Destacan el papel de los campesinos mexicanos en la evolución de las variedades de maíz y en la seguridad alimentaria

The Royal Society (UK), en su revista Proceedings of the Royal Society B, publicó recientemente el artículo “Implicaciones evolutivas y en el suministro de alimentos de la continua domesticación del maíz por los campesinos mexicanos”.

Los autores, que pertenecen a la CONABIO y en el cual es coautor Hugo Perales, investigador del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), destacan la importancia que tienen los campesinos mexicanos en la seguridad alimentaria del país y en el “servicio evolutivo” internacional y para México de la diversidad genética que cultivan.

Con datos oficiales del SIAP (Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera) de la producción de maíz de temporal a nivel municipal para 2010, los autores definieron como municipios de agricultura campesina a aquellos con rendimiento promedio menor a 3 toneladas/hectárea, es decir, el 88% de los 2270 municipios que producen maíz y con base en este análisis concluyeron que estos campesinos producen suficiente para alimentar a más del total de la población rural de México, y potencialmente a casi la mitad de toda la población del país. Con dicha información alejan de la idea de que los campesinos son poco productivos y más bien señalan que son determinantes para la seguridad alimentaria rural.

Destacan que estos municipios con producción campesina —donde se siembran anualmente más que 138 mil millones de semillas de variedades tradicionales— están asociados a una gran diversidad de ambientes biofísicos y razas de maíz y que en ellos se ha obtenido el 85% de todas las recolectas en los bancos de germoplasma del país. Su perspectiva es que la enorme población de variedades de maíz contribuye a la diversidad genética y con “alelos raros” a la nueva generación incrementando el número de mutaciones adaptativas, lo cual es de suma relevancia ante los desafíos del cambio climático.

Con estos resultados, los autores sugieren que la producción campesina de maíz en México necesita ser reconocida y apoyada como un sistema productivo que genera valor económico, seguridad alimentaria rural y “servicios evolutivos” en diversidad genética y que las contribuciones de pequeños productores en otras partes del mundo merecen ser examinadas con más atención.

Mauricio R. Bellon, Alicia Mastretta-Yanes, Alejandro Ponce, Daniel Ortiz Santa María, Oswaldo Oliveros Galindo, Francisca Acevedo y José Sarukhán de instituciones como la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), CONACYT y del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), son coautores del artículo.

El artículo original se puede ver en: http://rspb.royalsocietypublishing.org/content/285/1885/20181049