Ana Magdalena Solís Calvo
ana.solis@guest.ecosur.mx
*Dra. Solís Calvo Ana Magdalena

Semillero 259 Niñeces, adolescencias y juventudes cierran la calle para sembrar futuro
Ante las carencias de ciertos sectores de la población comunidades consideradas vulnerables, población indígena y otras condiciones de desigualdad estructural, no solo en cuestiones educativas, sino a exclusiones ejercidas desde el sistema clase/raza/género y otros marcadores estructurales (Solís, 2026), surgen diversos movimientos comunitarios y prácticas docentes otras con propuestas pedagógicas críticas orientadas a la justicia social, en defensa territorial y la descolonización del saber.
Las pedagogías emergentes que crean intersticios en las estructuras de dominación racial, epistémica, económica y patriarcal presentes en el contexto en que se vive o se estudia, recuperan saberes históricamente subordinados y promueven prácticas educativas situadas, comunitarias y emancipatorias. En el contexto de la ciudad de San Cristóbal de Las Casas las niñeces y juventudes indígenas urbanas enfrentan múltiples formas de exclusión. Serrano Santos (2015) explica que durante mucho tiempo existió una asociación casi automática entre “la condición indígena y el contexto rural”, invisibilizando a los jóvenes indígenas que viven en espacios urbanos. Estas formas de violencia estructural reproducen condiciones de marginalidad y criminalización a la población indígena y no indígena que vive en las zonas perimetrales de la ciudad, en particular la zona norte estigmatizada por la complejidad de la vida ante la inseguridad de las actividades delictivas que discurren en sus márgenes.
En este escenario acciones desde la organización familiar y comunitaria, emergen en búsqueda de futuro. Es el caso del Semillero 259, un grupo de niñeces, adolescentes y juventudes con el apoyo de su familia, a través del baile, la composición de música Hip hop, rap, enseñanzas agroecológicas, la pintura, el trabajo con madera, rescate de saberes tradicionales con plantas medicinales, las risas, han creado un espacio comunitario para compartir, divertirse, aprender, crear, convivir en un barrio de la zona norte, estigmatizado por la violencia y el narcotráfico, sembrando esperanza.

Semillero 259 Niñeces, adolescencias y juventudes cierran la calle para sembrar futuro
Desde el primer momento que tuve la fortuna de conocerlos, me mostraron formas de organización colaborativa y comunitaria que permiten a las niñeces y juventudes generar un plan de acción, ejecutarlo y alcanzar el bien común, cerrar una calle al tránsito crea un espacio para el encuentro, el baile y el cuidado del huerto en colectivo para el autoconsumo, en búsqueda de un proyecto autosustentable. La calle se vuelve, la reivindicación del territorio, propicia la expresión artística a través de mover el cuerpo, bailar, componer un rap que hable sobre deconstruir tu comida para un consumo de alimentos generados en tu propia huerta, en pro de una alimentación más sana. La sala de la casa de la abuela se transforma en salón de videoconferencias donde toman talleres con otras organizaciones comunitarias, participan en debates de forma virtual, realizan el taller de pintura a favor de los humedales y la preservación de los montes. La calle también se toma para sembrar el huerto comunitario, la milpa, la cosecha se comparte con la gente del barrio.
Semillero 259 Niñeces, adolescencias y juventudes cierran la calle para sembrar futuro
Geovani Nájera, quién es el iniciador de la propuesta y que coordina las actividades y participaciones del Semillero 259 en los eventos donde los invitan o las acciones que se ponen en marcha, comenta “durante de la pandemia los espacios como parques, explanadas y otros lugares de encuentro se cerraron y jamás se han vuelto a abrir, al no existir espacio para que las niñeces, adolescentes y juventudes se reúnan, además de la situación de violencia que existía, salir a la calle era peligroso en ese momento en el barrio”. Debido a ello, surge la idea de poner una cadena y generar un lugar seguro para encontrarnos.
Semillero 259 Niñeces, adolescencias y juventudes cierran la calle para sembrar futuro Foto: Cortesía
Es necesario continuar visibilizando acciones comunitarias emergentes para la transformación de la sociedad. Mucho se habla sobre la descomposición del tejido social, sin embargo, el trabajo colaborativo comunitario realizado por el Semillero 259, es labor que reconstruye ese tejido. Siembran esperanza en las promesas de futuro que son precisamente las niñeces y las adolescencias. La participación de la juventud y la creación de otras formas de encuentro en territorios estigmatizados, genera como ellos mismos me comentan “experiencias nuevas”, ahora que volvieron de CEAS Joven Maya en Tziscao, Chiapas, donde vivieron un encuentro con otros grupos comunitarios, Por cierto, muy pronto se estrenará en Australia un cortometraje sobre las actividades y las cosas que les gustan hacer a las niñeces y adolescencias en la zona norte.
Gracias Semillero 259 por enseñarnos a tomar las calles, a tener una consciencia ecológica, cuidado y respeto por la tierra, la siembra, por compartirnos la esperanza que transforma su territorio, su barrio y las niñeces, las adolescencias y las juventudes al mostrarles otras formas de vivir en la zona norte de San Cristóbal de Las Casas y por ende otra manera de habitar un mundo donde quepan muchos mundos (EZLN, 1996).
Para conocer más sobre Semillero 259 pueden buscarlos en sus redes sociales, también para brindar apoyo o ponerse en contacto escriban a: geova2269@gmail.com
*Colegio de la frontera sur-Ecosur
ana.solis@guest.ecosur.mx
Referencias
EZLN. (1996). Cuarta declaración de la Selva Lacandona. https://enlacezapatista.ezln.org.mx/1996/01/01/cuarta-declaracion-de-la-selva-lacandona/
Serrano Santos, M. (2015). “Soy de los dos lados, a la mitad me quedo”: Estilos de vida en jóvenes indígenas urbanos de San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Cuicuilco Revista de Ciencias Antropológicas, 22(62), 149–174.
Solís, A. (2026). Interculturalidad negada y desigualdad de género. Subjetividades y experiencias docentes en la Nueva Escuela Mexicana en Chiapas. Educación Y Ciudad, 51, e3562. https://revistas.idep.edu.co/index.php/educacion-y-ciudad/article/view/3562
NOTA PUBLICADA EN: https://www.chiapasparalelo.com/opinion/invitados/2026/06/semillero-259-nineces-adolescencias-y-juventudes-cierran-la-calle-para-sembrar-futuro/