Del 21 al 23 de marzo del presente año se realizó el Segundo Congreso de la Red de Investigadores Sociales sobre el Agua, “red ISSA”, teniendo como sede el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara, en el municipio Chapala, Jalisco. En este evento académico de relevancia nacional concurrió importante cantidad de investigadores de todo el país, entre ellos Cesar Eduardo Ordoñez, con la ponencia “Cooperación fronteriza en microcuencas de los ríos Coatán y Suchiate, entre México y Guatemala”.
La ponencia fue presentada en la Mesa XI, Agua y fronteras: hacia una comprensión de las dinámicas compartidas y de los retos encontrados de Norte a Sur. Ordoñez xxplicó resultados de la investigación denominada “Modos de vida en microcuencas altas de ríos fronterizos de México y Guatemala” realizada en los ríos Suchiate y Coatán. La investigación fue realizada como parte del macroproyecto “Innovación socioambiental para el desarrollo en áreas de alta pobreza y biodiversidad en la frontera sur de México”, llevado a cabo por investigadores de El Colegio de la Frontera Sur y otras instituciones académicas entre 2010 y 2011, como parte de las actividades del nodo IRFA GIEZCA (Integración Regional de Fincas Agroecoturísticas – Grupo de Investigación de Ecosur para las zonas Cafetaleras).
Las cuencas internacionales, además de ser territorios donde se verifica el ciclo hidrológico, son espacios geográficos donde entes sociales y comunidades de países vecinos comparten identidades, tradiciones y cultura, también procesos productivos, comerciales y culturales. Por ello socializan y trabajan en función de la disponibilidad de recursos renovables y no renovables.
En el territorio del altiplano guatemalteco y de las grandes laderas de las cordilleras Sierra Madre y los Cuchumatanes existe una importante red hidrológica en microcuencas de montaña de ríos fronterizos, que luego forman parte de la red hidrológica del Sureste de México. En ellas descarga gran cantidad de lluvia durante el año, con efectos diversos en los recursos naturales aguas arriba y aguas abajo.
La deforestación, los aspectos estructurales que implican el minifundismo, la alta densidad demográfica rural, la pendiente y otras variables, generan gran potencial de riesgo y desastres que afectan a los territorios “aguas arriba y aguas abajo” de ambos países. A la vez con potenciales procesos de beneficio socioeconómico y ambiental, por lo que es un reto para las relaciones binacionales encontrar los procesos adecuados para su gestión y manejo, y requiere el apoyo de ambos Estados.
En una de las microcuencas estudiadas, la concurrencia al mercado de trabajo agrícola de las regiones vecinas chiapanecas, la importación de productos mexicanos mediante el comercio informal para el consumo y relaciones de capital social son las principales relaciones económicas transfronterizas. Pero también se observa la competencia y complementariedad con la concurrencia a otros mercados de trabajo, especialmente las migraciones a Estados Unidos y también en el mercado local-regional guatemalteco, estimulado por las remesas. Este conjunto de relaciones solamente ha aminorado la presión demográfica sobre la frontera agrícola, por lo que el manejo de las microcuencas requerirá de otro tipo de incentivos, probablemente el pago por servicios ecosistémicos.
En la otra microcuenca han venido creciendo pequeños sistemas productivos de hortalizas en minifundios, microganadería estabulada y comienza el cultivo de frutales deciduos. Todo esto estimulado por el pequeño comercio fronterizo de estos productos al menudeo dos o tres días a la semana en centros poblados de la región del Soconusco adyacente al Volcán Tacaná así como la importación de productos de dicha región, para el consumo familiar. También destaca la atención al flujo turístico mexicano que escala el volcán y la participación en tareas relacionadas con la conservación de la reserva de la biosfera del volcán. Además, se vienen desarrollando modalidades interesantes de capital social al interior de la microcuenca y en su relación con la región vecina Chiapaneca.
Este conjunto de relaciones ha tenido como repercusión el interés de las propias comunidades por impulsar procesos favorables para un buen manejo de la microcuencas, como son: prácticas de conservación de suelos (terrazas, barreras vivas, sustituir el pastoreo de ovino por prácticas de estabulación) procesos de reforestación, una ruta de avance hacia la agricultura ecológica, control de aguas servidas y otras.
Los resultados permiten proponer posibilidades para estimular procesos de integración fronteriza a escala de las regiones vecinas de ambos países que unen las cuencas hidrográficas internacionales. Es posible entonces conformar un área territorial de cooperación en donde las instituciones de ambos países apoyen la cooperación local y regional para impulsar relaciones económicas transfronterizas y conservación de los recursos naturales, principalmente el agua.
Lo anterior en base a las complementariedades económicas regionales que, potencialmente, incentivarán el manejo de las microcuencas de montaña situadas a más de 2000 metros en el territorio guatemalteco con beneficio para las regiones vecinas del lado mexicano, aguas abajo.
Finalmente fue prometedora la relación entablada con investigadores de la frontera norte en la comprensión de las dinámicas y retos compartidos en torno a los recursos hídricos, así como en las posibilidades de intercambio académico y acciones conjuntas.
Cesar Eduardo Ordoñez Morales es Doctor en Economía del Centro Universitario de Occidente, Universidad de San Carlos Guatemala.







