“Plaga exótica amenaza la biodiversidad de cícadas en México”

Rebeca González Gómez, investigadora del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) realiza investigación sobre el manejo de la plaga “escama de las cícadas” (Aulacaspis yasumatsui). Las cícadas son consideradas “fósiles vivientes” pertenecientes a un grupo de plantas con linaje antiguo de aproximadamente 250 millones de años y de gran importancia ecológica y evolutiva, las cuales están presentes en México con 3 géneros: Ceratozamia, Dioon y Zamia.

Para la investigadora, esta plaga exótica representa una amenaza para la biodiversidad de cícadas en el país, ya que México ocupa el segundo lugar en cuanto a diversidad de este grupo, después de Australia. En México existen 54 especies, 48 son endémicas y se encuentran catalogadas en peligro de extinción. Chiapas cuenta con el mayor número de especies, seguido de Oaxaca y Veracruz, por lo que su conservación es muy importante para evitar su extinción.

La plaga que afecta a las cícadas son insectos herbívoros que tienen la forma de escamas y desde su descubrimiento en Asia en 1977 ha invadido otras regiones hasta llegar al continente americano en 1996, donde se detectó por primera vez en Florida en el Jardín Botánico Montgomery, mismo lugar donde se encuentran ejemplares de cícadas mexicanas y que también fueron afectadas por la plaga.

A. yasumatsui es de origen asiático, específicamente de Tailandia, ha sido introducida a otros lugares por la acción antropogénica —movilización que el ser humano hace—, a través de semillas o por plantas infestadas. La invasión de esta plaga a otras áreas de su centro de origen amenaza con la extinción de cícadas endémicas, como lo es el caso de Guam con las especies de Cycas micronesica y Cycas taitungensis.

Esta plaga ataca únicamente a este grupo de plantas “las cícadas” y para su correcta identificación se tienen que realizar montajes permanentes de los especímenes para ver sus estructuras distintivas. Sin embargo, en campo se puede identificar por el color rojo de su cuerpo que lo diferencia de otras escamas que son amarillas. La plaga se alimenta del tejido celular e inyecta toxinas mediante su saliva, absorbe todos sus nutrientes y provoca una clorosis, la cual con el paso del tiempo hace que la hoja se seque y al cabo de unos meses la planta muera, explica la investigadora.

“En México su detección tiene aproximadamente un año, en la región del Soconusco, Chiapas.  Esta plaga exótica es de clima tropical con poca tolerancia al frío, lo que significa que esta región es idónea para su desarrollo, por tal motivo es muy importante que se siga haciendo investigaciones sobre esta plaga, sobre todo de su manejo”, —indica.

En ese contexto, explica que para el control de esta plaga es necesario un manejo integrado donde se incluyan varias tácticas de control, como el control biológico, y es allí donde incide la investigación que desarrolla.

La investigadora de ECOSUR invita a la población interesada de este tema y quienes tengan este tipo de plantas infestadas a acudir a la Unidad Tapachula de ECOSUR para brindarles asesoría del manejo de la plaga y sobre todo contribuir de forma conjunta para la conservación de la biodiversidad de las cícadas mexicanas, evitando que esta plaga llegue a las áreas con poblaciones naturales de cícadas.

Se reúnen expertos en moscas de la fruta para intercambiar conocimientos y experiencias

Del 16 al 21 de octubre, se realizó la 9ª Reunión del Grupo de Trabajo en Moscas de la Fruta del Hemisferio Occidental (TWWH, por sus siglas en inglés), con el objetivo de promover la comunicación entre científicos y oficiales de programas de control de moscas de la fruta del Hemisferio Occidental y otras partes del mundo, así como compartir descubrimientos recientes, identificar necesidades de investigación, definir prioridades y promover la utilización de nuevas tecnologías.

Pablo Liedo, investigador del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), quien también preside el Comité Internacional del TWWH, dio la bienvenida a participantes de 28 países y destacó la evolución que ha tenido el evento, al pasar de una reunión de uno a tres días, con 20 a 30 participantes de tres países, a una reunión de una semana, con más de 300 participantes, reunidos con el objetivo de acercar los programas de control con la investigación, y viceversa.

“Considero que como comunidad hemos logrado nuestro objetivo de promover el intercambio de conocimientos y experiencias que han permitido la innovación y la mejora en los programas de acción, así como la retroalimentación para la investigación y el desarrollo de tecnología. No dudo que ello ha repercutido en una mejora constante en los programas de manejo y que hoy enfrentamos de manera más efectiva, eficiente y sustentable el problema de las moscas de la fruta”, expresó.

Reconoció que aunque todavía queda mucho trabajo por hacer, la reunión representa una oportunidad única para avanzar en mejorar la comunicación e interacción en el grupo, lograr un manejo integrado y sustentable de plagas, y que las moscas de la fruta no representen una limitante, o un alto riesgo, para la producción y comercialización de frutas.

El programa del evento incluyó tanto temas en investigación básica como aplicada: biología, ecología, comportamiento, genética, taxonomía, morfología, semioquímicos, atrayentes y sistemas de monitoreo, cuarentena y tratamientos de poscosecha, métodos de control (control biológico, control químico, TIE, trampeo masivo), manejo en áreas amplias y programas de acción.

Por ECOSUR también participó Jorge Toledo, investigador del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente y del grupo académico Ecología de Artrópodos y Manejo de Plagas, quien también forma parte del Comité Técnico TWWH.

Este encuentro se organiza en forma conjunta con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

El Grupo de Trabajo en Moscas de la Fruta surgió en la década de los 80’s como una oportunidad para reunir a investigadores y responsables del programa contra la mosca del Mediterráneo de Guatemala, Estados Unidos y México e identificar las necesidades prioritarias de investigación del programa operativo. En la década de los noventa, ante el creciente aumento de los programas contra moscas de la fruta en el continente Americano, se acordó conformar el TWWH.

La primera reunión de este grupo se realizó en San José, Costa Rica en 1992. Las siguientes ocho reuniones fueron en: Viña del Mar, Chile (1996); Guatemala, Guatemala (1999); Mendoza, Argentina (2001); Fort Lawerdale, Florida, Estados Unidos (2004); Salvador, Brasil (2006); Mazatlán, México (2008) y Panamá, Panamá (2012). En el 2016 la 9ª Reunión del Grupo de Trabajo en Moscas de la Fruta del Hemisferio Occidental se realizó en el Auditorio Buenos Aires, situado en el barrio de Recoleta, en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Más información:
José Pablo Liedo Fernández
(pliedo@ecosur.mx)
Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente
Ecología de Artrópodos y Manejo de Plagas
http://9twwh.senasa.gob.ar/es

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Foto: Fundación Regional de Sanidad y Calidad Citrícola del Noreste Argentino (FUNDANEA)