ECOSUR participa en El 2º Encuentro Nacional de Respuestas al Cambio Climático (2ENRCC)

Del 27 de noviembre al 1 de diciembre, se llevó a cabo el 2º Encuentro Nacional de Respuestas al Cambio Climático (2ENRCC), en el que El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) participó con un stand, en las instalaciones de la Biblioteca de México, en la Ciudad de México.

ECOSUR presentó la exposición “Tecnologías sustentables que mitigan el cambio climático”, un conjunto de 12 tecnologías que buscan contribuir a una agricultura más eficiente en el uso de procesos ecológicos para reducir el daño al ambiente.

A la exposición asistió público en general y estudiantes de todos los niveles de estudio, quienes pudieron conocer las tecnologías de ECOSUR a través de infografías y videos de realidad virtual 360.

Entre los proyectos presentados está el “Analizador portátil para pruebas in vitro de gas metano (CH4) y dióxido de carbono (CO2)”, creado por Armando Alayón Gamboa, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad, el cual pretende satisfacer la necesidad de medir y analizar la calidad de los alimentos que consumen los rumiantes y cuantificar los gases de efecto invernadero (GEI),—por medio de la técnica de gas in vitro—, que producen rumiantes como bovinos y ovinos. Los GEI son el principal generador del cambio climático; por lo que este proyecto busca disminuir dichos gases por medio de una alimentación para los rumiantes que produzca menos contaminantes.

En relación con otras tecnologías que ya existen en el mercado para medir CH4 y CO2, este dispositivo tiene como ventajas su bajo costo por no consumir reactivos costosos, peligrosos, ni mediana o altamente contaminantes para el ambiente. Sus características son la portabilidad y versatilidad para utilizarse en muestras de distintos tamaños y el respaldo de los datos mediante una memoria microSD.

El proyecto “Producción de caracol chivita (Pomacea flagellata), crecimiento y engorda”, desarrollado por Alberto de Jesús Navarrete, investigador del Departamento de Sistemática y Ecología Acuática busca mejorar la economía familiar y garantizar el abasto constante, por medio de un tratamiento –dietas– que garantiza el crecimiento y engorda del caracol chivita (Pomacea flagellata) en cuatro etapas de proceso, el cual incluye capacitación y seguimiento, y produce 3 mil 360 kg. de pulpa, en 24 semanas, para consumo humano.

Se presentó también el proyecto “Biofertilizante micorrizógenos de alta efectividad para uso en cultivos de importancia económica en zonas tropicales”, de  Regino Gómez Álvarez, investigador del Departamento de Ciencias de la Sustentabilidad. Esta tecnología ayuda a crear sistema de producción de inóculos de alta pureza de Hongos Micorrízicos Arbusculares (HMA), que permiten mejor absorción de nutrientes, tolerancia a la sequía, resistencia a metales pesados, salinidad y a ciertas enfermedades. La principal ventaja es su bajo costo de producción, frente a otros productos que existen en el mercado y los resultados que produce la mayor pureza del producto. El problema que ataca la tecnología es la disminución de la contaminación generada por fertilizantes químicos. La oportunidad de mercado se aprovecha para el cultivo de cacao y chile habanero de la región.

El “Dispositivo auto-inoculador de Beauveria bassiana (DAIB)”, diseñado por Jorge Toledo Arreola y Pablo Liedo Fernández, investigadores del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente,  es un dispositivo que auto inocula Beauveria bassiana (Bb) a la mosca de la fruta (Anastrepha sp) para su control. Este desarrollo tecnológico (DT) forma parte del control biológico consistente en el uso de organismos vivos que combaten a las plagas y enfermedades. Bb es un agente de control biológico que ha sido usado para controlar insectos plaga; sin embargo, al esparcirse al ambiente, igual que los insecticidas sintéticos, daña a insectos benéficos. La tecnología permite atacar selectivamente a moscas de la fruta, sin hacer daño a insectos benéficos, como polinizadores, particularmente abejas.

El “Laboratorio de Mieles, caracterización fisicoquímico, sensorial y melisopalinológico de mieles de México”, fue liderado por Remy Vandame, investigador del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente, fue presentado por Luis Mondragón. Este laboratorio brinda un servicio único en México, que integra los tres niveles de caracterización de la miel por su origen botánico o ambiental: fisicoquímica –conductividad eléctrica, color, ph, acidez, azúcares reductores, humedad–; sensorial –con base a un protocolo de análisis– y melisopalinológica –contenido y porcentaje de polen, como indicador de su origen–; así como la interpretación de los resultados de dicho análisis. Además, habilita la creación de nuevos canales de comercialización para productores, organizaciones o empresas que buscan agregar valor a su producto y para las comercializadoras y procesadoras de miel gourmet, medicinal y otras. Ayuda a que consumidores finales de la miel y los productores se comprometan con el cuidado del ambiente donde se produce este producto, al identificar el origen ambiental y ecológico de la misma.

El proyecto “Composición, preparación y utilización de enzimas quitinolíticas purificadas y prodigiosina de Serratia Marcescens CFFSUR-B2 para control biológico de Sigatoka negra en cultivos tropicales y roya del café”, fue presentado por Graciela Huerta Palacios del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente. Es un biofungicida hecho a base de productos purificados de Serratia marcescens (CFFSUR-B2) que destruye a las poblaciones de Sigatoka negra (Mycosphaerella fijiensis), antracnosis de papaya y mango (Colletotrichum gloeosporioides (Penz.) Sacc.) y roya del café (Hemileia vastatrix). La tecnología es tan eficiente como los fungicidas de síntesis química, pero sin generar resistencia de patógenos, ni ocasiona grandes impactos sobre el ambiente y salud de personas.

El Sistema de Información para la Certificación del Sector Alimentario Orgánico en México (SIGO), diseñado por personal del Área de Infonomía de la Dirección Académica e integrantes del Grupo de Investigación de ECOSUR en Zonas Cafetaleras (GIEZCA) es una aplicación –programa informático– bajo licencia BSD (Berkeley Software Distribution) y con código fuente libre, que integra hardware, algoritmos y bases de datos (PostgreSQL), que registra información multimedia y geográfica, y funciona en dispositivos móviles e internet para la digitalización de las prácticas de producción que se realizan en los sistemas de producción para tener un mejor control de la calidad de los mismos. El sistema integrado –paquete tecnológico– para las empresas de productos orgánicos, permite la digitalización, sistematización y automatización de los procesos de inspección y certificación orgánica en múltiples sistemas alimentarios, certificación requerida para comercializar los productos en el mercado orgánico nacional y de exportación.

El “Minidispositivo de composteo”, de Esperanza Huerta Lwanga, investigadora del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente, consiste en un paquete tecnológico diseñado para la automanufactura de un mini dispositivo para la producción de composta de alta calidad, a partir del manejo correcto de desechos orgánicos de hogares y escuelas. El minidispositivo está dirigido a un público juvenil y personas jubiladas dispuestas a realizar prácticas de cuidado del ambiente.

El “Sistema de pasteurización por autocalentamiento del sustrato para el cultivo de hongos comestibles”, creado por José Ernesto Sánchez investigador del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente, es un paquete tecnológico diseñado para la automanufactura de un pasteurizador ecológico del sustrato con el que se cultivan hongos seta. El dispositivo permite el ahorro de agua y de energía, sin riesgos en el uso. La cantidad de sustrato por procesar depende del tipo de material utilizado, oscila entre 200 y 400 kg de materia prima con 65% de humedad por cada lote procesado. El tratamiento dura 45 horas y se propone como forma alternativa para los métodos que se usan actualmente, basados en energía fósil para calentar agua con la que se desinfecta el sustrato o en una desinfección química del mismo. El mercado principal son los cultivadores de hongos comestibles, y también el público juvenil y personas jubiladas dispuestas a producir su propio alimento, cuidando el ambiente.

“El Sistema Acuapónico de Baja Intensidad (SABI)”, diseñado por Fernando Iriarte Rodríguez, estudiante graduado del Programa de Doctorado en Ciencias en Ecología y Desarrollo Sustentable de ECOSUR y por Manuel Mendoza Carranza, investigador de Ciencias de la Sustentabilidad, es un sistema integrado para la producción de peces, caracoles y hortalizas, junto con los elementos necesarios para que un cliente pueda producir y vender este producto. Resuelve la falta de proteínas de calidad de manera sustentable, constante y amigable con el ambiente y la salud humana, en un espacio de 60 m2. El sistema se basa en hidroponía y sistemas de recirculación acuícola para hacer una producción de hasta 120 kg de proteína y de hasta 40 kg de hortalizas por un ciclo de 6 meses.

“El Aprovechamiento de residuos de la agroindustria de alimentos para la obtención de nuevos productos comercializables”, creado por Griselda Karina Guillén Navarro, investigadora del Departamento de Ciencias de la Sustentabilidad, es un proceso que se realiza con microorganismos y enzimas nativas de alta eficiencia, utiliza residuos agroindustriales para obtener productos de alto valor agregado, como azúcares y oligosacáridos, para emplearse en industrias de alimentos y producción de biocombustibles de segunda generación –etanol y metano.

“La Capacitación y uso del “Know how” monitoreo de gusano cogollero de maíz” creado por Edi Álvaro Malo Rivera, investigador del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente, es un paquete tecnológico para preparar un atrayente a base de la feromona sexual del gusano cogollero del maíz Spodoptera frugiperda para su monitoreo y control. Las feromonas sexuales sintéticas son sustancias liberadas por las hembras e inducen y favorecen la reproducción,  son utilizadas por los agricultores para realizar monitoreo, trampeo masivo y confundir el apareamiento de las plagas. El gusano cogollero ocasiona que se pierda el 100% de la producción de maíz, su control con métodos convencionales, hace que se usen 10 mil toneladas de insecticidas por año, provocando daños económicos y ecológicos. El uso de trampas y feromonas que atraen a las palomillas macho de esta plaga reduce en 87% el número de aplicaciones de insecticida por hectárea, menores costos de producción, menor contaminación al ambiente, menores daños a la salud de las personas y mayor producción. Se espera licenciar la patente, que se encuentra en trámite, a empresarios productores de insumos ecológicos.

El stand fue coordinado por Carmen Rosas Correa, responsable de Divulgación de la Ciencia en la Unidad Chetumal de ECOSUR, de la Dirección de Vinculación.

Más información: Cristina Guerrero Jiménez, directora de Vinculación de ECOSUR (cguerrero@ecosur.mx)