Realizan seminario sobre trayectorias laborales de trabajadoras en una refinería

El pasado viernes 2 de octubre, Daniela Matías Sánchez, quien realiza su posdoctorado en el Departamento Sociedad y Cultura en la Unidad Villahermosa, impartió la plática “¿Quién gira la tuerca? Trayectorias laborales de trabajadoras en una refinería”, en el marco del seminario virtual de dicha unidad.

La presentación parte del estudio doctoral “Las Anómalas. Trayectorias laborales de trabajadoras en la refinería Ing. Dovalí´”, con la que buscó visibilizar la fuerza laboral femenina en PEMEX y dar a conocer el proceso laboral que han experimentado las mujeres. La ponente comentó que en su trabajo se planteó conocer ¿Cómo se construyen y transforman las trayectorias laborales de las trabajadoras en el marco de la reestructuración de los esquemas sociales de lo femenino? La pregunta de investigación partió de la creencia que la industria petrolera es de y para hombres, pues así fue comprensible el por qué la fuerza laboral femenina no llega a ser reconocida y si lo es, está enmarcada bajo términos que aluden o describen lo anómalo.

El estudio se enfocó en las trabajadoras que ocupaban un puesto en las áreas técnico-productivas en la refinería “Ing. Antonio Dovalí Jaime”, localizada en la ciudad de Salina Cruz, Oaxaca. Ello incluyó tanto las trabajadoras de base agremiadas al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, como las que ingresan al sistema petrolero a través de la subcontratación. La incorporación de ambos tipos de trabajadoras, además de considerar la distinción que la contratación les provee frente a la industria —de base o eventual— permitió colocar la investigación en un contexto histórico específico: la tercera reestructuración de PEMEX.

El análisis de las trayectorias de dos trabajadoras dio cuenta de la posición anómala que adquieren las mujeres en las áreas técnico-productivas, misma que las conduce a padecer niveles de precariedad más allá de los designados por el tipo de contratación, puesto que son vistas primero como mujeres, ineludiblemente femeninas, antes que una fuerza de trabajo idónea para el mercado laboral petrolero.

No obstante, esta posición precaria frente a la imagen “masculina” no restringe la potencialidad del uso creativo -agencia- de la práctica de género o de lo laboral; dado que, ésta dependerá del contexto y la estructura —de género o laboral— que la trabajadora busque fortalecer o, por el contrario, generar pequeñas o grandes fracturas en el transcurso de su vida laboral.

A lo largo del seminario, Daniela fue compartiendo los resultados del análisis realizado y de situaciones que se presentaron. En las reflexiones finales, comentó lo que para ella es la trampa de la precariedad, ya que algunas trabajadoras aceptaron ser vistas desde su cuerpo débil o dedicado al cuidado por lo cual pueden llevar a cabo actividades de secretaria, porque así eran valoradas desde lo femenino. Estas situaciones continúan reproduciendo la idea de que ellas no tienen la capacidad de desempeñarse apropiadamente en este sector.

De esta manera, ellas mismas fortalecen este techo de cristal, de que como mujeres no pueden avanzar; sin embargo, algunas de ellas, poco a poco lo fueron fracturando. Daniela platicó la estrategia de una de las trabajadoras, quien se dedicó a desarrollar su carrera en la industria petrolera siendo soltera, proveedora de su casa y con el apoyo de su madre que es ama de casa. Sin embargo, este es un caso aislado, pues la gran mayoría de las mujeres en ese sector se topa con muchas barreras, ya que son vistas como mujeres débiles y tienen que luchar y romper el modelo para que las consideren como ingenieras.

Al finalizar se realizaron algunas preguntas sobre si se realizará un proyecto que abarque trabajadoras de PEMEX de otros sectores como el de exploración y producción, que es visto como un espacio masculinizado y al que se suma la situación de pandemia, y señaló que esto lo abordará en su estancia posdoctoral.