Evalúan en foro la importancia de las UMA como política de conservación de la vida silvestre

El 10 de agosto, se llevó a cabo el primer foro de discusión sobre la “Evaluación de las unidades de manejo para la conservación de la vida silvestre (UMA), como política de conservación nacional”, en la sede del Instituto de Ecología A.C., en Xalapa, Veracruz.

Este foro es parte de un proyecto de investigación homónimo, financiado por el CONACYT, cuyos objetivos son: hacer un diagnóstico del Sistema de Unidades de Manejo para la conservación de la vida silvestre (SUMA) en el contexto nacional; evaluar la eficacia de las UMA como política de conservación en los estados de Veracruz, Tabasco y Chiapas, y proponer mejoras al SUMA para fortalecer la política pública.

El proyecto está integrado por un equipo interdisciplinario coordinado por los investigadores Armando Contreras Hernández y Sonia Gallina Tessaro (INECOL), Alejandro Ortega Argueta (ECOSUR), Carlos Tejeda Cruz (UNACH), Arturo González Zamora (UV) y Angélica Hernández Guerrero (SEMARNAT).

Las UMA son un instrumento de gestión territorial, promovidas a nivel nacional por la SEMARNAT, para realizar un manejo sustentable de la vida silvestre. Es un esquema que tiene 20 años de operación, en los que ha sumado más de 10 mil unidades en un territorio de 38 millones de hectáreas, casi el 20% del territorio nacional.

En este contexto, el foro de discusión resultó una herramienta útil para dar a conocer el proyecto y hacer partícipes tanto a la comunidad académica, como a funcionarios públicos del sector ambiental, propietarios de UMA, responsables técnicos, organizaciones no gubernamentales y público en general.

En una primera parte del foro se presentaron ponencias sobre temas de la vida silvestre, la evaluación de las UMA, el impacto del SUMA en el sureste mexicano y la vida silvestre y las Metas de Aichi sobre conservacion biologica.

En una segunda parte del foro, se abrió un espacio de diálogo entre los participantes y se compartieron experiencias de los propietarios e involucrados en la gestión de las UMA. Se discutió el estado actual de los programas de conservación, su seguimiento y las expectativas que se tienen alrededor del presente proyecto de investigación.

En una tercera parte del foro se llevaron a cabo mesas de trabajo organizadas en los siguientes temas: metodologías e indicadores para la evaluación del SUMA, medición del autoconsumo de la vida silvestre, organización comunitaria y su impacto en la conservación, servicios ambientales que proporcionan las UMA, negocios y mercados de las UMA y la vida silvestre y su hábitat.

Finalmente, en palabras de los participantes, el foro resultó un espacio de aprendizaje colectivo, que ayudó a promover la conservación y generó vinculación, conocimiento y participación. También se destacó la importancia, pertinencia y expectativas de la investigación y el compromiso para que los resultados del proyecto sean difundidos entre los distintos sectores pertinentes.

Asistieron 124 personas, provenientes de instituciones académicas como ECOSUR, UNACH, UV e INECOL; instituciones gubernamentales de nivel federal o estatal, tales como CONABIO, CONAFOR, CONANP, SEMARNAT y SEDEMA; así como propietarios y técnicos de 23 UMA de los tres estados en los que incide el proyecto.

Información: Viridiana Jiménez Jiménez, Mariana Pineda Vázquez y Alejandro Ortega Argueta
Departamento de Conservación de la Biodiversidad, El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR)

 

Observatorio de la Selva Maya

Por Marytere Narváez

Mérida, Yucatán. 16 de noviembre de 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- Con el objetivo de reducir la emisión de dióxido de carbono (CO2) causada por deforestación y degradación forestal en la península de Yucatán, la Alianza México REDD+ impulsa programas de monitoreo, sistematización de datos e intercambio de información a través de una red de instituciones públicas, gubernamentales, académicas y civiles conocida como Observatorio de la Selva Maya.

Actualmente, se estima que en la península de Yucatán se deforestan alrededor de 80 mil hectáreas al año, lo que equivale a la emisión de cinco millones de toneladas de dióxido de carbono anualmente. “La meta es llegar a cero de aquí a 2030, es decir, cómo reducimos esas cinco millones de toneladas de aquí a 14 años”, señaló.

Para esto, colaboran organizaciones de la sociedad civil como The Nature Conservancy; centros públicos de investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) como El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) y el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), así como los gobiernos estatales de Yucatán, Campeche y Quintana Roo.

Ver nota completa:

Conacyt Prensa. http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/mundo-vivo/11490-observatorio-de-la-selva-maya

Estudiantes de ECOSUR ganan “Medalla Miguel Ángel Martínez Alfaro” que premia a las mejores tesis en etnobiología

Alfonso López Gómez y William García Santiago, estudiantes de la Maestría en Ciencias de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), fueron galardonados este 19 de septiembre con el segundo y tercer lugar del certamen de tesis “Medalla Miguel Ángel Martínez Alfaro”, realizado en el marco del X Congreso Mexicano de Etnobiología “Rumbos y continuidades: etnobiología y diversidad biocultural mexicanas“, llevado a cabo en Mérida, Yucatán.

Los estudiantes de ECOSUR participaron en la modalidad de tesis de maestría. Alfonso López Gómez, presentó su trabajo “Ch’in chanetik: un acercamiento a la etnoentomología desde la cosmovisión de los tseltales de Oxchuc, Chiapas”, en el que destaca cómo los insectos son un referente importante de las culturas indígenas de México, por ser tanto un recurso material como simbólico. El objetivo principal de su investigación fue describir y analizar las formas en que se integra la cosmovisión dentro del conocimiento que se tiene de los insectos de importancia cultural para los pobladores de Oxchuc, para explicar la relación hombre-insecto. El trabajo busca servir de base para ayudar a divulgar extensivamente y revalorar la cosmovisión asociada al uso simbólico y material de los recursos naturales.

El tutor de esta tesis fue Ramón Mariaca Méndez, investigador del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente de ECOSUR, y fungieron como asesores Laura Huicochea Gómez, investigadora del Departamento de Sociedad y Cultura de ECOSUR; Benigno Gómez y Gómez, ténico académico del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de ECOSUR y Eraldo Medeiros Costa Neto, investigador de la Universidad Estatal de Feira de Santana, Bahía, Brasil.

William García Santiago en su tesis “Hongos silvestres comestibles: su papel en los esquemas alimentarios de los pobladores de Oxchuc, Chiapas, México”, describe qué significan los hongos silvestres comestibles (HSC) para los pobladores tseltales de Oxchuc, Chiapas. Analiza su sabor, valor, el por qué se consumen, y qué hacen los pobladores para seleccionarlos, prepararlos y degustarlos. Durante su trabajo de investigación observó, registró y analizó la cultura alimentaria a través del método etnográfico y sus herramientas de campo. Entre sus resultados encontró que los hongos son alimentos importantes dentro de los esquemas alimentarios de los pobladores de Oxchuc, quienes tienen un profundo conocimiento de los hongos locales y describió sus prácticas culturales alrededor del consumo de éstos.

Ramón Mariaca Méndez fungió como tutor de la tesis; Laura Huicochea Gómez, investigadora del Departamento de Sociedad y Cultura de ECOSUR, y Juan Felipe Ruan Soto, investigador de la UNICACH, como asesores.

El X Congreso Mexicano de Etnobiología se realiza del 19 al 23 de septiembre, organizado por el Centro Peninsular en Humanidades y en Ciencias Sociales de la UNAM y la Asociación Etnobiológica Mexicana (AEM), y ECOSUR como colaborador, entre otras instituciones. Tiene como objetivo propiciar la reflexión sobre las aportaciones de la etnobiología mexicana y su significativa proyección fuera del país, se concibe esencialmente como un espacio de diálogo y reflexión sobre el quehacer académico y de compromiso social.

Alfonso López Gómez y Ramón Mariaca Méndez
Ramón Mariaca Méndez y Alfonso López Gómez

Foto: Ramón Mariaca

Salsa verde ¿Orgánica o convencional?

POR ALEJANDRO MORÓN RÍOS, ARMANDO
ALAYÓN GAMBOA* Y YURIKO CRUZ KOIZUMI**

OEM. La tradicional salsa verde que consumimos en México tiene dos ingredientes esenciales, el chile verde (Capsicum anuum) y el tomate verde (Physalis ixocarpa), especies vegetales que se domesticaron en territorio mexicano y que han sido utilizadas desde tiempos precolombinos para elaborar distintos platillos. Existen muchas variedades de estas dos especies, que se pueden sembrar en casi todos los tipos de clima, por lo que podemos encontrar sus cultivos en diferentes lugares del país.

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Salsa verde ¿orgánica o convencional?

Alejandro Morón Ríos, Armando Alayón Gamboa* y Yuriko Cruz Koizumi**
*Investigadores y **egresada del posgrado de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR)
amoron@ecosur.mxjalayon@ecosur.mx

La tradicional salsa verde que consumimos en México tiene dos ingredientes esenciales, el chile verde (Capsicum anuum) y el tomate verde (Physalis ixocarpa), especies vegetales que se domesticaron en territorio mexicano y que han sido utilizadas desde tiempos precolombinos para elaborar distintos platillos.

Existen muchas variedades de estas dos especies, que se pueden sembrar en casi todos los tipos de clima, por lo que podemos encontrar sus cultivos en diferentes lugares del país.

El chile más utilizado para la salsa verde, y también para otras salsas, es la variedad conocida popularmente como “jalapeño”, la cual se introdujo a la zona sur del estado de Campeche, en la región de Calakmul, probablemente al inicio de la década de los 80 del siglo pasado.

El suelo y el clima de Calakmul son muy propicios para el cultivo del chile jalapeño y del tomate verde. Aunque cabe señalar que si bien la siembra del tomate verde es próspera en esta región, su plantación es menor que la del chile, y ocurre de diciembre a marzo, cuando no es tiempo de siembra de otros cultivos de interés comercial.

Es importante destacar que para tener una buena producción de ambos cultivos, los agricultores tienen que invertir mucho dinero en grandes cantidades de agroquímicos y en los altos costos económicos derivados del sistema de riego. Estos factores aunados a la falta de acceso a información de mercados y oportunidades de comercialización, la carencia de una estructura organizativa que les facilite obtener ventajas en la comercialización, y los bajos precio que les pagan los intermediarios locales por la venta de sus productos, impiden que recuperen su inversión con la venta de la cosecha.

Asociado a lo anterior, la salud de los productores se daña por el mal uso de insecticidas, y el suelo se contamina con residuos de agroquímicos, lo que incrementa los problemas ambientales como la degradación del suelo, la contaminación del agua y el crecimiento de las áreas agrícolas, que provoca la tala de árboles.

Atendiendo esta problemática y utilizando como base el conocimiento generado por un agricultor de Calakmul interesado en la agricultura orgánica, establecimos un cultivo de chile “jalapeño” utilizando fitoinsecticidas y lombricomposta en lugar de agroquímicos. Comparamos el rendimiento con un cultivo del mismo chile mantenido con agroquímicos y experimentamos la comercialización directa de su producto en un mercado regional.

El cultivo de chile con manejo orgánico tuvo un costo de $45 mil 800 por hectárea, lo que representa una tercera parte de lo que se gastó en el manejo con agroquímicos, que fueron $122 mil 300 por hectárea. El cultivo orgánico produjo nueve mil 500 kg/ha, mientras que el cultivo con el uso de agroquímicos fue de 17 mil 300 kg/ha. Estos datos pueden parecer “malos” para el cultivo orgánico, pero se pueden comprender mejor las ventajas si consideramos que el precio que usualmente pagan los “coyotes” por kilogramo es entre dos y tres pesos, mientras que en el mercado local se puede llegar a vender en cinco pesos.

Como se puede apreciar, el alto costo del cultivo con agroquímicos no se cubre con lo que se obtiene con la venta a “coyotes” o en el mercado local, además de los problemas de salud potenciales para el agricultor y contaminación del suelo.

Posteriormente, trabajamos en un cultivo de tomate verde. Además de comparar el crecimiento y la producción del cultivo con y sin aplicación de agroquímicos, estudiamos qué pasaba en el suelo. Nos interesamos en conocer los aspectos químicos del suelo y la convivencia de los hongos microscópicos con las raíces de la planta de tomate.

En este caso encontramos que no hay diferencia en la cantidad ni calidad de los frutos producidos con manejo agroquímico u orgánico, pero la cantidad de especies de hongos microscópicos y de estructuras asociadas a las raíces de las plantas fue mayor en los tratamientos sin agroquímicos.

Este resultado es muy relevante, pues nos indica que el número de especies de hongos microscópicos asociados a la raíz de las plantas resultan afectados por el uso de agroquímicos, inclusive en un solo ciclo de cultivo, mientras que el uso de fertilizantes naturales no tiene efectos adversos y probablemente facilita su crecimiento y establecimiento, además de mejorar las condiciones del suelo, lo que favorece establecer un sistema de producción que evite la tala de nuevas áreas para la agricultura.

Toda la región de Calakmul, en donde se produce chile jalapeño y tomate verde, forma parte de la zona de amortiguamiento de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, por lo que todas aquellas medidas que puedan tomarse para evitar la contaminación del suelo y del agua son relevantes para el mantenimiento adecuado de las especies vegetales y animales de la zona.

Tomates maduros

ECOSUR realizará proyectos multidisciplinarios sobre reservas comunitarias mayas y para el manejo integral de mosquitos vectores de dengue, chikungunya y zika

Como resultado de la segunda edición de la convocatoria Proyectos Institucionales Multidisciplinarios y Transversales (proyectos MT 2016-2018) de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), se aprobaron dos proyectos con temas como reservas comunitarias mayas y mosquitos vectores de dengue, chikungunya y zika.

El proyecto aprobado en modalidad convencional fue Las reservas comunitarias mayas (fundo legal y tolchés): recursos estratégicos para el uso, conservación y fortalecimiento de la conectividad del paisaje en la península de Yucatán, presentado por Samuel Israel Levy Tacher, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad, y en modalidad de vinculación científica con Centroamérica el proyecto Desarrollo de tecnología para el manejo integral de mosquitos vectores de dengue, chikungunya y zika en Guatemala y México, presentado por Ariane Dor, investigadora de Cátedras Conacyt, adscrita al Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente.

El proyecto que coordinará Samuel Levy tiene como objetivo definir y evaluar factores geográficos, ecológicos, tecnológicos y socio-culturales que influyen en la configuración y funcionamiento de las reservas forestales mayas (fundo legal y tolchés) en la región centro sur de la Península de Yucatán.

Se trata de un tema relevante porque se pretende contribuir a la preservación de las prácticas campesinas y la cultura tradicional conservada por los actuales pueblos mayas, así como a la conservación y la conectividad de las áreas forestales desarrolladas en los fundos legales de los ejidos y en los tolchés, con una aproximación interdisciplinaria que puede tener impacto importante en el corto plazo.

Las disciplinas que involucra esta propuesta son: Agroecología, Gestión y Manejo Forestal, Ecología, Evaluación de Tierras, Ganadería y Agricultura, Rehabilitación Forestal, Antropología, Economía Ecológica, Etnobiología y Etnobotánica.

Participarán personal académico y técnicos de los grupos académicos de Conservación y restauración de bosques; Estudios socioambientales y gestión territorial, Agroecología y ecología, Sistemática y manejo de recursos acuáticos, de las unidades San Cristóbal, Campeche y Chetumal.

El proyecto Desarrollo de tecnología para el manejo integral de mosquitos vectores de dengue, chikungunya y zika en Guatemala y México, que coordinará Ariane Dor, tiene como objetivo desarrollar una estrategia holística de manejo integrado de mosquitos vectores en México y Guatemala para evitar o reducir significativamente la incidencia de las enfermedades dengue, chikungunya y zika.

Esta propuesta contiene colaborciones con el Programa Moscamed en Guatemala, la Universidad del Valle de Guatemala (UVG), el Centro Regional de Investigación en Salud Pública del Instituto Nacional de Salud Pública (CRISP-INSP), y el Kapp Lab de la Universidad de Georgia.

El proyecto aborda investigación en las ciencias naturales, ciencias de la salud  y las ciencias sociales. Pretende conocer la incidencia del dengue, chikungunya y zika y la abundancia de los mosquitos en México y Guatemala en vista de realizar liberaciones de mosquitos estériles (TIE).

Participará personal de los departamentos de Salud, Agricultura Sociedad y Ambiente, Ciencias de la Sustentabilidad y Sociedad y Cultura de las unidades Villahermosa, Tapachula y San Cristóbal. Las aportaciones al conocimiento de este proyecto serán de mucho interés y de beneficio internacional, en particular de Centroamérica, además, se complementa con otras estrategias de combate al dengue, chikungunya y zika como el Programa “Problemas Nacionales” de CONACYT.

Estos proyectos se realizarán en el periodo 2016-2018, cada uno con un financiamiento de 300 mil pesos para el primer año, y de 600 mil pesos para cada uno de los siguientes dos años. Cabe mencionar que los proyectos presentados a esta convocatoria fueron calificados por investigadores e investigadoras con reconocida trayectoria pertenecientes a centros de investigación y posgrado, universidades públicas nacionales, e instituciones extranjeras.

Con estos proyectos, se completan un total de cinco considerados en el Programa Estratégico de Mediano Plazo 2014-2018, con los que ECOSUR busca generar conocimiento sobre problemas relevantes de índole regional, en los estados de la frontera sur de México y los países centroamericanos y del Caribe.

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Las reservas comunitarias mayas (fundo legal y tolchés): recursos estratégicos para el uso, conservación y fortalecimiento de la conectividad del paisaje en la península de Yucatán

Presentan estrategias para la conservación de los humedales de San Cristóbal de Las Casas

Con base en los resultados del informe técnico Los humedales del valle de Jovel, la fuente de agua para la ciudad de San Cristóbal de Las Casas: su conservación es impostergable, realizado por El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) en 2015, el pasado 14 de abril se presentó ante el Senado de la República una propuesta con punto de acuerdo para exhortar a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) a intervenir urgentemente para detener el deterioro de los humedales del municipio de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.

De acuerdo a la investigación interdisciplinaria efectuada por personal de ECOSUR bajo la coordinación de la doctora Sandra Chediack, becaria adscrita al grupo académico Conservación y restauración de bosques en la Unidad San Cristóbal, los humedales son ambientes que se caracterizan por la presencia de agua al menos una parte del año y con presencia de plantas acuáticas y subacuáticas que están adaptadas a vivir en zonas anegadas. Estos ecosistemas son fundamentales para la purificación natural del agua para uso humano, debido a que reducen patógenos y contaminantes que pueden causar enfermedades; además, son imprescindibles para mantener el equilibrio ecológico, las condiciones climáticas estables y para la preservación de numerosas especies.

En el valle de Jovel, nombre con el que se conocía antiguamente al área baja en la que en mayor grado se asienta la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, los humedales María Eugenia y La Kisst fueron decretados zonas de protección ecológica y como sitios RAMSAR – es decir, forman parte de un convenio que busca preservar aquellos humedales de suma importancia a nivel mundial. Sin embargo, además de éstos, hay otros humedales en el valle que también son de gran relevancia para el ambiente regional.

Para la coordinadora del informe, la doctora Chediack, dar a conocer las funciones de estos ecosistemas es de gran importancia para asegurar su conservación a largo plazo. “Los humedales son muy importantes para la población de San Cristóbal y para las zonas vecinas porque es el lugar donde el agua se limpia, se acumula, se infiltra y se transforma en agua subterránea. Esta agua es la que luego consumimos los seres humanos. El agua de San Cristóbal se obtiene principalmente del manantial de La Kisst y también se toma de pozos, pero para que haya agua en esos pozos, el agua tiene que infiltrarse, situación que se complica debido a la impermeabilización de las zonas urbanas por el cemento. Gran parte de la recarga de los acuíferos es a través de los humedales”, explicó.

Indicó también que otro de los graves problemas en San Cristóbal son los drenajes clandestinos que desembocan en arroyos y canales que atraviesan el área urbana. Según estudios realizados por los Laboratorios Institucionales de ECOSUR, el agua que entra a los humedales a través de los canales tiene grandes cantidades de bacterias patógenas que superan ampliamente las normas aceptables de calidad de agua.

“Hemos tomado muestras a la entrada y a la salida de agua de los humedales y sí disminuye significativamente la cantidad de bacterias; entonces, los humedales están limpiando el agua no sólo de estas bacterias, (sino) también de otros numerosos contaminantes”.

En ese sentido, la investigación realizada por personal de diversas disciplinas de ECOSUR, corroboró que las actividades humanas, la creciente urbanización, la situación de las canteras de grava, arena y piedra y la consecuente acumulación de materiales pétreos que son arrastrados por el viento y el agua y se depositan en los humedales donde el flujo del agua se hace más lento, dificultan la retención e infiltración del agua en el subsuelo, lo que ocasiona la escasez del líquido y la afectación a la flora y la fauna de los humedales.

El estudio propone como estrategia, el uso de determinadas plantas para conservar la diversidad biológica y los servicios que los humedales ofrecen. A partir de estudios comparativos que realizaron sobre el tipo de vegetación en los sitios RAMSAR y en sitios contaminados, analizaron cuáles son las especies de plantas que sobreviven en cada ambiente, con lo cual se podrá determinar las especies de plantas que servirían para realizar estudios de remediación, es decir, la descontaminación de los suelos y la depuración de las aguas contaminadas.

La iniciativa ante el pleno del Senado fue presentada por Luis Armando Melgar Bravo, senador del estado de Chiapas. Con ello se espera que la problemática de los humedales en San Cristóbal de Las Casas sea visible para las instituciones ambientales, con el objetivo de que se cumplan las medidas y estrategias que contrarresten el impacto de las acciones humanas sobre los humedales y aseguren la conservación de estos ecosistemas como patrimonio natural de la sociedad chiapaneca y nacional.

El informe fue realizado por Sandra Chediack, Miriam Soria Barreto, Neptalí Ramírez Marcial y Lorena Ruiz Montoya, investigadores del Departamento de Conservación de la Biodiversidad; Gerardo González Figueroa, técnico académico del Departamento de Salud, Rodolfo Mondragón Ríos, técnico académico del Departamento de Sociedad y Cultura, y Emmanuel Valencia Barrera, técnico académico del Laboratorio de Análisis de Información Geográfica y Estadística (LAIGE).

Más información:

Sandra Chediack (chediack@ecosur.mx), Departamento de Conservación de la Biodiversidad

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Humedal gravera

Investigadores de ECOSUR abordan tema de ganadería y cambio climático en el sureste de México en Simposio Internacional del Carbono

En el marco del Simposio Internacional del Carbono en México, celebrado en la Ciudad de Pachuca, Hidalgo, se realizó la 1ª Reunión sobre “Metodologías y Herramientas para el desarrollo de factores de emisión de gases efecto invernadero en el sector ganadero de México”, organizada por el Programa Mexicano del Carbono (PMC), el Colegio de Posgraduados (CP), El Tecnológico de Monterrey (ITESM), la Universidad de Yucatán (UADY-FMVZ) y El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR).

Durante la reunión, realizada del 17 al 20 mayo, se revisaron los criterios y enfoques de herramientas metodológicas utilizadas en la estimación de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en sistemas ganaderos extensivos e intensivos, y particularmente se discutió la necesidad de contar con factores de emisión locales con el fin de mejorar los inventarios de GEI y diseñar estrategias de mitigación y adaptación de forma colegiada.

Por ECOSUR participaron como ponentes, Guillermo Jiménez Ferrer, investigador del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente, y José Armando Alayón Gamboa, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad, quienes hablaron sobre los avances y retos de la investigación en ganadería y cambio climático en el sureste de México y en especial sobre las perspectivas de las técnicas de medición de metano y óxido nitroso en sistemas de pastoreo.

Mario Manzano y Vinisa Saynes, investigadores del ITESM, participaron con el tema de Inventarios de GEI en el sector agropecuario en México: vacíos y oportunidades. Asimismo mostraron un diagnóstico de la capacidad instalada en laboratorios para realizar mediciones GEI en México.

Efrén Ramírez, investigador del COLPOS y Juan Kú Vera, investigador de la UADY, hablaron sobre la técnica de medición de metano usando Hexafloruro de Azufre (Sf6) y la técnica de emisiones en cámaras controladas y en confinamiento, respectivamente.

Finalmente, se definieron las líneas de investigación que deben ser reforzadas; se discutieron las posibilidades de compartir los recursos necesarios, como equipamiento e instrumentación, y las acciones que se deberán realizar para lograr una verdadera sinergia entre instituciones e investigadores interesados en la temática de ganadería y cambio climático.

A la reunión asistieron estudiantes, investigadores y académicos de diversas instituciones nacionales e internacionales.

Mayor información de la reunión con el Dr. Guillermo Jiménez Ferrer
gjimenez@ecosur.mx

 

GANADERIA-PMC 2016

Investigador de ECOSUR hará estudios comparativos de especies de Campeche y África

Hubert Carrera Palí
Foto: de la Web
La Jornada Maya

San Francisco de Campeche, Campeche
Foto: tomada de la web
Martes 7 de mayo, 2016

Rafael Reyna Hurtado, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de la Unidad Campeche de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), realizará una estancia en el Parque Nacional de Kibale, en Uganda, con la finalidad de llevar a cabo estudios del comportamiento, movimientos, población y el efecto de la cacería no regulada del cerdo gigante o cerdo de bosque, para hacer una comparación de estos aspectos con el pecarí de labios blancos–Tayassu pecarí– que habita en la Reserva de la Biosfera de Calakmul, en Campeche.

 

Ver nota completa:
https://www.lajornadamaya.mx/2016-06-07/Para-estudiar-caceria-no-regulada

Doctorante de ECOSUR gana beca del Consejo de Administración Marina

Ana Crisol Méndez Medina, estudiante del Doctorado en Ciencias en Ecología y Desarrollo Sustentable de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) en la Unidad Chetumal, ganó una beca del Consejo de Administración Marina (MSC, por sus siglas en inglés) para el desarrollo del proyecto “Crimen y castigo en las pesquerías de Sian Ka’an: cómo se produce la cooperación en un sistema complejo local de vigilancia y sanciones”,  el cual aborda la implementación y apropiación de políticas públicas en el ámbito de las pesquerías artesanales, tema que forma parte de su tesis, “Áreas protegidas, concesiones pesqueras y cooperativas”.

La convocatoria del MSC recibió 40 solicitudes de estudiantes de 15 países, Méndez Medina, junto con el estudiante Hunter Snyder, de la Universidad de Harvard en Estados Unidos y Rachel Mullins, de la Universidad de Rhodes en África del Sur, fueron los ganadores de la beca, quienes utilizarán los fondos para llevar a cabo investigaciones relacionadas con pesquerías artesanales, la acuicultura de algas marinas y las poblaciones de atún, respectivamente.

“En este proyecto se describen y analizan los factores que permiten el éxito económico de las pesquerías de Sian Ka’an y que le han convertido en un sistema socio-ecológico resistente. Para lograr este objetivo centramos nuestro análisis en el sistema de vigilancia y sanciones que las cooperativas han desarrollado en colaboración con agencias estatales a cargo de la aplicación de las normas federales, las  ONG’s  y la academia”, explicó, en entrevista, la estudiante de ECOSUR, quien realiza su investigación sobre las prácticas pequeras en la reserva de Sian Ka’an, espacio natural protegido que se localiza en la costa caribeña de Quintana Roo.

Asimismo, indicó las pesquerías de Sian Ka’an son un ejemplo de éxito de la gestión de los recursos marinos debido a que las cooperativas han incorporado artes de pesca no invasivas, tienen un alto grado de cohesión social, presentan fuertes liderazgos y su capacidad de respuesta a las perturbaciones socio-ecológicas es muy alta.

La doctorante considera que la estrategia de estado para regular la pesca en México no está siendo exitosa, puesto que no cumple los objetivos de explotación eficaz de los recursos, ni los de conservación, por lo que a través de su proyecto busca aportar un modelo de gobernanza local basado en la experiencia de Sian Ka’an, que permita hacer recomendaciones para la mejora de la gestión de la pesca y el diseño de políticas públicas en escenarios similares en México.

“Tenemos una fuerte carencia en el ejercicio de la vigilancia y aplicación de sanciones. Este proyecto propone mirar las prácticas pesqueras, como parte de un sistema socio-ecológico complejo que debe ser regulado en función de las necesidades locales particulares, para lograr los objetivos de sustentabilidad y rentabilidad.”

Ana Crisol Méndez Medina trabaja con la dirección y tutoría de Birgit Schmook, investigadora del Departamento de Conservación de la Biodiversidad en la Unidad Chetumal, y también bajo la co-dirección de Xavier Basurto, del Laboratorio Marino de la Universidad de Duke en Carolina del Norte.

El Marine Stewashirp Council es una organización mundial, independiente, sin ánimo de lucro, que busca tranformar los mercados internacionales de los productos marinos, y apoya con becas a estudiantes con proyectos de investigación que colaboren a mejorar la cadena productiva o las prácticas pesqueras que promuevan la sustentabilidad.

Más información:

https://www.msc.org/newsroom/news/msc-scholarships-awarded-for-research-on-small-scale-fisheries-seaweed-aquaculture-and-tuna-stocks