Buscan crear evidencia científica sobre el efecto del consumo de alimentos tradicionales sobre enfermedades crónicas no transmisibles

El 26 de abril, Xariss M. Sánchez Chino, investigadora de Cátedra-CONACyT adscrita al Departamento de Salud en la Unidad Villahermosa de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), presentó el seminarioAlimentos tradicionales de la región sur-sureste de México y nutrigenómica de las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT)”.

En su presentación habló sobre los acelerados cambios socioculturales que se han dado en el país en las últimas décadas y en donde algunos se han relacionado estrechamente con una transición epidemiológica y nutricional debido a que la mayoría de la población mexicana está sustituyendo sus patrones de alimentación tradicional por un elevado consumo de alimentos ricos en colesterol, grasas saturadas, azúcares y sodio, y deficientes en otros compuestos como las vitaminas, minerales y fibra.

Explicó que el estado de nutrición es resultado de la interacción entre la información genética de cada persona, su medio físico, biológico, emocional y social, y si bien la alimentación inadecuada es un factor de riesgo para la génesis de enfermedades crónicas no transmisibles, también con una dieta adecuada se puede crear un agente protector. Dicho efecto dependerá del tipo de alimento, modo de preparación y frecuencia de consumo pues éste cambia según su preparación, hay alimentos que con la cocción pierden los nutrientes y otros en los que los nutrientes se activan precisamente con ella:

“La nutrigenómica surge como una ciencia que busca estudiar el efecto de los componentes de la dieta que contribuyen a la salud mediante la alteración de la expresión y/o estructuras según la constitución genética individual”.

Así, algunas de las interrogantes que se pretenden contestar desde la nutrigenómica: ¿cómo, dónde y cuándo ejercen estos efectos?, ¿pueden algunos de estos mismos componentes tener también efectos adversos?, ¿en qué cantidad, en qué forma y en qué combinaciones son más efectivos?, ¿qué necesidad tenemos de comer tales componentes para prevenir el desarrollo de determinadas enfermedades (cardiovasculares, cáncer, diabetes, obesidad, por ejemplo) alcanzando un máximo de prevención con un riesgo mínimo?, ¿cómo varían las exigencias dietéticas según las características genéticas, la edad, el género y modo de vida?

Este tema forma parte del proyecto que será desarrollado por las doctoras Xariss Sánchez, Unidad Villahermosa y Orquidia Méndez, Unidad San Cristóbal, con el cual buscan crear evidencia científica sobre el efecto del consumo de alimentos tradicionales sobre las ECNT, identificar los compuestos bioactivos mediante abordajes bioquímicos y celulares, determinar el potencial terapéutico y/o preventivo en las ECNT de los compuestos bioactivos de alimentos tradicionales, así como realizar estudios epidemiológicos para determinar el efecto del consumo de estos alimentos en comunidades con alto índice de obesidad, diabetes y otras cormobilidades en la región sureste.