Recolectan especies a más de 3 mil metros de profundidad por primera vez en la investigación oceanográfica de México

Por primera vez en la investigación oceanográfica de nuestro país, se logra realizar arrastres a más de 3,000 m. de profundidad en el Golfo de México y recolectar organismos que viven en las llanuras abisales, una región inexplorada hasta hoy por investigadores Mexicanos. Un grupo de investigadores encabezados por la Dra. Cecilia Enríquez de la UMDI-Sisal de la UNAM como jefe de campaña y por el Dr. Víctor Vidal del CINVESTAV, coordinador del crucero, logran esta “hazaña” a bordo del buque oceanográfico (BO) Justo Sierra de la UNAM (de 34 años de edad) gracias a la pericia de la tripulación del buque y del equipo científico a bordo.

Imagen del Equipo Científico de la campaña oceanográfica Perdido-3 en el (BO) Justo Sierra

En este sentido fue invaluable la experiencia del Capitán Leobardo Ríos Mora, y de sus oficiales Guillermo del Ángel Román y Abraham Sasoé Vázquez, así como de sus marinos timoneles Juan Manuel Castillo Castañeda, Guillermo González Hernández, Justo Cuauhtémoc Ramírez Hernández y Luis Manuel Lorenzo Castan.

La tripulación de investigadores del CINVESTAV-Mérida, UNAM-Sisal, ECOSUR-Campeche y CICESE realizaron estos arrastres históricos durante una campaña oceanográfica en aguas profundas de la región de Perdido (frente a la costa de Tamaulipas y limitando al norte con la frontera marina con Estados Unidos) para medir la hidrología, recolectar muestras de agua, sedimentos y organismos como parte del proyecto: “Implementación de redes de observaciones oceanográficas (Físicas, Geoquímicas, Ecológicas) para la generación de escenarios ante posibles contingencias relacionadas a la exploración y producción de hidrocarburos en aguas profundas del Golfo de México”, financiado por el Fondo Sectorial de Hidrocarburos de la Secretaria de Energía (SENER) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) y liderado por el Dr. Juan Carlos Herguera del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) y en el que participan distintas instituciones y centros de investigación del país, en el marco de un Consorcio de Investigación del Golfo de México (CIGoM).

La región de Perdido es un reto para la investigación porque su lecho marino es muy accidentado, con cambios pronunciados en el relieve que hacen difícil la toma de muestras de macrofauna bentónica mediante arrastres con redes de pesca. El terreno en el talud continental tiene montañas submarinas y caídas abruptas a lo largo del llamado “cinturón plegado de Perdido”. Con el uso de equipos especializados para registrar y mapear el fondo marino, instalados en el BO Justo Sierra fue posible localizar plataformas adecuadas para realizar arrastres de fondo. Así también y gracias al financiamiento del proyecto, se logró adquirir un cabo Kevlar suficientemente largo para estas maniobras (10,000 m). El conjunto de las condiciones del fondo marino, la naturaleza de las corrientes y las características del oleaje en cada estación, son factores que deben tomarse en cuenta para diseñar la maniobra de muestreo con “trineo de arrastres” y poder así tomar muestras a esas profundidades.

Imagen del relieve del fondo marino en la región de Perdido [imagen de Enríquez, C] y ejemplo de resultados de sonar con la profundidad en una sección de la ruta recorrida.

En comunicación desde altamar a través de mensajes por celular y en medio de la alegría y entusiasmo de todo el equipo de investigación que participa en los cruceros de CINVESTAV, la Dra. Enríquez señaló: “El crucero ha sido todo un éxito gracias al gran esfuerzo de todo el equipo de trabajo, desde la búsqueda del terreno utilizando las ecosondas, hasta la ejecución de las maniobras y el análisis preliminar de las muestras colectadas”.

Por su parte el Dr. Vidal comentó: “Para muchos probablemente parecerá trivial, pero esto significa que por primera vez tendremos la oportunidad de saber qué organismos hay en esas profundidades de nuestros mares”.

Sobre los organismos encontrados la Dra. Enríquez dijo: “soportan 300 atmósferas de presión, temperaturas de congelación y gran dinamismo de la zona abisal de las aguas del Golfo de México”.

Gratamente sorprendido por la noticia de los arrastres y los organismos encontrados el Dr. Herguera, prestigiado oceanógrafo y responsable técnico del proyecto, destaco la pericia para la navegación y la buena selección de sitios de la Dra. Enríquez y señaló: “Esos arrastres rompen récord de profundidad y el CINVESTAV tiene el privilegio de verlos por primera vez”.

La Dra. Leopoldina Aguirre, coordinadora del Proyecto en el Cinvestav, dijo sentirse enormemente emocionada con el logro que ha tenido su equipo en las aguas profundas del Golfo de México y la gran motivación existente para continuar con las investigaciones. “El Cinvestav Mérida cuenta con alrededor de 30 años estudiando el Golfo de México y en especial la Sonda de Campeche, principalmente a través de diversos servicios prestados a Petróleos Mexicanos (PEMEX), experiencia que ha sido útil tanto para integrarse como equipo, como para prepararse para el reto de enfrentar el diseño de muestreos en la zona de aguas profundas de Perdido y avanzamos hacia un conocimiento más amplio y sólido sobre lo que está sucediendo en el Golfo de México”.

Con su labor, los académicos participantes nos dan evidencia de la vida marina a esas profundidades sobre todo con miras a determinar el estado de salud de estos ecosistemas en vísperas del desarrollo de extracción petrolera en esta zona. Claramente, aun será necesario revisar cuidadosamente el material para confirmar qué especies se están encontrando, cuáles de éstas son nuevas y las condiciones en las que viven ahí. Esta información también nos abre la oportunidad de considerar la presencia de organismos que pocas veces se pueden observar, que forman parte de la biodiversidad Mexicana, y que demuestran una vez más, el gran potencial de la vida para abrirse paso en las profundidades del mar.


Emma Alonzo. Cinvestav a 16 de junio del 2017

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ECOSUR participa en proyecto binacional para evaluar la vulnerabilidad de ecosistemas marinos por derrames de petróleo

Del 16 al 30 de junio, en Quebec, Canadá, se llevaron a cabo las primeras actividades del proyecto “Experimentos en mesocosmos para evaluar la vulnerabilidad de los ecosistemas marinos ocasionado por la industria petrolera: comparación latitudinal”, que dirigen el doctor Daniel Pech , investigador del Departamento de Ciencias de la Sustentabilidad de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) y el doctor Gustavo Ferreyra del Instituto de Ciencias Marinas de Rimouski (ISMER) de Canadá, en el marco del XV Grupo de Trabajo México-Quebec (2015-2017).

El proyecto busca generar nuevos conocimientos sobre los mecanismos de respuesta de los primeros eslabones de la cadena trófica marina —virus, bacterias, fitoplancton y zooplancton— expuestos al estrés ante un derrame masivo de petróleo en el Golfo de México y el Golfo del St-Laurent, (GOSL), Canadá mediante un sistema experimental de mesocosmos que permite mantener las características ecológicas similares a las del sistema natural.

El diseño experimental permitirá evaluar la reacción de la comunidad bacteriana de la columna de agua, la capacidad de resiliencia de la comunidad planctónica que vive en las aguas superficiales y la contribución de los exopolímeros de origen bacteriano para eliminar los hidrocarburos en la columna de agua en dos grandes ecosistemas potencialmente expuestos a derrames de petróleo. La actividad petrolera en el Golfo de St-Laurent se encuentra ahora en la fase exploratoria y en el Golfo de México se ha iniciado una nueva etapa de exploración y extracción petrolera derivada de la reforma energética.

La formación del grupo de trabajo binacional llega en el momento propicio para abordar conjuntamente una problemática mundial a través de soluciones innovadoras conjuntas. La colaboración binacional permitirá, además de compartir infraestructura y capacidades técnica y científicas, estandarizar protocolos y avanzar en la discusión y en la generación de información de vanguardia en el tema.

Este proyecto es financiado por fondos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) con la Convocatoria conjunta de movilidad México-Québec – FONCICYT y el Fondo sectorial CONACYT – Secretaría de Energía – Hidrocarburos. Colaboran también el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV) Unidad de Mérida y el Consorcio de Investigación del Golfo de México (CIGoM).

El blog del proyecto: http://sitios.ecosur.mx/mesocosmos/

Más información con Daniel Pech (dpech@ecousur.mx)