Indice glucémico de la dieta y enfermedades no transmisibles

El pasado 29 de enero la doctora Itandehui Castro Quezada, quien realiza una estancia posdoctoral en el Departamento de Salud de ECOSUR, impartió el seminario institucional Índice glucémico de la dieta y enfermedades no transmisibles.

En su ponencia señaló que las enfermedades no transmisibles, también conocidas como enfermedades crónicas, son un grupo de padecimientos de larga duración con una progresión generalmente lenta. Las enfermedades crónicas con mayor impacto sobre la mortalidad a nivel mundial se dividen en cuatro grupos: enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes.

Estos cuatro grupos de enfermedades son responsables del fallecimiento de 41 millones de personas cada año, lo que equivale al 71% de las muertes que se producen a nivel mundial. Dichas patologías son el resultado de la combinación de factores no modificables (como el sexo, edad o la historia familiar) y factores que sí es posible modificar como la hipertensión arterial, el sobrepeso, la obesidad, la hiperglucemia, la hipercolesterolemia, el tabaquismo, el sedentarismo, la dieta inadecuada y el consumo elevado de bebidas alcohólicas.

Indicó que, dentro del factor dietético, podemos modificar el tipo y la cantidad de alimentos que se consumen diariamente. Un aspecto que se ha investigado es la calidad de los hidratos de carbono, para lo que se ha desarrollado el término de índice glucémico (IG). Este índice evalúa la respuesta de la glucosa en sangre después de consumir 50 g de hidratos de carbono digeribles en un alimento y comparada con el aumento de glucosa en sangre después de ingerir 50 g de glucosa anhidra. La carga glucémica (CG) además evalúa tanto la calidad como la cantidad de los hidratos de carbono en términos de respuesta glucémica.

Puntualizó que el índice glucémico de un alimento se considera bajo cuando su valor es menor a 55, moderado de 56 a 69 y alto cuando llega a 70. Algunos alimentos consumidos tradicionalmente en la dieta mexicana como las tortillas de maíz (IG= 52), frijoles (IG= 14) o incluso las tortillas de harina (IG= 30) tienen un IG bajo. Sin embargo la cantidad que se consume de éstos también es importante.

La CG se considera baja cuando es menor que10, moderada de 11 a 19 y alta de 20. Esto es relevante porque un alimento puede tener un IG elevado pero cuando se consume en pequeña cantidad, la carga glucémica puede ser baja y viceversa. Por ejemplo la sandía tiene un IG alto (IG= 72), sin embargo, si solamente se consume una taza de sandía (120 g) la carga glucémica es baja (CG= 4).

Finalmente mencionó que se ha demostrado que las dietas bajas en IG y CG han mostrado ser útiles para la prevención y tratamiento de la diabetes, enfermedades cardiovasculares y obesidad. Por el contrario, las dietas altas en IG se han asociado con un mayor riesgo de cáncer de colon, recto y endometrio.

Ella recomienda elegir alimentos de bajo IG y CG dentro de un patrón de dieta saludable. Por ejemplo, elegir el pan integral en lugar del blanco, una guarnición de verduras en lugar de arroz y pasta cocida “al dente” en lugar de pasta cocida por más de 20 minutos. Es importante acudir a un profesional de salud para que las recomendaciones sean personalizadas y de acuerdo al perfil y necesidades de cada paciente.