El 18 y 19 de enero, se llevó a cabo, en la Ciudad de México, la Reunión sobre mejores prácticas internacionales en Casas de Parto*, convocada por la Red Nacional de Casas de Parto y el Comité Promotor por una Maternidad Segura en México, con el objetivo de dar a conocer la evidencia científica mundial para lograr la regularización del Modelo de Casas de Parto particulares que prevalece en México, con lo que se busca que éstas puedan ser incluidas en el modelo de atención de los servicios de salud pública para mejorar la salud reproductiva en nuestro país.
La salud reproductiva en México se caracteriza, en general, por la prevalencia de atención al parto por medio de cesáreas innecesarias y violencia obstétrica en todo el territorio nacional y por elevados índices de muerte materna en las regiones más pobres del país; cuyos servicios públicos de salud perinatal están colapsados ante los más de dos millones y medio de criaturas que nacen en el país anualmente.
La doctora Georgina Sánchez, investigadora del Departamento de Salud de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), expuso el panorama de las Casas de Parto en México, sus retos, posibilidades y necesidades de inclusión en el Sistema de Salud.
En el evento participaron el doctor Stan Shaffer de GoodBirth Network y la doctora Lucia Rocca-ihnacho de City University of London and Midwifery Unit Network, UK, especialistas a escala internacional que tienen conocimiento de las evidencias del probado costo beneficio del Modelo de Casas de Parto atendidas por parteras en países pobres como Haití, Filipinas, Uganda, Bolivia, y Sudáfrica, entre otros, y en países ricos como el Reino Unido.
La maestra Jennifer Wright, de American Asociation of Birth Centers (AABC), mostró como el Modelo de Casas de Parto ha mejorado resultados en salud materna en poblaciones de riesgo en Estados Unidos. La doctora Susan Stapleton, de la AABC, abordó el tema de la seguridad en las Casas de Parto documentada en Estados Unidos a lo largo de 30 años de investigaciones, la maestra Kate Bauer, también de la AABC, habló del caso norteamericano de la integración de Casas de Partos a los Sistemas de Salud, la maestra Octavia Wiseman, de City Univerity of London, expuso como ocurre el manejo de traslados de urgencias de Casas de Parto a hospitales, y la maestra Frances McCoville, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), presentó la Guía y Lineamientos de Atención Prenatal y Parto de Calidad de la OMS.
La principal conclusión a la que se llegó fue la necesidad de que el gobierno mexicano, con el apoyo de la OMS, realice los cambios pertinentes en su legislación para lograr la inclusión del Modelo de Partería tanto en Casas de Parto reguladas como en la atención en los servicios del Sistema de Salud Nacional, lo cual fue anunciado como un compromiso por Frances McConville de la OMS, siendo uno de los más importantes acuerdos finales de los trabajos generados en la reunión.
El encuentro reunió a personalidades con injerencia en la toma de decisiones sobre políticas relacionadas con la Salud Materna en México, tales como Elsa Santos del Fondo de Población de las Naciones Unidas en México; Hilda Reyes del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva de la Secretaría de Salud; Cristina Alonso, presidenta de la Red de Casas de Parto en México, David Meléndez del Comité Promotor por una Maternidad Segura en México, además de parteras profesionales, responsables de casas de parto nacionales e internaciones, prestadores de servicios de salud, representantes de organizaciones no gubernamentales, académicas y representantes de la Organización Panamericana de la Salud, Mac Arthur Fundation, Midwifery Unit Network Supported by The Royal College of Midwives, Red internacional de Casas de Parto y de la Secretaría de Salud de México.
*Una Casa de Partos es un establecimiento integrado al Sistema de Salud para la atención obstétrica y neonatal dirigida por parteras, presta servicios a las mujeres durante la etapa preconcepcional, prenatal, parto y puerperio, utilizando el modelo de atención de la partería en un entorno colaborativo con las comodidades y la intimidad semejantes a las del hogar, pero con la disponibilidad de iniciar en cualquier momento procesos de manejo de emergencias maternas y neonatales, y con la capacidad de derivar la atención en unidades de mayor capacidad resolutiva en caso de complicaciones.
El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) y la Universidad del Sureste (UDS) firmaron un convenio de colaboración el 16 de enero pasado para que los estudiantes de la UDS puedan realizar su servicio social, estancias académicas o intercambios en ECOSUR.
Víctor Manuel Albores Alcázar, rector de la UDS y Mario González Espinosa, director general de ECOSUR, expresaron su beneplácito por la firma del convenio y confiaron que será fructífero para ambas instituciones y para la región sureste de México.
El director de ECOSUR destacó que la institución trabaja bajo un enfoque multidisciplinario, que pertenece al Sistema de Centros Públicos de Investigación del CONACYT, considerada la segunda fuerza de investigación en México, y que es el único centro de este sistema que cuenta con un Departamento de Salud.
César Antonio Irecta Nájera, investigador del Departamento de Salud de ECOSUR y promotor del convenio, habló de la importancia de que ECOSUR y la UDS puedan hacer aportes al desarrollo regional con la firma de este convenio, y en especial al área de salud en el estado de Chiapas, la cual es compleja y enfrenta muchos retos.
Héctor Ochoa Díaz López, coordinador del Departamento de Salud de ECOSUR, indicó que el enfoque de dicho departamento es integral, y que sus investigaciones están dirigidas a atender problemas y necesidades de salud de la población en la frontera sur. Indicó que en este departamento se estudian aspectos relacionados con género y salud, salud de la mujer y salud reproductiva, violencia, farmacodependencia en jóvenes, tuberculosis, enfermedades infecciosas transmitidas por vectores, enfermedades zoonóticas, enfermedades crónicas no trasmisibles como la obesidad y diabetes, y enfermedades cardiometabólicas, entre otras.
Francisco Javier Domínguez Abarca, coordinador académico de la licenciatura en Medicina Humana de la UDS, señaló que el plan curricular de la licenciatura abarca cuatro ejes fundamentales de la medicina humana: la clínica, la salud pública, el desarrollo y la investigación, y que los estudiantes cursan materias de investigación, epidemiología y salud pública, interculturalidad y antropología médica, así como administración y desarrollo de proyectos médicos, por lo que aseguró que el convenio puede contribuir a la formación de investigadoras e investigadores en el área de salud.
En la firma del convenio también estuvieron presentes Sandra Daniela Guillén Pulido, directora académica de la UDS y Cristina Guerrero Jiménez, directora de Vinculación de ECOSUR.
De izquierda a derecha: Héctor Ochoa Díaz López, coordinador del Departamento de Salud de ECOSUR; Cristina Guerrero Jiménez, directora de Vinculación; Mario González Espinosa, director general de ECOSUR; César Antonio Irecta Nájera, investigador del Departamento de Salud; Francisco Javier Domínguez Abarca, coordinador académico de la licenciatura en Medicina Humana de la UDS; y Víctor Manuel Albores Alcázar, rector de la UDS.
Ciudad de México. 16 de enero de 2018 (Agencia Informativa Conacyt).- “La bebé no está en posición, viene sentada, así que deberá nacer por cesárea”, sentenció sin más el ginecólogo al observar la ecografía.
A Ayram, la frase le cayó como un balde de agua fría. Rechazaba ser un número más en la estadística de que 45.5 por ciento de las mujeres en México da a luz por intervención quirúrgica, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que esta práctica es indispensable solo entre 10 y 15 por ciento de los casos.
Meses antes, de manera informada, ella y su esposo decidieron que su primogénita nacería en la comodidad de su hogar y acompañada de su familia; querían ejercer su derecho a un parto humanizado, en un ambiente de respeto y calidez.
Como su embarazo transcurría sin complicaciones y se había preparado para recibir a su hija bajo la guía de una partera profesional, el comentario del médico no tuvo resonancia en su decisión, pues estaba convencida de que la naturaleza obraría y que “el cuerpo de la mujer está hecho para parir”.
Tras su decisión, las críticas llegaron a raudales: “¡Estás loca!, y si hay una complicación, ¿qué vas a hacer?”, “¡cómo nacerá en tu casa, si tienes un perro!” y “si el doctor dice que debe ser cesárea, pues que así sea”. Entre más las escuchaba, más segura estaba de lo que haría.
“Vivo en Tulum y aquí escuché hace tiempo de la partería. Cuando me embaracé, me puse a investigar lo relacionado a parir de manera natural, lo conversé con mi esposo y estuvo de acuerdo. Desde el principio tenía muy claro que, si no había ningún inconveniente, no iría a una clínica y lo haría sin la intervención de un doctor”, dice.
En México, las políticas públicas impusieron desde la década de los 50 que los partos fueran atendidos por médicos y enfermeras obstetras en centros de salud, diluyendo la labor de las parteras. Entre 2002 y 2004 se estableció que todos los nacimientos debían ocurrir en hospitales de segundo y tercer nivel, con el propósito de disminuir los índices de muerte materna.
Actualmente, 94.5 por ciento de los mexicanos nace en hospitales y la mayoría bajo procedimientos sobremedicalizados, ejemplo de ello es la tasa de cesáreas practicadas que ubica al país en el cuarto sitio a nivel mundial, un lugar menos deshonroso como el que se ocupó en 2013, cuando se lideró el ranking.
Así que parir deliberadamente en casa, auxiliada de una partera, representa una transgresión a diversos parámetros sociales y enfrenta a las mujeres a una serie de críticas y obstáculos.
La sobremedicalización del embarazo y el parto también se refleja en la alta demanda de los servicios y en la atención de mala calidad que se da a las mujeres en los nosocomios, sobre todo en los generales.
La mujer es el centro
En los últimos años, Georgina Sánchez Ramírez ha tenido un acercamiento a las casas de parto en México por la investigación que realiza al respecto, como investigadora de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur). Comparte con la Agencia Informativa Conacyt que durante sus pesquisas constató la calidez y el trato humanizado de estos “espacios para parir diferente”, porque se trata de hogares adecuados para atender a la mujer desde el momento en que empieza su labor de parto, generalmente ofrecen cursos de preparación al parto o de yoga.
“Cuentan con sala y cocina, recámaras adecuadas con un estilo de consultorio, donde puede haber homeopatía, herbolaria, y generalmente cuentan con una habitación amplia con una cama cómoda y sillón para atender a un bebé. Cuentan con instrumentos para aplicar suero y oxígeno, material de primeros auxilios, e incluso cuentan con tina porque ha ido al alza parir en agua, pelotas de pilates para hacer ejercicio en lo que viene la criatura y telas colgadas del techo para que las mujeres se sientan con toda la libertad de moverse y hacer lo que necesitan en esos momentos”, detalla.
Cada una de las casas que visitó tiene sus particularidades, algunas son más austeras y otras más sofisticadas, todo depende del contexto en que se desempeñan y la población a la que están dirigidas. Debido a que generalmente atiende a una población con mayor capacidad económica, ofertan sus servicios entre seis mil y hasta 16 mil pesos; no obstante, valoran disminuir los costos en función de las condiciones económicas de las familias, porque ponderan la intención de las mujeres de atenderse de forma diferente.
El miércoles 10 de enero, la comunidad de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) ofreció una cálida bienvenida a los nuevos estudiantes del posgrado, a quienes se les exhortó mantener un compromiso social.
Esta generación está integrada por 105 estudiantes, 62 ingresaron a la Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural —37 mujeres y 25 hombres— y 43 al Doctorado en Ciencias en Ecología y Desarrollo Sustentable —26 mujeres y 17 hombres—. La Unidad San Cristóbal tendrá 55 estudiantes, 19 la Unidad Chetumal, 16 la Unidad Tapachula, 8 la Unidad Campeche y 7 la Unidad Villahermosa.
Mario González Espinosa, director general de ECOSUR, expresó en su mensaje de bienvenida que el posgrado persigue la formación de nuevos recursos humanos de alta calidad e invitó a esta nueva generación de estudiantes a mantener su compromiso con la sociedad, la cual contribuye para sus estudios con recursos que son canalizados a través del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT).
Alberto de Jesús Navarrete, director de posgrado, destacó que el programa de posgrado de calidad de ECOSUR es la segunda actividad más importante dentro de la institución, pues los estudiantes hacen aportes de información con sus investigaciones y brindan soluciones prácticas a las problemáticas que enfrenta la frontera sur de México.
Posteriormente, las personas que coordinan el posgrado en cada unidad dieron la bienvenida a las y los estudiantes y los invitaron a conocer sus unidades, en las que podrán realizar diversos cursos.
Al concluir el enlace por videoconferencia cada sede continuó con un programa de actividades propio, diseñado por las coordinaciones de posgrado que operan en cada unidad.
El sábado 13 de enero, con la presencia de más de 300 niñas y niños en las cinco unidades de ECOSUR, arrancó la 10ª edición del Pasaporte al Camino del Conocimiento Científico (PCCC), con la plática “¿De dónde puedo sacar colores?”, que impartió Rodrigo Patiño, investigador del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV), quien abordó el tema de los colorantes naturales mexicanos.
Este programa de divulgación de la ciencia dirigido a estudiantes de primaria incluirá este año pláticas y talleres sobre peces, salud y nutrición, tecnología, comercio, polinización, anfibios y reptiles, florecimiento de algas, la vaquita marina, murciélagos, elaboración de mapas históricos, entre otros temas.
Esta actividad se realiza quincenalmente durante el primer semestre de cada año con la participación de investigadoras e investigadores de ECOSUR, el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV)-Unidad Mérida; quienes exponen diversas temáticas y tienen una interacción directa con niñas y niños.
El Pasaporte al Camino del Conocimiento Científico busca despertar el interés de las y los estudiantes en la ciencia, y la entrada es libre.
El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) y el H. Ayuntamiento Municipal de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, firmaron un convenio de colaboración para la conservación de los recursos naturales y una vida sana en el municipio, este 4 de diciembre.
Durante la firma del convenio, celebrada en las instalaciones de la presidencia municipal, Linda Higuera Gutiérrez, síndica municipal, y Lorena Ruiz Montoya, directora de la Unidad San Cristóbal de ECOSUR, señalaron que el convenio impulsa acciones que permitan un uso y manejo adecuado de los recursos naturales y un ambiente saludable para la población actual y las generaciones futuras del municipio, al impulsar estrategias de trabajo con la finalidad de mitigar los efectos del cambio climático.
Lorena Ruiz Montoya mencionó que al firmar este convenio, ECOSUR refrenda su compromiso e interés de seguir contribuyendo a la conservación del ambiente y poner la ciencia y el conocimiento al servicio de la ciudadanía sancristobalense.
Linda Higuera Gutiérrez, síndica municipal, y Lorena Ruiz Montoya, directora de la Unidad San Cristóbal de ECOSUR
Entre los alcances del convenio destacan acciones de monitoreo de la flora y fauna de las áreas naturales protegidas, como son los humedales de montaña de la Kiss y de María Eugenia a fin de identificar su estado real y a partir de este conocimiento realizar acciones de restauración y mejora del ecosistema. ECOSUR aportará su experiencia para fomentar la propagación de árboles nativos en los víveros municipales, cuyas plantas servirán para enriquecer las áreas naturales protegidas con las que cuenta el municipio, y de este modo lograr sostener el servicio ambiental de los bosques y manantiales, que abastecen de agua a toda la ciudadanía, y también se impulsarán acciones para verificar la calidad del aire.
ECOSUR ha colaborado con el H. Ayuntamiento con el monitoreo de la calidad del agua a través de sus Laboratorios Institucionales de Servicio, y ahora se abre la oportunidad para definir otras líneas temáticas de colaboración de interés mutuo, y que contribuyan al crecimiento social, cultural, económo y para el desarrollo de un ambiente saludable del municipio.
El 9 de noviembre se realizó la presentación del “Diagnóstico de la atención a personas LGBT en Chiapas”, en las instalaciones de la Enseñanza, Casa de la Ciudad, en San Cristóbal de Las Casas.
Areli Herrera, de la Fundación Arcoíris, A.C., mencionó que el diagnóstico a escala nacional inició en 2015 en los estados del centro del país y en 2017 continuó con el resto de los estados y fue realizado con el objetivo de conocer la atención y los principales desafíos que existen en materia de atención a las personas que reciben personas lesbianas, gay, bisexual, transexual e intersexual (LGBTI) en los servicios de educación, salud, laboral, seguridad social y justicia.
El diagnóstico nacional fue financiado a través del programa de coinversión social del Instituto Nacional de Desarrollo Social (INDESOL).
“Partimos del marco teórico de que existe discriminación a las personas LGBTI en todo el mundo debido a que hay una serie de estereotipos y prejuicios frente a la diversidad de expresiones de la sexualidad y el género. Ha habido avances a nivel nacional, existe una Ley General contra la Discriminación y fallos de la Suprema Corte de Justicia que respetan la unión civil entre personas del mismo sexo y dan acceso a la adopción, sin embargo, sabemos que estos cambios y avances no son homogéneos en todo el país y no han sido acompañados de cambios culturales necesarios para que las personas LGBTI tengan un trato digno”, mencionó.
Aremy Evangelista, investigadora del Departamento de Sociedad y Cultura de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), además de dar un panorama amplio de lo que fue la investigación, señaló que tuvo tres objetivos específicos: identificar las distintas formas de discriminación que enfrentan las personas LGBTI en los servicios de atención, identificar las instancias públicas o privadas que cuentan con protocolos de atención a las personas LGBTI y detectar las principales condiciones que vulneran a las personas LGBTI en los servicios de atención.
Enfatizó que en Chiapas participaron de manera autoseleccionada 108 personas durante el pasado mes de julio, a través de un cuestionario en línea de 109 reactivos donde se preguntaban datos sociodemográficos y se indagaba sobre una serie de vulnerabilidades como el derecho a la salud, la educación, el trabajo, la seguridad social y de justicia, derechos de la víctima y si habían sido víctimas de violación de derechos humanos.
Informó que, de los hallazgos destacados del diagnóstico, 4 de cada 10 personas LGBT se encuentran marginadas de la relación obrero-patronal y se ven obligadas a crear y buscar espacios laborales en organizaciones sociales, actividades profesionales independientes, autoemplearse e incluso ingresar al trabajo sexual (5%); además el 22% no estaba trabajando. 54% de las personas entrevistadas no cuentan con seguridad social, por lo que no tienen garantizados servicios de salud, indemnización por enfermedad consecuente del trabajo, e incapacidad, entre otros.
En el ámbito educativo, la mitad de las personas encuestadas ha sufrido alguna forma de discriminación, como burlas, insultos, golpes o las han ignorado. La reacción más reportada en los casos de discriminación o violencia fue no hacer nada, ignorar lo que pasaba, sentir enojo y frustración porque consideran que quejarse resultaría inútil.
Señaló que el 33% de las personas encuestadas dijo no contar con servicios médicos públicos sino acudir a servicios privados y la mayoría, el 75%, considera que pocas veces o ninguna vez el personal está capacitado para atender a las personas LGBTI. Las identidades con mayores restricciones en materia de seguridad social son las mujeres trans; quienes mejores condiciones tienen son los hombres.
El 22.57% contestó haber sido víctima de agresiones físicas relacionadas con su condición de género, los sujetos perpetradores de estas agresiones fueron amigos, policías e inclusive su mismo núcleo familiar. Más de la mitad de las personas encuestadas dijeron haber sido víctimas de distintas formas de amenazas; el 68% declaró saber de asesinatos a personas LGBTI en los últimos tres años y casi 10% dice saber de alguna persona conocida LGBTI desaparecida desde hace más de un mes.
“La única conclusión general que podemos hacer de este informe para Chiapas, es que la condición como grupo no heteronormado, no es el único marcador que configura las condiciones de vulnerabilidad de las personas LGBTI, las mismas se incrementan si tiene un nivel de escolaridad bajo, si se dedican al trabajo sexual o si son migrantes o las tres, como en algunos casos de las mujeres trans. La intersección de formas de identidad y distinción en contextos diferentes producen situaciones en las que las personas LGBTI son vulnerables al abuso y a la discriminación”, enfatizó.
Arturo Ruiz Utrilla, estudiante del doctorado en Ciencias en Ecología y Desarrollo Sustentable de ECOSUR, mencionó que el diagnóstico da cuenta del poder de arraigo del sistema heteropatriarcal que se produce y reproduce al interior de las instituciones por medio de una vigilancia cotidiana sobre los cuerpos, y que da cuenta de las formas en que se expresa cotidianamente este sistema, desde insultos, exclusiones, agresiones físicas, malos tratos, amenazas, restricciones al acceso de bienes y servicios sociales al interior de espacios laborales, de salud, educación y hasta al interior del núcleo familiar.
A partir de un análisis de las normatividades, el diagnóstico explora otra de las formas en que actúa la heteronormatividad como la omisión explícita de categorías como diversidad sexual, homofobia, y de los sustantivos homosexual, lesbianas, bisexuales o identidades trans.
Señaló que el Código Penal, el Código de Atención a la Familia y Grupos Vulnerables para el estado de Chiapas, la Ley que combate la Discriminación en el estado, Ley para la Igualdad de Mujeres y Hombres, Ley de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, Ley de Acceso para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres en el estado de Chiapas, mencionan de manera directa categorías como preferencia y orientación sexual, lo que si implica la diversidad sexual, sin embargo, no garantizan el acceso a los derechos y la protección de las personas LGBTI, a menudo porque no denuncian y cuando lo hacen son víctimas de malos tratos, o sus derechos se restringieron o entorpecieron por procesos burocráticos, engorrosos y omisiones.
Alejandro Rivera Marroquín, de la Coordinación Estatal del Programa VIH/Sida/ITS, mencionó que la discriminación a la que se enfrenta de manera cotidiana la población LGBT está permeada de estrés y violencia social.
Dio a conocer que el 74.7% de las personas transgénero enfrentan más discriminación para el acceso a los servicios de salud, educación y empleo que los hombres gay; del 40% al 70% de las mujeres trans en América Latina han enfrentado la necesidad o fueron obligadas a irse de sus hogares; el 78% de las muertes violentas de personas trans en el mundo ocurrieron en América Latina para 2016.
Indicó que México es el segundo país con mayor índice de crímenes por transfobia lo que conlleva a que la esperanza de vida sea de 35 años de edad y que en la actualidad las identidades trangénero siguen siendo catalogadas como enfermas.
Alied Bencomo Alerm, del programa de TB en Jurisdicción Sanitaria II, mencionó que si bien dentro de lo legal aparentemente se ha avanzado en el estado de Chiapas, el informe nos da pista sobre algunos aspectos donde la población LGBTT puede ver afectados sus derechos.
“Por señalar un caso, existe poca cultura de la asistencia a los servicios de salud desde la lógica de la prevención, si bien la población encuestada manifiesta que se enferma poco, es importante que se considere que los servicios de salud no están preparados para atender a este tipo de población, basta observar que los registros clínicos siguen conservando los formatos de femenino y masculino o mujer y hombre para referirse al sexo-género, dejando automáticamente fuera a la población LGBT, debiéndose atribuir quiera o no a la lógica heteronormativa”, señaló.
Darwin Pereyra Vázquez, activista LGBTI comentó que el diagnóstico será útil a todas las personas, independientemente de su identidad de género, para exigir políticas públicas en materia de derechos humanos para las personas LGBTI.
“En el ámbito educativo se pude implementar un programa o un proyecto en el que exista más financiamiento para la atención de la diversidad sexual, asimismo, el diagnóstico puede ayudar para exigir la conformación de propuestas legislativas en beneficio de la comunidad lésbica, gay, bisexuales, transexuales e intersexual”, señaló.
El Informe Estatal para la Elaboración del Diagnóstico sobre Atención a personas Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans en México estará próximamente disponible en versión pdf para su distribución gratuita. Las personas interesadas pueden solicitarlo a Angélica Evangelista al correo: aevangel@www.ecosur.mx
De izquierda a derecha: Areli Herrera, Arturo Gerardo Ruiz Utrilla, Angélica Aremy Evangelista García, Alied Bencomo Alerm, Alejandro Rivera Marroquín, y Darwin Pereyra Vázquez.
Con información de: Angélica Aremy Evangelista García
Fotografía: Ramón Abraham Mena Farrera y Arturo Gerardo Ruiz Utrilla
El seminario “Las Zonas Cafetaleras de México y las Organizaciones de Pequeños Productores en el Comercio Justo: Aportes del Sistema de Centros Públicos de Investigación del CONACYT”, se realizó el 7 y 8 de noviembre, en las instalaciones de la Unidad San Cristóbal de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR).
Los objetivos de este evento fueron conocer los proyectos de investigación que actualmente se realizan en torno de la cadena productiva del café en las zonas cafetaleras de la región sur sureste; identificar los grupos de trabajo de los Centros Públicos de Investigación (CPIs) de la coordinación III de CONACYT que realizan actividades de ciencia, tecnología e innovación en zonas cafetaleras de México, así como establecer los mecanismos que afecten la colaboración; y conocer el trabajo de promoción y acompañamiento para el desarrollo y diversificación productiva en los territorios cafetaleros por parte de agencias gubernamentales, agencias de desarrollo y organizaciones de la sociedad civil.
Mario González Espinosa, director general de ECOSUR, dio la bienvenida a los asistentes y destacó la colaboración que se está tejiendo entre los diferentes centros CONACYT que conforman la Coordinación III, la cual corresponde a medio ambiente, alimentación y salud.
Asimismo, enfatizó que los centros de investigación que participan en la región sur de México tienen la posibilidad de promover a través del comercio justo, una iniciativa con carácter de intercambio comercial entre productores y la sociedad, debido a que el comercio justo escasamente llega al centro del país.
“Estamos en una posibilidad muy interesante dentro de la situación del comercio justo y del trabajo con las organizaciones sociales. Configurar niveles de interacción para el desarrollo del país en modalidades todavía poco exploradas pero que hemos identificado varias instituciones de enorme potencial, por la alternativa de desarrollo que ofrecen”, mencionó.
Carlos Ildelfonso Jiménez Trujillo, director general del Instituto del Café en Chiapas, indicó que en el estado, una de las actividades productivas más importantes es la cafeticultura con más de 180 mil productores y más de un millón de personas dependen directa e indirectamente del café.
“Chiapas es el primer productor de café en México al contar con el 40% de productores a nivel nacional y el primer productor de café orgánico en el mundo. Para los chiapanecos, el café es una forma de vida”, expresó.
Informó que en el 2012, a raíz de los embates de la roya, hubo una disminución considerable en la producción, la cual pasó de dos millones 200 mil sacos de café a únicamente un millón, teniendo un fuerte impacto entre los productores del estado de Chiapas.
“Con el apoyo del gobierno federal, estatal y de las instituciones, nuevamente, el grano se está reactivando en todo el estado. En el 2015 tuvimos una recuperación de hasta un millón 400 mil sacos y para el ejercicio 2016 una recuperación de hasta un millón 700 mil sacos; en este ejercicio probablemente lleguemos a los dos millones de sacos. No quiere decir que hayamos combatido a la roya, la seguimos teniendo, solamente que hemos aprendido a convivir con ella. Consideramos que poco a poco vamos saliendo de este tremendo impacto”, expresó.
Patricia Ocampo Thomason, directora de la Unidad Sureste del Centro de Investigaciones y Asistencia en Tecnología y Desarrollo del Estado de Jalisco (CIATEJ) A.C., mencionó que la cafeticultura está generando, no solamente en México, sino que también en Latinoamérica, en donde beneficia a muchas familias a través de los empleos directos e indirectos, y contribuye a la seguridad alimentaria.
“Más del 90% de los productores de café son pequeños y medianos. En la actualidad el cultivo del café se enfrenta a grandes retos y el mayor de todos es la sustentabilidad. La variabilidad climática a la que nos enfrentamos significa no solamente condiciones extremas y adversas sino también que existen enfermedades como la roya, de las cuales tenemos que aprender a convivir. Además existen otros retos como son el cambio del precio del café en los mercados globales”, señaló.
“Se plantean nuevas experiencias, nuevas tendencias, esto se torna en una situación bastante compleja para los diferentes actores de la cadena productiva, es por eso que se torna de gran importancia la generación de nuevas herramientas y metodologías que permitan enfrentar estos grandes retos. Es ahí, donde el papel de la ciencia, la tecnología y la innovación se vuelven fundamentales para coadyuvar a enfrentar las consecuencias de la variabilidad climática, los cambios que eso representa y además ayudarnos a los retos para que esa cadena productiva pueda enfrentarlos”, puntualizó.
Guillermo Woo Gómez, coordinador ejecutivo del Fideicomiso para el Desarrollo del Sur-Sureste (FIDESUR), dio a conocer los antecedentes del seminario y señaló que en cinco estados del país se concentra el 90% de la producción de café: Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla y Veracruz, esto dio paso a que en el 2016 se estableciera un acuerdo entre los gobernadores para impulsar una acción regional relacionada con el café y vinculada a realidades socioeconómicas y ambientales muy particulares.
“El planteamiento de la iniciativa de Acción Pública Regional que impulsa la Comisión Sur Sureste de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO), y que se asume como parte del trabajo del FIDESUR responde a una inquietud para encontrar nuevas formas de desarrollo de las zonas cafetaleras, nuestra iniciativa va en el desarrollo de los territorios donde se cultiva el café, apostando la diversificación productiva como una estrategia para la preservación de la diversidad ambiental y crear mejores condiciones para el desarrollo de este entorno”, explicó.
Obeimar Balente Herrera Hernández, coordinador del Grupo de Investigación de ECOSUR en Zonas Cafetaleras (GIEZCA), dio a conocer los objetivos del encuentro y presentó el ciclo de exposiciones de proyectos de Investigación, Desarrollo e Innovación en zonas cafetaleras de la región sur sureste, con la participación de académicos del Centro de Investigaciones y Asistencia en Tecnología y Desarrollo del Estado de Jalisco (CIATEJ), el Centro de Investigación en Ciencias de Información Geoespacial (Centro Geo), Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), el Instituto de Ecología (INECOL) y el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE).
El miércoles 8 de noviembre, se presentaron las perspectivas de las instancias públicas del sector ambiental en torno del fomento productivo en zonas cafetaleras, con la partcipación de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), la Comisión Nacional de Áreas Nacionales Protegidas (CONANP), el Instituto Nacional de Economía Social (INAES) y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).
También participaron organizaciones de la sociedad civil y agencias internacionales como Pronatura Sur, Conservation International México, Solidaridad Network y Competitiveness, las cuales presentaron sus accciones y trabajos sobre cadena de café y fomento en las zonas cafetaleras de la región sur sureste.
El evento fue coordinado por la Comisión para el Desarrollo Integral de la Región Sur-Sureste (CIDIRSSE) de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO), el Fideicomiso para el Desarrollo del Sur Sureste (FIDESUR), la Coordinadora Mexicana de Pequeños Productores de Comercio Justo (CMCJ) y El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR).