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Los cacaotales de México una oportunidad para conservarla biodiversidad: importancia biológica y cultural

Los cacaotales de México una oportunidad para conservarla biodiversidad: importancia biológica y cultural

24 noviembre, 2022

Lislie Solís Montero[1]
Alma Rosa Hernández Tovar[2]
Alfredo Castillo Vera[3]
El Colegio de la Frontera Sur, Unidad Tapachula

Fotografía: Alma Rosa Hernández Tovar.

¿Alguna vez te has preguntado de donde se obtiene el chocolate? Los seres humanos construimos modelos imaginarios para dar explicación a cosas, hechos o fenómenos que ocurren en nuestro entorno. Este conocimiento empírico surge de la cotidianidad y al pasar del tiempo se convierten en acervos culturales que se transmiten generacionalmente, siendo la base de los distintos sistemas socio-culturales, económicos y alimenticios del mundo, dejando en el olvido el origen, estructura y función de este acervo. Ejemplo de esto es el cacao, nombrado en el imaginario prehispánico como “alimento de los dioses” y reconocido como símbolo de estatus, riqueza y honor en diversas culturas originales de América, quienes usaban a esta semilla como alimento y moneda de cambio, pero que desconocían el valor ecológico y social de sus plantaciones, como hasta ahora sucede.

Etimológicamente la palabra cacao deriva de “kakaw” que significa jugo amargo, subsiguiente del sufijo “atl” o agua, resultando en “cacahuatl”. No fue sino hasta la conquista que la hibridación de vocablos dio origen a la palabra chocolate proveniente del náhuatl “xocoatl”, compuesto de “xococ”, agrio o ácido y “atl”, agua (González de la Vara, 1992).

El cacao o Theobroma cacao L., nombrado por su nombre científico, es un árbol originario del sur de México y de la parte norte de América del Sur establecido en regiones tropicales húmedas (Avendaño-Arrazate, 2018; Ricaño-Rodríguez et al., 2019). La relación entre el cacao y el hombre ha sido muy antigua y estrecha. El centro de origen geográfico del cacao es muy controversial, pero evidencias antropológicas Olmecas halladas en México, sugieren que Mesoamérica fue el centro de origen y domesticación del cacao (Powis et al. 2011). En la actualidad se pueden encontrar vestigios de plantaciones de cacao establecidas por la cultura maya en las inmediaciones de cenotes de la Península de Yucatán, los jeroglíficos mayas sugieren que este grano fue de gran importancia también para esta cultura en Mesoamérica. Leyendas narran que el dios Quetzalcóatl fue quien instruyó a las mujeres toltecas a manipular la semilla de cacao enseñándolas a tostar, moler y añadir agua y flores a la masa para perfumar. Convirtiendo este jugo amargo o chocolate en una bebida digna de ser consumida por ciertos sectores de la sociedad (González de la Vara, 1992). Para las culturas prehispánicas de México el uso del cacao no sólo se restringió al consumo, sino también fue utilizado en ofrendas funerarias y a los dioses (Lowe 2016) incluso las semillas eran utilizadas como moneda (Giraldez, 2012).

El consumo de chocolate durante la época prehispánica era muy especial, siendo parte esencial de festividades o celebraciones, donde el cacao liquido era consumido por la élite de culturas prehispánicas, con una connotación ritual (Lowe 2016; Powis et al. 2011). Sin embargo, el consumo del cacao fue cambiando a partir de la introducción del café a México en el siglo XVIII (McCook, 2017). Este cultivo (Coffea arabica, principalmente) originario de África rápidamente se adaptó al clima y a la vegetación mexicana. ¿Te has dado cuenta que hoy en día existen más cafeterías que chocolaterías? Eso es debido a que, con la introducción del café, el imaginario de la “bebida divina” fue desplazado por el café, una bebida “de novedad” y que poco a poco fue ganando el gusto del paladar de los mexicanos. Sin embargo, el cacao aún sigue presente en nuestro paladar en una buena taza de chocolate con agua o con leche y en bebidas tradicionales como el pozol, téjate, tascalate, champurrado, tanchuca, popo, bapu, entre otros (FND 2020). Incluso la niñez mexicana que aún no consumen café, sigue consumiendo chocolate como bebida predilecta.

En México, la producción de cacao se concentra en los Estados de Tabasco y Chiapas, aun cuando el destino nacional de gran parte de la producción en México es el Estado de Oaxaca. El periodo de mayor auge del sector fue a mediados de los años 70´s y principio de los 90´s (Díaz José et al., 2013). Actualmente, Tabasco es el principal productor de cacao seguido de Chiapas (SIAP, 2021). Sin embargo, no siempre ha sido así, durante la época prehispánica la región de El Soconusco en Chiapas fue la principal productora de cacao durante el periodo postclásico (Gasco, 2002). Ogata (2007) señala que los mixezoqueanos o izapeños fueron quienes establecieron el cultivo en esta región. Actualmente, en El Soconusco la producción de cacao es la base económica y socio-cultural de familias de pequeños agricultores que enseñan a las nuevas generaciones a cuidar y mantener la cacaocultura como pilar de desarrollo para su comunidad (imágenes 1 y 2; Arvelo et al., 2016). Además, los cacaotales son el reservorio de algunas variedades criollas de cacao que son una herencia biológica y cultural de México.

Imágenes 1 y 2


En El Soconusco la producción de cacao es la base económica y socio-cultural de familias de pequeños agricultores. Fotografías de Alma Rosa Hernández Tovar.

Las variedades criollas mexicanas han sido consideradas ancestrales y patrimonio biocultural. Las variedades criollas son de buena calidad con un exquisito aroma y un sabor suave, sin embargo, su producción mundial no alcanza ni el 10% (Avendaño-Azarrate et al. 2011). Estas variedades presentan baja producción y son susceptibles a plagas y enfermedades (Mendoza-López et al., 2011). Entre las variedades criollas registradas en México se encuentran Lagarto Verde Mocaya (imagen 3), Lagarto Rojo Izapa (imagen 4), Lacandón, Regalo de Dios, entre otras (Catalogo Nacional de Variedades Vegetales, 2022). Sin embargo, hay muchas variedades criollas que aún no han sido registradas y sigue incierta su clasificación. Algunas cooperativas locales de productores de cacao de la región buscan el rescate y comercialización de algunas variedades criollas a través de fomentar su cultivo agroecológico (Casfasa, 2015).

Imágenes 3 y 4

Fotografías: Lislie Solís-Montero.


Desde el punto de vista ecológico los sistemas agroforestales de cacao permiten la interacción de factores bióticos y abióticos que favorecen servicios ecosistémicos como la polinización y el control de plagas (Maas et al., 2018; Potts et al., 2010; Toledo-Hernández et al., 2017). Además de que mantienen el equilibrio de las tasas de evapotranspiración, temperatura y humedad que facilitan la reproducción de insectos polinizadores (Márquez-Rivero y Aguirre-Gómez, 2008; Ormeño-Díaz y Zambrano-García, 2011) necesarios para la producción de frutos de cacao. Particularmente, los agroecosistemas manejados de forma tradicional mantienen la estructura más cercana a la vegetación original (Rice y Greenberg, 2020) en el caso particular de México a las selvas altas. Algunos estudios en México han descrito la diversidad biológica que resguardan estos agroecosistemas como aves y artrópodos (Ibarra y Estrada, 2001; Lucio-Palacio y Ibarra-Núñez, 2015). Además, las plantaciones de cacao son fuente de grandes volúmenes de material orgánica que enriquecen el suelo y propician gran diversidad de organismos que degradan la materia orgánica y conservan el suelo. Los árboles de sombra usadas en las plantaciones de cacao proveen leña y una amplia diversidad vegetal que representa un ingreso adicional para los productores de cacao.

Toledo-Hernández y colaboradores (2017) señalan que el cacao es una especie auto incompatible, es decir, que la planta es incapaz de polinizarse con su propio polen. Por lo tanto, depende fuertemente de los visitantes florales para favorecer la polinización cruzada con otras plantas y la formación de frutos de cacao. Los primeros insectos reconocidos como agentes polinizadores del cacao son dípteros pertenecientes a la familia Ceratopogonidae, entre los que se encuentran los mosquitos del género Forcipomyia que, por su pequeño tamaño, pueden acceder al interior de las flores y transportar en sus cuerpos los diminutos granos de polen del cacao (Bystrak y Wirth 1978; Young 1983). La polinización del cacao ha sido ampliamente estudiada en otros países productores (Toledo- Hernández et al., 2017). Sin embargo, a pesar de la alta dependencia del cacao por los polinizadores para formar frutos y semillas (Klein et al., 2007), en México los estudios de polinización del cacao son escasos y la identidad de sus polinizadores es en gran parte desconocida. Particularmente, para la región de El Soconusco que ha sido históricamente la región productora de cacao en México. En esta región existe lagunas de conocimiento sobre el estado actual de la ecología de la polinización en los cacaotales, particularmente, en variedades criollas que son consideradas una herencia biocultural.

La ausencia de conocimientos sobre los aportes ecológicos y sociales que brindan las plantaciones de cacao, adicionales a otras causas, que incluyen la aparición de la Moniliasis en México, falta de vías adecuadas para la comercialización del grano, leyes adecuadas para explotación de madera, etc., han propiciado el abandono de plantaciones en la región del Soconusco. Aunque México ha sido uno de los países más afectados por la entrada de la Moniliasis disminuyendo su producción en un 60%, esta crisis también se presenta en otros países productores de Latinoamérica, como Perú, donde más de la mitad de las plantaciones de cacao han sido abandonadas (Philip-Mora y Amores, 2022). Bajo estas circunstancias es urgente la realización de estudios encaminados a conocer los servicios ecosistémicos que presta la sombra de las plantaciones de cacao en la región de El Soconusco, Chiapas, que permitan favorecer su conservación mediante el conocimiento de la estructura y función de la biodiversidad asociada al cultivo bajo sombra, para tratar de contrarrestar el abandono de las plantaciones de este cultivo ancestral y herencia biocultural de los mexicanos.

Bibliografía

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Avendaño Arrazate, Carlos Hugo (2018), “Biología floral de cacao (Theobroma cacao L.); criollo, trinitario y forastero en México”, en Agro Productividad, vol. 11, núm. 9, pp. 129–135.

Bystrak Paul George, Wirth Willis Wagner (1978), The north american species of Forcipomyia, Subgenus Euprojoannisia (Diptera: Ceratopogonidae). J Chem Inf Model. 53(9):1689–1699.

Díaz, José, Óscar Aguilar Ávila Jorge, Roberto Rendón Medel, V. Horacio Santoyo Cortés (2013), “Situación actual y perspectivas de la producción de cacao en México” en Ciencia e Investigación Agraria, vol. 40, núm.2, pp. 279-289.

CASFASA Centro Agroecológico San Francisco de Asís S.A, (2015), “Manual campesino para el cultivo del cacaotal mokaya. Proyecto rescate y fortalecimiento a la cadena de valor del cacao Real del Soconusco” (Convenio CONABIO/CGCRB/PSPSB-05/13972015).

Catálogo Nacional de Variedad Vegetales. Fecha de acceso 27/08/2022

https://www.gob.mx/snics/articulos/catalogo-nacional-de-variedades-vegetales-en-linea

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https://www.gob.mx/fnd/articulos/del-campo-a-tu-paladar-el-cacao-un-cultivo-tradicional?idiom=es

Phillips-Mora, Wilbert, Fredy P. Amores (2022), “Moniliasis del cacao, un hongo mortal. CropLite Latinoamérica”. Fecha de consulta: 30/08/22

https://www.croplifela.org/es/plagas/listado-de-plagas/moniliasis-del-cacao

González de la Vara, Martín (1992), Historia del chocolate en México, México, Maass Ediciones S A, pp. 135

Gasco, Janine (2002), Ancient Xoconochco: Occupational History, Fundación Famsi, pp- 25

Giraldez, Arturo (2012), “Cacao beans in Colonial México: small change in a global economy” en Munro, H. John (ed), In Money in the Pre-Industrial World, London, Routledge. Pp 240

Ibarra, Ana Cecilia, Stefan Arriaga y Alejandro Estrada (2001), “Avifauna asociada a dos cacaotales tradicionales en la región de la Chontalpa, Tabasco”, en revista Universidad y Ciencia, vol. 34, núm. 17, pp.101-112.

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https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0167880917302207

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  1. lsolis@ecosur.mx 
  2. Maestrante en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural, alma.hernandez@posgrado.ecosur.mxalmarosa_hdztovar@outlook.com 
  3. acastill@ecosur.mx 

TEXTO PUBLICADO EN: https://ichan.ciesas.edu.mx/los-cacaotales-de-mexico-una-oportunidad-para-conservar-la-biodiversidad-importancia-biologica-y-cultural/

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