La delicada y frágil belleza del sur de Quintana Roo

  • Investigadores de Ecosur realizan un importante trabajo para cuidar los recursos naturales de la zona

El estado de Quintana Roo, ubicado en la frontera sur de México, tiene una ubicación geográfica privilegiada. Las playas de aren a blanca bordeadas por el azul turquesa del mar Caribe, los majestuosos arrecifes, así como lagunas y manglares, reconocidos mundialmente por su belleza, son rasgos naturales de esta región, que evidencian el complejo mosaico de ecosistemas estrechamente interconectados y naturalmente frágiles.

Estos ecosistemas, además de tener una gran relevancia ecológica, son importantes polos turísticos y lugares de interés para inversionistas nacionales e internacionales, principalmente Cancún, la Riviera Maya, Tulum, ubicados en el norte del Estado, y en años más recientes, Mahahual y Bacalar, localizados en el sur de Quintana Roo.

Laguna de Bacalar
También conocida como Laguna de los Siete Colores, se ubicada a 35 Km de Chetumal, la ciudad capital. Bacalar es el cuerpo de agua dulce más grande de la península de Yucatán, tiene una longitud aproximada de 60 km, entre 20 m y 2 km de ancho y sus niveles de profundidad van desde 15 cm hasta 80 m.

El suelo kárstico (roca caliza) que contiene al agua dulce y cristalina, sus estrechos canales y cenotes, son el marco de una magnífica postal de increíbles tonos de azules. Su riqueza biológica se distingue por albergar el mayor arrecife de estromatolitos de agua dulce del mundo, considerados como la forma de vida más antigua del planeta, y por poseer una gran diversidad de humedales y manglares, donde habitan especies como la espátula rosada, la garza blanca y gris, la cigüeña, el mono araña y el puma.

Promotores de cambio
La historia de Bacalar se remonta al siglo XVII cuando se construyó el fuerte de San Felipe de Bacalar, como punto de la defensa española en la costa oriental de la península de Yucatán. Desde entonces, las actividades socioeconómicas de la región se han centrado en la costa oeste de la laguna, donde se desarrollan los principales asentamientos humanos y se asienta la cabecera municipal. Es a partir de la incorporación de Bacalar al Programa de Pueblos Mágicos en 2006 y el arribo masivo de sargazo a las costas de Quintana Roo que la promoción turística de este sitio aumentó exponencialmente.

Según datos presentados en la Tarjeta de Reporte de Laguna Bacalar (2021) “en la última década, Bacalar ha sufrido una saturación turística del 750 por ciento entre 2009 y 2019, lo cual ha impulsado la construcción de infraestructura hotelera en 275 por ciento, y el incremento de 377 por ciento para casas y habitaciones de agentes privados”. La construcción de nuevos espacios para satisfacer los servicios que demanda el turismo nacional e internacional ha provocado la inherente transformación de los espacios naturales.

Manglares y humedales
Los manglares y humedales son ecosistemas de gran importancia, tanto para el mantenimiento de la biodiversidad como para las comunidades locales por la amplia variedad de servicios ambientales que aportan como son la cobertura forestal, hábitat de fauna, generación de oxígeno, fuente de alimento y nutrientes, almacén de carbono, filtran y almacenan agua y regulan el clima.

Los humedales se caracterizan por permaner inundados con agua dulce, salada o salobre —mezcla de agua dulce y salada— temporal o permanente y cumplen la función de conectar a los ecosistemas terrestres y acuáticos, pueden depender o no de la influencia de las mareas. Entre los diferentes tipos de humedales destacan los manglares, en México se distribuyen seis especies de mangle y todas se encuentran en algún estatus de protección de acuerdo con la legislación y normatividad vigente. Dos de las seis especies, Mangle rojo (Rhizophora mangle) y Mangle Botoncillo (Conocarpus erectus), se distribuyen en Bacalar.

Por la gran variedad de servicios que aportan, los manglares son considerados ecosistemas altamente valiosos por lo que se han promovido acuerdos y tratados internacionales para su conservación, como la Convención relativa a los humedales de importancia internacional, especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas (RAMSAR). México dispone de una superficie total aproximada de manglares de 775,555 ha (Conabio2017), cuenta con el mayor número de sitios Ramsar 142 y es Quintana Roo el estado con la mayor extensión de manglares en el país.

Aunque tienen una gran importancia ecológica y social, los manglares actualmente se encuentran bajo una fuerte presión debido a las actividades humanas. Según datos del Banco Mundial (2019), en algunos países de América Latina y el Caribe, incluido México, se perdió durante las últimas décadas del siglo XX entre el 25 y el 70 por ciento de la cobertura de manglares.

Los datos más recientes obtenidos por investigaciones de El Colegio de la Frontera Sur ( Ecosur) indican que hasta 2020, 212 ha, que representan el 3 por ciento de la vegetación que bordea la Laguna Bacalar, han sido modificadas. Actualmente es posible observar muchos predios marcados como propiedad privada a orillas de la laguna y la especulación del territorio sigue al alza, lo que potencialmente incrementará el actual deterioro de los manglares.

Evidencias del deterioro
La pérdida de la vegetación que rodea a la laguna afecta sensiblemente la salud del sistema, como pudimos observar en junio del 2020 cuando el material arrastrado por las intensas lluvias provocadas por la tormenta tropical Cristóbal entró a la laguna sin que la perforada barrera de manglares y humedales pudiera amortiguarlo. Esta situación ocasionó que Bacalar perdiera sus tonalidades azules y se convirtiera en una laguna de tonos verde y marrón, sin que a la fecha logre reponerse del impacto en su totalidad.

¿Cuánto tardará en recuperarse completamente? ¿Qué pasa si ocurre un evento similar? ¿Estamos preparados para otro cambio? La modificación de la coloración de laguna Bacalar es un indicador de su delicada condición, por lo que es urgente sumar voluntades para mantener su integridad.

Para contribuir al cuidado y conservación de Laguna Bacalar, investigadoras e investigadores de Ecosur-Unidad Chetumal, del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN (Cinvestav-Mérida) y de la Escuela Nacional de Estudios Superiores de la UNAM (ENES-Mérida), con el apoyo de autoridades municipales, patrocinio de la comunidad organizada de Bacalar y la participación de 17 personas voluntarias, realizamos el Muestreo Participativo para el Inventario y Diagnóstico de los Ecosistemas de Manglar de Laguna Bacalar (abril y mayo, 2021). Entre los resultados obtenidos destacan la caracterización y mapeo de los manglares y humedales de Bacalar, Quintana Roo, que puede consultarse y descargarse en https://www.ecosur.mx/realizan-folleto-manglares-y-humedales-de-bacalar-quintana-roo.

Acciones como esta evidencian la importancia de fortalecer el trabajo colaborativo para el cuidado de nuestros recursos naturales. Con los resultados obtenidos buscamos promover y facilitar acciones conjuntas en pro de la conservación, la salud y belleza de Laguna de Bacalar, de la cual todos somos partícipes directa o indirectamente.

 

NOTA PUBLICADA EN: https://suplementocampus.com/la-delicada-y-fragil-belleza-del-sur-de-quintana-roo/