Sergio Prieto Díaz, IxM de Ecosur, explica que el Mundial ofrece una oportunidad excepcional para analizar el fenómeno · Así como existe una “fuga de cerebros” hacia los países desarrollados, también hay una “fuga de piernas”. Eso implica que buena parte del talento deportivo del sur termina en las estructuras futbolísticas del norte.
Observamos selecciones de Francia, Holanda, Inglaterra, Suiza, Bélgica y más países europeos con cada vez más jugadores con ascendencia “extranjera”. En tanto, en México, el máximo goleador es de origen colombiano; Donald Trump pidió el indulto ante la FIFA de un jugador de la selección estadunidense de origen nigeriano.
La gesta deportiva ha desdibujado las grandes diferencias migratorias prevalecientes en el mundo, pero sería ingenuo decir que ha sido sólo para beneficio del futbol y no del mercado global que representa.
Para Sergio Prieto Díaz, investigador de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) y especialista en estudios críticos de las movilidades humanas, el Mundial ofrece una oportunidad excepcional para analizar un fenómeno que rebasa con mucho al deporte. El futbol, explica, es un espejo del orden mundial, reproduce sus contradicciones, sus desigualdades y también sus profundas transformaciones sociales.
“Los procesos migratorios están íntimamente conectados con los procesos sociales y políticos más amplios. La movilidad humana es causa y consecuencia del orden mundial en el que vivimos”, señala el investigador. Esa perspectiva permite mirar el Mundial desde un ángulo poco habitual: no solo como una competencia entre selecciones nacionales, sino como una radiografía de la globalización contemporánea.
LEE LA NOTA COMPLETA EN: https://www.cronica.com.mx/academia/2026/07/11/migracion-en-el-futbol-enriquecimiento-deportivo-o-neocolonialismo-del-norte-global/