Hormigas ¿Villanas o heroínas?

Escrito por Susana Maza-Villalobos y Alfredo Castillo- Vera

 

Foto: Emanuel Rodríguez, tomada de https://pixabay.com

Llevo más de una hora entretenida viendo y pensando qué tanto hacen las hormigas en las hojas de mi enorme y bella mafafa (Xanthosoma robustum). Curiosamente, las hormigas no se lleven pedacitos de las hojas como suelen hacer con otras plantas de mi jardín, por el contrario, solo dan vueltas y vueltas, suben y bajan de la planta, algunas hormigas llevan a otros bichitos sobre sus espaldas y las dejan sobre las hojas, pero no sé quiénes son esos bichitos. Como no soy mirmecóloga (alguien que se dedica al estudio de las hormigas) o entomóloga (persona especialista en insectos), he decidido buscar información científica y visitar a especialistas para que me platiquen de estos maravillosos insectos: las hormigas, y de paso, de los bichitos acompañantes que estas llevan.

Los expertos me comentaron que las hormigas pertenecen a la orden Himenóptera y a la familia Formicidae. Se caracterizan por ser insectos sociales, viven formando colonias u hormigueros de unos cuantos individuos, o incluso de cientos de hormigas. En cada colonia, por lo regular, existe una o algunas reinas que se dedican exclusivamente a poner huevos con ayuda de un grupo de zánganos, quienes solo copulan con la reina. Gran parte de la colonia está formada por hormigas obreras o soldados, que son hembras infértiles que se encargan de cuidar y defender la colonia, buscar alimento, entre otras tareas.

Foto: Gobson, tomada de https://pixabay.com

¿De qué se alimentan las hormigas?

Yo pensé que las hormigas se comían todo eso que se llevan cargando en sus espaldas, pero resulta que no. Por ejemplo, las hormigas que acarrean pedacitos de hojas y dejan podadas las plantas de nuestros jardines, lo hacen para cultivar dentro de sus hormigueros, los hongos de los cuales se alimentan. Lo más impactante para mí, es saber que este tipo de hormigas pueden detectar qué planta le sirve al hongo para crecer y tener un buen sabor y qué planta no. Ahora entiendo por qué las hormigas no se llevan la hierba de mi jardín y por qué atacan ferozmente los rosales de mi mamá. ¡Ah! Pero también existen hormigas que se alimentan de carne o de miel, ya sea producida por alguna planta o animal. Incluso hay una especie llamada hormiga Drácula (Adetomyrma venatrix), que solo vive en Madagascar y que se considera pseudo caníbal o caníbal inofensiva porque, aunque se alimenta de otras hormigas de su especie, solo obtiene fluido de estas, sin hacerles daño.

Foto: Andrei Arz, tomada de https://pixabay.com

Las hormigas y sus relaciones con otras especies

Las hormigas, además de formar sociedades bien organizadas, mantienen relaciones con otras especies, generando diversas interacciones bióticas, es decir, relaciones con otros seres vivos como plantas, invertebrados, hongos, aves, mamíferos y muchos otros organismos.

En estas interacciones bióticas, las hormigas pueden ser las heroínas de la historia, al defender y cuidar al organismo con quien se asocia. Por ejemplo, hay unas hormigas muy feroces, como la especie Pseudomyrmex ferrugineus, que habita en los árboles de huizache (Acacia cornigera) de los bosques tropicales secos o de los matorrales de México y que son fieles defensoras de esta planta la cual, a cambio de defensa, les proporciona a las hormigas una casa segura para vivir. ¿En dónde crees que viven las hormigas que están en el huizache? Ni más ni menos que en esas grandes espinas en forma de cuerno, que son huecas y perfectas como departamentos para que las hormigas habiten. Cuando la planta de huizache es sacudida o tocada por algo, muy probablemente otro animal con ganas de comerse un plato de huizache, las hormigas, que sienten la vibración del movimiento, salen corriendo en defensa de la planta; incluso, muchas de ellas saltan y se avientan, como en las películas de cine, sobre el animal que ha osado interrumpir a la planta y que, como penitencia, recibe pequeñas pero fuertes mordidas por parte de las hormigas. Ante este enorme dolor, al herbívoro no le queda más que alejarse del huizache y aprender la lección. Seguro que no volverá a asomarse por ahí. Por eso, cuando andes cerca de uno de estos árboles, ten mucho cuidado porque las hormigas están a la defensiva y cualquier contacto físico con la planta puede costarte una decena de dolorosas mordeduras.

De hecho, estas mismas hormigas mantienen a los huizaches libres de enredaderas, ya que en cuanto las ramitas empiezan a envolverlo, estas usan sus fuertes mandíbulas como tijeras de podar y cortan la enredadera. De no hacerlo, la enredadera puede envolver al huizache y reducir la cantidad de sol que este árbol necesita para obtener su alimento. ¿Qué tal? ¡Las hormigas están en todo!

Aunque las hormigas parecen ser las aliadas perfectas para las plantas porque las protegen de diversos daños, no siempre resulta ser así. ¿Recuerdan esos bichitos acompañantes que llevan las hormigas a mi mafafa? Los expertos me han explicado algo extraordinariamente interesante. Esos bichitos resultan ser unos insectos llamados áfidos o pulgones, pertenecientes a la familia Aphididae que se alimentan de la savia de las plantas mediante una estructura, a manera de popote, que insertan en la planta y a través del cual la succionan. Después de comer, los áfidos excretan como desecho una especie de miel dulce que vuelve locas a las hormigas, pues es un alimento rico en azúcares, e incluso contiene proteínas y grasas.

En sus primeras etapas de desarrollo, los pulgones están en el suelo, pero después tienen que vivir sobre una planta para alimentarse. Como a veces transportarse requiere mucha energía y es riesgoso para ellos, pues son muy chiquitos, lentos y pueden ser fácilmente depredados, algunas especies han logrado asociarse con las hormigas, quienes cargan con ellos y los llevan hasta las plantas, cuidándolos de los depredadores y teniendo como recompensa la mielecilla de los pulgones. Como podemos ver, en esta interacción hormiga-pulgón-planta, la hormiga se comporta como villana ante la planta, pero es la heroína del pulgón. Para este tipo de interacción biótica, además de pulgones, también se ha reportado la actividad de otros insectos como piojos harinosos (familia Pseudococcidae) y escamas (superfamilia Coccoidea), quienes usan a las hormigas como protección y transporte.

Foto: Myriams, tomada de https://pixabay.com

Las hormigas en el control biológico de plagas

Estas observaciones interesantes han permitido que se desarrollen investigaciones científicas sobre el control biológico de plagas, es decir, el manejo de especies dañinas a través de interacciones con otros organismos vivos. El uso de hormigas como control biológico de plagas es muy antiguo, desde hace muchísimos años en China se usa la hormiga tejedora u hormiga verde (Oecophylla smaragdina) para controlar plagas. De hecho, esta misma especie es actualmente usada para el manejo de palomillas (lepidópteros), áfidos y escarabajos (coleópteros) en cultivos de cítricos. Con el uso de estas hormigas, los productores ahorran la mitad de dinero en la compra de agroquímicos para controlar a las plagas de cítricos.

Lo anterior, permite disminuir la inversión económica y reducir el impacto al ecosistema por contaminación de agroquímicos. Este tipo de manejo también se desarrolla en nuestro continente, un ejemplo, es el estudio en los sembradíos de maíz (Zea mays) en Nicaragua, en donde al exterminar a todas las hormigas con cebos especiales, se descubrió que la población de gusano cogollero aumentó muchísimo, dañando severamente los cultivos de maíz; antes de ser exterminadas las hormigas, el daño por este gusano, e inclusive de otras plagas, era menor.

Sería maravilloso que todas las plagas pudieran controlarse biológicamente, así dejaríamos de usar tantos agroquímicos. Sin embargo, para el caso de las hormigas, una de las limitaciones a la cual se enfrenta la comunidad científica es la variación en su alimentación, ya que, aunque en algunas especies puede ser muy específica, su dieta puede cambiar en un tiempo y espacio determinado. Otras especies comen casi de todo, como la hormiga de fuego (Solenopsis invicta) que es una especie muy agresiva, con poblaciones abundantes y que se ha convertido en una plaga invasiva en muchos lugares del mundo. Excepcionalmente, algunas especies de hormigas tienen una alimentación extremadamente especialista y comen un solo tipo de alimento, como las especies del género Discothyrea, que solo comen huevos de arañas.

Aun considerando este gran reto, el potencial que tienen las hormigas como controladoras de plagas es muy amplio y falta mucho por descubrir. Por ejemplo, con los resultados de una investigación que se hizo en los cafetales de Chiapas, se descubrió que las hormigas del género Azteca, tradicionalmente asociadas a áfidos, también servían para controlar larvas de Pieris rapae, un lepidóptero defoliador del café. Sin duda, es muy valioso que se sigan realizando estudios científicos que permitan conocer el alcance de estos hermosos insectos y otros invertebrados en el control natural de plagas.

Por lo pronto, de ahora en adelante miraré con otros ojos a las hormigas que me encuentre en el camino, tratando de descubrir si son villanas o heroínas.

 

Para Saber Más: 

 

Susana Maza-Villalobos. CONACYT-ECOSUR, Tapachula de Córdova y Ordóñez, Chiapas. Investigadora Cátedra-CONACYT. smazavm@gmail.com

Alfredo Castillo-Vera. Investigador de ECOSUR, Chiapas, Ecología de Artrópodos y Manejo de Plagas, DASA. acastill@ecosur.mx

 

 

TEXTO PUBLICADO EN: https://www.sabermas.umich.mx/secciones/articulos/1114-hormigas-villanas-o-heroinas.html?fbclid=IwAR2wbcRlVthRJO7h_dmMOCq3ZAbCQQPH5ZmfZmLhpW0dOxbI8exPKJW_dh8