

Escucha la entrevista realizada el 27 de agosto en la radio La Popular a Elia Diego García, investigadora por México en el Departamento de Ciencias de la Sustentabilidad, Unidad Tapachula, con el tema: Los venenos y sus secretos


Escucha la entrevista realizada el 27 de agosto en la radio La Popular a Elia Diego García, investigadora por México en el Departamento de Ciencias de la Sustentabilidad, Unidad Tapachula, con el tema: Los venenos y sus secretos

Estudios científicos recientes revelan que la Laguna de Bacalar, uno de los principales atractivos turísticos del sur de Quintana Roo, enfrenta señales de deterioro ambiental derivadas de actividades humanas. La doctora Teresa Álvarez Legorreta, especialista en Ciencias Marina e investigadora de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), informó que se han detectado microplásticos, pesticidas y metales pesados en especies emblemáticas como el caracol chivita, lo que evidencia una amenaza silenciosa para este ecosistema único.
En entrevista para el Consejo Quintanarroense de Humanidades, Ciencia y Tecnología (Coqhcyt), Álvarez Legorreta explicó que los contaminantes provienen de distintas fuentes, entre ellas aguas residuales, agricultura intensiva y manejo inadecuado de residuos sólidos. Señaló que el crecimiento urbano y turístico ha incrementado la presión sobre los recursos naturales.
La especialista recordó que la Laguna de Bacalar, conocida por sus “siete colores”, era considerada oligotrófica —con bajos niveles de nutrientes— hasta hace poco más de una década. Sin embargo, los estudios más recientes indican que ha pasado a una condición mesotrófica, lo que evidencia un incremento de materia orgánica que podría derivar en eutrofización. Este proceso ocurre cuando hay exceso de nutrientes en el agua, lo que favorece el crecimiento de microalgas, disminuye el oxígeno disponible y provoca zonas muertas.
Álvarez Legorreta subrayó que los contaminantes no solo se encuentran en el agua y los sedimentos, sino que se acumulan en los organismos acuáticos. Además de los microplásticos hallados en el caracol chivita, en Quintana Roo se han detectado metales pesados como mercurio y plomo en cocodrilos del Río Hondo, se han identificado pesticidas organoclorados en tortugas marinas e hidrocarburos en medusas.
Uno de los episodios que marcó la fragilidad del ecosistema de Bacalar ocurrió en 2020, cuando la tormenta tropical Cristóbal provocó lluvias intensas que arrastraron sedimentos de áreas deforestadas, tiñendo de color café las aguas de la laguna y causando una mortandad masiva de caracol chivita. La científica destacó que fenómenos naturales como este, combinados con la contaminación derivada de actividades humanas, pueden generar impactos irreversibles si no se toman medidas urgentes.
Entre las acciones recomendadas, Álvarez Legorreta destacó la necesidad de reforzar el tratamiento de aguas residuales, mejorar los rellenos sanitarios y reducir el uso de fertilizantes y plaguicidas en la agricultura. Asimismo, consideró fundamental promover la reforestación para recuperar áreas degradadas y disminuir la erosión de suelos.
Pese a que los niveles de contaminación aún no son alarmantes en comparación con otros cuerpos de agua del país, la doctora insistió en que estos hallazgos deben ser vistos como señales de advertencia. “La contaminación crónica actúa como un asesino silencioso. Los efectos no siempre son inmediatos, pero a largo plazo pueden transformar irreversiblemente el ecosistema”, afirmó.
NOTA PUBLICADA EN: https://quintanaroo.heraldodemexico.com.mx/local/2025/8/24/detectan-microplasticos-pesticidas-en-el-caracol-chivita-de-la-laguna-de-bacalar-11321.html

Los mariscos que llegan desde Yucatán podrían no ser tan seguros como parecen. Daniel Pech Pool, coordinador académico del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), advirtió que la marea roja detectada en dicho estado, podría representar un riesgo real para consumidores campechanos si importan productos de ahí.
Por lo que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) tendría que reforzar medidas.
En Yucatán se identificaron dos especies de algas tóxicas, capaces de infectar peces y mariscos. Si estos productos son transportados, congelados y vendidos en Campeche, podrían transmitir enfermedades graves a quienes los consuman, incluso parálisis, explicó Pech Pool.
Por ello, el investigador sostiene que Cofepris, debe reforzar los muestreos de agua en zonas de riesgo para confirmar la presencia de algas nocivas y determinar su concentración. Solo así se podrá garantizar que los productos importados no pongan en peligro la salud pública.
Actualmente, la mancha de algas permanece lejos de las costas campechanas, por lo que los productos locales son seguros para comer. Sin embargo, el riesgo se centra en los mariscos procedentes de la zona afectada que se comercializan en restaurantes o mercados locales.
NOTA PUBLICADA EN: http://campechehoy.mx/2025/08/25/alerta-por-mariscos-importados/
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La acumulación de basura en Tapachula se ha convertido en un problema estructural que afecta al medio ambiente, la imagen urbana y la salud pública. Según Raúl Cuevas González, técnico académico de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), la raíz del conflicto no radica en la falta de servicios de recolección, sino en la carencia de conciencia ambiental entre los ciudadanos.
“No es porque el camión no pase, es porque ya tenemos una constante de que así somos”, expresó, al señalar la práctica recurrente de dejar bolsas de desechos en las calles, fuera del horario establecido.
El especialista advierte que esta falta de corresponsabilidad ciudadana agrava el impacto de los residuos en la Ciudad. Las consecuencias son múltiples y evidentes, deterioro urbano, calles sucias y focos de contaminación visibles en diversas colonias. Plagas y riesgos sanitarios, la presencia de basura atrae ratas, cucarachas y animales callejeros. Así como provoca inundaciones, los desechos obstruyen alcantarillas, intensificando los problemas durante la temporada de lluvias.
Cuevas plantea que la solución debe ser integral, aplicar el reglamento existente y fomentar una cultura ambiental responsable. Aunque el municipio cuenta con normativas que contemplan multas o arrestos de hasta 36 horas por tirar basura en la vía pública, estas no se ejecutan de forma efectiva.
«Nos falta aplicar la ley, pero una ley que se dé a conocer a la población primero», afirmó.
También propuso involucrar a los medios de comunicación en campañas de información para educar sobre la correcta separación de residuos y la importancia del reciclaje. La apertura de centros de acopio por parte del Gobierno local también sería una medida clave para facilitar la gestión responsable de los desechos.
Finalmente, subraya que resolver la crisis de basura en Tapachula requiere un esfuerzo conjunto entre autoridades y ciudadanía.
NOTA PUBLICADA EN: Urge Promover una Mejor Conciencia Ambiental en Población de Tapachula – Periódico El Orbe.

El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) dio la bienvenida a 132 estudiantes que se integran a sus programas de posgrado, reafirmando su compromiso con la formación de profesionales altamente capacitados en temas estratégicos para el desarrollo sustentable del país.
Las y los estudiantes iniciarán su formación en tres programas académicos: la Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural, el Doctorado en Ciencias en Ecología y Desarrollo Sustentable, y el Doctorado en Ciencias en Agroecología, este último desarrollado en colaboración con otros centros públicos de investigación pertenecientes a la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti).
Durante la ceremonia virtual de bienvenida, Antonio Saldívar Moreno, director general de Ecosur, destacó la importancia de la interdisciplina como sello distintivo de la institución y exhortó a las y los estudiantes a colaborar con los actores sociales en los territorios, con el objetivo de generar soluciones transformadoras ante los desafíos actuales.
Por su parte, Juan Carlos Pérez Jiménez, coordinador general de posgrado, agradeció la confianza depositada en Ecosur y llamó a construir un ambiente de respeto, empatía y colaboración durante su estancia académica.
En el evento también participaron las titulares de la Unidad de Igualdad de Género e Inclusión y del Comité de Ética, quienes presentaron sus funciones y ofrecieron orientación al estudiantado. Asimismo, se presentaron las y los coordinadores de posgrado de cada unidad: Cristina Montiel González (Campeche), Alejandro Aragón Moreno (Chetumal), Carla Zamora Lomelí (San Cristóbal), Francisco Infante Martínez (Tapachula) y Gabriela Vera Cortés (Villahermosa). La Mtra. Limbania Vázquez Nava, coordinadora de la Maestría en Agroecología, también dirigió un mensaje a la nueva generación.
Posteriormente, cada unidad continuó con actividades presenciales, incluyendo recorridos por las instalaciones y presentaciones de áreas clave para la formación académica.
Helda Morales, coordinadora del Doctorado en Ciencias en Agroecología, dio la bienvenida a las 11 personas que cursarán este programa, el cual se desarrolla en conjunto con nueve centros públicos de investigación: INECOL, IPICYT, CIAD, CENTROGEO, CIATEJ, CIBNOR, CICY, CIQA y ECOSUR. Este programa, creado en 2024, representa un esfuerzo interinstitucional por fortalecer la investigación y formación en agroecología en México.
Distribución por unidad: San Cristóbal: 61, Chetumal: 28, Villahermosa: 19, Tapachula: 15 y Campeche: 9.
En total, 132 estudiantes fueron admitidos: 86 mujeres y 46 hombres. De ellos, 12 son de nacionalidad mexicana y 8 extranjeras.
Ecosur celebra la llegada de esta nueva generación y les desea una trayectoria académica exitosa y transformadora.






¿Cómo saber si un grupo está avanzando… o estancado en círculos? ¿Qué escuchar, más allá de lo que se dice, cuando acompañamos procesos colectivos? Este episodio final ofrece claves para leer lo que ocurre en un grupo. Aquí no hay recetas, pero sí una guía para sostener el proceso desde la lectura de roles, el reconocimiento de los miedos y la aparición de los emergentes. Basado en la psicología social pichoniana, este capítulo introduce categorías como tarea implícita, roles, hipótesis psicosociales y emergente, como una posible brújula de trabajo. Ideal para quienes buscan afinar su práctica de acompañamiento sin caer en el control o la sobreinterpretación.

Cómo se hace, en la práctica, un acompañamiento que no controle, pero que sostenga? ¿Es posible trabajar con comunidades desde la alegría y no desde la urgencia? Este episodio propone una mirada concreta sobre el oficio del acompañamiento comunitario, introduciendo dispositivos que se basan en la confianza, la imaginación colectiva y la potencia de estar juntas. Desde el dibujo compartido hasta el juego cooperativo, desde la acción colaborativa hasta el arte de regalar sin calcular, exploramos cómo sostener lo común con alegría, no como euforia, sino como esa risa del corazón que crea comunidad. Esta no es una caja de herramientas, es una brújula: un modo de orientar el hacer comunitario hacia lo que ya existe, lo que ya vincula, lo que ya es suficiente. Ideal para educadorxs populares, facilitadorxs, promotorxs territoriales y quienes buscan sostener procesos colectivos sin perder el goce.