Reunión con la Comisión de Asuntos Frontera Sur de la Cámara de Diputados en Tapachula

El lunes 21 de enero de 2019, en la ciudad de Tapachula de Córdova y Ordóñez, Chiapas, personal de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) participó en una reunión con algunos integrantes de la Comisión de Asuntos Frontera Sur de la Cámara de Diputados, entre ellos el diputado federal Raúl Eduardo Bonifaz Moedano, presidente de dicha comisión y los diputados Maricruz Roblero Gordillo y José Luis Elorza Flores integrantes de la secretaría dela misma.

El diputado Bonifaz señaló el interés de la comisión para conocer qué documentos, investigaciones e información tienen las instituciones académicas para complementar la agenda legislativa en temas de frontera sur.

Por parte de ECOSUR, Juan Francisco Barrera Gaytán, Coordinador Académico de ECOSUR mencionó que la institución tiene una visión multidisciplinaria pues sus investigaciones abordan aspectos productivos, sociales, económicos, de biodiversidad, cultura, y bioculturalidad. Esto es muy importante porque la región es el enlace  entre la Península de Yucatán, pasando por Chiapas y Tabasco, con Centroamérica.

ECOSUR cuenta con un sistema de información bibliográfica muy importante y amplia sobre la frontera sur,  con especial relevancia en estudios de migración, cuyo acceso se puede dar a la Comisión de Asuntos Frontera Sur. ECOSUR ha acumulado más de 40 años de investigaciones sobre la región con temas tan importantes como la cafeticultura, cuencas transfronterizas y agua. Además de lo anterior ha desarrollado su trabajo en colaboración con actores centroamericanos como El Programa Cooperativo Regional para el Desarrollo Tecnológico y la Modernización de la Caficultura de Centroamérica (PROMECAFE) que pertenece al Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), con quienes se tiene una relación de más de 30 años. Esta cooperación es importante si se considera que en la crisis de migrantes centroamericanos, además de la problemática económica y social también se afectan por ejemplo el precio del café que está a la baja ya que las plagas y enfermedades están actuando sobre los cultivos y con ello se ha reducido la producción y el ingreso de los cafeticultores que se vuelven más vulnerables. El Dr. Barrera destacó también el trabajo que el personal de ECOSUR de la Unidad Chetumal realiza en colaboración con Belice en temas como cuencas transfronterizas, aspectos productivos, biodiversidad del mar y  el Caribe.

Enrique Coraza de los Santos, investigador del grupo académico Estudios de Migración y Procesos Transfronterizos, comentó que la frontera sur tiene su particularidad ya que su proceso histórico basado en relaciones transfronterizas dotan a la región de una realidad diferente a la del centro de México y del centro de Guatemala; esto último lamentablemente  se está viendo como un problema y no con la riqueza y la biodiversidad que se ha dado por esta constitución histórica, cultural, familiar y social de la región. Hay una norterización de la frontera sur ya que se están trayendo las experiencias, prácticas y estrategias de la frontera norte para ser implementadas en el sur. Por ejemplo en el norte se tenía esta misma realidad hace muchos años en su relación entre Ciudad Juárez, Chihuahua, y El Paso Texas, y que ahora ya no es la misma. Si la historia nos enseña que eso se perdió, y el resultado no ha sido positivo ¿por qué ahora se insiste en reproducir esas mismas formas en la frontera sur?

Así también la política de control de la frontera sur donde, si bien no hay un muro real, sí los hay de otro tipo, el aumento del control, de la securitización, de la militarización de la región está impactando directamente ya que la decisión de  controlar los flujos de población, en la realidad, controla todo tipo de paso y de relaciones de un lado y otro  destruyendo la diversidad que existe.

En la frontera se comparten recursos naturales y los servicios, por ejemplo en los pueblos del Tacaná es muy frecuente que de una comunidad de Guatemala se traiga el agua para una de México, o que de nuestro país  se preste electricidad a una comunidad del país vecino. En términos políticos, esto se debería abordar desde la perspectiva de cómo se pueden compartir los recursos nacionales pues la realidad es que las familias fueron, y siguen siendo, binacionales, no es una circunstancia de la historia, es la realidad actual.

Es necesario pensar que vivir en esta región, con una relación muy estrecha con Centroamérica, no es solo vivir los saldos positivos y tratar de evitar los negativos, hay que entender cuáles son las realidades regionales e internas de cada país, pues todo esto se intercambia y permea. No solo llega “lo que nos gusta y lo que nos puede servir”, que son los trabajadores guatemaltecos para trabajar aquí, también están llegando personas que tiene otras necesidades, que están sufriendo otras realidades y que evidentemente están viendo en México el espacio de seguridad en donde pueden reconstruir su familia, donde vivir, donde tener tranquilidad. Hay que entender porque está pasando esto. Las personas en su mayoría no salen porque quieren, salen porque hay algo que les obliga a hacerlo, ya sea por razones económicas, de violencia o precariedad.

Si no entendemos la región tampoco vamos a acercarnos a la solución. Es un lugar en donde convergen muchos intereses geopolíticos que son globales y que no tienen que ver, solamente, con lo que pasa en el Soconusco o en México, están, mucho más allá. Es un laboratorio fascinante para entender cómo las cuestiones globales, impactan en lo local. La frontera sur no es el límite de México con Centroamérica y el Caribe solamente, es mucho más. Todo intento de fracturar esto rompería toda la región, es fundamental a la hora de pensar cómo se va a impactar políticamente en toda la región.

Por su parte Cristina Guerrero, Directora de Vinculación de ECOSUR, mencionó que le ha sido posible observar en distintas reuniones en diferentes ciudades de Panamá y Guatemala que cuando los compañeros centroamericanos platican sobre la problemática que ellos enfrentan resultan ser muy parecidas a lo que se vive en la frontera sur de México.

ECOSUR ha estado colaborando con varios grupos europeos, como la Asociación de Regiones Fronterizas Europeas (ARFE), que trabajan con enfoque de cooperación transfronterizo, es decir que estas regiones normalmente no les importan a los centros políticos de los países, por lo tanto, son marginadas de ambos lados, se comparte, como frontera, ese abandono. Los europeos por su historia de guerra han empezado a trabajar con la construcción de comunidades transfronterizas con la finalidad de integrar comunidades y territorios con el objetivo de  desarrollar alternativas que les beneficien, gracias a esto las fronteras dejan de tener esta condición de marginalidad. En el caso de la frontera sur de México, sí bien hay esa integración de las poblaciones y ese flujo constante, no existe el trabajo de las instituciones académicas y gubernamentales al respecto, en ese sentido la CILA observa que el trabajo y nivel de actuación termina donde finaliza el límite de México.

En el caso de las instituciones académicas hay trabajo de colaboración entre personal de investigación de forma individual pero no a nivel institucional. Esto cobra relevancia ante los anuncios de una política que promueve a la cultura como embajadora, incluyendo también a la ciencia y a la tecnología, en la reciente reunión anual de embajadores. Esta es una gran oportunidad para empujar estos enfoques de cooperación transfronteriza en los proyectos y programas públicos que serán impulsados para mejorar las oportunidades de bienestar de la población en la región. Otra realidad es que vienen los organismos internacionales y del centro del país y se imponen proyectos, es importante impulsar proyectos regionales de desarrollo local como los que se realizan con jóvenes para que se arraiguen a su tierra. ¿Por qué no apoyar ese tipo de cooperación con enfoque transfronterizo, para que los impactos puedan ser más seguros?

También Iván Francisco Porráz Gómez, investigador del grupo de Estudios de Migración y Procesos Transfronterizos, señaló que un primer elemento que es muy importante es que pareciera que la frontera sur solo importa cuando inician las campañas, cuando llega un nuevo presidente y legislatura, después se olvida. Proyectos de desarrollo ha habido muchísimos pero se tiene un grave problema, pareciera que en esta administración y otras más se piensa que la migración y la violencia se dan porque en Centroamérica no hay empleos, pero no es así. El empleo es uno de tantos elementos que influyen en la migración pero Centroamérica tiene, al igual que México, mucha corrupción la cual tiene desbordados a los gobiernos en Nicaragua, El Salvador y Guatemala.

Por ello hace falta repensar qué tipo de proyectos necesitamos, cuáles se van a impulsar y a quiénes se van a dirigir. Como políticos tendremos que volver a hacer nuevas preguntas,  como académicos siempre replanteamos la realidad, el problema es que no pasamos de las preguntas de nuestros artículos científicos a resultados que lleguen más allá, que sirvan.

En ese sentido el invitaría a escuchar a los académicos de ECOSUR quienes tienen algunos aportes por hacer, por ejemplo  ahora están señalando ciertas complicaciones que puede haber en la construcción del Tren Maya, también los que están estudiando la biodiversidad pueden aportar mucho en diversos temas con la finalidad construir proyectos integrales con estudios de impacto, buscando las mejores alternativas.

La frontera sur comparte muchas más circunstancias con Centroamérica que con el centro o norte del país: ambientales, culturales, sociales. México ha dejado de ser desde hace muchos años un país de tránsito, ahora es un país de destino, qué estamos haciendo, qué se está haciendo.

Ailsa Winton, investigadora del grupo de Estudios de Migración y Procesos Transfronterizos hace la reflexión acerca de que el trabajo de los académicos tiene que ser entender más a profundidad lo que está pasando. Un ejemplo, hablamos de la cooperación, pero solo se plantea en ciertos momentos para ciertas personas, en determinados espacios, no se está hablando de una integración real, o una cooperación real, es decir estamos hablando de cosas que son muy específicas, pero que terminan generalizándose, cuando se habla de migración se desconecta de la realidad fronteriza, de lo vivido; se separan a las personas  migrantes del contexto regional, se individualiza, son personas migrantes que se perciben como un problema, pero hay que analizar esto, de qué problema se está hablando.. El problema también de generalizar es cuando esta visión se convierte en programas y políticas.

Jorge Toledo Arreola, Coordinador de la Unidad Tapachula mencionó que en ECOSUR también tenemos la tarea, bastante difícil por los recortes presupuestales tan fuertes en ciencia y tecnología, de cómo podemos transmitir y que nos escuchen sobre todo que lo que hacemos y los resultados de investigación que obtenemos que tiene como fin último  el bienestar de la sociedad.

Lorena Ruíz Montoya, Coordinadora de la Unidad San Cristóbal, señaló que la reunión tiene la intención de ser el inicio para establecer un puente de comunicación, pues lo ubica como uno de los grandes problemas que tenemos con el gobierno y algunos sectores de la sociedad,  hablamos lenguajes diferentes y aunque frecuentemente tenemos el mismo objetivo o vamos hacia un mismo punto, quizás nuestro lenguaje no nos permite que establecer una  comunicación fluida, de ida y vuelta. Como señalaron Juan Francisco Barrera y René Bodegas, hay un cúmulo ya de información en nuestras bibliotecas y está disponible. Pregunta cómo quieren que se ofrezca la información,  ¿se tendría que traducir a un lenguaje más accesible? Tenemos que trabajar en cómo las demandas de información o las necesidades de conocimiento específico pueden llegar a los centros de investigación para que desde sus inicios se trabaje para resolver una problema en específico.

La principal vocación de los centros como ECOSUR, como ya se dijo, es la generación de conocimiento en muchos campos y creo que los más los importantes son: la producción de alimentos, el ambiente, la salud, la organización social, la cultura y la conservación. Aunque tengamos estudios de largo plazo, finalmente, cada generación se construye diferente y tenemos que ajustarnos a esos cambios. El reto entonces es poder establecer una estructura que nos permita tener comunicación fluida y rápida pues también los fenómenos ya no son lentos, como sucedía hace  años o décadas. El internet permite que la gente tenga acceso a la información de manera muy rápida y tome decisiones con base en esa información, entonces los académicos y quizás también los políticos deben tomar decisiones cada vez más rápido.

Juan José Solórzano Marcial, director del Centro INAH Chiapas, comentó que la reunión dejaba muchas preguntas y muchas reflexiones pues una intención similar se observó hace muchos años y ha sido recurrente, el reconocimiento de nuestra cultura y esta relación permanente con Centroamérica. Recordó en el 84 se implementó un programa federal que fue en buena medida exitoso, el Programa Cultural de las Fronteras y que justamente vinculó a los cinco estados de frontera sur: Yucatán, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Chiapas. Desde el Instituto Nacional de Antropología e Historia se ha hecho investigación muy buena y muy prestigiosa, se ha enfocado más a cuestiones arqueológicas y ahora está con la restauración de los templos, sin embargo también tiene áreas de investigación antropológica, que no ha sido en la intensidad y con la fortaleza que debería de ser. Terminó comentando que debe establecerse una manera de comunicación clara y precisa  pues por ejemplo, cuando se habla del Tren Maya se presentan realidades diferentes tanto para Chiapas como para Campeche y Yucatán, pareciera que para Chiapas no representaría mayor problema pues solo serán 42 kilómetros de vías pero el impacto social si podría ser muy fuerte.

Pedro René Bodegas Valera, Director del Centro de Estudios Avanzados y de Extensión y representante del Rector de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), mencionó que hay que dar seguimiento a la relación con el encargado de relaciones exteriores pues hay destinado miles de millones de dólares para lo relacionado con Centroamérica, hay que hacer llegar propuestas pertinentes que se pueden llevar a cabo y que las instituciones pensemos y trabajemos con mayor certidumbre.

Raúl Eduardo Bonífaz Moedano señaló que la cancillería ya tiene la invitación para venir y ver estos temas pues en principio se dijo que había un recurso muy fuerte pero que sería para infraestructura e investigación, los diputados y diputadas se hicieron la pregunta al respecto sobre quién va a definir qué tipo de investigación, quién va a ejercer el recurso y cómo se va a realizar, es por eso que se ve muy pertinente esta reunión con la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Así también, los tres diputados comentaron  la necesidad de plantearle a la SRE un acercamiento con los académicos, quienes son los que hacen la investigación para que expresen su opinión. Con respecto a las Zonas Económicas Especiales también se ve la necesidad de trabajar con su director e invitarlo para que se reúna con productores y académicos para que se le pueda hacer  el planteamiento de qué se podría hacer y saber también su perspectiva.