Bacterias extraídas del intestino de lombrices pueden degradar plásticos

Esperanza Huerta Lwanga
Investigadora del Departamento Agricultura, Sociedad y Ambiente
(ehuerta@ecosur.mx)

Mediante un trabajo multidisciplinario, investigadores de diferentes instituciones hemos comprobado que bacterias aisladas del tubo digestivo de lombrices (Lumbricus terrestris), que han estado expuestas a microplástico, pueden degradar el polyetileno de baja densidad, uno de los plásticos más abundantes y utilizado en nuestro planeta, lo cual abre las puertas a la restauración de suelos contaminados con plástico utilizando estas bacterias.

Partiendo del principio de que las lombrices de tierra cuentan con una relación mutualista con la microflora del suelo (Barois & Lavelle 1989), abrimos lombrices de tierra (ejemplares de Lumbricus terrestris) que se encontraron bajo el efecto de microplásticos durante 60 días.

Extraímos en condiciones estériles el tubo digestivo de las mismas y después aislamos las bacterias del tubo digestivo, así observamos que existían diferencias en la composición de las bacterias del tubo digestivo de las lombrices bajo la exposición del microplástico y del de las lombrices control, es decir, de aquellas que no estuvieron bajo la exposición de los microplásticos.

Observamos que efectivamente la diversidad de la flora del tubo digestivo de Lumbricus terrestris cambia con la presencia del microplástico.

Las bacterias aisladas son Gram-positivas, pertenecientes al phylum Actinobacteria (Microbacterium awajiense, Rhodococcus jostii, Mycobacterium vanbaalenii and Streptomyces fulvissimus) y Firmicutes (Bacillus simplex and Bacillus sp).

Montamos entonces un experimento en microcosmos con suelo estéril mezclado con microplástico (1%, todo en condiciones estériles) y entonces agregamos las bacterias que aislamos, también tuvimos recipientes sin plástico, y recipientes sin bacterias, para observar que ocurría con las bacterias sin o con la presencia del plástico y que ocurría con el plástico sin y con la presencia de las bacterias.

Después de 21 días observamos que el microplástico es degradado, la cantidad de plástico disminuyó en un 60% con la presencia de estas bacterias, y encontramos nanoplásticos.

De igual forma encontramos gases emitidos por las bacterias, específicamente octadano, eicosano, docosano y tricosano, en los recipientes en donde hubo suelo con microplástico y bacterias, lo que indica que estos alcanos de cadena larga son bioproductos del degradamiento del plástico a través de las bacterias.

Aunque ya han sido reportadas otras bacterias y hongos que degradan plásticos, las que encontramos recientemente  podrían reducir el periodo de degradación de plásticos a cuatro semanas, mientras que las otras conocidas llegan a tardar entre tres y nueve meses en obtener resultados similares.