Como parte del cierre del proyecto “Alianza para la inclusión de las mujeres en los programas agroforestales en Campeche”, se llevó a cabo un encuentro de intercambio y reflexión que reunió a mujeres productoras, instituciones y organizaciones comprometidas con el fortalecimiento de sistemas agroforestales más justos, sostenibles e incluyentes.
En este proyecto, El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) tuvo una participación fundamental a través de las investigadoras Claudia Monzón y Laurène Feintrenie, quienes acompañaron el proceso de investigación, diálogo e intercambio de saberes junto con las mujeres productoras, promoviendo estrategias para fortalecer su participación en los programas agroforestales, impulsar la soberanía alimentaria y generar alternativas de comercialización desde un enfoque participativo y de igualdad de género.
Uno de los mayores logros de esta iniciativa fue el intercambio de conocimientos entre las propias productoras, quienes compartieron experiencias sobre huertos agroecológicos, transformación de productos, comercio justo, acceso a programas públicos, organización comunitaria y prácticas orientadas a la transición agroecológica. Este proceso permitió fortalecer capacidades, reconocer el valor de los conocimientos locales y construir soluciones de manera colectiva.
Durante la jornada también se presentaron los avances en la elaboración de un plan de acción conjunto para fortalecer la soberanía alimentaria y avanzar hacia mejores oportunidades de comercialización. Se destacó la importancia de planificar la producción durante todo el año, diversificar la oferta y consolidar mecanismos de venta directa, como tianguis, tiendas comunitarias y otros esquemas que permitan mejorar los ingresos de las familias productoras.
El encuentro contó con la participación de Delphine Borione, embajadora de Francia en México; representantes de SADER, CIRAD, Pronatura Península de Yucatán, ECOSUR, la Unión de Productores Indígenas del Cinco de Febrero (UPICF), SEMABICCE, autoridades comunitarias y, de manera muy especial, las mujeres productoras de los ejidos Cinco de Febrero, Enrique Rodríguez Cano, Lázaro Cárdenas y Cristalina, quienes fueron las protagonistas de este proceso y demostraron que el trabajo colaborativo fortalece el desarrollo de sus comunidades.
Este proyecto reafirma que la colaboración entre la comunidad científica, las instituciones y las mujeres rurales es una vía efectiva para impulsar sistemas agroalimentarios más resilientes, fortalecer la soberanía alimentaria y reconocer el papel indispensable de las mujeres en la conservación de los territorios y la transformación del campo campechano.





