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PAECOSUR realiza actividades para promover la conservación del medio ambiente

En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente (DMMA) que se conmemora anualmente cada 5 de junio, la Unidad San Cristóbal de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) realizó diversas actividades con el objetivo de concientizar a la comunidad sobre las acciones que puede realizar para la conservación del ambiente.

El 3 de junio, en el Aula Agroecológica, se proyectó un video en el que se describen las acciones y actividades que se realizan dentro del Plan Ambiental de ECOSUR (PAECOSUR), en el cual se explica que los Planes Ambientales Institucionales (PAIs) pretenden reorientar su quehacer hacia la sustentabilidad y favorecer el incremento de la calidad de vida de la población.

El objetivo del PAECOSUR es mejorar el desempeño ambiental institucional promoviendo una cultura de responsabilidad ambiental, contribuyendo de esta manera a la sustentabilidad y para lograrlo implementa tres ejes de acción que consisten en la normatividad ambiental: tratamiento de aguas residuales, separación de residuos sólidos, manejo de residuos peligrosos, reforestación; el uso eficiente de recursos, consumo responsable de agua y energía, compras responsables; y la educación ambiental: pláticas al interior y al exterior de la institución.

Otra de las actividades realizadas fue la impartición de un taller de lombricomposta en el Huerto comunitario de ECOSUR, impartido por el equipo de Laboratorios para la Vida (Labvida).

Además, se realizó un Rally de la semana por el Ambiente, en el que se incentiva a los participantes a que por una semana, realicen actividades como el consumo de productos orgánicos en el tianguis de Comida Sana y Cercana y el uso de bicicleta o transporte público.

Reflexionan sobre las perspectivas y retos del Ecoturismo comunitario en Chiapas

El 26 de mayo se realizó el conversatorio “Ecoturismo comunitario: perspectivas y retos”, en las instalaciones de la Biblioteca David Halperin Frisch de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) Unidad San Cristóbal.

En este espacio que se centró en un tema que en los últimos años ha captado la atención como objeto de estudio y como perspectiva productiva en comunidades rurales, académicos, estudiantes de educación superior, integrantes de comunidades ecoturísticas Lacanjá y Cima de las Cotorras, así como gestores de proyectos de turismo alternativo, hablaron sobre cómo se ha desarrollado esta práctica, los retos que enfrenta y los aportes que ha realizado la academia para su conocimiento.

Los asistentes recordaron que el ecoturismo empezó a surgir a partir de los años 60 y 70 como resultado de los movimientos ecologistas y las nuevas demandas del turismo convencional de sol y playa.

En México, el término ecoturismo es acuñado por el arquitecto mexicano Héctor Ceballos-Lascurían, quien lo definió en 1983 como “aquella modalidad turística ambientalmente responsable en viajar o visitar áreas naturales sin perturbarlas con el fin de disfrutar, apreciar y estudiar los atractivos naturales —paisaje, flora y fauna silvestre— de dichas áreas, así como cualquier manifestación cultural —del presente y del pasado— que pueda encontrarse, a través de un proceso que promueva la conservación, tiene bajo impacto ambiental y cultural y propicia un involucramiento activo y socialmente beneficioso de las poblaciones locales”.

Señalaron que México es un país muy diverso, en el que el ecoturismo es viable, ya que existen más de 90 Áreas Naturales Protegidas (ANP’S) y tan solo en Chiapas existen alrededor de 80 proyectos ecoturísticos, algunos de ellos no reconocidos, pero la mayoría están en ANP’S y son trabajados por las propias comunidades. Mencionaron que las cuotas de entrada a los parques son muy caros, y a muchos mexicanos e inclusive chiapanecos se les dificulta el poder ingresar a estos sitios.

Resaltaron que si el ecoturismo no es realmente apropiado para la comunidad y no se genera un acompañamiento a la misma o no se toma en cuenta los intereses locales es muy difícil que un proyecto sea exitoso, pues habría muchos problemas debido a la falta de organización social y la revalorización de los recursos naturales.

Por lo anterior, recomendaron que antes de implementar un proyecto ecoturístico se analicen las fortalezas y debilidades de la comunidad para detectar y formular estrategias que permitan la planificación previa del proyecto y la implementación del mismo, involucrando a la comunidad en general. Asimismo, dejar de promover a Chiapas como un atractivo turístico en el que se realizan actividades extremas, y promocionarlo como un estado donde el turista puede tener una experiencia auténtica con la gente local y los recursos naturales.

Presentan el libro “Trasnacionales, Gobierno Corporativo y Agua embotellada”

El 20 de mayo, en las instalaciones de la Enseñanza Casa de la Ciudad, se presentó el libro Trasnacionales, gobierno corporativo y agua embotellada. El negocio del siglo XXI, de Delia Montero Contreras. La obra analiza el impacto de las estrategias mercantiles que aplican las embotelladoras en México.

Andrea Saénz-Arroyo, investigadora del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de Ecosur, reveló que el libro muestra el total del gasto que hacen las familias al comprar garrafones de agua: 4 mil 500 millones de pesos anuales en la Ciudad de México. “Es un tema que me parece impactante por cómo estamos asumiendo que no tenemos derecho al agua para beber”, expresó.

Delia Montero, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Unidad Iztapalapa y autora del libro, mencionó que este es resultado de casi cuatro años de investigación, para la cual utilizó los reportes financieros de las transnacionales embotelladoras de agua. “Lo más difícil fue hallar datos de la venta y la cantidad de agua que diariamente extraen del manto acuífero. Encontré diversos estudios, pero son muy superficiales y ninguno analiza la expansión de dichas corporaciones en el marco del mercado internacional”, indicó.

Puntualizó que el éxito comercial de las empresas embotelladoras de agua en países como México se debe a que los consumidores no cuentan con información  sobre la calidad del recurso hídrico que proviene de la llave: “En muchas ciudades, el agua que es distribuida a los hogares deber ser, en principio, potable; el problema es que no contamos con esa certeza”.

Gerardo González, técnico del Departamento de Salud de Ecosur, además de recomendar la lectura del libro, mencionó que la obra aporta datos importantes para reflexionar no solamente en torno al tema del agua sino también del negocio del agua, refiriéndose al agua embotellada.

“Este libro además de darnos historia, nos aporta un entendimiento del cómo funciona un gobierno corporativo, las trasnacionales y un actor fundamental que es el agua. El agua es un bien común sin embargo hoy en día sabemos que se ha mercantilizado. En este libro ustedes van a encontrar datos suficientes para entender la importancia del agua en términos económicos, y de eso no se había hablado en mucho tiempo”, expresó.

Jesús Carmona, responsable de Laboratorios Institucionales de Ecosur, señaló que el libro deja ver como México no solo es el primer consumidor de refrescos, sino que también es el primer consumidor de agua embotellada, y las empresas trasnacionales expanden sus estrategias de mercado por todo el mundo para hacer de la población personas consumidoras de agua embotellada. Comentó que “la gente aporta un porcentaje importante de sus ingresos en compra de agua de garrafón, a consecuencia de la falta de información crítica para conocer la calidad del agua; esta situación es aprovechada por las embotelladoras trasnacionales (Nestlé, Danone, Coca-Cola y demás) para entrar en el mercado e informar a través de sus etiquetas la calidad del agua que venden”.

Presentan el libro “Ayotzinapa, horas eternas”

El 19 de mayo, se presentó el libro “Ayotzinapa, horas eternas” de Paula Mónaco Felipe, texto que narra el trágico caso de la desaparición forzada de 43 estudiantes de una escuela normal rural de México, en las instalaciones de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur).

Vera Camacho, investigadora del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de Ecosur, mencionó que el libro es una crónica única de lo ocurrido en iguala el 26 y 27 de septiembre del 2014 y de lo que viven familiares y compañeros de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, a casi dos años de su desaparición.

“Incluye solo las voces de víctimas como un intento de aportar sus testimonios a la construcción de una historia plural que las integre en lugar de silenciarlas como suele ocurrir en las versiones oficiales”, indicó.

Diana Trevilla, estudiante del posgrado de Ecosur, señaló que “Ayotzinapa. Horas eternas” es un libro que se agradece, que se exige, que se necesita y que duele, porque provoca que uno pueda presenciar y sentir los hechos de aquella noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre del 2014.

“Es un libro que abruma, que invade, que sobrepasa, que no da tregua ni descanso en cada página, pero por momentos también genera sensación de esperanza. Un hilo conductor y esencial del libro son las preguntas que se hicieron los normalistas y que nos hacemos nosotros: por qué, qué fue todo eso, qué está pasando, qué sigue, qué es esto, hasta cuándo, qué le pasa esa gente, a quién le hizo daño, por qué le quitaron el rostro, por qué tanto odio, por qué les hicieron eso, qué nos hicieron, qué les están haciendo, dónde están, dónde buscar un hijo desaparecido. Y las preguntas de los padres sobre sus hijos: los estarán golpeando, los torturarán, les darán de comer, los tendrán trabajando en la sierra o con los sicarios, la presión será suficiente para que aparezcan los muchachos, se resolverá el caso. Las preguntas son infinitas y la tierra no da respuestas”, comentó.

Por su parte, Melina Arredondo, estudiante del posgrado de Ecosur, enfatizó que el libro es una invitación a seguir exigiendo justicia, a no callar, a no perdonar, a no olvidar, y es también un pretexto dulce a no perder la humanidad.

“El libro es un ladrillo de memorias como lo han sido todas y cada una de las expresiones, acciones, investigaciones y reflexiones que luchan contra el cinismo de las autoridades por dar carpetazo, contra el silencio de la complicidad de cada uno de los actores, contra las palabras huecas de indignación y llenas de insolencia con frases como: ya me cansé y hay que superarlo. En su lugar hay ruido desde todas partes para recordarnos que hoy son ellos pero que también somos todos y todas, que en la medida en que los olvidemos seguimos desapareciendo otras y otros. En el libro se relata de forma amorosa y a manera de inspiración la lucha que dan todos los días quienes extrañan en cuerpo y vida a los estudiantes, quienes conocen sus vidas, quienes han tenido que cambiar todo lo que eran y hacían para buscar hasta por debajo de las piedras a sus familias. Este libro es una invitación permanente, un pretexto para que no se olvide, no se perdone, para tomar en cuenta que cada rostro de los 43 puede ser nuestro reflejo”, destacó.

Gerardo González, técnico del Departamento de Salud, además de recomendar la lectura del libro, agradeció a la autora del libro, Paula Mónaco, el que compartiera la vida de los estudiantes de Ayotzinapa siempre criminalizados por ser normalistas.

“Sabemos que las normales como proyecto popular no les son útil al capitalismo, al sistema de Estado y están siendo perseguidos de manera constante y cotidianamente. El libro nos enseña que quienes desaparecieron son el alma de este país, los jóvenes, los estudiantes quienes van a ofrecer la educación posteriormente en las peores condiciones”, mencionó.

Por su parte, Paula Mónaco Felipe señaló que la palabra “desaparecido” nombra lo que no existe, la desaparición no existe pero el desaparecido si, y no es alguien que se fue si no que se llevaron; una persona con historia, sueños, padres e hijos. Se habla de los desaparecidos en presente porque se los llevaron con vida, nombrarlos en pasado sería aceptar una muerte de la que no existen pruebas y con ellos conseguir que cualquier estado pueda borrar a las personas.

“Después del dolor y del estigma, el tercer círculo de este infierno es el miedo, porque la desaparición forzada busca provocar miedo, la sanción de que a cualquiera le puede pasar. En México ser pobre es tener mayor riesgo de que te desaparezcan. Ayotzinapa lo confirma como lo demuestran los miles de casos dolorosos en los años recientes. Cuando alguien no está vivo ni muerto, se impide la ceremonia de luto y se rompe el delicado vínculo cultural que relaciona a los vivos con los muertos, por tanto la familia y la sociedad se tornan inseguras”, indicó.

Este libro está hecho con más de cien entrevistas a estudiantes, familiares y amigos de desaparecidos. En sus páginas se plasman las voces de 17 sobrevivientes de los ataques ocurrido en iguala el 26 y 27 de septiembre del 2014.

México primer consumidor de agua embotellada

En la última década, México se convirtió en el primer consumidor de agua embotellada por persona, pues el 91% de los mexicanos compra agua embotellada para su consumo, debido a la desconfianza que existe del agua de la llave, indicó Delia Montero Contreras, investigadora en la UAM Iztapalapa, en el seminario “El cambio de hábitos y el consumo de agua embotellada en México. ¿Un problema de información o de publicidad?, realizado en El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) Unidad San Cristóbal.

Las instituciones como la Comisión Nacional del Agua (Conagua) o el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) proporcionan muy poca información pública sobre la calidad del agua en el país, lo cual a su vez actúa en favor de los planes de expansión de las embotelladoras, como las transnacionales Nestlé, Danone, Coca-Cola y PepsiCo, así como las miles de pequeñas purificadoras independientes, quienes incrementan el consumo de agua embotellada entre la población a partir del vacío de información sobre la calidad del líquido surtido por la red de distribución pública que existe.

“La falta de información sobre la calidad del agua que es distribuida y que se recibe en los hogares ha sido cubierta por los organismos privados, desde las grandes trasnacionales hasta los pequeños negocios, tan solo en la ciudad de México el mercado del agua embotellada representa un negocio de cuatro mil millones de pesos cada año. Cuesta entre 500 y mil veces más caro que el agua de la red pública”, mencionó.

Montero afirmó que los cambios de consumo de agua en la ciudad de México empezaron en 1985 con el terremoto de aquel año, “en esa fecha se rompieron las tuberías, se contaminaron las aguas limpias con las sucias y se empezó a generar información de que no se debía tomar el agua de la llave, que se debía de hervir y clorar. Ese fue el primer cambio de consumo, pues al existir un alto grado de incertidumbre sobre las condiciones del agua, la gente empezó a consumir agua embotellada”, indicó.

En 1991, al desarrollarse la epidemia del cólera se refuerza la creencia de no beber agua de la llave, hecho que coincide con la primera ola de expansión de las embotelladoras transnacionales. “En esta década las instituciones siguen sin proporcionar información sobre la calidad del agua entubada, por consiguiente las trasnacionales empiezan a dar información de la calidad del agua que venden, lo que genera un reforzamiento a nuestras creencias de que el agua embotellada es de mejor calidad”, señaló.

La investigadora afirmó que las creencias y los mitos sobre la calidad del agua entubada se van reforzando y socializando entre los mexicanos de generación en generación, existiendo un nuevo aprendizaje que se da por el entorno físico y sociocultural, nuestros sentidos y lo que percibimos.

Al finalizar el seminario, Delia Montero, informó que la UAM está desarrollando un sensor que permitirá los habitantes de la ciudad de México analizar en segundos si el agua de la llave es buena o no. El sensor enviará la información a la instancia académica, que elaborará un mapa del agua de la Ciudad de México.

Inauguran exposición fotográfica “Movilidad, sexualidad, fronteras”

El viernes 13 de mayo, El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) inauguró en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, la exposición fotográfica “Movilidad, Sexualidad y Fronteras”, la cual forma parte de un estudio sobre diversidad sexual y movilidad que se realizó durante 2015 con personas centroamericanas LBGT (lesbianas, bisexuales, gay, transgénero) en Tapachula y Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

Ailsa Winton, investigadora del grupo académico de Estudios de Migración y Procesos Transfronterizos de Ecosur y coordinadora de la exposición comentó a quienes asistieron que la muestra fotográfica es parte de una investigación realizada por Ecosur y la organización Una Mano Amiga en la Lucha contra el SIDA, quienes ante el aumento de personas LGTB centroamericanas en Tapachula, se dieron a la tarea de investigar las condiciones en las que estas personas migrantes se encuentran en México.

La exposición está integrada por 20 fotografías tomadas por personas migrantes LGTB de Honduras, El Salvador y Guatemala, que han llegado a Tapachula. A través de la cámara expresan sus experiencias, retos y sueños, “es una muestra significativa porque se visibiliza a las personas que están detrás de las estadísticas, los encabezados y las etiquetas” comentó la investigadora de Ecosur.

“La exposición muestra la difícil realidad que vive la comunidad LGTB  en la frontera sur, en especial en Tapachula, donde se manifiesta la marginación y la discriminación en diversas situaciones, por ejemplo, para conseguir trabajo, cuando lo consiguen son muy mal pagados o sufren de explotación laboral, así como la violencia, lo que los obliga a migrar en la búsqueda de seguridad y mejores condiciones de vida” expuso.

Además de las fotografías, se presentó un video grabado en Tapachula por un grupo de mujeres transgénero salvadoreñas, quienes expresan los retos que enfrentan para sobrevivir en su país y en México. Al concluir, la especialista en migración de Ecosur narró que estas mujeres transgénero, quienes se encontraban en condición de refugio en México, tuvieron que abandonar nuestro país por razones de seguridad y para salir adelante.

La exposición que se realizó en el marco del día internacional contra la homofobia estará hasta el 27 de mayo en las instalaciones de La Enseñanza, Casa de la Ciudad, en San Cristóbal de Las Casas.

La exposición fotográfica y el video son parte del proyecto “Diversidad sexual, derechos sexuales y reproductivos en la Frontera Sur de México” realizado por Una Mano Amiga en la Lucha contra el SIDA A.C., y Ecosur, financiado por el Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR). Por Ecosur participaron Ailsa Winton y Cristina Isela Robledo Cossio, investigadora y técnica académica del Departamento de Sociedad y Cultura de Ecosur, respectivamente.

Entrevista a Aremy Evangelista / Día internacional contra la homofobia

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Programa de transmisión: “Enciclopedia Radio”, por XERA-Radio Uno 760 AM y 101.5 FM
Tema: 17 de mayo, día internacional contra la homofobia
Dra. Angélica Aremy Evangelista García
Antropólogo David Ismael Gutiérrez Gamboa, Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural
Unidad San Cristóbal