Integrante de la línea Abejas de ECOSUR será mentora en el programa PAUTA

Alejandra Martínez de Castro Dubernard, integrante de la línea de Abejas en el Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), se ha convertido en mentora de Carla Naomi Cruz Naba, de once años de edad, quien vive en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas y actualmente cursa el quinto grado de primaria.

Este año Carla Naomi ha empezado a trabajar en un proyecto relacionado con el tema de las abejas, pretende realizar un prototipo con el que se pueda generar conciencia entre la población para la conservación de estos insectos.

“Mi proyecto consiste en las abejas porque están en peligro de extinción, he visto que de repente los niños o adultos les tienen miedo a las abejas y por eso las matan, por eso elegí este proyecto”.

El año pasado Carla desarrolló el proyecto “Rabanitos y lombrices”, su trabajo fue hacer una composta utilizando la orina como fertilizante natural.

“Hice una composta que tenía el exiliado que es la orina, como un fertilizante natural para echarle a las plantitas y que así crecieran más rápido, en mi caso yo usé rabanitos, lo que experimenté es que puse tierra normal en los rabanitos y tierra con el fertilizante natural en otros rabanitos, lo que paso es que primero fue ganando la tierra normal pero después le pusimos arena al que tenía las lombrices y empezó a crecer más rápido que la tierra normal”.

Alejandra Martínez de Castro, mentora de esta pequeña, mencionó que durante los cuatro meses que la asesorará su función será la de orientarla sobre las preguntas de investigación, el procedimiento para que desarrolle su proyecto y tenga un producto final que pueda presentar en las ferias de ciencia, pero sobretodo que cumpla con su objetivo de crear conciencia.

PAUTA busca fomentar las vocaciones científicas de manera que infantes y adolescentes a quienes les gusta la ciencia, así como quienes muestren aptitudes sobresalientes, encuentren un espacio donde puedan compartir su interés y desarrollen habilidades que les permitan potencializar su vocación científica.

El programa cuenta con cuatro sedes en los estados de Morelos, la Ciudad de México, Michoacán y Chiapas, en las que brindan un conjunto de actividades educativas extraescolares para desarrollar las habilidades científicas, por ejemplo “Talleres de ciencia”, “Clubes de ciencia”, “Niñas y mujeres indígenas con aptitudes sobresalientes”, “Programa de vinculación con la comunidad científica”, “Acompañamiento a redes de familias” y “Colegios Pedagógicos”, entre otros.