Condiciones de salud pública, escenarios de riesgo y recomendaciones para la región transfronteriza México-Guatemala

Por Guadalupe del Carmen Álvarez Gordillo, (galvarez@ecosur.mx), Investigadora del Departamento Sociedad y Cultura

 

En El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) estamos colaborando en el proyecto “Región transfronteriza México-Guatemala: dimensión regional y bases para su desarrollo integral” con el objetivo específico de conocer las condiciones de salud pública transfronteriza, los recursos para emergencias epidemiológicas y escenarios de riesgo. Realizamos entrevistas y una reunión presencial  con el personal de unidades de salud del Departamento de Huehuetenango, Guatemala y de la Jurisdicción Sanitaria III de Comitán, Chiapas, además de consultar las estadísticas de mortalidad y enfermedades prevalecientes en la región.

Es históricamente conocido que esta región es de alta marginación, presenta drásticas transformaciones en los sistemas productivos, deterioro del suelo y agudización de riesgos socioambientales (desastres, inseguridad alimentaria, pobreza y conflictos sociales) que contrastan con la gran biodiversidad y los recursos naturales que posee.

 

Condiciones de salud pública

Hasta hace tres décadas, la región transfronteriza México-Guatemala (RTMG) se había caracterizado por una alta mortalidad debido a enfermedades infecciosas respiratorias y diarreicas agudas, tuberculosis, mortalidad materna y desnutrición infantil; sin embargo, a pesar del desarrollo y las mejoras en los servicios de salud, varios de estos padecimientos, considerados como enfermedades de la pobreza, siguen estando presentes en muchos de los municipios fronterizos.

Debido a la modernización del proceso alimentario, en la actualidad existe una alta mortalidad relacionada con enfermedades crónicas no transmisibles como la diabetes, las enfermedades isquémicas del corazón y el cáncer. Por otro lado, aunque no son de las primeras 20 causas de mortalidad, se han presentado brotes de enfermedades transmitidas por vectores como dengue, malaria, y más recientemente por sika y chikungunia, que se estima serán más frecuentes ante el cambio climático, ya que los vectores, principalmente los mosquitos, se movilizan de zonas a nivel del mar a lugares de mayor altura.

Si bien se ha avanzado en la prevención de enfermedades con la vacunación, el control de enfermedades infecciosas y la reducción de la mortalidad infantil, urge ampliar la cobertura para la prevención, el control de enfermedades crónicas y atender emergencias epidemiológicas que amenazan cada vez más un contexto en el que se carece de los recursos humanos y financieros para hacerles frente.

Escenarios de riesgo

El cambio climático, la persistencia de la pobreza y la desigualdad social nos anuncian un incremento en la morbilidad y la mortalidad por las enfermedades mencionadas y otras derivadas de la contaminación del agua y del aire.

Según el personal de salud transfronterizo entrevistado, los escenarios de riesgo son los siguientes:

  • Colapso del sistema de salud por incremento de enfermedades infecciosas, enfermedades crónicas como la diabetes mellitus, enfermedades transmitidas por vectores como el dengue y paludismo, tuberculosis, riesgo durante el embarazo, muerte materna, enfermedad renal y desnutrición. Aumento en el gasto público e insuficiencia de los servicios de salud.
  • La privatización de la salud. Falta de políticas y recursos para la seguridad alimentaria y nutricional.
  • Corrupción, mercantilismo, consumismo y programas de gobierno mal orientados.
  • Grandes movimientos poblacionales, inseguridad y pobreza, que generarán enfermedades emergentes e insuficiencia de coberturas en salud.

Personal de salud México-Guatemala

El personal de salud reconoce la importancia de asegurar que las clínicas y hospitales tengan pruebas diagnósticas y medicamentos; asimismo, afirma que se deben recuperar las experiencias transfronterizas exitosas previas como los Núcleos Comunitarios de Salud (Nucosa) que datan de 2001, cuando las unidades médicas trabajaron en coordinación en ejes programáticos como vacunación universal, rabia, enfermedades transmitidas por vector, así como los programas de tuberculosis, mortalidad materna, cólera y VIH-SIDA. También reconocieron la relevancia del trabajo con las comunidades, gracias al cual se pudo controlar el cólera, el paludismo y el sarampión.

De lo anterior, se desprende la importancia de que los planes de estudio de salud en las universidades incluyan la salud comunitaria para formar médicos comprometidos en la prevención de enfermedades y no solamente en la curación clínica y hospitalaria.

Los médicos de Guatemala mencionaron que las problemáticas de salud pública y los retos de los servicios de salud  están relacionados con que la política ha buscado el beneficio para unas cuantas personas; mencionaron como ejemplo el caso de la desnutrición que ha sido utilizada para lucro y negocio de empresas productoras de complementos alimenticios, además de que se analiza como problemática global, pero no local, aunado a estrategias paternalistas de atención.

Los médicos de Huehuetenango mencionaron que en la atención de población transfronteriza existe poco personal en servicios de salud fronterizos, un incremento de migración y de pasos ciegos sin control, un sistema de vigilancia debilitado, ausencia de coordinación Guatemala-México, aunado a un nivel generalizado de la falta de producción de alimentos saludables (antes generados por los indígenas en sus parcelas), aumento en el consumo de alimentos industrializados, falta educación en salud y de apoyo en unidades de salud fronterizos.

Las alternativas planteadas por los servicios de salud de Guatemala y México abarcan  estrategias y políticas de Estado, la necesidad de compromiso y voluntad política, políticas públicas enfocadas en el desarrollo humano sostenible, eliminación de la corrupción, educación para la salud, organización comunitaria y participación social.

Recomendaciones de políticas públicas

En este escenario, nuestro análisis del panorama de salud en la región transfronteriza México y Guatemala nos hace reflexionar sobre la necesidad de realizar cambios urgentes y a gran escala en el proceso de alimentación que constituye la base de la salud; la prevalencia de diabetes en México es mayor a 10 por ciento y en Guatemala de 8.4 por ciento del total de la población, así como el sobrepeso y la obesidad de 72.5 y 71 por ciento en la población adulta, respectivamente.

El proceso salud-enfermedad-atención es multidimensional y se requiere cada vez más un planteamiento interdisciplinario, interinstitucional e intersectorial y, en lo que respecta a la región transfronteriza, un abordaje integral que tome en cuenta que los riesgos sociales y ambientales son de igual magnitud y exposición, tanto en México como en Guatemala.

Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Hacer valer el derecho a la salud para todos los individuos en la RTMG. Cualquier persona tiene derecho a la salud, sin importar su sexo, edad, posición social, partido político, creencia religiosa, origen familiar o condición económica, así como asegurar la alimentación y la nutrición, la vivienda, el acceso a agua limpia potable y a condiciones sanitarias adecuadas, condiciones de trabajo seguras y un medio ambiente sano. (Derechos Económicos , Sociales, Culturales y Ambientales, 2019).
  • Crear unidades de atención en salud transfronterizas y estrategias de cooperación para  hacer frente a los cambios del perfil epidemiológico y escenarios de riesgo.
  • Elaborar abordajes y estrategias integrales socioambientales (ejemplo, las cuencas transfronterizas), interculturales y políticas para los servicios de salud.
  • Participación de diversos actores sociales relacionados a la salud e incidir en políticas de transformación estructurales y de desarrollo.

 

Notas relacionadas:

El Sol de México. https://www.elsoldemexico.com.mx/analisis/condiciones-de-salud-publica-escenarios-de-riesgo-y-recomendaciones-para-la-region-transfronteriza-mexico-guatemala-3698150.html