el colegio de la frontera sur

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Crónica del taller contra el acoso y hostigamiento sexual, del discurso al cuidado cotidiano en la UNICH

Por Abraham Mena (Ecosur) y Audeluvia Mijangos (Ecosur)

El 4 de diciembre de 2025, en las instalaciones de la Universidad Intercultural de Chiapas en San Cristóbal de Las Casas, se llevó a cabo el taller contra el acoso y hostigamiento sexual, facilitado por Abraham Mena (Ecosur). La jornada reunió a rectoría, personal docente y administrativo con la intención de abrir un espacio de reflexión colectiva y cuidadosa sobre la vida diaria dentro de la institución.

Desde el inicio, el rector Dr. Javier López Sánchez invitó a considerar el momento que atraviesa la universidad, reconociendo la importancia de detenerse para observar las dinámicas que se han ido naturalizando con el paso del tiempo. Más que buscar conclusiones inmediatas, el encuentro propició una pausa para pensar en los ritmos, tensiones y necesidades que influyen en la convivencia universitaria.

A lo largo del diálogo se hizo visible la relevancia de los aspectos cotidianos: los horarios, los recorridos, las pausas y la manera en que cada persona transita el día. Se reflexionó sobre la importancia de contar con tiempos adecuados para descansar, alimentarse y convivir, reconociendo que estas acciones simples forman parte esencial del bienestar y del cuidado mutuo dentro de la comunidad.

El intercambio permitió también considerar las brechas que a veces existen entre los principios institucionales y las prácticas diarias. Se habló de la necesidad de fortalecer la coherencia entre lo que la universidad enuncia —especialmente en torno a la interculturalidad— y lo que se vive en los distintos espacios de interacción. La intención no fue señalar situaciones particulares, sino comprender de manera más amplia los patrones que pueden obstaculizar un ambiente más armónico y respetuoso.

Una idea que tomó fuerza durante la jornada fue la del “co-cuidado”: entender que el bienestar de la comunidad es una responsabilidad compartida. Este enfoque invita tanto a fortalecer los apoyos institucionales como a cultivar formas de comunicación más abiertas, respetuosas y humanas, en las que las relaciones no se perciban como una carga, sino como un elemento fundamental para la vida universitaria.

El encuentro concluyó con la sensación de que el camino hacia una cultura del cuidado y la no violencia no depende de soluciones inmediatas, sino de la construcción constante de espacios de escucha y colaboración. La jornada dejó abierta la voluntad de seguir avanzando en la transformación cotidiana de la comunidad universitaria mediante el diálogo honesto y el compromiso compartido.

Crónica: ¿Qué pasa cuando dos rectores, dos conductores de transporte, dos académicos y un influencer se juntan a conversar sobre masculinidades?

Por Abraham Mena (Ecosur)

Lo que sucedió el miércoles 29 de noviembre de 2025 en el  Auditorio Jtotik Jacinto Arias de la UNICH marcó un precedente histórico, un momento de ruptura donde los muros invisibles que suelen separar a la academia de la calle se desmoronaron por completo. Fue la primera vez que un evento de esta naturaleza lograba convocar en un mismo semicírculo a hombres que hablaban de sus malestares y retos. Creando una atmósfera inédita donde las jerarquías profesionales quedaron suspendidas para dar paso a la experiencia humana compartida. No fue un panel convencional donde los expertos dictan cátedra a una audiencia pasiva, sino un ejercicio de vulnerabilidad radical donde rectores y choferes se miraron a los ojos para reconocer que, sin importar el uniforme o el grado académico, todos cargan con las mismas heridas de un sistema que les enseñó a callar.

Abraham, académico de Ecosur, fue quien abrió la brecha confesando que su presencia allí se debía al empuje de las mujeres de la Red Reconstruir, admitiendo con una honestidad brutal que el patriarcado no es solo un privilegio que se ostenta, sino un malestar que se padece en el cuerpo propio, mencionando incluso cómo la salud masculina, desde la próstata hasta la psique, se deteriora por esa incapacidad aprendida de pedir ayuda o expresar dolor. A su voz se sumó la de Javier López Sánchez, rector de la UNICH, quien aportó una perspectiva fundamental desde la cosmovisión de los pueblos originarios; con nostalgia relató que la rigidez de los roles no vino de sus abuelos mayas, quienes le aconsejaban cuidar a la pareja como a una flor delicada, sino que fue la escuela occidental la que comenzó a segregar, narrando además la anécdota de cómo, ya siendo adulto, fue reprendido por hombres de una comunidad simplemente por estar lavando trastes a la vista de todos, ilustrando cómo la presión social vigila y castiga cualquier desviación de la norma masculina.

El diálogo tomó un matiz urbano y contemporáneo con la intervención de Bruno, un joven psicólogo que desmanteló la idea de ser hombre como algo natural para presentarlo como una actuación agotadora, un guión que se repite por miedo al rechazo, ejemplificando esto con una vivencia ocurrida apenas un día antes en una combi local, donde un chofer corregía a otro por radio exigiendo engrosar la voz para no sonar femenino. Pero el punto de quiebre, lo que hizo de este encuentro algo verdaderamente único, fue la participación del sector del transporte. Antonio Córdoba, supervisor de la Ruta 1, narró la resistencia inicial de sus compañeros al programa de masculinidades, describiendo el conmovedor proceso en el que hombres rudos, acostumbrados a jornadas extenuantes, moldearon figuras de barro con sus manos solo para tener que romperlas después, entendiendo a través de ese acto simbólico que quebrarse es necesario para poder reconstruirse.

Junto a él, Armando, chofer y padre de tres hijas, puso sobre la mesa la carga emocional del proveedor, confesando el peso asfixiante de sentir que no tiene derecho a rendirse ni a llorar, y cómo su motivación para cambiar no es teórica, sino el deseo profundo de que sus hijas no normalizan la violencia. Por su parte, Leonardo, quien bromeó sobre su apariencia ruda, ofreció uno de los testimonios más íntimos al relatar cómo la enfermedad de Lupus de su esposa desordenó los acuerdos domésticos tradicionales, obligándolo a aprender a lavar trastes y cocinar no por buscar un certificado de aliado feminista, sino como un acto de amor y supervivencia familiar. Finalmente, Antonio, director de Ecosur, cerró el círculo haciendo una autocrítica institucional, señalando que las universidades a menudo predican valores que no practican y llamando a construir proyectos de felicidad en lugar de obsesionarse con el desarrollo, sellando así una jornada donde quedó claro que la despatriarcalización es una tarea colectiva que, por primera vez, unió manos que manejan volantes con manos que escriben libros.

Liga del evento: https://www.youtube.com/live/iiWQuCVdUWQ

La IA asimila nuestros prejuicios humanos

Como parte del seminario institucional académico “Despatriarcalizar la IA”, realizado en el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), se presentó una ponencia a cargo de César Lozano Díaz, profesor de la Universidad Jesuita de Guadalajara (Iteso), una de las primeras instituciones en abordar el tema de la Inteligencia Artificial (IA).

En su ponencia, indicó que entender que la IA es un constructo que lleva varios años formándose, ayuda a no compararla con la inteligencia y capacidad humana. Para el especialista, la mejor definición de la IA es aquella que la entiende como un “conjunto de tecnologías que incluyen el aprendizaje automático y el aprendizaje profundo, que dotan a las máquinas de la capacidad para predecir resultados”.

En este sentido, explicó que el componente humano no es solo valioso por ser el que entrena a la IA, sino también aquel que compara sus resultados con la realidad.

Llamó a sus compañeros a tener cuidado de qué información y cómo se les otorga a los modelos de IA. Uno de los ejemplos que mencionó eran en relación a la imagen que una IA realizaba al pedirle que dibujara a una mujer mexicana. El resultado era una ilustración que podía caer en varios prejuicios.

NOTA PUBLICADA EN: https://www.cuartopoder.mx/chiapas/la-ia-asimila-nuestros-prejuicios-humanos/559397

CRÓNICA: La Reina Roja y el poder compartido en la universidad

Por: Abraham Mena Farrera (ECOSUR)

El pasado 29 de noviembre, en el espacio virtual del Seminario Institucional de ECOSUR, ocurrió un cruce de tiempos poco común: la arqueología del pasado maya se encontró de frente con los desafíos del feminismo actual. El conversatorio “¿Cómo construimos pactos no patriarcales?” no fue una charla administrativa, sino una excavación profunda guiada por Fanny López Jiménez, Rectora de la UNICACH, quien cambió los oficios burocráticos por la memoria arqueológica para explicar el poder.

La sesión inició con una confesión que desarmó las expectativas: la rectora, arqueóloga de profesión, admitió provenir no de un patriarcado, sino de sistema doméstico donde su madre mandaba. Sin embargo, reconoció que salir de esa “burbuja” implica enfrentarse a un sistema donde, históricamente, el poder tiene rostro masculino. Pero Fanny no llegó sola al diálogo; trajo consigo a la “Reina Roja” y a la “Señora Seis Cielo”, figuras mayas que usó para demostrar que el mando no siempre fue un monólogo de hombres.

El diálogo se adentró en una idea provocadora: la heterarquía. A diferencia de la jerarquía vertical que nos asfixia hoy, la rectora explicó que en el mundo prehispánico el poder podía ser compartido y complementario. Narró con fascinación la historia de la Señora Seis Cielo, una guerrera de Naranjo-Sa’al que fue representada pisando a un cautivo, o cómo Pakal gobernaba junto a la Reina Roja. “Yo quiero ser como ella”, confesó, refiriéndose no a la violencia, sino a la capacidad de ejercer autoridad sin pedir permiso.

Pero la conversación no se quedó en las estelas de piedra. Aterrizó forzosamente en la realidad de Chiapas. Se habló de un “patriarcado neoliberal” que, aunque permite llegar a algunas mujeres a la cima (como ella, una de las 18 rectoras en el país), sigue olvidando a las mujeres indígenas, campesinas y pobres. La rectora fue crítica: de nada sirve el feminismo de escritorio si no miramos a quienes, sin teoría, practican la resistencia diaria en las comunidades.

Uno de los momentos más lúcidos surgió al diferenciar el “poder sobre” (dominación, imposición) del “poder con” (colaboración, persuasión). Fanny López compartió cómo intenta aplicar esta arqueología del cuidado en la rectoría: llevando música de violín a las oficinas de servicios escolares para romper la rutina burocrática y sensibilizar a un personal endurecido por los trámites. “El humanismo no es una materia, es recuperar la sensibilidad”, afirmó.

Hacia el cierre, la pregunta fue inevitable: si las piedras hablaran hoy, ¿qué nos dirían? La respuesta de la arqueóloga fue clara: nos dirían que lo estamos haciendo mal, que hemos perdido el equilibrio. La “Reina Roja” no susurraría sobre guerras, sino sobre la urgencia de recuperar la complementariedad para sanar una sociedad —y una academia— rota por las violencias.

El conversatorio concluyó con una reflexión sobre la responsabilidad de ser “la primera” o “la segunda” en llegar, pero con el compromiso de no ser la última. Entre anécdotas de excavaciones y gestión universitaria, quedó claro que despatriarcalizar no es solo borrar a los hombres de la foto, sino aprender a gobernar con el otro, en un equilibrio que, al parecer, nuestros ancestros entendían mejor que nosotros.

Liga del evento: https://www.youtube.com/watch?v=k6CExQFxcNk

Realizan XIII Congreso Nacional de Agricultura Sostenible

Del 24 al 29 de septiembre de 2025 se realizó el XIII Congreso Nacional de Agricultura Sostenible, organizado por la SOMAS en alianza con ECOSUR como sede principal y con la UNACH y la UNICH como sedes asociadas. Bajo el lema “Sostenibilidad para la tierra, bienestar para el mundo”, el encuentro reafirmó la importancia histórica de la SOMAS —fundada en 1999— como espacio articulador de investigación, producción y acción social en torno a la agricultura sostenible en México. En sus más de dos décadas, la SOMAS ha contribuido a legitimar enfoques agroecológicos y a fortalecer políticas y prácticas que buscan revertir la degradación ambiental generada por los modelos convencionales.

El Congreso de este año destacó por su conexión explícita con los debates nacionales y latinoamericanos. En el XVIII Simposio Internacional de Agricultura Sostenible, previo al Congreso, se discutió el impacto de los organismos genéticamente modificados, con la intervención de Adelita San Vicente sobre la campaña Sin Maíz no Hay País con aportes de Brasil, Chile y Uruguay. Una de las notas distintivas del evento fue la decisión de colocar en un plano de igualdad a la comunidad científica y a los diversos portadores de saberes que sostienen la agricultura en los territorios. La apertura, acompañada por la maestra Carmen Guillén en representación de las defensoras de las cuencas, junto a autoridades y representantes indígenas, marcó este tono. La participación de la UNICH reforzó esta perspectiva mediante el I Simposio de Sabios y Sabias Indígenas.

El corazón del encuentro fue la feria Kuxlejal: Encuentro de Vida y Sostenibilidad, instalada en Ecosur. Sus 69 puestos mostraron alimentos, artesanías, semillas, mieles, libros y productos que condensan trabajo, memoria y resistencia cotidiana. En paralelo, más de 180 ponencias se desarrollaron en los salones de Ecosur, agrupadas en cinco ejes: mitigación y adaptación al cambio climático; sistemas de producción sostenibles; bioinsumos y agroquímicos; dimensión político-social y humana; y mercados y economías para la sostenibilidad. La UNACH y la UNICH alojaron otros seis eventos temáticos.

Uno de los momentos más emotivos fue el Reconocimiento a la Trayectoria Académica en Agricultura Sostenible otorgado a Lorena Soto, investigadora de Ecosur. Su recorrido junto a cooperativas cafetaleras recordó la importancia de una academia humilde, cercana a la gente y comprometida con quienes sostienen la agricultura en el día a día.

Al cierre del Congreso se realizaron recorridos en proyectos agroecológicos de la región. Desde Ecosur, y en colaboración con Folklorsuites, se visitó la parcela de Maricela López y su familia, productoras de aguacate que desde hace años llenan los corazones y la panza de la comunidad ecosureña. Maricela denunció el riesgo de perder una parte significativa de su terreno por la construcción de un libramiento que atravesaría Teopisca. La paradoja quedó expuesta con claridad: mientras el Congreso impulsa el debate público sobre sostenibilidad, quienes sostienen esa sostenibilidad con su trabajo cotidiano enfrentan amenazas directas derivadas de proyectos modernizadores que priorizan infraestructura sobre vida comunitaria y sistemas productivos de largo plazo.

Ese contraste acompañó al evento: la alegría de los encuentros, el intercambio intelectual, la comida sana presente en todo el Congreso, el café de Comon Yaj Noptic que calentó las jornadas, y la confluencia de ciencia y sabiduría convivieron con preguntas difíciles. Cómo traducir lo aprendido en acciones cotidianas, cómo garantizar que la incidencia social no quede en el discurso, cómo evitar que carreteras destruyan cultivos agroecológicos, y cómo organizar eventos académicos coherentes con los principios que se defienden.

Como resultado del proceso colectivo, Tabaré Duche, de Ecosur, se integró a la nueva mesa directiva de SOMAS. Su tarea será llevar los aprendizajes del encuentro y del comité local —liderado Ramón Mariaca y Adriana Corroy, ambos de Ecosur— para fortalecer una comunidad científica capaz de contribuir, desde su lugar, a transformar nuestras formas de producir, consumir y relacionarnos con la tierra.

Nota elaborada por Joao Gabriel Rodrigues Almeida, investigador posdoctorante.

Ecosur y la Universidad de Toulouse firman convenio de colaboración

El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) y la Université de Toulouse, Francia firmaron recientemente un convenio de colaboración interinstitucional con el objetivo de impulsar procesos de investigación científica en las disciplinas de biología y ecología.

El convenio pretende fomentar el intercambio académico y estudiantil; fomentar la participación mutua en congresos, coloquios, estancias y cursos; promover la difusión y la divulgación científica de los resultados más significativos; colaborar en la formación de estudiantes de nivel maestría y doctorado fomentando la elaboración de tesis codirigidas; desarrollar temas específicos de investigación; participar en publicaciones científicas derivadas de sus temas de investigación y colaboraciones de estudiantes.

El convenio, que tendrá una duración de 5 años (2025-2030), fue firmado por Odile Rauzy, presidenta de la Université de Toulouse, Francia; Eric Clottes, responsable de la Facultad de Ciencias e Ingeniería y Luc Legal, profesor asociado y por Ecosur firmaron Antonio Saldívar Moreno, director General; Juan Carlos Pérez Jiménez, coordinador general de posgrado, Yann Hénaut, investigador titular y Salima Christine Machkour Mrabet, investigadora del Departamento de Conservación de la Biodiversidad, grupo académico Interacción, Adaptación y Biodiversidad en la Unidad Chetumal.

Cabe señalar que la Universidad de Toulouse fue creada en1229, y en la actualidad se especializa en ciencias, tecnologías, disciplinas de la salud y deportes. Es la universidad más grande de Toulouse, con 37 000 estudiantes matriculados. Los estudiantes se forman en cuatro ciudades: Toulouse, Castres, Tarbes y Auch, y las estructuras de investigación se encuentran principalmente en los campus de la Universidad en Toulouse, Castres, Tarbes, Auch, Auzeville-Tolosane, Campistrous y Bagnères de Bigorre.

Reconocen a Ecosur por diseño de “Modelo industrial de gasificador para la producción de carbón”

El “Modelo industrial de gasificador para la producción de carbón”, desarrollado por el Johannes Cornelis Van der Wal, investigador de la Unidad Villahermosa de Ecosur, y su equipo de trabajo fue reconocido por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) en el marco del Congreso de Vinculación 2025 REDVITAB–ECOS, celebrado en Villahermosa, Tabasco, el 18 y 19 de noviembre.

El diseño de Ecosur se realizó como parte de las investigaciones para convertir biomasa en carbón vegetal o bio-carbón mediante gasificación. Esta tecnología, permite aprovechar residuos de madera o biomasa para producir carbón de manera eficiente y menos contaminante que los métodos tradicionales, además el gas resultante puede servir como fuente de energía.

En el evento realizado por el Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Tabasco, en colaboración con diversas Instituciones de Educación Superior (IES) y Centros de Investigación (CI), se abordaron temas vinculados con la innovación, la transferencia tecnológica y los desafíos y oportunidades para el desarrollo sostenible en Tabasco.

Los representantes del IMPI destacaron la importancia de fortalecer la protección de invenciones e innovaciones como elemento estratégico para el crecimiento regional y reconoció a inventoras e inventores del estado que obtuvieron títulos de patentes, modelos de utilidad y diseños industriales.

Las gestiones para obtener el registro ante el IMPI y el correspondiente reconocimiento fueron realizadas por el Área de Gestión de Proyectos Tecnológicos y Servicios, a cargo de Ramiro Robles, adscrito a la Coordinación General de Vinculación.

En representación del investigador Johannes Cornelis Van der Wal y su equipo de trabajo, María Azahara Mesa Jurado, coordinadora general académica de Ecosur, recibió el reconocimiento.

Cabe señalar que, en el marco del evento, también se llevó a cabo la renovación de la firma del Convenio General entre el IMPI, el Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Tabasco y diversas instituciones académicas participantes, entre ellas Ecosur, la cual estuvo representada por Armando de la Cruz, coordinador de la Unidad Villahermosa.

Nota elaborada por Ramiro Robles, coordinador de Gestión Tecnológica e Innovación Social

Ecosur: la agricultura sostenible no es una opción, sino una apuesta por esa resistencia

Trabajar en torno a una agricultura sostenible “no es una opción, sino algo que tenemos que empezar a impulsar desde los diferentes espacios”, afirmó Antonio Saldívar Moreno, director de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur).

Agregó que “el reto no es sencillo, pues tenemos que construir y transformar las políticas y las prácticas que se siguen implementando de manera masiva que están dañando a la tierra”.

Al participar en la clausura del XVIII Simposio Internacional y el XIII Congreso Nacional de Agricultura Sostenible que se realizaron en San Cristóbal del 24 al 29 de noviembre, organizado por diferentes instituciones, sostuvo que “todos tenemos que tener claro que la tierra está cansada y el suelo se está agotando”.          

Señaló que “todos nos debemos de llevar la apuesta por esa resistencia. Afortunadamente, hay una emergencia social en la que cada vez más, campesinos, hombres y mujeres y personas de la misma academia empiezan a construir estas otras posibilidades”.   

La presidenta del consejo vecinal de la colonia 5 de Marzo de integrantes del grupo de guardianes y guardianas de los humedales de San Cristóbal, Carmen Guillén, agradeció en su oportunidad a la academia “que se une al buen vivir y por su vínculo con la sociedad civil”.       

Dijo que “es importante tener esta relación con la academia, los estudiantes y jóvenes, porque es necesario el trabajo. Si nos mantenemos firmes en la lucha que ustedes han emprendido con la agroecología conseguiremos la vida, pero si la dejamos de nada nos servirá estas aquí”.   

Recordó que por decreto oficial, en San Cristóbal se encuentran los humedales de montaña de la Kist y María Eugenia, con una extensión de 220 hectáreas y es necesario cuidarlos para tener agua.            

El rector de la Universidad Intercultural de Chiapas (Unich), Javier López Sánchez, manifestó que es necesario “generar iniciativas de ley en defensa de la madre tierra”. Añadió que “la madre tierra es la casa común, pero existe una sobreexplotación, por lo que es necesario tener armonía con ella para la sostenibilidad de vida”.           

Durante la clausura que se llevó a cabo en el auditorio Manuel José de Rojas de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), tomó posesión la nueva directiva de la Sociedad Mexicana de Agricultura Sostenible (Somas), que ahora preside Luis Alberto Villarreal Manzo, en sustitución de Erica Muñiz Reyes, investigadora titular del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP).

Villarreal Manzo dijo en entrevista que “la agricultura sostenible es algo imperante. Es algo que tenemos que estar atendiendo. Uniéndonos todos y contribuyendo no hay tarea imposible. Lo que queremos es que nos voltee a ver la parte oficial para que juntos tengamos la posibilidad de emprender proyectos”.

A los trabajos del XVIII Simposio Internacional y el XIII Congreso Nacional de Agricultura Sostenible, asistió como ponente, entre otros, Matías Carámbula Pareja, viceministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, quien habló del papel del Estado y la política pública; es decir, si estos “pueden amoldar, definir y orientar los modelos de desarrollo agropecuario en nuestros países”.  

NOTA PUBLICADA EN: https://www.jornada.com.mx/noticia/2025/11/30/estados/ecosur-urge-a-impulsar-la-agricultura-sostenible

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