Medio ambiente: El miedo tiene en peligro a la tarántula de cola roja

  • La gente mata a estas tarántulas a pesar de que no son peligrosas para los seres humanos.

 

El miedo, la ignorancia e incluso el mercado negro, tienen en serio peligro a la tarántula de cola roja, tarántula terciopelo, y abdomen rojo (Brachypelma vagans), al menos en el sur de Quintana Roo.

El profesor Yann Hénaut, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad en El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) Unidad Chetumal; explicó que en los últimos años se ha reducido de manera alarmante el número de individuos de este arácnido, especie que es característica de lugares como el sur de la Península de Yucatán.

Dentro de las principales razones de este fenómeno se encuentra la caza furtiva, por ser una especie muy atractiva para el mercado negro, donde su comercialización es bastante ágil y la demanda cada vez va en mayor aumento.

Además de que la población desconoce las características del insecto y la mata al observarlas en algún lugar, a pesar de no representar ningún riesgo para el ser humano.

“No podemos decir en qué porcentaje se está presentando esta reducción porque no existe una contabilidad de los individuos existentes, pero se ha podido establecer una afectación muy importante en situaciones que eran constante en años anteriores, como la cantidad de integrantes que tenían algunas colonias”.

El investigador explicó que anteriormente, estas colonias de tarántulas se veían en algunos sitios como las selvas e incluso en muchas ocasiones se observaban cruzando las calles y carreteras; sin embargo, ahora es muy poco común observarlas.

“Todo esto se debe a un impacto que hemos provocado nosotros los humanos, al urbanizar su hábitat y, algo muy importante es que la falta de cultura y conocimiento de la gente ocasiona que las maten pensando que son peligrosas y que su veneno pone en riesgo la vida de las personas cuando no es así”.

En cuanto a las características principales de esta especie, es que son individuos que pueden vivir hasta 15 años y llegan a medir hasta 15 centímetros.