Felipe Cantón se gradúa como maestro en Ecología Internacional con tesina sobre las implicaciones socioambientales de la recuperación de minas de caliza en Yucatán

 

Felipe Arturo Cantón Ruz, estudiante de la Maestría en Ecología Internacional con orientación Profesionalizante, (Generación 2018 – 2020), impartida por ECOSUR  en la Unidad Chetumal y la Universidad de Sherbrooke, Canadá, obtuvo el grado de Maestro en Ecología Internacional el pasado 18 de agosto, con la tesina denominada “Saskab, grava y piedra: implicaciones socioambientales de la recuperación de minas de caliza en Yucatán”, evaluada por la doctora Mirna Valdez Hernández y dirigida por el doctor Gerald Alexander Islebe.

La extracción de piedra caliza en Yucatán ha aumentado en años recientes debido a la creciente demanda de materiales pétreos para la industria de la construcción. Este tipo de minería a cielo abierto causa la destrucción total de la vegetación y del suelo, así como la pérdida de productividad del sitio. El suelo perturbado y expuesto a la erosión es el principal impedimento para la sucesión ecológica natural, de manera que es necesario intervenir mediante programas de recuperación.

El objetivo del presente trabajo es analizar las implicaciones socioambientales que se relacionan con la teoría y la práctica de la recuperación de minas de caliza en Yucatán. Los cinco capítulos que integran la tesina contienen los resultados de un proceso de investigación bibliográfica sobre el tema. Se encontró que la restauración, la rehabilitación y el reemplazo son los tres enfoques de recuperación de canteras en Yucatán. La elección del enfoque y uso del sitio dependen de los objetivos acordados por las partes interesadas en el proceso de recuperación de la mina.

El restablecimiento de la fertilidad del suelo es la acción prioritaria de los tres enfoques. Los principales factores que influyen en los proyectos de intervención son: la eficacia de los tratamientos in situ, el financiamiento, la normatividad legislativa, la voluntad política de los gobiernos locales, estatales y nacionales, los intereses particulares de las compañías mineras, la corrupción, los procesos participativos en la toma de decisiones y el monitoreo.

La sobreexplotación de la piedra caliza pone en riesgo la persistencia de los servicios ecosistémicos y la capacidad productiva del Estado. Por lo tanto, la recuperación de las minas activas y abandonadas debe convertirse en una política pública prioritaria en Yucatán.