Migrar es un derecho, no es un delito: El relato de Wilson, integrante hondureño de la primera caravana migrante

Juan Carlos Velasco Santos

Técnico Académico del Departamento de Salud-El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR)

 

El hondureño Wilson viaja junto con otros jóvenes en la primera caravana de migrantes, conformada por hombres, mujeres y niños, provenientes de Honduras, Guatemala, el Salvador y Nicaragua, que ingresaron a México con la esperanza de llegar a Estados Unidos.

En el parque Francisco I. Madero, del municipio de Huixtla, Chiapas, se instalan y descansan del largo recorrido de 41 kilómetros que han realizado desde Tapachula, algunos a pie y otros en camiones o tráileres, sus cuerpos y rostros reflejan que están exhaustos por el viaje, pernoctan aquí dos días para recuperar las fuerzas y continuar su marcha a Mapastepec, localidad situada a 64 kilómetros.

En el parque central de Huixtla, Wilson me platica que desde hace una semana salió del Departamento de Copán, Honduras, con el objetivo de viajar a Estados Unidos y los incidentes que ha enfrentado hasta ahora “en el camino se nos han puesto muchas barreras para poder realizar este sueño que llevamos todos. Aquí vamos jóvenes, niños, hay madres que llevan a sus tres niños, vamos sufriendo. En este camino vamos sufriendo, pero vamos luchando cada día para poder realizar esta batalla verdad. Porque la cosa no es fácil, pero tampoco es difícil, porque sabiendo, confiando en Cristo todo lo podemos lograr. Para nosotros los hombres es difícil, para Cristo si es posible”.

 

Migrar es un derecho

Wilson dice que la caravana al ingresar al territorio mexicano ha enfrentado algunos obstáculos, “a veces nos han tapado el paso con las autoridades, han querido detenernos para que no podamos pasar, pero tenemos que luchar, sino hay lucha, como le he dicho anteriormente, no tenemos éxitos. Se nos han puesto en el camino, nos han tapado la aduana para no poder pasar, pero la idea es que no podemos detenernos porque emigrar no es un delito, es un derecho. Entonces no es un delito emigrar, entonces no es un delito que le estamos haciendo a estos países, por eso, así como Guatemala ya por último nos abrió el paso, así gracias a los mexicanos que nos están brindando el apoyo, porque ya nos metimos, aunque no por la buenas, como se dice hablando claro, nos metimos no por su propia voluntad de las autoridades, pero nos metimos y ahora aquí vamos”.

En su testimonio, este joven hondureño habla de sus sueños y me dice: “así que tenemos que luchar, echarle ganas, yo si le invito a la población que hay echarle ganas para poder realizar los sueños. Y a cada día para tener éxito, levantarse con las animas, aunque no nos sintamos bien, pero poder batallar, seguir adelante luchando. Algún día vamos a decir valió la pena el sacrificio. Porque cuando las cosas las hallamos fáciles, así fáciles las soltamos. Entonces hay que echarle ganas para poder seguir adelante y poder realizar nuestro sueño. porque si no luchamos no vamos a tener victoria”.

En alusión al sueño americano, que pretenden alcanzar él y sus compañeros de viaje me expresa: “Entonces tenemos que salir del país para poder luchar a otra nación, donde nuestros sueños de todos los que vamos acá, eh… no le puedo decir la cantidad porque cada día somos más, oh se nos acercan más, que van llegando más, pero es una suma muy exagerada, grande, el grupo que vamos con el sueño de llegar a Estados Unidos y primeramente Dios el Donald Trump nos reciba, que Dios le toque el corazón para que pueda hacer realidad el sueño que todos los hondureños necesitamos”, dice.

¿Por qué irse de su país?

También retomó durante la narrativa una reflexión que previamente había compartido con sus compañeros: “Como les dije ayer a los muchachos una frase, por el camino venimos sufriendo, por el camino seguimos llorando, de nuestra patria nos vamos alejando, para otro país vamos emigrando. Entonces es que si, la verdad es que hay que luchar, porque nuestra patria, aunque sabemos que es nuestra tierra que nos vio nacer, con dolor la podemos dejar, pero ya no soportamos más las desgracias, menos oportunidades, menos salud, menos educación, allá no tenemos oportunidades de nada. Porque no tenemos apoyo de un gobierno, donde un gobierno que tenemos no está con el pueblo, sino que contra del pueblo. No nos da oportunidad para poder avanzar”. Llama la atención hasta aquí, la conexión que hay entre los párrafos, de él y del grupo de poder alcanzar el sueño americano, idealizado con mejores oportunidades y tener éxito, aunque les cueste sufrimiento en la travesía por México, sin embargo, faltaría por ver la concreción de esos sueños o no, al llegar a la frontera con los Estados Unidos.

Aunadas a las situaciones ya planteadas arriba, Wilson, en los siguientes fragmentos da cuenta de las razones que lo llevaron a salir de su país: “Mire usted, allá en Honduras las maras y las pandillas son muy peligrosas, cada vez el gobierno dice que hay más seguridad y es una mentira porque cada día, todos los días, amenacen muertos en la calle, mire, encostalados, torturados y secuestrados. Entonces no podemos estar habitando en un país donde hay mucha violencia y mucha corrupción, donde el autor de toda corrupción se llama Juan Orlando Hernández (JOH), tiene nombre y apellido. Porque sabe que él es el causante de todos los fracasos. Cuando el pueblo se le revela, porque usted sabe de que el pueblo paga impuesto para que el gobierno se lo devuelva en obras, el gobierno no hace eso”, dijo.

Entre los responsables del éxodo, Wilson señaló a las autoridades de su país: “El gobierno sabe todo lo que posee, el seguro social era la fortuna de Honduras, él sabe que fue saqueada. Pero el gobierno no ha hecho nada para poder detener todos esos corruptos que se robaron ese dinero, donde los hospitales están siendo privatizados. Aquí vienen madres con niños enfermos porque allá no se pueden atender. Los hospitales están cerrando, los doctores dicen ‘no podemos hacer más’. Entonces la gente dice ‘me voy a otro país, me voy a Estados Unidos para poder luchar allá, a ver si allá me tienden la mano, tener una oportunidad más’, y si muero en el intento dicen, de todas maneras, aquí en mi país voy a morir de hambre, voy morir de cualquier cosa lo que está pasando verdad, porque no tenemos un apoyo del gobierno, por qué el gobierno solo está para su bien y no está para el pueblo”.

Además, abunda: “Cuando el pueblo se le revela el gobierno solo está preparado con armas, está preparando ejércitos cómo si el país estuviera en guerra. El país está para luchar y ayudarlo a él, no para estar en guerra. Entonces él solo está preparándose para atacar al mismo pueblo. Y no podemos estar con gobierno así, donde queremos que este afuera mejor”. En estos párrafos deja entre ver el rompimiento entre los actores sociales y políticos en ese país, como es el caso del cuestionamiento de Wilson, al gobierno hondureño, por la falta de oportunidades -como el empleo-, la corrupción, la inseguridad y la privatización de la salud, siendo algunos factores detonantes de este primer éxodo.

Para poder entender el inicio al llamado de unirse a la caravana desde Honduras, Wilson explicó en su testimonio que se realizó la convocatoria para esta caravana, a través de las redes sociales y la televisión por fines políticos para desatar este éxodo hacia los Estados Unidos. “Bueno yo hace mucho que salí de allá. Si había escuchado no sé si por medio de un diputado, algo así, no sé si por el Facebook hizo un llamado o por televisión, de que mira la gente sufriendo, así hizo un llamado para unas 150 personas, de que, si pudieran viajar así, migrando a Estados Unidos. Pero de repente ya empezó hacer un solo grupo…ya de todos los departamentos empezó a movilizarle gente y empezó a reunirse. Y así fue cuando ya empezaron los líderes a decir pues hay que apoyar a estas personas que no vayan solos en este caminar, y así hemos venido avanzando. Se nos han puesto obstáculos en el camino, pero los obstáculos que no podemos romper nosotros, en el nombre de Dios se van rompiendo, para poder realizar ese sueño hacia los Estados Unidos”. Hasta aquí queda claro el poder de la redes sociales en la promoción de la caravana y con un trasfondo político contra el gobierno en turno, sin embargo queda la duda en el aire ¿quién puede estar ayudando a financiar este éxodo?

En su relato reconoció la solidaridad del pueblo mexicano “gracias a las personas mexicanas nos han brindado comida y agua, no nos podemos quejar, hemos dormido pues, no como se dice en cuna de oro. Para mí… amanecer… con la animas cada día con eso es suficiente”.

Wilson nos proporcionó información importante para entender la realidad social de su país, asimismo, nos dejó entre ver los motivos que lo llevaron a él y al conjunto de migrantes a emprender el viaje. Finalmente, muchos de los integrantes de esta caravana quedaron varados en Tijuana por la dificultad de cruzar hacia los Estados Unidos. Sin embargo, nada detiene estas presiones que persisten en los nuevos éxodos en este 2019 con el ingreso de nuevas caravanas de migrantes al país.