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Manos a la tierra: aprendizajes agroecológicos desde mi estancia académica en Ecosur y Tsomanotik

Manos a la tierra: aprendizajes agroecológicos desde mi estancia académica en Ecosur y Tsomanotik

21 octubre, 2026

Convocatoria cerrada

En el periodo comprendido entre el 4 de mayo al 17 de agosto de 2026, realicé una estancia académica con Amayrani Meza Jiménez, investigadora por México comisionada al Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente de Ecosur.

Mi acercamiento con Ecosur surgió a partir de la oportunidad que me brindó mi universidad de elegir el lugar donde realizaría mi estancia-estadía. Durante este proceso, encontré en la Dra. Amayrani, una persona comprometida y dispuesta a acompañarme en esta etapa como mi asesora. Posteriormente, ella me vinculó con el Centro Solidario Tsomanotik, ubicado en Tzimol, Chiapas, para desarrollar mi proyecto. Ello me permitió conocer nuevas personas, aprender técnicas que desconocía y vivir una experiencia sumamente enriquecedora.

Mi proyecto, titulado “Guía de técnicas y prácticas sustentables en los huertos agroecológicos de Tsomanotik”, tuvo como objetivo identificar y describir las principales técnicas y prácticas agroecológicas implementadas en estos espacios e identificar participativamente su impacto socioambiental.  

Como parte de mi estancia llevé a cabo una serie de sesiones de trabajo con mi asesora, que incluyeron la revisión de conceptos claves para el desarrollo de mi estancia, la revisión bibliográfica y construcción de esquemas y resúmenes, reuniones con el equipo de coordinación de Tsomanotik, la co-construcción de la propuesta, así como la revisión de los avances y del informe final.

Para recopilar la información utilicé la observación participante, recorridos y visitas de campo, registros fotográficos y entrevistas semiestructuradas a integrantes del equipo agroecológico de Tsomanotik, personas de las comunidades con quienes colaboran y productores que reciben acompañamiento. También observé y registré distintas prácticas de manejo de los huertos, participé en recorridos y talleres teórico-prácticos, lo que me permitió conocer cómo se prepara y utilizan algunos bioinsumos a partir de provisiones campesinas y materiales locales. Asimismo, analicé los impactos socioambientales asociados a la implementación de dichas prácticas, considerando la percepción de quienes participan en ellas.  

Durante la estancia identifiqué y documenté prácticas como la elaboración de composta, pipista, poposta, sustratos para plántulas, bioles y caldos minerales, además de técnicas relacionadas con el manejo del suelo, la asociación de cultivos y el desarrollo del método biointensivo para la implementación de los huertos agroecológicos.  La información reunida permitió describir cómo se hacen, para qué se utilizan y cómo se integran al manejo agroecológico de los huertos.

Durante mi estancia reconocí la importancia de las alianzas entre la academia y las organizaciones sociales, identifiqué algunas líneas de investigación que se generan en Ecosur desde el grupo académico de Estudios Socioambientales y Gestión Territorial, y confirmé que el trabajo de Tsomanotik no se limita a la producción de alimentos. Los recorridos, talleres y visitas a productores favorecen el intercambio de experiencias y conocimientos entre el equipo de trabajo y las comunidades. En las entrevistas identifiqué que estas prácticas agroecológicas se relacionan con el cuidado del suelo y el agua, el aprovechamiento de materiales orgánicos, la biodiversidad y la organización comunitaria.

Lo anterior me dejó ver cómo los procesos agroecológicos, no solo buscan producir alimentos de manera sustentable, sino también fortalecer las capacidades de las personas y promover la cooperación de comunidades más organizadas y comprometidas con el cuidado del medio ambiente. Durante esta estancia observé que tanto Tsomanotik como las comunidades con las que trabaja se encuentran en proceso de transición agroecológica y que enfrentan importantes retos, como la permanencia del uso de los agroquímicos en algunos casos y las condiciones climáticas que afectan la producción. En este contexto, las alianzas interinstitucionales, aunadas al acompañamiento, la capacitación y la implementación progresiva de las prácticas agroecológicas representan avances importantes hacia el cuidado de la biodiversidad y de la Madre Tierra.

Como parte de esta estancia, participé también en el establecimiento de un cultivo de repollo y cebolla. Aunque no fue posible dar seguimiento completo al cultivo durante toda su etapa de desarrollo, la experiencia me ayudó a reconocer la importancia de la preparación del terreno, la organización de las actividades y la atención constante que requiere un cultivo.

Mi estancia en Ecosur, vinculada a Tsomanotik, fue una experiencia muy gratificante y de suma importancia en mi proceso formativo. Me permitió poner las manos en la tierra, conocer nuevas personas, aprender técnicas que desconocía y acercarme a una nueva forma de trabajar que no conocía tan de cerca “desde una perspectiva sistémica y transdisciplinaria”. Como parte de los aprendizajes más significativos reconozco que esta estancia amplió mi comprensión de los huertos como agroecosistemas que, abordados desde una mirada agroecológica integral, me permitieron reconocer el impacto que tienen en la vida de las personas en diferentes dimensiones.

Antes de esta experiencia no conocía cómo se llevaba en la práctica la agroecología. Durante mi estancia pude observar la manera en que se trabaja desde Ecosur y su vinculación con Tsomanotik, visualicé cómo, desde diferentes estrategias de trabajo comunitario, se avanza hacia formas de producción más sustentables y justas. Me gustó conocer el trabajo que realizan con las personas de las comunidades y ver que desde el uso de herramientas participativas, permiten que se sumen saberes y conocimientos.

Al conocer y colaborar con la Dra. Amayrani y con el equipo de Tejido Agroecológico de Tsomanotik, así como con su director Óscar Vargas, me permitió ver la entrega y el compromiso con el que realizan sus actividades, así como el cuidado que mantienen hacia la Madre Tierra. Asimismo, tuve la oportunidad de convivir con personas muy amables, de quienes aprendí a través del diálogo de sus experiencias y practicando las formas en las que realizan su trabajo.

Mi colaboración incluyó la elaboración de informes mensuales, un registro fotográfico y la integración de un informe detallado de los resultados, así como la elaboración de folletos que fueron entregados a Tsomanotik para compartir la información.

Finalmente, esta estancia me permitió aproximarme a una perspectiva diferente a la que normalmente conocía sobre la producción agrícola. Me hizo comprender que detrás de las prácticas agroecológicas hay personas, experiencias, esfuerzos y una intención de hacer las cosas de otra manera. Me llevo nuevos conocimientos, buenos recuerdos y la satisfacción de haber vivido una experiencia que contribuyó tanto a mi formación académica como a mi crecimiento personal.

Redacción: Estrella del Carmen Urbina Méndez, estudiante de la Carrera de Agricultura Sustentable y Protegida de la Universidad Tecnológica de la Selva.

Fotografías: Estrella del Carmen Urbina Méndez y Amayrani Meza Jiménez.

Investigadora que participa en esta nota:

Amayrani Meza Jiménez

Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente, grupo Estudios Socioambientales y Gestión Territorial

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