El pasado 21 de septiembre, investigadoras del departamento de Agricultura Sociedad y Ambiente de Ecosur (DASA) e integrantes de Tsomanotik A.C., RAISES-COLIMA, Colectiva JAMA, El Rebozo, familias campesinas, colectivos, personal técnico y estudiantes del Doctorado Nacional de Agroecología dieron continuidad al Encuentro Intercomunitario de Transiciones Agroecológicas Libres de Glifosato de Chiapas mediante el Taller de Cromatografía de Pfeiffer, realizado en la Unidad San Cristóbal de Ecosur.
Durante el recorrido del Sebastiao Pinheiro por México en 2026, la cromatografía de Pfeiffer se presentó como una herramienta didáctica y accesible para comprender la vitalidad de las tierras campesinas y analizar colectivamente la fertilidad de los suelos.
El taller reunió a 35 personas vinculadas con la agricultura y la agroecología, procedentes de diez municipios de Chiapas, cuatro comunidades de otros estados y de Sudamérica. El encuentro ofreció un espacio de diálogo, práctica e intercambio que fortaleció la articulación entre familias campesinas, colectivos, organizaciones, personal técnico, investigadores y academia.
La jornada del primer día de trabajo comenzó con un tlamanalli, ofrenda a la Madre Tierra, y un círculo de palabra para propiciar respeto, armonía y trabajo colectivo. Antonio Saldívar, director general de Ecosur, dio la bienvenida y animó a fortalecer los procesos agroecológicos. Después, se compartió un desayuno comunitario, de memelas de frijol, tamales de momo, queso doble crema, ensalada de hojas verdes, salsas, fruta, Café MAPLE y agua fresca.
Mientras el grupo se reunía, Sebastiao Pinheiro preparaba entre morteros y probetas la solución extractora de la vida (hidróxido de sodio al 1 %). En el aula, el trabajo inició con un círculo de presentación en el que cada participante compartió su nombre, procedencia y motivación para asistir.
Fundamentos teóricos y prácticos de la cromatografía
El Dr. Pinheiro explicó los fundamentos teóricos y prácticos de la cromatografía, que analiza los componentes minerales, microbianos y orgánicos del suelo, a diferencia de los estudios convencionales centrados en lo mineral. También mostró cómo tomar muestras del agroecosistema a distintas profundidades de forma sencilla y económica.
El equipo de facilitación dispuso en el aula los materiales necesarios, las mesas pronto se cubrieron con morteros, coladores, mallas, básculas y algunos otros objetos de trabajo. El Dr. Pinheiro explicó la preparación de las muestras de suelo. Primero indicó cernir, moler y volver a cernir cada muestra; después, pesar 5 gramos, colocarlos en un vaso etiquetado y reservar el resto como contramuestra.
A cada muestra de 5 gramos se añadieron 50 ml de la solución extractora de la vida. Las muestras se dinamizaron tres veces con movimientos alternos para separar sus componentes: al inicio, a los 15 minutos y 60 minutos después; luego reposaron seis horas. Lo anterior porque la arena decanta en unos 20 minutos, el limo en 2.5 horas y la arcilla en 6 horas.
Entre la segunda y tercera dinamización, el Dr. Pinheiro explicó la preparación, conservación y vida útil de la solución reveladora de la vida (nitrato de plata al 0.5 %). Algunos participantes la disolvieron en agua destilada y la almacenaron en goteros oscuros cubiertos con papel aluminio.
Después se preparó el papel filtro Whatman N.º 4. El Dr. Pinheiro mostró cómo elaborar un molde, marcar el centro y perforar los radios de 4 y 6 cm. Se hicieron unos 50 papeles, seis moldes y suficientes pabilos de cuadros de 2 cm² para conducir las soluciones por capilaridad.
Tras la tercera dinamización, las muestras se colocaron separadas sobre un par se mesas y sin movimiento para obtener el sobrenadante después de las seis horas de reposo.
El Dr. Pinheiro preparó una “caja negra” forrada con papel aluminio, explicó el procedimiento y la forma correcta de secar los filtros sin exponerlos a la luz. Posteriormente cada participante colocó un pabilo en el papel, lo impregnó con nitrato de plata hasta la marca de 4 cm y lo guardó en la caja, separado de los demás con aros plásticos.
Posteriormente, relató la historia de la cromatografía de Pfeiffer y su adaptación de un método de laboratorio de 15 días a una herramienta didáctica accesible para hacerse en casa o en el campo y que puede realizarse en tan solo un día. También comprobó el buen estado del nitrato de plata al mezclarlo con hidróxido de sodio al 1 %, reacción que produjo una turbidez marrón, a diferencia de la mezcla con agua destilada.
El trabajo colectivo y la formación de redes agroecológicas
Durante el taller, se destacó el trabajo colectivo y la formación de redes agroecológicas. Se señaló que, tras la experiencia compartida, el grupo había pasado de ser un conjunto de individuos a un sujeto colectivo unido por una meta común.
Saberes campesinos vs. Revolución verde
En su clase magistral, relacionó la energía solar, la evolución de la Tierra y la formación del humus con el origen de la agricultura y las civilizaciones. Destacó la importancia de la biodiversidad, las semillas nativas y los saberes campesinos, ilustrada mediante deidades mesoamericanas vinculadas al maíz y la vainilla. También presentó una visión crítica de la revolución verde, el glifosato, los organismos genéticamente modificados y el control corporativo de las semillas por sus riesgos ambientales, sociales, económicos y sanitarios. Frente a ello, propuso la agroecología y la cromatografía como herramientas para fortalecer la soberanía alimentaria, el conocimiento de la vitalidad del suelo y la acción colectiva campesina.
Pinheiro presentó el cromatograma como una radiografía de la energía y transformación del suelo. Con un ejemplo de la cuenca del río Nilo, explicó cómo la interacción de minerales, microorganismos y materia orgánica forma humus: desde la mineralización del agua y el depósito de sedimentos hasta las tierras fértiles del delta, donde la mezcla de agua dulce y salobre favorece una gran diversidad de vida y fuentes de alimentación humana. Cerró su exposición e invitó al diálogo; el grupo respondió con comentarios y agradecimientos.
El registro de las muestras
Tras seis horas de reposo, se organizaron tres mesas para registrar las muestras, correr los cromatogramas y secarlos. En dos grupos, las y los participantes extrajeron con jeringas de 5 y 10 ml el sobrenadante sin agitar las muestras. Después registraron cada muestra, la colocaron en una tapita e introdujeron un pabilo para que la solución impregnara el papel por capilaridad hasta la marca de 6 cm. Las jeringas se enjuagaron tres veces con agua destilada, se secaron y reutilizaron.
Al llegar la solución a la segunda marca del papel filtro, se retiraron los pabilos y los cromatogramas se dejaron secar sobre papel Kraft. El segundo grupo repitió el procedimiento y, en total, se obtuvieron 43 cromatogramas.
Pinheiro destacó que el trabajo del día, organizado de esta manera, permitió ganar tiempo para observar resultados al día siguiente. La jornada incluyó un momento de comida, el trabajo colectivo y la clase. El primer día concluyó con el objetivo cumplido: realizar la cromatografía en un día y fortalecer el ejemplo de trabajo de grupo como colectivo en torno a la conformación de sujetos colectivos para la agroecología campesina e indígena.









Fotografías: Amayrani Meza Jiménez y Luis Javier Peña Robles.
Redacción: Amayrani Meza Jiménez, Luis Javier Peña Robles, Oscar Gerardo Vargas López, María del Consuelo Sánchez Méndez y Lidia García Rodríguez
Investigadoras que participan en esta nota:
Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente, grupo Estudios Socioambientales y Gestión Territorial