El viernes 13 de marzo, en el marco del seminario interinstitucional permanente Acciones colectivas para la agroecología: una mirada a la transdisciplina se dio la plática “Abejas sin aguijón: diálogo entre la ecología y la bioculturalidad”, con la participación de Miriam Aldasoro Maya (Ecosur), Renata Escamilla (CentroGeo), Alejandro Pereira (CIATEJ) y Abril Valdivieso (Tecnológico de Conkal) como moderadora. El encuentro articuló evidencia científica y conocimientos locales sobre la meliponicultura y la conservación de polinizadores nativos.
Durante la charla se subrayó la importancia de las abejas sin aguijón (Meliponini) como polinizadores claves en ecosistemas tropicales y como eje cultural en comunidades mayas, donde su manejo tradicional ha modelado prácticas de cuidado del territorio.
Miriam Aldasoro Maya, investigador por México comisionada a Ecosur, enfatizó la necesidad de integrar la ecología de las Meliponini con el cuidado del territorio desde las comunidades. Por su parte, Renata Escamilla, doctorante del CentroGeo, subrayó cómo la cartografía participativa pueden visibilizar paisajes bioculturales y orientar decisiones locales. Alejandro Pereira, investigador por México en CIATEJ, abordó la dimensión tecnocientífica desde el microbioma de las abejas sin aguijón hasta la necesidad de promover más la educación sobre las abejas nativas entre la población para ayudar a conservarla ellas y al entorno.
Claves abordadas durante la charla:
Valor ecológico: Las abejas sin aguijón contribuyen a la polinización de plantas silvestres y cultivadas, sosteniendo la diversidad y la resiliencia de los sistemas socioecológicos tropicales.
Dimensión biocultural: La meliponicultura tradicional se presentó como patrimonio biocultural, con prácticas, lenguajes y ritualidades que transmiten conocimiento intergeneracional y fortalecen la soberanía alimentaria y la identidad comunitaria
Desafíos actuales: Se discutieron amenazas como pérdida de hábitat, uso de agroquímicos, cambio climático, escases de recursos florales, producción en masa, y la necesidad de vinculación entre academia y comunidades para estrategias de conservación pertinentes a contextos locales.
La transmisión incentivó comentarios en vivo y preguntas del público, favoreciendo un formato interactivo que acercó contenidos especializados a audiencias amplias, desde estudiantes, personas meliponicultoras y personas interesadas en el tema.
Según informes de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), el uso intensivo de plaguicidas altamente peligrosos ha provocado la muerte masiva de abejas en 15 estados de México.
Causa principal: El uso de plaguicidas altamente peligrosos, entre los que se encuentran el fipronil y los neonicotinoides (tiametoxam e imidacloprid), ha sido identificado como la causa principal de estos incidentes de mortandad masiva. Alcance geográfico: Los reportes de muerte masiva provienen de 15 entidades federativas del país, afectando a la apicultura en diversas regiones.
Consecuencias: La mortandad de abejas no solo representa un desastre ambiental y la pérdida de biodiversidad, sino que también genera importantes pérdidas económicas para los apicultores, llevando a algunos incluso a abandonar la actividad.
Investigación y acción: Investigadores como Rémy Vandame, de ECOSUR, han explicado la urgencia de regular y prohibir los productos altamente tóxicos que aún se comercializan en México, a diferencia de Europa donde han sido retirados. ECOSUR también ha desarrollado una aplicación móvil y un protocolo de acción para que los apicultores puedan registrar y reportar casos de intoxicación de manera sistemática. Impacto global: La ONU y otras organizaciones han advertido que más del 75% de los cultivos alimentarios del mundo dependen de los polinizadores, por lo que su disminución representa un riesgo para la seguridad alimentaria.
El 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, ha dado lugar a que, en años recientes, marzo se consolide como un mes de memoria, compromiso y acción en favor de los derechos de las mujeres. Es un recordatorio permanente de que la igualdad, como derecho humano fundamental, aún no es una meta alcanzada, sino un horizonte que debemos construir día a día.
Este año, la campaña #MujeresReconociendoMujeres en Ecosur busca, por cuarto año consecutivo, visibilizar a colegas que decidieron jubilarse en 2025, tras dedicar más de tres décadas de trabajo a nuestra institución. Estas compañeras forman parte de nuestra memoria histórica y de una genealogía de mujeres que, antes que nosotras, ampliaron derechos y abrieron caminos. Al reconocer sus trayectorias y aportes —tanto en el ámbito laboral como en el personal— afirmamos que su esfuerzo ha sido fundamental para cimentar una mayor igualdad sustantiva en Ecosur, y para hacer posibles los avances que hoy celebramos.
Ecosur avanza hacia la igualdad
Actualmente, en Ecosur las mujeres representamos el 54 % del personal administrativo y el 37 % del personal académico. Con el objetivo de seguir impulsando la paridad, de 2022 a la fecha la institución ha realizado nueve concursos exclusivos para mujeres investigadoras.
En 2025, el resto de las convocatorias incorporó en su rúbrica una puntuación adicional del 5 % para las participantes mujeres. Asimismo, en todos los procesos se consideraron criterios de Tolerancia Cero a la Violencia contra las Mujeres por Razones de Género, y los comités ad hoc recibieron capacitación en perspectiva de género para garantizar su adecuada aplicación durante la fase de evaluación. Estas acciones conforman un conjunto de medidas orientadas a asegurar la igualdad de oportunidades y a reducir la brecha de género en el sector público de ciencia, tecnología y humanidades.
Los pendientes a escala global
A nivel global, los desafíos en materia de igualdad siguen siendo profundos. En 2026, ONU Mujeres lanzó una alerta contundente: ningún país del mundo ha alcanzado aún la plena igualdad jurídica para las mujeres y las niñas. Actualmente, las mujeres solo contamos con el 64 % de los derechos legales de los que gozan los hombres. Las barreras estructurales persisten y la agenda pendiente es clara:
Erradicar la feminización de la pobreza, reducir la brecha salarial y la desigualdad laboral, y romper definitivamente el techo de cristal que limita el acceso de las mujeres a posiciones de liderazgo.
Eliminar la violencia de género y la cultura de la impunidad, que continúan siendo una realidad cotidiana.
Impulsar un modelo que redistribuya de manera justa los trabajos de cuidado no remunerados, que siguen recayendo de forma desproporcionada sobre las mujeres.
Dediquemos este espacio a reconocer a quienes nos precedieron y a reafirmar nuestro compromiso colectivo: la lucha continúa hasta que la igualdad sea una realidad en la ley, en la práctica y en la vida cotidiana de todas las mujeres y las niñas.
Las compañeras de Ecosur
Carla Gasca Suárez
Carla Gasca Suárez
Carla ingresó a la Unidad San Cristóbal el 1 de abril de 1993. Pronto se convertiría en una de las figuras más queridas de nuestra institución hasta su retiro, el pasado 30 de junio de 2025.
Por su paso en SIBE, Conservación, Posgrado y Dirección General, dejó una estela de innovación y servicio humano. Nos enseñó que la excelencia no está peleada con la risa, y que detrás de cada proceso, siempre debe haber un corazón empático. Recordaremos siempre su capacidad de transformar los días grises en carcajadas compartidas. Fue una pieza clave, no solo por su inteligencia y eficiencia, sino por esa humanidad que brindó a quien buscaba una respuesta.
Su legado de complicidad y alegría nos acompañará en cada nuevo reto y sus ocurrencias se han quedado grabadas en las paredes de Ecosur.
Dora María Castañeda García
Dora María Castañeda García
Hablar de la trayectoria de Doris en la Unidad San Cristóbal es acercarnos a una historia de superación y compromiso con nuestra comunidad. Desde que inició su camino en junio de 1996, demostró una disposición que la llevaron rápidamente a integrarse como secretaria administrativa. No tardó en asumir mayores responsabilidades y consolidar su espacio al obtener su plaza sindical en julio de 1997. A lo largo de casi tres décadas, colaboró en áreas fundamentales como la Subdirección de Administración, la Dirección General y, finalmente, en el Departamento de Conservación de la Biodiversidad, donde concluyó su ciclo profesional en Ecosur a finales de 2025.
Su deseo y logros de superación profesional la llevan a ser una persona de valiosas capacidades. Quienes compartieron el día a día con ella, apreciaron su apoyo en los innumerables retos administrativos y técnicos de los diversos grupos de investigación. Doris es una mujer incansable, creativa y con una enorme capacidad de solución. De convicciones solidarias, siempre promovió genuinamente el bienestar laboral y personal de las y los colegas. Hoy, en el retiro nos ofrece un mensaje para dejar a un lado el individualismo, cuidarnos mutuamente y recordar que el trabajo en equipo es el corazón que sostiene nuestros proyectos.
Irma Gabriela Pérez-Lachaud
Irma Gabriela Pérez-Lachaud
Destacó durante su carrera en el campo de la ecología de insectos y en particular en el estudio de la mirmecología tropical en México. Se desempeñó como investigadora en las unidades de Tapachula y Chetumal, contribuyendo de manera significativa al desarrollo científico de Ecosur.
Sus investigaciones se centran en la ecología y el comportamiento de los insectos, con especial atención a las complejas interacciones entre parasitoides, sus hospederos y los insectos sociales. Mediante sus estudios, ha contribuido significativamente a comprender los mecanismos ecológicos, conductuales y químicos que estructuran estas fascinantes relaciones biológicas. Su trabajo, desarrollado en gran medida en ecosistemas tropicales, ha aportado conocimientos valiosos sobre la diversidad de artrópodos y el funcionamiento de las comunidades de insectos en el sur de México y en la región mesoamericana.
A lo largo de su trayectoria, se ha distinguido no solo por la calidad y el impacto internacional de sus publicaciones científicas, sino también por su dedicación, generosidad y compromiso con la formación de nuevas personas investigadoras. Irma Gabriela Pérez-Lachaud ha dejado una huella duradera en la comunidad académica en la región e inspirado a muchas nuevas generaciones dedicadas al estudio y la conservación de la biodiversidad tropical.
Marlene Guadalupe Montoya Román
Marlene Guadalupe Montoya Román
Ingresó en 1993 a la Unidad San Cristóbal en el área de Recursos Humanos, donde dejó una huella profunda en nuestra institución y en las personas que la conocieron. Durante 32 años, demostró que el trabajo no solo se mide en tiempo, sino en calidad humana, en compromiso, dedicación y tenacidad.
Enfrentó el reto de mantener el pago de los salarios del personal en el contexto de dos históricos hechos: el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas (1ro de enero de 1994) y la pandemia de COVID-19 (11 de marzo de 2020). En ambos momentos Marle, junto con Beatrice Doria, lograron cubrir los pagos al personal, a pesar de riesgos a la seguridad personal en 1994 e instrumentando adaptaciones en 2020 para que a nadie la faltaran sus ingresos durante los años que duró dicha pandemia.
A lo largo de tres décadas, Marle demostró ser una profesional ejemplar que contribuyó a construir un ambiente de trabajo más justo, cercano y solidario. Proporcionó apoyo, brindó consejos y siempre generó respeto.
Nancy Zamora Placencia
Nancy Zamora Placencia
Nancy ingresó al Departamento de Informática de Ecosur en 1997. Se encargó del área de telefonía y conmutador hasta 2007 cuando se integró al Sistema de Información Bibliotecario (SIBE), ahí participó en el área de Servicios al Público en la Biblioteca David Halperin Frisch. Durante 18 años atendió las necesidades de información de estudiantes y personal de investigación con entusiasmo, calidez y amabilidad.
Fue el rosto amable y cercano para la comunidad de esta biblioteca. Su mayor fortaleza fue la capacidad de crear relaciones con personal de otras bibliotecas de México y Latinoamérica, con quienes gestionó el suministro de artículos de revistas para la comunidad usuaria del SIBE sembrando un ambiente de confianza, respeto y afecto.
Norma Emilia Gonzalez Vallejo
Norma Emilia Gonzalez Vallejo
Bióloga marina por la Universidad Autónoma de Baja California Sur, obtuvo el doctorado en Manejo de Fauna Silvestre y Desarrollo Sustentable en la Facultad de Biología de la Universidad Autónoma de Nuevo León. En Ecosur, Emilia se desempeñó como Técnica Académica Titular C, realizando principalmente labores curatoriales en la Colección de Bentos Costero, contribuyendo al resguardo y fortalecimiento de este importante patrimonio científico.
Desde su primer trabajo publicado, en el cual investigó la integración simbiótica entre una lapa (molusco) y un gusano plano (planaria), Norma Emilia ha estudiado por más de 30 años los organismos del bentos (fondo marino y dulceacuícola). Sus estudios todavía en marcha son fundamentales para el estudio de la sistemática y biodiversidad de moluscos gasterópodos de la familia Eulimidae, que incluye muchas especies parásitas de equinodermos tanto de México como de otras regiones del mundo.
A lo largo de su carrera ha contribuido al conocimiento científico mediante diversas publicaciones especializadas, actividades de formación académica, apoyo al desarrollo de las investigaciones de laboratorio, así como el trabajo de estudiantado de posgrado. Un aspecto especialmente destacado de su trayectoria ha sido su trabajo con colecciones científicas y sus estancias de investigación en algunos de los museos más importantes del mundo. Su trayectoria refleja el compromiso de muchas mujeres que, desde la investigación y el trabajo con colecciones biológicas, contribuyen al conocimiento y conservación de la biodiversidad.
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Nota elaborada por: Angélica Evangelista y Cristina Campos
Reseñas elaboradas por: Claudia Brunel, Luis Fernando Carrera Parra, Equipo SIBE, Abraham Mena, Gabriela Solano y Salima Christine Machkour.
En el marco del Día Mundial del Riñón 2026, que se conmemora el 12 de marzo, personal del Departamento de Salud de ECOSUR participó en diversas actividades orientadas a la divulgación y sensibilización sobre la importancia de la salud renal.
El 27 de febrero, durante la presentación del libro Desigualdad, Ambiente y Salud en el sur-sureste de México en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, en la Ciudad de México, Francisco Arce abordó el capítulo 2 de esta obra, titulado Enfermedad Renal Crónica de causas no tradicionales en México.
Asimismo, en la jornada de reflexión por el Día Mundial del Riñón, organizada por Annette Hartman del programa de la Licenciatura en Médico Cirujano de la Universidad Intercultural de Chiapas, campus San Cristóbal, Irene Sánchez Moreno presentó el libro Desigualdad, Ambiente y Salud en el sur-sureste de México, mientras que Benito Salvatierra Izaba impartió una charla sobre epidemiología y enfermedad renal. Por su parte, Francisco Arce expuso las diferentes hipótesis que se plantean para explicar la epidemia de Enfermedad Renal Crónica de causas no tradicionales.
El 12 de marzo, Francisco Arce ofreció también una plática sobre la caracterización de pacientes con Enfermedad Renal Crónica de causas no tradicionales en la Facultad de Medicina Humana de la UNACH, actividad coordinada por Néstor García Chong.
Finalmente, se elaboró una infografía sobre las 8 reglas de oro de la salud renal, con versiones en español y tsotsil, en colaboración con Ana Gabriela Pérez Santiz, estudiante de la Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural de ECOSUR.
Presentación del libro Desigualdad, Ambiente y Salud en el sur-sureste de México en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería Jornada de reflexión por el Día Mundial del RiñónIrene Sánchez Moreno presenttando el libro Desigualdad, Ambiente y Salud en el sur-sureste de MéxicoFrancisco Arce exponiendo las diferentes hipótesis que se plantean para explicar la epidemia de Enfermedad Renal Crónica de causas no tradicionalesFrancisco Arce ofreció una plática sobre la caracterización de pacientes con Enfermedad Renal Crónica de causas no tradicionales en la Facultad de Medicina Humana de la UNACH
Pese a los beneficios que puede implicar el uso de la inteligencia artificial (IA) dentro de la producción de conocimiento, esta contiene un problema de origen: su nacimiento dentro del mundo comercial que prepondera las ganancias más que el uso abierto del conocimiento, así lo expresó Pedro Ovando Vázquez, subdirector del Sistema de Publicaciones Científicas y Humanísticas.
Ovando Vázquez, junto a Fernando Cruz, expuso cómo la inteligencia artificial ha impactado en la producción de conocimiento académico y las formas de usarla de forma ética, esto dentro del seminario “Despatriarcalizar a la IA”, organizado por el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur).
Usos
Sobre cómo la inteligencia artificial puede usarse en beneficio del conocimiento, mencionaron el caso de los ganadores del Premio Nobel de Química 2024, David Baker, Demis Hassabis y John M. Jumper, quienes lograron un avance que no hubiera sido posible sin el uso de la IA.
Sin embargo, también contaron cómo varios investigadores suelen solicitarle a las distintas IAs bibliografía sobre un tema, lo que resulta en citas falsas o incorrectas. Además de que se ha dado el caso donde científicos usan imágenes generadas por la IA sin haberlo declarado, lo que termina en la baja del artículo.
Pese a que en su exposición se refirieron sobre todo al uso de la IA en artículos científicos, ambos investigadores señalaron que es importante el conocimiento de esta herramienta pues estudiantes de todos los grados (desde primaria hasta universidad) la están usando y más que demonizarla es necesario declarar su uso.
Cambio de lógicas
El uso de la IA en la academia puede deberse a una lógica de productividad, donde los investigadores y estudiantes publican para ascender dentro del Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras.
Ante esa situación, Pedro Ovando Vázquez señaló que desde la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación se busca cambiar esa productividad académica dándole prioridad a otros elementos como la relevancia social del conocimiento producido, las prácticas de ciencia abierta y para la apropiación social de los publicado.
Pese a que el ecoturismo se presenta como una forma de turismo compatible con la conservación, el éxito de esta práctica también puede crear conflictos en las comunidades donde se desarrolla, así lo expuso Marilou Becerra, guía turístico y parte de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur).
En el segundo día del Primer congreso nacional de turismo de naturaleza, Becerra indicó que los problemas del ecoturismo es una cuestión relacional. “El conflicto emerge cuando hay dos imaginarios, el imaginario rural y urbano, es la combinación de dos mundos que se juntan en una misma experiencia”.
La ponente ilustró esta idea mencionando como los turistas esperan encontrar unas cascadas de Agua Azul “siempre azules” o creen que los lacandones siempre y exclusivamente van vestidos con túnica.
Intimidación cultural
Marilou Becerra recordó que una investigadora le hizo notar que eso que nombraba como conflicto era realmente “intimidación cultural”, la cual se puede presentar cuando actores externos como guías o visitantes “imponen expectativas y definen una manera nueva de estandarizar esa experiencia y eso crea una desvalorización de las prácticas locales”.
Indicó que los visitantes, sin darse cuenta, podrían debilitar el autoestima territorial. Ante esta situación, la propuesta de Becerra es que los guías no sólo jueguen un papel logístico o económico, sino también como traductores culturales que fomenten el respeto y entendimiento de las prácticas locales.
Charla de Antonio Saldívar Moreno, director general de Ecosur, en Noticiencias, transmitida el jueves 12 de marzo. https://www.youtube.com/@NotiCIENCIAS
Pese a que en el sector turístico podría haber una sobrerrepresentación de las mujeres en los puestos, esto solo sucede en las partes de servicio y limpieza, no así en los altos puestos, aún cuando son ellas las que se encargan de preservar las prácticas culturales que se vuelven un atractivo turístico. Así lo señalaron en el conversatorio “Tejiendo redes: saberes y experiencias de las mujeres en la investigación turística”.
En el evento, organizado por el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), al estudiar el fenómeno con otras herramientas, aparecen dimensiones que antes permanecían invisibles, como la cuestión de género.
Actualmente, 54 % de los puestos del sector son ocupados por mujeres, pero, por lo general, ellas se mantienen en puestos serviles o de limpieza, mientras que los hombres están en las actividades económicas remuneradas.
Trabajo de campo
En el conversatorio, académicas de distintas instituciones como la Universidad Intercultural de Chiapas (Unich), Ecosur o la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), señalaron que, en los últimos años, la cuestión de la inseguridad se ha vuelto un reto en el trabajo de campo.
Señalaron que tienen que negociar o tener cuidado del crimen organizado en varias partes del sureste mexicano para mantenerse a salvo ellas y su equipo de trabajo.
De igual manera señalaron que su posición como mujeres investigadoras también las ayuda para entablar relaciones de confianza con las mujeres del sector turístico, mencionando el caso de las cocinas en las comunidades.
Relataron que cuando los traductores son masculinos, se han presentado algunas situaciones por las que tienen que crear un protocolo no institucional pero sí personal para el autocuidado.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, el 12 de marzo pasado, la Comunidad de Inclusión, Diversidad y Género de la Corporación Universitaria para el Desarrollo de Internet (CUDI), en colaboración con la comunidad de Inteligencia Artificial en Educación, llevó a cabo el panel “Sesgos de la IA que propician desigualdades sociales”, en el que participó Abraham Mena, investigador del Departamento de Sociedad y Cultura de Ecosur.
Las personas especialistas dialogaron sobre los desafíos éticos y educativos que enfrentamos ante la vertiginosa adopción de la Inteligencia Artificial, y quedó de manifiesto que la IA dista mucho de ser una herramienta neutra; ya que reproduce, automatiza y, en muchos casos, amplifica las asimetrías de poder y las exclusiones históricas de nuestras sociedades. Las personas interesadas pueden visualizar el panel enhttps://www.youtube.com/watch?v=1dtFmfNCFCI.
Eduardo Santiago Ruiz [19:24] abrió la reflexión al recordar que la tecnología se construye desde la sociedad y, por ende, refleja sus relaciones de poder. Ejemplificó cómo los sistemas de reclutamiento o reconocimiento facial han demostrado sesgos que perjudican sistemáticamente a mujeres y personas de piel oscura [20:42]. Esta premisa fue robustecida por Elvia Garduño Telis, quien introdujo el concepto de “pobreza digital”, alertando que mientras hablamos de ciudadanía algorítmica y formación en IA, existen comunidades enteras en México marginadas por la falta de infraestructura básica, lo que convierte a la exclusión tecnológica en una “bola de nieve” estructural [23:18].
Desde una perspectiva sociocultural, Dafne Rodríguez González [27:00] invitó a mirar la interacción con la IA como una nueva práctica de literacidad digital. Subrayó que los datos con los que se entrena a estas herramientas contienen los rastros de las desigualdades históricas, privilegiando visiones de mundo dominantes e invisibilizando saberes y lenguas marginadas. Este punto fue complementado por Marina Vicario, quien, desde su experiencia dual como tecnóloga y madre, relató cómo las IA generativas refuerzan estereotipos de género [30:04]. Para Vicario, los sesgos derivan de la falta de reglas y criterios éticos desde la fase de programación, y advirtió que no bastará con la “ingeniería de prompts” si el algoritmo ya nace con deficiencias fundamentales [32:57].
Sujella Ayala [33:28] profundizó en la mecánica de los algoritmos y su silenciosa influencia cotidiana. Explicó que estos sistemas, sean predictivos o de recomendación, se alimentan de nuestro rastro digital para confirmar nuestras creencias, encerrándonos en “burbujas digitales” [35:09]. Advirtió también que el “mito de la objetividad” algorítmica es peligroso, ya que estos sistemas pueden excluir a personas de oportunidades laborales o financieras replicando lógicas racistas, sexistas y clasistas del pasado [36:06].
En su intervención, Abraham Mena (Ecosur) [37:07], aprovechó el espacio para leer un pronunciamiento exigiendo el respeto al debido proceso de una estudiante de Ecosur detenida tras las marchas del 8M. Posteriormente, abordó cómo, desde el proyecto “Despatriarcalización de las tecnologías”, se analiza un ecosistema digital profundamente masculinizado [39:05]. Alertó sobre el “patriarcado algorítmico” y cómo las infraestructuras de IA, construidas desde el norte global, operan bajo lógicas de extractivismo y colonialismo digital [41:14], lo que exige un cuestionamiento profundo a la estandarización hegemónica.
El panel concluyó con un llamado unánime a la acción desde la educación y la gobernanza. La respuesta frente a la desigualdad algorítmica no es prohibir la herramienta, sino acompañar al estudiantado en el desarrollo de una literacidad crítica que cuestione los datos, audite los sistemas y genere contranarrativas [01:49:19]. El reto final es humanizar la tecnología, replantear el pacto pedagógico y construir una soberanía de datos que nos permita utilizar la inteligencia artificial para el bienestar común, y no para la profundización de nuestras brechas sociales.
En el marco del Seminario Institucional Académico “Despatriarcalizar la Inteligencia Artificial IA” de Ecosur, realizado el 12 de marzo pasado, se debatió sobre la imperante necesidad de enmarcar ética y políticamente a la Inteligencia Artificial (IA) en México. El video está disponible en https://www.youtube.com/watch?v=Vz-xmayCdD0.
Para dimensionar este esfuerzo orientador desde la política científica nacional, la sesión contó con la participación de Carlos Andrés Altamirano Allende, director de Investigación Científica Básica y de Frontera de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti).
Su exposición detalló los recientemente presentados “Principios de Chapultepec” [10:53], un decálogo de ética y buenas prácticas diseñado junto con la Agencia de Transformación Digital. Altamirano fue categórico al afirmar que la IA no es una herramienta neutral, sino un “sistema sociotécnico” con un alcance político sin precedentes que reorganiza la producción de conocimiento, la economía y la vida pública [12:13]. Por ello, los principios establecen que toda decisión apoyada en IA debe mantener responsables humanos y priorizar la explicabilidad sobre la eficiencia algorítmica [23:45].
Más disruptiva aún fue su advertencia sobre la soberanía tecnológica frente a las potencias globales. Altamirano subrayó que los datos son el “nuevo oro” y la base estructural de estos modelos [31:35], advirtiendo que los desarrollos estratégicos deben responder a las necesidades del país y no solo importar soluciones del norte global que invisibilizan nuestra diversidad cultural y lingüística [30:45]. Esta postura exige considerar a la IA como infraestructura estratégica nacional, evaluando no solo sus beneficios, sino también su masivo impacto territorial y su alto costo energético [26:37].
En el terreno práctico e institucional, el diálogo reveló cómo la propia Secihti ya está integrando herramientas de ciencia de datos y algoritmos para optimizar la asignación de evaluadores en sus convocatorias, aunque Altamirano enfatizó que las máquinas no sustituyen la evaluación por pares, sino que la asisten [42:48]. Sin embargo, la disrupción algorítmica también plantea retos formidables para las Instituciones de Educación Superior. Frente a la inquietud sobre el estudiantado que utiliza IA para generar contenidos, Abraham Mena, investigador de Ecosur y Altamirano coincidieron en que prohibirla o asumir un rol policíaco es una batalla perdida [54:26]. En su lugar, es indispensable replantear el “pacto pedagógico” y los métodos de titulación, cuestionando incluso la vigencia de la tesis tradicional frente a sistemas que pueden redactar cientos de páginas en segundos [55:48].
En su rol de coordinador y conductor de la sesión, Abraham Mena articuló estas visiones advirtiendo también sobre el riesgo de la autoexplotación académica bajo el espejismo del “eficientismo” que promete la IA [50:33]. La sesión cerró con un llamado a las juventudes y a la comunidad científica a no pelearse con la herramienta, sino a utilizarla con un sentido crítico, alfabetización algorítmica y responsabilidad social. El reto para los Centros Públicos de Investigación y las instituciones es asumir los Principios de Chapultepec como base para construir un futuro tecnológico equitativo, inclusivo y soberano.