Día mundial de los pueblos indígenas, mucho por hacer y nada por festejar

Jorge Horbah Corredor,

 investigador del Departamento Sociedad y Cultura

 El Colegio de la Frontera Sur

 (jhorbath@ecosur.mx)

 

El Instituto Nacional para los Pueblos Indígenas (INPI) indica que en México se reconocen 68 pueblos indígenas (DOF, 2020; INALI, 2009), siendo un total de 12 millones de personas que viven en hogares indígenas cuyos criterios de hogar indígena son donde el jefe (a) y/o el cónyuge y/o alguno de los ascendientes (madre, padre, madrastra o padrastro, abuelo (a), bisabuelo (a), tatarabuelo (a), suegro (a)) declaró ser hablante de alguna lengua indígena (HLI) y 7.4 millones de personas que hablan lengua indígena con edades de tres y más años (DOF, 2020).

Asimismo, existen 25.7 millones de personas que se autoadscriben como indígenas (INEGI, 2018), a su vez existen 4,786 ejidos, 1,258 comunidades agrarias y 304 mil unidades de pequeña propiedad en zonas rurales de México (INPI, 2018).

 

¿Dónde vive la población indígena en México?

La mitad de población indígena vive en localidades rurales con menos de 2,500 habitantes y cerca de la mitad de la población indígena ha migrado a las ciudades, en las que destacan las ciudades capitales como Ciudad de México, Mérida, Guadalajara, Monterrey y se han articulado a procesos migratorios en la Riviera Maya y a rutas migratorias internacionales desde el pacífico por Oaxaca y Guerrero hacia Tijuana para llegar a Estados Unidos y Canadá.

 

La mayor parte de la población indígena vive en situación de pobreza

El porcentaje de población indígena en situación de pobreza es de 69.5%, en contraste con el 39% de la población no indígena y en las localidades de menos de 2,500 habitantes 78.7% de la población indígena se encuentra en situación de pobreza y en situación de pobreza extrema (no cuenta con los ingresos suficientes para consumir una canasta alimentaria y presenta tres o más carencias sociales) alcanza el 39.4% de los indígenas en 2018.

La situación reiterada de marginalidad y exclusión social de condena permanente a la pobreza que vive la población indígena en México, los expone a vulnerabilidades recurrentes como es la carencia por accedo a la alimentación, donde en 2018 más de 2.4 millones de indígenas en México la padecen, en su mayoría adultos mayores y población infantil localizadas principalmente en zonas rurales (CONEVAL, 2019).

 

La seguridad social y otras carencias en la población indígena

La carencia por acceso a la seguridad social es la privación social con mayor incidencia en la población indígena, 78.2% en 2018 y en las localidades rurales asciende a 88.2% de la población indígena para el mismo año.

La segunda carencia que más indígenas presentan es la falta de acceso a los servicios básicos en la vivienda, 57.5% de la población indígena no contaba con el acceso a los servicios básicos en 2018. En las zonas rurales, solo una de cinco personas indígenas contaba con acceso a los servicios básico en la vivienda.

La población indígena presenta un mayor porcentaje de su población en cinco de las seis carencias sociales en comparación con la población no indígena.

A nivel nacional 16.8% de la población tiene un ingreso inferior a la línea de pobreza extrema por ingresos (costo de la canasta alimentaria) y entre la población indígena esta cifra se eleva a 40% y en localidades rurales alcanza a ser de 52.6%, mientras que la población indígena con ingreso inferior a la línea de pobreza por ingresos (costo de la canasta alimentaria más no alimentaria) es de 71.9%, en contraste con la población no indígena en la que 46.3%. Del 79.4% de las mujeres indígenas en zonas rurales, el 40% se encontraba en pobreza moderada y el 39.8% en pobreza extrema (CONEVAL, 2019 con base en MCS-ENIGH 2018).

 

El promedio de escolaridad en la población indígena es de 5.7

En México la población indígena y la hablante de lengua indígena registraron un menor nivel de escolaridad media, así como una mayor tasa de analfabetismo.

El promedio de escolaridad de la población no indígena de 15 años y más es de 9.4, en tanto que en la población hablante de lengua indígena fue de 5.7.

Las mujeres indígenas tuvieron un nivel de asistencia escolar menor que el de los hombres y se incrementa a partir de los 12 años, contrario a lo que ocurre en la población no indígena.

Sólo 1 de cada 4 hablantes de lengua indígena entre 20 y 24 años concluye la educación media superior.

47 por ciento de los maestros y maestras que trabajan en escuelas indígenas no hablan la lengua indígena de la comunidad donde trabajan y 43 por ciento de los niños y niñas indígenas no asisten a preescolares o a primarias indígenas.

En el nivel preescolar el servicio más extendido es el indígena (59.9 por ciento de la matrícula), en primaria es el general con (52.1 por ciento), mientras que en secundaria no existe un servicio específico que atienda a los adolescentes indígenas.

El rezago educativo en la población indígena es de 21.6% en localidades de 15mil y más habitantes y alcanza a ser del 37.3% en localidades rurales de 2,500 habitantes.

La población indígena es altamente vulnerable a la pandemia de COVID-19

La pandemia de COVID-19 ha mostrado la alta vulnerabilidad de la población indígena principalmente en las ciudades, mostrando que Cancún y la Ciudad de México, como eje de la globalización mexicana con el mundo, muestran las mayores contagios y letalidad entre indígenas.

Al 2 de agosto de 2021 en México se habían contagiado 27,165 indígenas (46.5% mujeres y 53.5% hombres) de los cuales han fallecido 3,937 (37.2% mujeres y 62.8% hombres) con un promedio de edad de 64 años y tasa de letalidad del 14.5% (11.6% en mujeres y 17% en hombres), muy por encima del 8.4% de la población no indígena (6.3% en mujeres y 10.5% en hombres).

Las entidades federativas con el mayor número de contagios de indígenas son Yucatán (4,087 casos), Ciudad de México (3,677 casos), Oaxaca (2,751 casos), Estado de México (1,950 casos) y San Luis Potosí (1,734).

Pese a que la proporción de población indígena con carencia por acceso a los servicios de salud se ha reducido en una década al pasar del 49.85 al 15.4%, debido a que hace casi tres décadas el gobierno mexicano ha tratado de poner en práctica su discurso sobre “salud intercultural” cuyo foco poblacional son los pueblos indígenas, invirtiendo en puestos de salud, clínicas y hospitales por prioridad cultural, en ese rubro persisten los problemas.

La salud de la población indígena y la atención médica continúan siendo insuficientes especialmente en personal médico y sanitario, medicamentos y recursos adicionales, además del trato discriminatorio en la atención, con una reiteración de la persistencia en esa forma de política social excluyente.

De allí que la sindemia de los pueblos indígenas producto del rezago social y de la alta exposición al contagio en la pandemia lleva a pensar que hay mucho por hacer y no hay nada para festejar.