Pequeños “gigantes” de los humedales

Las lagunas, esteros y otros humedales (terrenos inundables) constituyen un hábitat importante para una gran variedad de organismos, entre los que se encuentran plantas, aves, mamíferos y diversos invertebrados. Generalmente nuestra atención se enfoca en criaturas grandes, entre las que destacan, sin duda, las carismáticas y llamativas aves, y solemos olvidarnos de ciertos pequeños seres que también abundan en esos ecosistemas: los macroinvertebrados acuáticos.
El prefijo “macro” se refiere a que pueden ser observados sin necesidad de lentes de aumento; miden al menos 1 milímetro de longitud (a diferencia de los microorganismos, con tamaños aún menores). Habitan en medios acuáticos al menos en algún momento de su ciclo vital. En general, se trata de anélidos (gusanos con cuerpo anillado), moluscos (almejas, caracoles), nemátodos (gusanos redondos) y artrópodos (insectos y crustáceos). A pesar de su escasa popularidad, son “gigantes” en cuanto a su relevancia para el entorno; ¡las aves no podrían vivir sin ellos, para comenzar!
La elevada diversidad biológica de los humedales brinda una amplia oferta de recursos tróficos, lo que en términos simples significa alimento variado y abundante. El papel de los macroinvertebrados es clave en ese sentido, aunque también son importantes por transformar materia orgánica y porque son indicadores del estado ecológico de las aguas (es difícil encontrar ciertas especies en hábitats contaminados, mientras que otras abundan en ellos). En Norteamérica, aproximadamente 300 especies de aves son parcial o totalmente dependientes de los humedales durante alguna fase de su vida. La gran mayoría se alimenta de insectos, el grupo más abundante y diverso de los macroinvertebrados; es el más ampliamente distribuido en agua dulce y es base de la alimentación de peces y anfibios, además de las aves. Son ricos en proteínas y carbohidratos y abundan durante la mayor parte del año. En sus estados inmaduros (huevos y larvas), suelen desarrollarse en medios húmedos y acuáticos, mientras que como adultos, son más comunes en ámbitos terrestres.
Aunque no sean tan abundantes, los otros grupos de macroinvertebrados son también fundamentales para la salud de los humedales; son fuente de aportes culturales y nutrimentales (proteínas, vitaminas y minerales) en la alimentación de los seres humanos, desde las más ancestrales culturas. Actualmente destacan los cultivos de chinches acuáticas en México y la India, así como de varias especies de camarones dulceacuícolas de importancia económica en diferentes latitudes, entre otros ejemplos.

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Fotografías: Marcela Güitrón y Humberto Bahena.