Los hongos y los mames de El Soconusco

RENÉ ANDRADE GALLEGOS Y JOSÉ E SÁNCHEZ

 

  • El reino de los hongos, denominado Fungi, agrupa organismos que varían en tamaño, algunos son microscópicos y otros pueden verse a simple vista

 

Pancita Favolus tenuiculus, crece en época de lluvias. Llega a ser confundido con las especies de Pleurotus

 

El Soconusco, ubicado en el sureste de México sobre la costa de Chiapas y hacia la frontera con Guatemala, es una región que se caracteriza por su gran variabilidad climática y ecológica y por poseer, una gran biodiversidad que ha sido poco estudiada.

Los hongos son un grupo de organismos que aparecen en muy pocos estudios reportados en el Soconusco y que tienen una gran importancia ecológica por su gran potencial como alimento, medicina y otras aplicaciones biotecnológicas.

El reino de los hongos, denominado Fungi, agrupa organismos que varían en tamaño, algunos son microscópicos y otros pueden verse a simple vista. Entre los primeros se cuentan los que salen en las tortillas, el pan y la hojarasca, y entre los segundos, los que brotan y tienen formas de sombrilla, de repisa y otras más caprichosas que incluyen formas de espátula, de abanico, de ramas, de nido, de copa, de costras, entre otras.

LA IMPORTANCIA DE LOS HONGOS EN LOS BOSQUES.

Los hongos juegan un papel importante en la naturaleza, por su vocación de recicladores de la materia orgánica logran mantener el equilibrio de los nutrimentos que utilizan las plantas, insectos y la fauna menor. Un bosque saludable tiene una gran diversidad de hongos que nutren y protegen al arbolado, incluso en la temporada de baja humedad aunque no sean visibles.

Los hongos tienen la capacidad de descomponer la hojarasca, las ramas (lignina y celulosa), los insectos y la fauna mayor (quitina), para su alimentación, lo que hace que se ponga de nuevo estos recursos a disposición de las plantas y organismos que forman el bosque.

En la zona baja de la región del Soconusco, donde se aprecian cultivos de cacao o de café es común observar hongos macroscópicos que crecen en la madera y la hojarasca. En las zonas más altas, donde proliferan bosques de pinos y de encinos, son muy comunes las asociaciones entre las plantas a través de sus raíces y las hifas de algunas especies de hongos para formar micorrizas. En dicha asociación, la planta proporciona azúcares a los hongos para que se desarrollen y la planta recibe de ellos protección a la sequía, así como múltiples sustancias como hormonas y vitaminas, además de beneficiarse de la capacidad de solubilizar minerales y trasladarlos desde lugares distantes donde las raíces no llegan.

EL CONOCIMIENTO DE LOS HONGOS POR LAS POBLACIONES URBANAS Y RURALES.

En general, la población urbana en el Soconusco conoce los hongos macroscópicos comestibles como el champiñón (Agaricus bisporus), las setas (Pleurotus spp) y el cuitlacoche (Ustilago maydis), y algunas personas pueden identificar a Amanita muscaria, famoso por su vistosidad y por ser tóxico. Sin embargo, el grueso de la población desconoce los hongos, incluyendo los comestibles.

Esta realidad urbana contrasta con la realidad rural, donde las campesinas y campesinos tienen, en general, un mejor conocimiento de los hongos que crecen en su entorno y usan algunos con fines comestibles y otros como medicina, principalmente. Dentro de esta población rural sobresalen los miembros de la cultura mam, quienes viven en los alrededores del volcán Tacaná, y que son los representantes actuales de las culturas originarias de esta región y por lo mismo tienen un amplio conocimiento sobre los hongos que es relevante y se debe rescatar, por eso aquí se reseña brevemente.

LOS HONGOS EN LA CULTURA MAM.

El potencial micológico que tiene la región del Soconuso y en particular el volcán Tacaná es enorme y no ha podido ser cuantificado. Algunos pobladores de comunidades ubicadas entre 300 y 1,500 msnm reconocen algunas especies comestibles, como el hongo de copa Cookeina sulcipes, el pancita Favolus tenuiculus, la orejita blanca Pleurotus djamor, las orejas Auricularia fuscosuccinea y A. nigrescens, que crecen en ramas producto de la poda regular de los cultivos.

Al entrevistar a miembros adultos de mayor edad en la comunidad mam de Chiquihuites, municipio de Unión Juárez, (ubicado a 2000 msnm y que tienen acceso a la zona con cubierta de pino y encino) se pudo observar que ellos conocen 15 nombres de hongos de los géneros Boletus, Lactarius, Pleurotus, Agaricus, Cantharellus, Coprinus y Amanita, algunos de los cuales tienen nombres sin traducción al español.

La mayoría de los hongos son comestibles, aunque algunos, como Lycoperdon umbrinum, cuyo nombre común es Ojo de muerto (maduro), además de utilizarse como alimento tiene usos medicinales, hervido solo o con otras plantas sirve para tratar el mal de ojo y el asma, en polvo sirve para secar el ombligo de recién nacidos. Amanita muscaria, conocido en lengua mam como Tzü, es un hongo tóxico para humanos y se utiliza en la alimentación de ganado y Agaricus sylvaticus, cuyo nombre en mam es Xch’kbi lak’ se utiliza para consumo humano.

Los mames identifican sus hongos en función de la forma, el aspecto y el tamaño que presentan. Ellos han desarrollado formas propias de uso y de consumo, principalmente hervidos y en infusión con otras plantas.

Finalmente, algo que hemos observado es que la población mam radicada en México va perdiendo sus tradiciones al ver disminuida la transmisión de ese tipo de conocimientos a las nuevas generaciones. Esto probablemente se debe a la disminución en la abundancia de esporomas producto de la deforestación y el cambio cultural, y también por las migraciones y la pérdida de interés en los modos de vida campesinos (Ruán Soto y Ordaz Velázquez 2012). Estos hechos indican la necesidad y la urgencia de estudiar más los hongos nativos y su relación con la cultura mam, así como la relevancia de difundir información sobre el tema para conocer y contribuir a la preservación de la biodiversidad, de las tradiciones y al aprovechamiento de los recursos bióticos disponibles.

Oreja Auricularia delicata especie abundante en la Reserva del Volcán Tacaná

 

Ramaria son varias especies las que crecen, conocidas como cacho o cuerno de venado

 

Cookeina tricholoma hongo en forma de copa, de color muy llamativo, muy común en diferentes zonas del volcán

 

 

René Andrade Gallegos (randrade@ecosur.mx) y José E Sánchez (esanchez@ecosur.mx)

Técnico académico e investigador del Departamento Ciencias de la Sustentabilidad

El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR)

 

 

TEXTO PUBLICADO EN LA CRÓNICA: https://www.cronica.com.mx/academia/hongos-mames-soconusco.html