Eric Vides Borrell
eric.vides@ecosur.mx
Remy Benoit Marie Vandame
remy@ecosur.mx
Ever Chablé, Itzel Pech, Leydy Pech, Eric Vides y Rémy Vandame
La península de Yucatán es una región abundante en producción de miel gracias a su riqueza de plantas melíferas. El manejo de abejas exóticas (Apis mellifera) y de especies nativas es clave tanto para la conservación de la selva maya como para el sustento de las comunidades locales.
Este conocimiento y arte ancestral es parte de nuestra identidad y contribuye en la polinización de cultivos en milpas y solares –como frijol, calabaza, chile, tomate criollo, mango, aguacate y guaya–, haciendo de las abejas un pilar del sistema agroecológico que sostiene la vida y la alimentación de las comunidades mayas.
Desde hace más de 40 años, la agroindustria ha afectado gravemente la selva maya, provocando profundos cambios sociales y ambientales. La venta y renta de tierras ejidales a productores agroindustriales en Hopelchén y otros municipios de la península de Yucatán ha provocado deforestación, cambio de uso de suelo, pérdida de biodiversidad, siembra de cultivos transgénicos y mortandad masiva de abejas por plaguicidas.
En los últimos tres años registramos la perdida de más de 4 mil 500 colmenas, con afectaciones económicas de millones de pesos. Personas meliponicultoras, apicultoras, campesinas organizadas, académicas y grupos civiles impulsan desde hace trece años el fortalecimiento comunitario, la defensa del territorio, la conservación de semillas nativas, el monitoreo de cultivos genéticamente modificados y la denuncia de la deforestación y la muerte de abejas.
Como Colectivo de Comunidades Mayas de los Chenes, colaboramos con el equipo Abejas del Colegio de la Frontera Sur, Ecosur, Chiapas para formar promotores comunitarios que trabajan con apicultores y milperos en la defensa de las abejas y el territorio.
El proyecto “Abejas y Territorios” (AyT), coordinado por el equipo Abejas y la Alianza Maya por las Abejas Kaabnálo’on (o Kabnalo’on), ha fortalecido la organización comunitaria y promovido la investigación participativa sobre la importancia de las abejas en la economía campesina, la polinización de cultivos y la soberanía alimentaria. Las herramientas tecnológicas y la información producida han permitido a las organizaciones de base tomar acciones legales como estrategia de defensa territorial.
Importancia de las abejas en la península de Yucatán
La apicultura es fundamental para la economía campesina y la soberanía alimentaria de las familias. Cada apicultor genera autoempleo e ingresos importantes para familias con más de 35 colmenas. En los solares se cosechan más de 500 kilos de frutas al año, de los cuales más del 25 por ciento dependen de la polinización de abejas en árboles frutales como zapote, aguacate, ciruela, guaya, guanábana, nance y zaramullo, así como en cultivos comerciales como sandía, chile, pepino, sorgo, soya, papaya y calabaza.
Estimamos que la polinización por abejas contribuye alrededor del 13 por ciento de la producción y del valor económico de la agricultura comercial. Con estos datos elaboramos infografías para fomentar la reflexión en comunidades y organizaciones de apicultores con quienes colaboramos: https://sitio.ecosur.mx/abejas/carteles/
En seguida se describen los tres factores que más afectan el bienestar de las abejas.
Deforestación
La deforestación, provocada por monocultivos comerciales y la expansión de campos menonitas, es uno de los principales impactos de la agroindustria. Este proceso desplaza cultivos tradicionales y reduce la abundancia de especies que sostienen la salud del ecosistema apícola.
Estimamos que en las últimas tres décadas se han perdido más de un millón cien mil hectáreas de selva, con una tasa promedio anual de 0.37 hectáreas, acelerándose en años recientes.
Dicha deforestación provoca la pérdida de sitios de anidación y de alimento para las abejas nativas, así como de árboles esenciales para la apicultura, como habin, tzalam, dzizilché, kanchunup, chechén, huaya, bóox katzin y pucté.
La deforestación ocurre principalmente en Campeche, en Yucatán y, en menor grado, en Quintana Roo. A nivel municipal, Hopelchén es el municipio más afectado en toda la península de Yucatán: entre 2019 y 2023 se deforestaron más de 45 mil hectáreas (https://ccmss.org.mx/sicamfor/).
Nuestro colectivo hizo denuncias sobre la deforestación acaecida entre 2022 y 2024, pero la autoridad ambiental fue omisa.
Plaguicidas
Otro problema mayor de la expansión agroindustrial es el uso intensivo de plaguicidas como neonicotinoides y fipronil en cultivos de soya transgénica, sorgo, maíz y hortalizas (como jitomate, chile habanero), entre otros. Su uso indiscriminado ha tenido impactos devastadores sobre poblaciones de Apis mellifera y probablemente también sobre abejas nativas. En los últimos diez años registramos la muerte masiva de A. mellifera de más de 7 mil 300 colmenas en la península de Yucatán.
Esta situación amenaza gravemente a las familias apicultoras y campesinas que dependen en gran medida de la apicultura. Las afectaciones van más allá de lo económico, impactan también la cosmovisión y la espiritualidad de las comunidades mayas, donde el respeto al monte y a las abejas es fundamental. Para las comunidades el monte, los animales y el agua forman un ciclo de vida integral e interrelacionado.
Entre el proyecto AyT y la alianza Kabnalo’on codesarrollamos un protocolo de acción ante la muerte masiva de abejas por plaguicidas (consulte https://sitio.ecosur.mx/abejas/libros/) y una aplicación web que sistematiza y visualiza casos de mortandad de abejas por plaguicidas en todo México (https://sitio.ecosur.mx/abejas/
intoxicaciones/).
La información recabada evidencia , una vez más, la urgente necesidad de prohibir los plaguicidas que son altamente tóxicos para abejas y personas.
Siembra de OGM
Desde hace 12 años monitoreamos la presencia y el aumento de semillas genéticamente modificadas (GM). Aunque la siembra de soya GM es ilegal en México, hemos registrado un incremento de parcelas con semillas GM resistentes al glifosato en Hopelchén, Bacalar y Tizimín.
En 2022, confirmamos parcelas de maíz genéticamente modificado. Actualmente, los apicultores de Kabnalo’on usan técnicas de detección de proteínas transgénicas y georreferenciación para monitorear estos organismos.
Una de las acciones más destacadas de nuestro colectivo fue la denuncia judicial que en 2012 logró un fallo contra Monsanto, lo que impulsó una consulta pública que culminó con la prohibición del uso de soya transgénica en México en 2015.
Sin embargo, los esfuerzos para restringir la siembra de soya y maíz GM no han sido completamente efectivos hasta ahora.
Un llamado a la acción: alianza estratégica para la defensa del territorio
La supervivencia de las abejas, salud y bienestar de las comunidades dependen de decisiones informadas y responsables que prioricen la sustentabilidad sobre intereses económicos. Urge proteger a las abejas y avanzar hacia modelos agroecológicos; de no hacerlo, la crisis ambiental y social en comunidades mayas se agravará.
La defensa del territorio es una alianza que busca incidir legalmente, investigar y visibilizar los impactos de la agroindustria en la península de Yucatán. La colaboración entre organizaciones de base comunitaria y personas académicas permite a apicultores y milperos monitorear la muerte masiva de abejas por plaguicidas, deforestación y cultivos transgénicos, entre otros impactos.
Las acciones legales y colectivas son clave para proteger abejas y territorios. La organización comunitaria y el intercambio de saberes fortalecen un tejido social resiliente y comprometido con un futuro agroecológico.
Desde hace más de diez años, trabajamos con el equipo Abejas de Ecosur para generar conocimientos científicos y técnicos que respalden estas luchas. Recientemente logramos un amparo histórico que reconoce a las abejas como sujetos de derecho y a las comunidades mayas como sus guardianas. Esta defensa protege tanto a las abejas como a las semillas criollas, esenciales para la soberanía alimentaria.
La defensa del territorio ha promovido redes organizacionales en la península de Yucatán que fomentan la conservación de abejas y hábitats, incrementando la conciencia y capacidad de respuesta frente a retos socioambientales y económicos.
Nuestro camino ha sido largo y la experiencia nos respalda para seguir defendiendo nuestro derecho a un ambiente sano y a decidir sobre un desarrollo justo. Frente al modelo agroindustrial impuesto, decidimos romper el silencio y denunciar la muerte de las abejas y la destrucción de territorios campesinos.
Ever Chablé, Itzel Pech, Leydy Pech, Eric Vides y Rémy Vandame
Correo-e: eriboro@gmail.com