Presentan libros sobre El Cerrito de San Cristóbal

El pasado 28 de junio, en las instalaciones del Centro de investigaciones Multidisciplinarias sobre Chiapas y Centroamérica (CIMSUR-UNAM) en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, se presentaron los libros “Los bosques urbanos, refugios de biodiversidad: El Cerrito de San Cristóbal” y “Diversidad biológica y Enriquecimiento florístico del Cerrito de San Cristóbal”, editados por El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR).

Lorena Ruiz Montoya, Investigadora del Departamento de Conservación de la Biodiversidad en ECOSUR, señaló que en estos libros se da a conocer la importancia biológica y ecológica de los bosques urbanos refugio de una gran biodiversidad y de la importancia para su conservación.

Mencionó que en el caso del cerro de San Cristóbal, por su gran biodiversidad y la importancia florística, ecológico, biológico y paisajista, además de las especies que ayudan a la polinizan de un cerro a otro, es necesario seguir incidiendo en la siembra de árboles endémicos para una mejor calidad de vida para los que vivimos en la cuenca.

Leobardo Cansino, candidato a cronista de la ciudad, señaló que estos trabajos de investigación aportan valiosos datos acerca de la gran riqueza biológica que ha logrado sobrevivir en el cerro urbano de San Cristóbal gracias al sentido solidario de sus pobladores al sumar voluntades y conciliar diversas ideologías hacia un objetivo común, puesto que “los bosques urbanos son en cierta medica una creación de los núcleos sociales que los vuelven un reflejo de su espiritualidad, estilo de vida y cultura, donde muchas veces incurren procesos biológicos que pasan inadvertidos y que nos alejan del cabal manejo de estos espacios verdes”.

“El mérito de este bosque que se encuentra en el corazón de la ciudad es la constante lucha por su regeneración natural, pues el aislamiento de los otros bosques circunvecinos les es adverso al reducirse la movilidad de organismos que favorecen nuevas poblaciones, de ahí la importancia de conservarlo”, enfatizó.

Por su parte Socorro Zebadúa, quien participó en la forestación del cerro de San Cristóbal en 1970, dijo que “para lograr la forestación fue un proceso entre gobierno, ciudadanía y aserraderos, conjuntando voluntades, niños de escuelas, organizaciones y consejo de barrios, es como se logró la forestación, muchas de las cepas donde se plantaron los árboles se hicieron a través de dinamitas, de ahí se construyó también el tanque de agua y se bombeo agua de la Laguna y por gravedad se regaban los árboles, esto ayudó a que nunca les faltara agua y a que tuvieran buen fin”.

Luis Bernardo Vázquez, investigador del departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente en ECOSUR, señaló que de acuerdo a estudios mundiales se estima que para el 2050 entre el 70 y el 85 por ciento de las personas que habitamos el planeta estaremos viviendo en ciudades, por lo que se tendría que pensar en las necesidades que se tendrán de espacios verdes, agua, áreas recreativas, etc.

Puntualizó que la recuperación e incrementación de áreas verdes en un lugar urbano es una apuesta para asegurar los espacios verdes comunes dentro de una ciudad en crecimiento, ya que estos espacios promueven la capacidad recreativa de los habitantes, disminuyendo enfermedades como depresión, estrés laboral y ansiedad, por lo tanto, las áreas verdes en zonas urbanas ayudan a mejorar la calidad de vida de los habitantes.

 

Los libros pueden adquirirse en https://www.ecosur.mx/libros/