Migrar, no hay de otra en nuestro país

Juan Carlos Velasco Santos
Técnico académico del Departamento de Salud

El hondureño Reyes Montes, junto con otros compañeros de viaje avanza en la Caravana Migrante, desde hace una semana de camino. Platicando con él en Huixtla, durante un momento en el que descansaba acostado en la banqueta, expresa que salió de su país y dejó a su familia con la finalidad de llegar a Estados Unidos, y buscar trabajo en la frontera norte de México, “cuentan que hay mucho trabajo por Chihuahua, Sonora, Tijuana, Baja California, ese es nuestro plan”.

Respecto a su paso por México y el recibimiento que han tenido de parte del pueblo mexicano, el originario del Departamento de Colón, Honduras, comentó “Estamos agradecidos con el pueblo mexicano, nos ha brindado su mano a lo máximo, cómo nos vamos a quejar. A pesar que el presidente de nuestro país habló con las autoridades del gobierno mexicano para decirle que no nos respaldaran, que nos echarán para atrás, acá estamos siempre luchando. La iglesia católica, evangélica, organizaciones, presidentes municipales, regidores y todo nos han echado la mano. Ya estamos aquí gracias a Dios, cansado por el sol, porque ni hambre ni sed no hemos aguantado. Todo nos han brindado, la gente sale a las carreteras nos espera con alimentos, agua, que bonito, nos sentimos bien”.

Reyes señalo que se enteró de la caravana porque hubo personas que los convocaron para viajar rumbo a Estados Unidos. “Salimos como 2 mil personas de San Pedro Sula, pero en el camino de San Pedro Sula a la frontera se viene uniendo mucha gente, eso quiere decir que hay mucha gente desempleada, hay mucha pobreza dicen, pues nos vamos con esta gente y nos arriesgamos. Al final ahorita ya somos 7 mil personas… Estamos acá acampados personas de Guatemala, de Nicaragua, del Salvador y de Honduras, incluso hasta un beliceño encontré que me dijo que iba a Estados Unidos”, expresó.

El hondureño relata que trabajó en las bananeras y que la gente que viene en la caravana lo hace porque no tiene un trabajo estable en una compañía o una fábrica, o con el gobierno o una institución, pues en caso contrario “nadie de esta gente se viniera, pero todos estamos desempleados allá en nuestro país”.