El viernes 13 de marzo, en el marco del seminario interinstitucional permanente Acciones colectivas para la agroecología: una mirada a la transdisciplina se dio la plática “Abejas sin aguijón: diálogo entre la ecología y la bioculturalidad”, con la participación de Miriam Aldasoro Maya (Ecosur), Renata Escamilla (CentroGeo), Alejandro Pereira (CIATEJ) y Abril Valdivieso (Tecnológico de Conkal) como moderadora. El encuentro articuló evidencia científica y conocimientos locales sobre la meliponicultura y la conservación de polinizadores nativos.
Durante la charla se subrayó la importancia de las abejas sin aguijón (Meliponini) como polinizadores claves en ecosistemas tropicales y como eje cultural en comunidades mayas, donde su manejo tradicional ha modelado prácticas de cuidado del territorio.
Miriam Aldasoro Maya, investigador por México comisionada a Ecosur, enfatizó la necesidad de integrar la ecología de las Meliponini con el cuidado del territorio desde las comunidades. Por su parte, Renata Escamilla, doctorante del CentroGeo, subrayó cómo la cartografía participativa pueden visibilizar paisajes bioculturales y orientar decisiones locales. Alejandro Pereira, investigador por México en CIATEJ, abordó la dimensión tecnocientífica desde el microbioma de las abejas sin aguijón hasta la necesidad de promover más la educación sobre las abejas nativas entre la población para ayudar a conservarla ellas y al entorno.
Claves abordadas durante la charla:
- Valor ecológico: Las abejas sin aguijón contribuyen a la polinización de plantas silvestres y cultivadas, sosteniendo la diversidad y la resiliencia de los sistemas socioecológicos tropicales.
- Dimensión biocultural: La meliponicultura tradicional se presentó como patrimonio biocultural, con prácticas, lenguajes y ritualidades que transmiten conocimiento intergeneracional y fortalecen la soberanía alimentaria y la identidad comunitaria
- Desafíos actuales: Se discutieron amenazas como pérdida de hábitat, uso de agroquímicos, cambio climático, escases de recursos florales, producción en masa, y la necesidad de vinculación entre academia y comunidades para estrategias de conservación pertinentes a contextos locales.
La transmisión incentivó comentarios en vivo y preguntas del público, favoreciendo un formato interactivo que acercó contenidos especializados a audiencias amplias, desde estudiantes, personas meliponicultoras y personas interesadas en el tema.





