
En entrevista para Pulso Noticias, Gerardo González, académico del Departamento de Salud, habló sobre los problemas de inseguridad que enfrenta Chiapas como resultado de los enfrentamientos entre cárteles del narcotráfico.

En entrevista para Pulso Noticias, Gerardo González, académico del Departamento de Salud, habló sobre los problemas de inseguridad que enfrenta Chiapas como resultado de los enfrentamientos entre cárteles del narcotráfico.

Hace dos años, la violencia, las desapariciones, desplazamientos y reclutamiento de personas por la disputa territorial de dos cárteles mexicanos trastocaron por completo la vida de diferentes comunidades de Chiapas.
Uno de los grupos identificado como el Cártel de Sinaloa tiene presencia en esta entidad desde finales de los ochenta, pues Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, tuvo mucha influencia, además de posesión de propiedades.
“Grupos locales del crimen organizado se encontraban vinculados a este grupo mayor, hay que recordar que son redes y funcionan como células que se van reproduciendo”, explica para Avispa Mídia, Carla Zamora Lomelí, investigadora del grupo de Estudios Socioambientales y Gestión Territorial en El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur).
En 2018, en las elecciones para presidente, gobernador y alcaldes, la violencia criminal se agudizó en el sur de México. “Pareciera casualidad, pero no lo es tanto”, señala la investigadora, pues la llegada de Morena fue coincidente con la incursión del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Los cárteles comenzaron a disputar los municipios y la violencia se repitió en junio de 2021 en las elecciones de 118 alcaldías y legisladores locales. En municipios como Pantelhó y Frontera Comalapa no hubo garantías de seguridad ni para los trabajadores de los órganos electorales, se designó un consejo municipal y comenzó a ser más visible la violencia.
LEE LA NOTA COMPLETA EN: https://avispa.org/chiapas-desaparecer-en-la-frontera-sur-de-mexico/

Por décadas el perrito llanero mexicano, especie en peligro de extinción, ha sido dejado a su suerte por los gobiernos estatal y federal. En Galeana, Nuevo León, donde se encuentra su hábitat natural más grande en el país
Esta especie de ardilla, se ve amenazada por la entrega de millonarias concesiones de agua a empresarios de Nuevo León y Saltillo en su hábitat, la sobreexplotación agrícola y la inacción de las autoridades en las áreas naturales protegidas de La Hediondilla, La Trinidad y El Llano de la Soledad.
Entre el pastizal bajo de la zona de la Hediondilla en Galeana, al sur de Nuevo León, un ejemplar del perrito llanero mexicano sale de su madriguera y empieza a emitir sus peculiares sonidos. Otros más responden al llamado y salen tímidamente, mientras que al fondo, los circulares campos de plantaciones de papa son trabajados por enormes dispositivos de riego y tractores.
Esta es una escena común de la devastación del hábitat más grande del perrito llanero mexicano en el País, especie endémica y en peligro de extinción, que lucha contra el abandono institucional y de manejo en la zona.
Grupos ambientalistas han documentado cómo sus madrigueras son devoradas por tractores y campos de cultivo que arrasan con colonias enteras.
Consulta el reportaje completo en https://piedepagina.mx/quien-esta-acabando-con-el-habitat-y-el-agua-de-los-ultimos-perritos-llaneros-mexicanos/?fbclid=IwAR1_s7sCFoKWrcLUsjwwnsAApNt5JN1AsMYxFwyjIUq5qi7Wk0wnQ-yc3xk

Las cucarachas son un grupo de insectos pertenecientes al orden Blattodea. Su alta adaptabilidad les ha permitido colonizar diversos hábitats, siendo especialmente abundantes en las regiones tropicales. Sin embargo, han sido poco estudiadas. El maestro en Ciencias, Martín Domínguez, realizó una revisión exhaustiva de esta especie.
Dada su importancia taxonómica y ecológica, el especialista en Recursos Naturales y Desarrollo Rural de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) realizó una revisión taxonómica de las cucarachas silvestres de Chiapas en colecciones entomológicas, identificando las áreas que históricamente han tenido un muestreo intensivo.
En su investigación “Diversidad taxonómica de las cucarachas silvestres (Insecta: Blattodea) en Chiapas”, los resultados apuntan que la riqueza de blátidos de Chiapas es aun mayor que la registrada actualmente, y se espera que el número de especies registradas aumente en los próximos años.
De acuerdo con los análisis realizados se obtuvo un 86.9 % de la diversidad esperada y un 54.9 % de la riqueza estimada para Chiapas. También se obtuvo un listado de 93 especies de cucarachas silvestres, una de estas con dos subespecies que comprenden aproximadamente el 50 % de las especies conocidas en el país.
NOTA PUBLICADA EN: https://www.cuartopoder.mx/chiapas/estudian-variedad-taxonomica-de-las-cucarachas-en-el-estado/464817

Norma Zamora Avilés, Dra. en Ciencias Biológicas e investigadora del Colegio de la Frontera Sur, señaló que desde hace varias décadas se ha propuesto el uso de microorganismos, con el cual intentan eliminar la broca del café y el gusano cogollero del maíz, presente en los sembradíos de la región.
Históricamente, el control biológico de plagas se hace con mayor intensidad en países de Europa, desde los años 70, señaló; en México, este método se utiliza con mayor frecuencia en Estados del norte del país con un 47% de uso de entomopatogenos, específicamente en la región sur se usa apenas un 11% de todo lo implantado en el país.
Explicó que, para combatir algunas plagas de interés económico, como ejemplo es la plaga conocida como “la Broca” del café que está afectando diferentes municipios de la región Soconusco, desde hace algunos años, de acuerdo a investigadores la situación cada vez es más crítica debido a que muy pocos están usando los microorganismos para contrarrestar afectaciones a los cultivos.
Debido a esta plaga, la producción año con año ha ido disminuyendo por no controlarla a tiempo, por lo que piden mantener el control con el uso de hongos y bacterias para contrarrestar la plaga del aromático grano.
Por otra parte, se dio a conocer que además del café, hay enfermedades que están afectando al maíz y a las hortalizas, por lo que ya se están realizando investigación para hacer uso de bioinsecticidas que no causen mal efectos al ambiente
La especialista, dijo que el futuro proyecta que cada vez se utilicen más microorganismos, no solamente hongos, también virus y bacterias en diferentes tipos de cultivos de acuerdo a la importancia económica de cada región de este Estado y cada plaga, pero sin que dañe la salud del ser humano.
Puntualizó que el total del rendimiento de la producción se basará en el tipo de control de plagas y manejo agroecológico, que aplique el agricultor, durante la temporada de siembra.
EL ORBE/Nelson Bautista
NOTA PUBLICADA EN: https://elorbe.com/seccion-politica/estatal/2023/09/13/por-medio-de-microorganismos-buscan-combatir-plagas-en-cultivos-de-la-region.html

Para fortalecer el trabajo comunitario, así como para denunciar las anomalías que genera la descomposición social, los trabajos de la Iglesia católica en la región de los Altos han sido vitales, resaltó la investigadora de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), Carla Beatriz Zamora Lomelí.
“El trabajo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas ha sido sumamente fuerte y ha tenido un impacto comunitario importante, organizativo, y últimamente los trabajos de la diócesis se han centrado en la denuncia de las cantinas y los prostíbulos en las comunidades”, expuso la especialista.
En el foro “Violencia y conflictos en los Altos de Chiapas: una mirada desde los diferenciales de poder en el territorio”, mencionó que los datos sobre el consumo de drogas en la región son “realmente alarmantes”, pues ha bajado el rango de edad, comenzando desde niños de siete y ocho años.
Agregó que muchas de estas comunidades indígenas son profundamente adaptativas, por lo que han resistido por mucho tiempo a la violencia estructural, desarrollando estrategias de abstracción sumamente complejas, y una de ellas —dijo— tiene que ver con esta manera de insertarse en la lógica económica.
“Ahora, en comunidades enteras las mujeres están vinculadas hacia el comercio que genera el tráfico ilegal de personas; sobretodo se ve en los camiones de migrantes que entran a las comunidades para ser alimentados y seguir su trayecto; también hay un cambio cultural, como la influencia de la música norteña”, ejemplificó.
Sin embargo, acotó también que hay resistencia comunitaria, que es algo visible “en la manera de decir ‘Aquí no va a pasar la autodefensa’, o los autodefensas decir ‘Aquí no van a pasar a los cárteles’, y hay una organización comunitaria fuerte”, concluyó.
NOTA PUBLICADA EN: https://www.cuartopoder.mx/chiapas/primordial-papel-de-la-diocesis-en-zona-altos/463563

La pesca de atún, microplásticos y embarcaciones estarían vinculado con la disminución de especies, explica Ramón Bonfil, experto de ECOSUR
“Los humanos estamos acostumbrados a que los animales más grandes del océano son las ballenas, entonces cuando vieron por primera vez a este animal tan grande pensaron que era una ballena”, señala Ramón Bonfil investigador especialista en tiburones y rayas, acerca del que sí es el pez más grande del mundo, el tiburón ballena (Rhincodon typus).
“Posteriormente, se dieron cuenta de que no era una ballena, que es un tiburón; por lo que se le quedó el nombre de tiburón ballena”, relata el académico de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), unidad Chetumal.
En los años noventa la población de tiburones ballena disminuyó drásticamente y en el 2000 fue declarada especie vulnerable en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En 2006 se recategorizó a un nivel más grave: en peligro de extinción.
“Esto significa que debemos de cuidarlos, especialmente porque si no podrían pasar a estar ‘peligro crítico’, o sea a punto de extinguirse. Como muchas otras especies de tiburones y rayas que están en peligro de extinción; por ejemplo, los peces sierra —que son una de las especies que yo estoy estudiando— están en peligro crítico porque ya han desaparecido de muchas partes del mundo y quedan muy pocos. Si no revertimos el proceso y hacemos algo por ayudarlos, entonces sí la situación del tiburón ballena sería muy mala y podríamos dejar de verlos”.
Su vulnerabilidad se debe a muchas razones. Algunos conservacionistas creen que influye su lento crecimiento, ya que tardan mucho en alcanzar la madurez sexual y cuando se reproduce sobreviven pocas crías. De hecho, todavía no se sabe dónde dan a luz las hembras, por ello es difícil crear hábitats de protección. Se piensa que en Filipinas podría estar una zona de crías.
“Cada vez son menos susceptibles a la caza. Hace 20 o 30 años todavía se capturaban comúnmente en la India, Pakistán, en las Islas Filipinas, en Indonesia, poco a poco la gente ha dejado de hacerlo. En Vietnam son casi sagrados”.
Otros expertos creen que la sobrepesca y la pesca de arrastre ha afectado mucho, no sólo al tiburón ballena.
El doctor Ramón Bonfil fundador de Océanos Vivientes A. C., una organización sin fines de lucro para la investigación y conservación de rayas y tiburones, considera que una de las razones por las cuales está en riesgo en el Pacífico es debido a la pesca de atún.
“Con frecuencia, los atunes se sitúan debajo de los tiburones ballena siguiéndolos, porque los ven como una plataforma o una cubierta donde ellos se pueden esconder, entonces a veces los barcos pesqueros tiran las redes de pesca de atún alrededor de los tiburones ballena y eso sí implica una cierta mortalidad también”.
Considera que otro grave problema es la contaminación por plásticos en los océanos.
“No sólo para el tiburón ballena, sino para toda la fauna marina. Los plásticos que estamos produciendo y tirando a la basura a nivel mundial todos los humanos ya se nos salieron de las manos, ahorita hay concentraciones de basura y de plástico en medio del Pacífico Norte que son más grandes que México.”
“Entonces, todo este plástico se va destruyendo y haciendo pedacitos pequeñitos (microplásticos) con el embate de las olas o con el choque entre el mismo plástico y se van formando partículas muy pequeñitas, a veces hasta microscópicas que se las están comiendo el fitoplancton, el zooplancton y así toda la cadena trófica marina y que también llega a nosotros porque consumimos animales marinos”.
Otra de las amenazas es por la invasión de su hábitat, en general por embarcaciones comerciales como los buques que transportan bienes y cosas a través de todo el mundo. Estas ocasionalmente pueden golpear a un tiburón, lastimarlo o matarlo con sus gigantescas propelas (hélices del motor).
Las pequeñas lanchas de pesca y turismo también implican un riesgo para el tiburón ballena.
TURISMO.
Esta especie es dócil y amigable. La peculiaridad de este gigante es que nada a cinco kilómetros por hora, por ello nadar junto a él es un atractivo turístico. En muchas partes del mundo es de gran importancia para las economías locales. En México, Belice y Honduras es una especie protegida, pero también asediada por el turismo masivo.
“Todo tiene su lado bueno y su lado malo, definitivamente. Es un uso no letal, pero si no es bien llevado o no se siguen las reglas como se debe causan molestias y estrés a los animales, se podría interferir en su ciclo de alimentación y de vida”.
Asegura que en México y en otras partes del mundo hay evidencia de que algunas veces las lanchas turísticas hieren a los tiburones, les pasan por encima y los golpean o les causan cortaduras muy graves, sobre todo en la aleta dorsal y en la parte del lomo. Todo por falta de cuidado y atención de los operadores de los botes o embarcaciones turísticas.
El investigador cree que se podría hacer mejor la actividad turística, con más orden y menos cantidad de personas y de botes.
“Ahorita hay unos 300 permisos en el Caribe mexicano, es una cantidad enorme de embarcaciones persiguiendo a un grupo de entre 1 y 50 tiburones, depende del día. Pero yo he estado varias veces ahí porque trabajo con mantarrayas y he contado a lo mucho 50 tiburones, pero al mismo tiempo hay 60 embarcaciones —cada una puede llevar entre 6 y 12 personas—. Con un mundo de gente ahí interfiriendo, persiguiendo, tratando de tocar a los animales y pues esto no es lo mejor para ellos que digamos, no es natural”.
Como turistas podemos ser parte de un cambio más responsable, en el que exijamos mejores prácticas a los operadores de embarcaciones, a los guías y a las personas que se acercan a convivir con el tiburón ballena.
Liliana Morán Rodríguez, Ciencia UNAM-DGDC*
*Colaboración de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM.
NOTA PUBLICADA EN: https://www.cronica.com.mx/academia/tiburon-ballena-vez-peligro-extincion.html

La directora general del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conahcyt), María Elena Álvarez-Buylla Roces, tomó protesta a Antonio Saldívar Moreno como director general de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) por un periodo de tres años, que inició este 19 de septiembre y concluye el 18 del mismo mes de 2026, tal como establece Ley General en materia de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación (LGHCTI).
NOTA PUBLICADA EN:
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Te invitamos a leer el Boletín de la Sociedad Científica Mexicana de Ecología, Volumen 3 / Número 6 / agosto 2023, en el que participó el M. en C. Benigno Gómez y Gómez, académico del Departamento Conservación de la Biodiversidad, con el artículo Antropoentomofagia en México y su impacto en el declive de poblaciones de insectos
Enlace del boletín: https://www.flipsnack.com/8D6766CC5A8/volumen-3-n-mero-6-agosto-2023/full-view.html


Es de tamaño pequeño y hasta ahora no se han localizado nuevos ejemplares, dice Manuel Elías, investigador del ECOSUR
Un equipo multinacional, encabezado por el científico mexicano Manuel Elías Gutiérrez, de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), identificó la posible extinción de un pequeño animal de las Islas Galápagos, en Ecuador, que habría desaparecido por perturbaciones a su ecosistema causados por intervención humana. El hallazgo fue posible gracias al uso de conocimientos y herramientas de taxonomía, que es el campo de la ciencia que agrupa ordenadamente a los organismos vivos de acuerdo con sus características físicas y con lo que se presume son sus relaciones naturales.
Aunque ese crustáceo de pequeñas dimensiones, familiar lejano de los camarones, había sido colectado y está presente en colecciones científicas, en el presente no se han localizado nuevos ejemplares en el archipiélago de las Galápagos, a pesar de que esa reserva natural es una de las más protegidas del mundo desde que fue explorada por el famoso naturalista británico Charles Darwin en 1835.
La investigación se realizó en equipo con los investigadores Miriam Steinitz Kannan de la Northern Kentucky University; Eduardo Suárez Morales, de ECOSUR, y Carlos López, de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), Centro de Agua y Desarrollo Sustentable, de Guayaquil, Ecuador.
“Es la primera vez en toda nuestra vida profesional que Eduardo Suárez y un servidor describimos una especie posiblemente extinta. Es de las Galápagos y es el primer resultado de mi colaboración con colegas de Ecuador. Es el primer caso documentado de la desaparición de una especie por intervención humana”, informó el doctor Elías Gutiérrez, al informar la participación de ECOSUR, tras la publicación de sus resultados en la revista científica de acceso abierto PeerJ, especializada en investigación de ciencias biológicas y médicas.
A mediados de 2019, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en colaboración con el Panel científico internacional IPBES, presentó un vasto informe sobre biodiversidad en el que advirtió que un millón de especies está en peligro de extinción, de un total que ronda los ocho millones.
“Actualmente el ritmo de extinción se ha acelerado aún más, y en México hemos documentado numerosas especies que parecen ser microendémicas, como esta que describimos, por lo que una alteración de su ambiente provocaría su extinción, aunque se trate de organismos pequeños”, agregó el Doctor Elías Gutiérrez.
REPORTAN RESULTADOS
En el artículo científico publicado en PeerJ se describe una nueva especie de Copépodo, que es un subgrupo de los animales invertebrados llamados crustáceos, pero de tamaño muy pequeño. Ese tipo de animales, que se alimentan de plancton, está dividido en muchasa especies diferentes que se encuentran distribuidas por todo el planeta y forman parte del llamado zooplancton; es decir, animales microscópicos que se alimentan de los vegetales microscópicos presentes en el agua.
En particular, el Copépodo diáptomido neotropical sobre el que publicaron datos los científicos mencionados fue identificado a partir de individuos recuperados de una pequeña colección casi olvidada de muestras únicas de plancton de El Junco, un lago de cráter en la isla San Cristóbal, archipiélago de Galápagos.
“Este copépodo fue reportado regularmente (1966-2004) como un abundante zooplanctter en el lago, pero no se encontró en estudios posteriores de plancton (2007-2018), y su identidad específica permaneció desconocida. En 2020, se declaró extinto debido a la depredación de peces introducida, el tratamiento con rotenona y otras perturbaciones importantes. El examen taxonómico de estos especímenes invaluables nos permitió reconocerlos como representantes de una especie no descrita del género diáptomido de agua dulce Mastigodiaptomus Light, 1939”, informa el artículo con resultados, publicado el 11 de agosto.
“La intrigante presencia de este género de copépodos principalmente neotropicales aquí podría estar relacionada con la agencia humana vinculada a actividades piratas, viajes comerciales de barcos españoles, actividades balleneras y caza intensa de tortugas en la isla San Cristóbal. En el pasado, El Junco era la única fuente de agua dulce a 600 millas náuticas a la redonda, o zoochory de etapas latentes resistentes transportadas pasivamente por más de 65 especies de aves migratorias conocidas por establecerse en San Cristóbal. Estas dos hipótesis no pueden ser probadas adecuadamente en este momento, por lo que la explicación de la presencia de este copépodo permanecerá como una nueva pregunta abierta en la fascinante historia natural de Galápagos”, informó el equipo investigador.

Garras y anténulas ayudaron a no confundir la especie estudiada
El examen taxonómico de los especímenes que existían en colecciones del animal posiblemente extinto permitió reconocerlos como representantes de una especie no descrita del género diáptomido de agua dulce Mastigodiaptomus Light, 1939. La nueva especie fue fácilmente asignada a este género y se distingue de sus congéneres conocidos por los detalles de la garra terminal de la quinta pata derecha masculina y el aculeus, el patrón de procesos espiniformes de los segmentos de la anténula geniculada derecha, la longitud y estructura del proceso espiniforme del segmento antepenúltimo de la anténula derecha masculina, y detalles del proceso dorsal en el cuarto pediger femenino.
ANTIMIO CRUZ
NOTA PUBLICADA EN: https://www.cronica.com.mx/academia/mexicanos-identifican-desaparicion-crustaceo-intervencion-humana-islas-galapagos.html