha ido perdiendo. El conocimiento de estas abejas viene de generación en generación, las personas adultas mayores lo transmiten a sus fami-liares, pero hemos observado que se ha ido perdiendo y tiene que ver con la disminución de jobones en los meliponarios”, explica.

Los trabajos del equipo de trabajo “Estudios Socioambientales y Ges-tión Territorial” han trabajado en la parte norte del estado donde han distribuido a 37 meliponicultores en comunidades aledañas a la Re-serva de la Biósfera de los Petenes.

En años anteriores no se le daba importancia a la producción con la Melipona, pero esta actividad tradicional apícola fue cambiada a raíz de la introducción de la Apis mellífera.

“Cuando llega la apicultura con-vencional, los productores como no sabían cómo comercializarla, la mezclaban con su miel de Apis, para poder venderla. Ahora ha tomado un buen precio gracias a la difusión y los trabajos que se realizan sobre la importancia que tiene y los beneficios en los usos medicinales. Sí hay un costo que año con año los productores han ido manejando”.

La miel de melipona no tiene un mercado en Campeche, solo hay gente que se dedica a la compra. Ahora vienen compradores y ahora se está dando la comercialización.

Al menos el producto tiene unos 24 usos medicinales, entre muchas cosas, cura la conjuntivitis, cataratas, quemaduras, raspaduras.

 

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Van por rescate de la meliponicultura