Violencia de género: manifestaciones y modalidades

Maritel Yanes Pérez, Investigadora del Departamento de Sociedad y Cultura
Unidad Villahermosa

Hace algunos meses me encontraba en trabajo de campo en un juzgado indígena de un pueblo originario y llegó una señora a buscar asesoría. Nos relató cómo había sido su vida a lado de su esposo, desde muy temprana edad él se la “robó” y parecía que jamás le había dado un trato digno, siempre la limitaba en los gastos y la amenazaba constantemente, ella tenía miedo de no cumplir con sus expectativas.

Repetía mucho que su hija estaba enferma y no pude evitar preguntarle ¿enferma de qué? A lo que me contestó que no sabía, pues jamás la habían examinado de manera exhaustiva, pero que se había caído cuando era chiquita de un segundo piso y la niña había quedado mal “es que me descuidé un ratito porque ya iba a llegar mi marido y yo no tenía listas las tortillas ni el frijol”, dijo.

Estas historias no dejan de sorprenderme, observo cómo sufrir algún tipo de violencia desencadena otros hechos aún más graves o la pérdida de vidas, lo que pudo evitarse. También percibo que desconocer nuestros derechos nos hace ser parte de círculos viciosos que no debemos tolerar, pues todas y todos tenemos derecho a vivir una vida libre de violencia. Es por ello que en estas líneas describiré a grandes rasgos de qué se trata la violencia de género, cuáles son las manifestaciones de la violencia y sus diversas modalidades.

Comencemos por saber que por el simple hecho de ser personas tenemos derechos. Sin embargo, entre hombres y mujeres siempre han existido diferentes manifestaciones de desigualdad, siendo las mujeres las que más sufren sus diferentes expresiones, a esto se le conoce como violencia de género. La violencia la viven mujeres de diferentes edades, clases sociales, religiones, razas y etnias, está en todos lados y es compleja, en ella influyen diversos factores, por lo que es tan difícil de combatir. Las mujeres somos un grupo de la población que siempre ha estado vulnerable ante la violencia, tanto en el ámbito privado como en el público. De ahí la necesidad de reconocer esta problemática y tratar de eliminarla.

En nuestro país existe la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV). Este ordenamiento busca que hombres y mujeres seamos iguales ante la ley, que se respete la dignidad de las mujeres, que no se les discrimine y que seamos libres en nuestra manera de actuar, de pensar y de vivir.

TIPOS Y MODALIDADES. Los tipos de violencia que reconoce la LGAMVLV, son la psicológica, la física, la patrimonial, la económica y la sexual.

La violencia psicológica es la más frecuente y en ocasiones puede pasar desapercibida. Son las conductas que se hacen o que se dejan de hacer y dañan la estabilidad psicológica, es decir, los procesos mentales, las sensaciones, lo que se percibe y la forma de actuar del ser humano. Puede consistir en falta de cuidado o no cumplir con una obligación, abandono, descuido constante, en celos excesivos, en infidelidades, en comparaciones que causan daño, en rechazo, en no dejar que la mujer se desarrolle como ella desea y en amenazas. El sufrir este tipo de violencia puede llevar a la depresión, a apartarse de los demás, a no quererse a sí misma, incluso puede conducir al suicidio o a otros actos violentos como los homicidios.

En el año 2002, conocí a La Gacela recluida en el Centro de Reinserción del Estado de Tabasco. Ella me contó que siempre sufrió violencia por parte de sus parejas y que el que más la lastimó nunca la golpeó. Ejercía en ella una serie de prohibiciones que la hicieron caer en una profunda depresión que nunca fue tratada “nunca me tocó, pero hubiese preferido que me acabara a golpes, y no hubiese frustrado todo lo que fue mi vida, esa relación me marcó en vida, me acabó las ganas de vivir con mis hijos, me absorbió completamente, me lastimó, me hirió,  me laceró”.

Cuando ella no pudo más decidió quitarse la vida, pero pensó en no irse sola, para no abandonar a su hija y a su hijo les administró veneno. Desgraciadamente ambos fallecieron y sólo La Gacela sobrevivió, fue condenada a 50 años de prisión por los dos homicidios. Si La Gacela hubiera buscado ayuda, si las personas a su alrededor hubieran hecho algo, tal vez sus hijos estarían vivos y ella sería libre.

La violencia física es cualquier acto que se realiza con la intención de causar daño, se usa la fuerza física o algún tipo de arma u objeto que pueda provocar o no lesiones ya sean internas, externas, o ambas. Es muy importante saber que el hecho de que no salga sangre no significa que internamente no haya algún daño.

La violencia patrimonial es cualquier acción que se haga o se deje de hacer y que pone en riesgo la vida de la víctima. Se presenta cuando se cambian, se toman, se destruyen, se tienen o esconden objetos, documentos personales, bienes, tarjetas de crédito o de débito y derechos que tienen un valor económico destinado a cubrir las necesidades de las víctimas.

Por ejemplo, en algunos pueblos originarios, los usos y las costumbres siguen limitando la participación política de las mujeres y no se les visualiza como sujetos de derechos. Se ha documentado desde los estudios de antropología jurídica que las mujeres no podían acceder a las herencias de sus padres por el hecho de ser mujer. Esto evoluciona cada vez más y las mismas mujeres han empezado a cuestionar tales planteamientos exigiendo un reconocimiento a la igualdad. Muy de la mano con la anterior, la violencia económica se manifiesta a través de limitaciones en los ingresos, cuando las mujeres ganan menos y realizan el mismo trabajo que un varón en un centro laboral.

Mientras, la violencia sexual es cualquier acto que humilla o daña el cuerpo o la sexualidad de la persona que la experimenta y que atenta contra su libertad, su dignidad y su integridad. Implica abusar de la mujer y verla como un objeto para satisfacer sus deseos sexuales.

Todos estos tipos de violencia pueden presentarse en diferentes modalidades: en el ámbito familiar, laboral y de docencia, en la comunidad, en las instituciones y la violencia feminicida.

En Tabasco y en el sureste mexicano el Grupo Académico de Estudios de Género de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) desde el proyecto de Cátedras Conacyt “Violencias de género y desigualdad en el sureste de México”, busca contribuir al debate en temas que han sido escasamente abordados en esta región del país como lo es la máxima expresión de la violencia: el homicidio, desde la perspectiva de género.

Hace apenas unos días, Tabasco fue noticia nacional por las muertes violentas de cuatro mujeres en el periodo de una semana. El análisis profundo de estas problemáticas nos dará información que se pierde en las estadísticas. Quizás el problema de la violencia tenga que ver con algo más allá de la coyuntura, quizás nuestra sociedad está asimilando cada día la violencia como algo natural.

Busco visibilizar y concientizar sobre el ejercicio de la violencia de género porque estoy convencida que la prevención es una de las herramientas con las que se cuenta para que cada vez más mujeres logren empoderarse en diferentes ámbitos y de esta manera se desarrollen de una forma sana y completa, y transformen su entorno.

Más información: myanes@ecosur.mx

Ver nota en La Crónica. http://www.cronica.com.mx/notas/2017/1025504.html