Proyectan participación de ECOSUR en el Parque Científico Tecnológico de Yucatán

El 13 de enero, Mario González Espinosa, director general de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), José Armando Alayón Gamboa, director de la Unidad Campeche, y Cristina Guerrero Jiménez, directora de Vinculación, se reunieron con Raúl Godoy Montañez, Secretario de Investigación, Innovación y Educación Superior de Yucatán para hablar sobre diversos proyectos que ECOSUR y la Secretaría de Investigación, Innovación y Educación Superior podrían desarrollar en el futuro.

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En la reunión sostenida en el Parque Científico Tecnológico de Yucatán (PCTY) se planteó una clara posibilidad de que ECOSUR pueda considerar establecer una oficina de enlace en el PCTY, con la expectativa de que su colaboración en este importante espacio fortalecerá el trabajo institucional en materia de generación de conocimiento científico, vinculación con la sociedad y formación de recursos humanos especializados. ECOSUR realizará en breve una propuesta temática preliminar y tratará próximamente el tema en la Primera Sesión Ordinaria de su Consejo Técnico Consultivo.

El PCTY fue inaugurado el 4 de diciembre de 2015 con el objetivo de “establecer un espacio estratégicamente localizado, para promover la integración de los actores de la triple hélice (sector académico, gubernamental y empresas privadas), así como contribuir a la formación de capital humano en áreas estratégicas y dinamizar el desarrollo sustentable aprovechando el conocimiento científico y el desarrollo tecnológico”, según se cita en su página web http://pcty.com.mx/

Actualmente, se encuentran instalados en el PCTY, el Centro de Investigaciones Científicas de Yucatán (CICY), la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), el Centro de Investigaciones y de Estudios Avanzados (CINVESTAV-Unidad Mérida) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), las unidades de Ciencias de la Conservación, Química y Matemáticas Aplicadas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Centro de Investigación y Asistencia Tecnológica y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ), el Centro Nacional de Innovación en Acuacultura del INAPESCA, el Centro Geo, el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), el Centro de Investigaciones en Matemáticas (CIMAT), el Centro Nacional de Innovación y Transferencia Tecnológica (CNITT), el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).

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Parque Científico Tecnológico de Yucatán (PCTY)

Director del Centro Austral de Investigaciones Científicas de Argentina visita la Unidad Campeche

Gustavo Ferreyra, investigador asociado del Instituto de Ciencias del Mar (ISMER) de la Universidad de Quebec en Rimouski y recién nombrado director del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC) de Argentina visitó las instalaciones de la Unidad Campeche de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) para impartir la conferencia “Ciencia en el extremo sur de las Américas: el Centro Austral de Investigaciones Científicas”.

Ferreyra visitó México para participar en el taller de trabajo en el marco del proyecto de colaboración binacional México-Quebec “Experimentos de mesocosmos para evaluar la vulnerabilidad de los ecosistemas marinos ocasionado por la industria petrolera: Comparación latitudinal”, dirigido por él y por Daniel Pech, investigador del Departamento de Ciencias de la Sustentabilidad de ECOSUR.

El proyecto busca generar nuevos conocimientos sobre los mecanismos de respuesta de los primeros eslabones de la cadena trófica marina —virus, bacterias, fitoplancton y zooplancton— expuestos al estrés ante un derrame masivo de petróleo en el Golfo de México y el Golfo del St-Laurent, (GOSL), Canadá mediante un sistema experimental de mesocosmos que permite mantener las características ecológicas similares a las del sistema natural.

Este proyecto es financiado por fondos del CONACYT–Convocatoria conjunta de movilidad México-Québec – FONCICYT 265435– y en él colabora también el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV) Unidad de Mérida.

La agenda de la visita incluyó una reunión con Mario González Espinosa, director general de ECOSUR y Cristina Guerrero Jiménez, directora de Vinculación, con el objetivo de establecer estrategias de colaboración entre ECOSUR y el CADIC, un centro pernteneciente al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (CONICET).

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Reconocimiento por impartir la conferencia “Ciencia en el extremo sur de las Américas: El Centro Austral de Investigaciones Científicas”
REUNIÓN DR. GUSTAVO FERREYRA
Reunión con Mario González Espinosa, director general de ECOSUR y Cristina Guerrero Jiménez, directora de Vinculación, con el objetivo de establecer estrategias de colaboración entre ECOSUR y el CADIC.

Nuevo investigador del Departamento de Salud en la Unidad Villahermosa

César Antonio Irecta Nájera, doctor en Ciencias Biomédicas con orientación en Inmunología por la Universidad de Guadalajara, fue seleccionado para ocupar una plaza de Investigador Asociado B en el Departamento de Salud en la Unidad Villahermosa de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR).

La línea de investigación que desarrollará en la Unidad Villahermosa se enfoca en los alimentos tradicionales, nutrición y salud. Se enfocará primeramente en los alimentos tradicionales selectos de la región en las principales vías metabólicas asociadas a la obesidad y las enfermedades asociadas a ésta.

Además, apoyará en la creación del Laboratorio de Salud en dicha Unidad y colaborará en los proyectos de investigación en tema de las enfermedades emergentes transmitidas por vector.

Irecta Nájera realizó dos estancias postdoctorales en la Unidad San Cristóbal de ECOSUR: la primera en el Departamento de Sociedad y Cultura durante el 2015 y la segunda en el Departamento de Salud en 2016, donde contribuyó de manera importante a la remodelación del Laboratorio de Salud y en la elaboración de propuestas de investigación que se sometieron a distintas convocatorias nacionales e internacionales.

Actualmente es asesor de la tesis “Prevalencia de infecciones orofaríngeas por virus del papiloma humano en universitarios del estado de Chiapas”, de la estudiante Yesenia Yadira Pérez Ovando.

 

 

César Antonio

 

 

José Armando Alayón Gamboa, nuevo director de la Unidad Campeche

El pasado 1 de enero, José Armando Alayón Gamboa, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), fue nombrado director de la Unidad Campeche para el periodo 2017-2020.

El investigador Asociado “C” perteneciente al grupo académico de Conservación y Restauración de Bosques, sustituyó en el cargo a Griselda Escalona Segura, investigadora también del Departamento de Conservación de la Biodiversidad, quien estuvo en el cargo en el periodo 2013-2016.

Alayón Gamboa es doctor en Ciencias Agropecuarias, egresado de la Universidad Autónoma de Yucatán, tiene una Maestría en Ciencias en Nutrición Animal por lo que sus temas interés se centran en la energética de agroecosistemas y el manejo sustentable de los recursos naturales.

Su trabajo se enfoca en la búsqueda de alternativas para mitigar el impacto de la agricultura y la ganadería ante el cambio climático. Colabora en proyectos de investigación sobre el desarrollo de estrategias de mitigación de gases de efecto invernadero en la ganadería y sobre el conocimiento local para el manejo de los recursos en la milpa y el huerto familiar para la seguridad alimentaria y la sustentabilidad de los modos de vida campesino.

 

Conoce más sobre su trayectoria:

José Armando Alayón Gamboa

Ratifican a Héctor A. Hernández Arana como director de la Unidad Chetumal

El pasado 15 de diciembre, Héctor Abuid Hernández Arana fue ratificado como director de la Unidad Chetumal de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), para el periodo 2017- 2020.

El anuncio fue dado por Mario González Espinosa, director general de ECOSUR, quien agradeció el compromiso del investigador y de la comunidad ecosureña por mantener un avance constante en el reconocimiento del trabajo de ECOSUR en esta región del país.

Durante la presentación del “Informe de la Dirección de Unidad periodo 2013-2016” a la comunidad de la Unidad Chetumal, Hernández Arana dio a conocer los alcances y resultados de las actividades que se realizaron en ese periodo y ratificó su compromiso de seguir trabajando con entusiasmo para el siguiente periodo.

Héctor Abuid Hernández Arana forma parte del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) en el Nivel I. Dentro de ECOSUR, es investigador titular “A” perteneciente al Departamento de Sistemática y Ecología Acuática.

Como parte del grupo de investigación Estructura y Función del Bentos, su trabajo se centra en la ecología béntica de fondos blandos y duros, efecto de los disturbios naturales y humanos sobre los ecosistemas costeros, ecología de ecosistemas de manglar y arrecifes coralinos, conservación de la biodiversidad marina, así como en la construcción de aplicaciones de la percepción remota para la observación de los ecosistemas costeros.

Dentro de su trabajo destacan 15 publicaciones científicas en revistas indizadas, cuatro capítulos de libros, un libro editado, tres artículos de divulgación, más de 30 presentaciones en congresos nacionales e internacionales y como académico ha dirigido tres tesis de maestría y siete de licenciatura.

Ha participado en ocho proyectos financiados por organizaciones nacionales e internacionales; es socio fundador de la Sociedad Científica Mexicana de Ecología y actualmente es responsable del proyecto “Establecimiento de un laboratorio de observación de la Tierra”.

 

Conoce más sobre su trayectoria:

Héctor A. Hernández Arana

 

Ubican nueva especie de orquídea en México

Vincenzo Bertolini, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) y Fredy Archila, botánico de la Estación Experimental de Orquídeas de Guatemala y del Herbario BIGU, de la Universidad de San Carlos de Guatemala, ubicaron la población de una nueva especie de orquídea en el Valle Mezquital del estado de Hidalgo, México: Ponthieva nicolasii.

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Este descubrimiento se registró durante estudios de campo que llevaron a cabo para realizar un inventario botánico por parte de la Universidad Tecnológica del Valle del Mezquital. Los especialistas en orquídeas reportaron la especie por primera vez en 2009, en un sitio de recolección entre el Alto Mezquital y la Sierra Gorda, en la ecorregión de la Sierra Madre Oriental con un ecosistema de bosque pino-encino.

Desde entonces y hasta 2015 los expertos mantuvieron la población bajo observación, realizaron análisis del material recolectado y lo compararon con otras especies del mismo género, concluyendo que debido a sus patrones taxonómicos distintivos se trataba de una nueva especie del género Ponthieva, a la cual denominaron Ponthieva nicolasii (Orchidaceae), etimología dedicada a Nicolás Bertolini Luna, hijo de uno de los autores.

A partir de un diagnóstico taxonómico describieron e ilustraron las diferencias entre la Ponthieva nicolasii y las otras especies de Ponthieva mexicanas, de tal modo que indicaron que P. nicolasii se diferencia de las otras dos registradas para el estado de Hidalgo —la Ponthieva racemosa y la Ponthieva schaffneri—, y aunque es una especie muy afín morfológicamente a la última, se diferencia por su ginostemio con la base de la columna oblicuamente orbicular o elíptica y por su  labelo basalmente orbicular, trilobado.

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“Este descrubrimiento hubiera sido imposible de realizarse sin el inmenso conocimiento que Francisco Luna Tavera, historiador de la cultura Otomí, tenía del territorio. Él fungió como guía de campo para esta investigación y falleció en 2015, dejando un enorme vacío intelectual para su región de origen”, expresó Vincenzo Bertolini.

El artículo del hallazgo fue publicado en septiembre de 2016, con el título Ponthieva nicolasii (Orchidaceae), una nueva especie para Hidalgo, dentro del Volumen 73 Número 2 de la Revista Gayana Botánica, Órgano Oficial de la Sociedad Botánica de Chile de la Universidad de Concepción, en Chile. Dicha publicación está acreditada por la International Association for Plant Taxonomy para propósitos de registros de nuevos nombres de plantas vasculares y hongos.

Puedes encontrar el libro “Atlas de las orquídeas del Soconusco. Modelos digitales de nichos ambientales entre Centro y Sudamérica” en: http://www.ecosur.mx/libros/producto/atlas-de-las-orquideas-del-soconusco-modelos-digitales-de-nichos-ambientales-entre-centro-y-sudamerica/

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Artículo completo: http://www.gayanabotanica.cl/pdfs/2016/2/22-Bertolini_Archila_2016.pdf

Investigadores del Cinvestav y ECOSUR buscan convertir microalgas en electricidad

MÉRIDA, YUCATÁN, A 10 DE ENERO DE 2017.-  Investigadores de la Unidad de Energía Renovable del Centro de Investigación Científica de Yucatán, A.C. (CICY), así como del Cinvestav-Unidad Mérida y de ECOSUR Chiapas, estudian el potencial energético de las bacterias marinas, así como diversas microalgas de la zona costera de Yucatán, que podrían generar energía eléctrica.

En entrevista, la Dra. Ruby Valdez-Ojeda, investigadora de la Unidad de Energía Renovable del CICY y líder del proyecto, explicó que las condiciones de la costa son propicias para la proliferación de microorganismos debido la acumulación de residuos orgánicos que impera en la zona. Por ello, escogieron tres zonas de estudio: los puertos de Sisal y Dzilam de Bravo, ubicados en la desembocadura del anillo de cenotes en Yucatán, y Progreso, que por su intensa actividad turística es atractivo para la proliferación de microrganismos.

Ver nota completa:

Conacyt Prensa. http://www.conacytprensa.mx/index.php/centros-conacyt/boletinescentros/12598-estudian-potencial-de-microorganismos-para-producir-bioenergia

Notas relacionadas:

conacento. http://conacento.com.mx/investigadores-del-cinvestav-ecosur-buscan-convertir-microalgas-electricidad/

UniversiWeb. http://www.universiweb.com/index.php/noticias/peninsula/983-estudian-potencial-de-microorganismos-para-producir-bioenergia

Una selva con historia…

Alejandro Morón, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad

La zona arqueológica de Calakmul, que se ubica en la zona sur del estado de Campeche, es un gran atractivo turístico, cada vez más visitado, y un importante lugar para la ciencia. Los vestigios de este antiguo reino prehispánico se encuentran enclavados en la Reserva de la Biósfera de Calakmul, la más grande del país (722,925 ha), la cual es accesible por carreteras recientemente remodeladas y ensanchadas, e incluso por caminos bien pavimentados que van al interior de la selva.

En toda esta región, El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) desarrolla y ha desarrollado diferentes proyectos de investigación, que abarcan desde aspectos antropológico–sociales hasta inventarios de algunos grupos de insectos, pasando por proyectos con aves y mamíferos en peligro de extinción. (Ver listado de algunos proyectos al final del texto).

Calakmul fue una ciudad-estado que perduró por más de 1500 años y que tuvo a su alrededor al menos a otras cinco ciudades-estado las cuales le rendían tributo, sus habitantes eran sus vasallos y sus tributos y mano de obra le permitieron a la élite de Calakmul construir enormes edificios, como la ahora llamada “Estructura II”.

El nombre de “Calakmul” le fue dado por uno de sus primeros visitantes “modernos” y quiere decir “entre dos cerros o lomas”; sin embargo, de acuerdo con descubrimientos recientes de arqueólogos y epigrafistas, su nombre real debió ser algo similar a “el reino de la cabeza de serpiente”.

Cosechando chiles
Cosechando chiles. Alejandro Morón, Armando Alayón y Yuriko Cruz.

Cabe destacar que esta zona no siempre fue tan accesible y que llegar a muchos de los sitios donde hoy es sencillo introducirse, era —hasta hace algunos años— casi una aventura, intentada por muy poca gente. Por ello, me interesa presentar una breve historia en la que describo cómo era esta zona y los accesos que tenía, además de mostrar que prácticamente toda la península de Yucatán fue una gran selva, la cual actualmente es difícil imaginar.

Hoy, la totalidad de la península de Yucatán es un mosaico con diferentes usos del suelo, pues si bien existen grandes áreas de selva, como la reserva de Calakmul, éstas se encuentran rodeadas por campos de cultivo, pastizales inducidos, poblados, carreteras, caminos, áreas de cultivo abandonadas y degradadas, y por zonas de desarrollo urbano.

Aproximarse a la historia de lo qué había, cómo eran aquellos lugares, qué poblados existían y cómo se acercaba la gente de fines del siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX a esta región, no es sencillo, pues las fuentes son escasas, dispersas y mencionan vagamente algunos detalles del paisaje, de las rutas, de las distancias o de los transportes.

Mapa Región Campeche
Mapa Región Campeche

Por empezar en algún punto, el poblado que ahora se llama Escárcega —llamado así en honor al Ing. Francisco Escárcega Márquez, quien dirigió inicialmente la construcción de la línea del ferrocarril Coatzacoalcos-Mérida en el estado de Campeche— no existía antes de 1940, en dicho lugar solo había selva.

Posteriormente, se estableció ahí el campamento chiclero “Km 47”. En estos años, la extracción de la resina o látex del árbol del chicozapote, es decir, el chicle, era tan importante que generaba prácticamente la totalidad de los ingresos del gobierno del estado de Campeche.

En el sur–sureste del territorio campechano abundaban los árboles de chicozapote que formaban parte de las selvas que cubrían esta región. La extracción del látex se hacía marcando en zig-zag la corteza de los árboles y colocando en su base una bolsa de lona que captaba el látex, después se recogía y el chiclero, la persona que hacía esta labor, lo llevaba a un campamento. En estos campamentos se juntaban las marquetas de chicle y era el lugar donde vivían los chicleros, capataces y cocineras por aproximadamente seis meses que era el tiempo que duraba la temporada de extracción.

Tapir en Calakmul Rafael Reyna
Tapir en Calakmul. Rafael Reyna.

Antes del trazo del ferrocarril Puerto México-Mérida, hoy Coatzacoalcos-Mérida, no había forma de ingresar a la zona sur del estado de Campeche, mas que por veredas o por barcaza, como lo había hecho The Laguna Corporation (Compañía maderera y chiclera de los Estados Unidos de América), desde El Carmen a través de la Laguna de Términos hasta el sitio llamado Pital, y desde ahí por tren de vía angosta, construido por la misma compañía años antes, hasta el campamento que la empresa también construyó como el principal centro de operaciones y que se llamó campamento Matamoros.

El otro acceso a la zona de Calakmul era por lancha, se embarcaba en Champotón y se navegaba a través del río Champotón hasta el poblado de Canasayab, luego hasta otro lugar llamado “La Gloria” y de ahí hasta una central chiclera llamada “Bonfil”. Esta fue la ruta de la expedición de Sylvanus Morley y de C.L. Lundell en la década de 1930, Morley fue un arqueólogo y epigrafista que visitó y describió parcialmente las ruinas de Calakmul, y Lundell un botánico que recolectó ejemplares de plantas en el sur de México y Centroamérica para una institución de Washington, DC, Estados Unidos, a él se atribuye el descubrimiento de las ruinas de Calakmul.

La ruta por el entonces llamado Partido del Carmen, hoy municipio de Ciudad del Carmen, había sido utilizada por los madereros, desde mediados a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Otro sitio de ingreso al sur peninsular era por el poblado de Dzitbalchén, en el actual municipio de Hopelchén, que se ha llamado “la montaña” y que era utilizado por los chicleros para ingresar a la selva y a las zonas de explotación. Un campamento chiclero al sur de aquella zona, que tal vez se formó hacia principios del siglo XX, se convertiría en el actual poblado de Xpujil, cabecera del municipio de Calakmul, y al que se llamó así debido al nombre maya de una aguada cercana al mismo, cuya traducción es “cola de gato”. El término aguada se refiere a una depresión en el terreno, de tamaño variable, en la que se acumula el agua de la lluvia y usualmente se mantiene por algunos meses.

Lindero bajo Balamku
Lindero bajo Balamku. Alejandro Morón.

Cerca de este sitio se fundó el actual poblado de Zoh-laguna, en 1947, por iniciativa de una empresa maderera de Yucatán, llamada “Maderera del Trópico”. El primer viaje de exploración a esa zona se realizó en 1946, cuando ya se había hecho la brecha de lo que sería la carretera Escárcega-Chetumal. Vale la pena mencionar que esta empresa maderera fue el frente de apertura y colonización del oriente del estado de Yucatán, que desde la década de los 30 se dedicaba a la explotación de caoba y cedro fundamentalmente. Para tener una idea de su tamaño, es importante mencionar que el dueño de la “Maderera del Trópico” tenía una concesión de 75,000 hectáreas en el oriente de Yucatán y en el período 1940–1945 esta compañía cortó 190, 962 árboles con un volúmen total de 389,925 m3.

Por el lado este de la región —el sur del actual estado de Quintana Roo—, las brechas y caminos en la selva existían desde siglos antes; algunos de ellos formaban parte de la red de caminos desarrollada por el pueblo maya, a través de los cuales los comerciantes llevaban sus productos de un lugar a otro. Esta región también fue territorio dominado por los indios rebeldes que huían de los blancos e iban hacia la región del Petén-Itzá, en la actual república de Guatemala. Durante el periodo colonial esta parte de la península fue zona de dominio de los indios rebeldes, quienes realizaban con los ingleses —en lo que hoy es Belice— el intercambio de madera de caoba, cedro y palo de tinte, por armas, pólvora y perdigones.

Parte de la zona descrita comprende poco más de 37,400 km2 del estado de Campeche, es decir, el 64% de la extensión de su actual territorio. 18,760 km2 de la superficie correspondiente al sur del estado de Quintana Roo, lo que es el actual municipio de Othón P. Blanco, y 2,065 km2 que corresponden a la mitad del actual municipio de Tizimín, en el estado de Yucatán. 58,225 km2, equivalentes a poco más de la superficie de los estados de Puebla y Tlaxcala juntos, de selva aprovechable desde el punto de vista maderero y de la extracción del chicle.

Luciano Pool
Calakmul, Campeche, México. Luciano Pool.

El tipo de selva a la que me refiero técnicamente se le denomina “selva mediana”, en la que crecen especies como la caoba, el cedro y el chicozapote. Si consideráramos la selva más seca del norte de la península de Yucatán, el área sería prácticamente igual a la superficie de los tres estados que conforman la península.

Esta inmensa área fue durante más de 15 siglos el espacio geográfico en donde nació y se desarrolló la cultura maya y, sin lugar a dudas, puede ser considerado como el laboratorio natural en donde se perfeccionó el uso de los recursos naturales de la zona, sin que éstos llegaran a agotarse. A final de cuentas, el ser humano sólo tenía y tiene prestado el uso del monte, que conforme la cosmovisión maya, en sus más antiguas creencias, pertenece sólo a los señores del monte y está resguardado por los aluxoob o guardianes del monte. Quizá por esto es que prevalece hasta nuestros días y podemos considerarla como una selva con historia.

Proyectos desarrollados en Calakmul por ECOSUR:

  • Vulnerabilidad de la agricultura de pequeños productores en Calakmul, Campeche, México.
  • Producción del huerto familiar y sustentabilidad energética en Calakmul, Campeche, México.
  • Especies de plantas y sus usos en huertos familiares de pequeños productores migrantes mayas y mestizos en Calakmul, Campeche, México.
  • Redefiniendo los bosques secundarios en la legislación forestal mexicana: implicaciones para el manejo, restauración y conservación.

 

Expertos en hongos tropicales se reúnen en simposio internacional en Tapachula

El 1 y 2 de diciembre se realizó un simposio sobre hongos –macromicetos– tropicales, denominado International Symposium on Tropical Mushrooms, en las instalaciones de la Unidad Tapachula de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), el cual fue organizado por José Ernesto Sánchez Vázquez, investigador del Departamento de Ciencias de la Sustentabilidad y por Gerardo Mata, investigador del Instituto de Ecología, A.C.

Participaron conferencistas renombrados, entre ellos, Daniel J Royse, Tan Qi, Shang Xiao Dong, Philippe Callac, Diego Zied, María del Carmen Bran, Gerardo Mata y José E. Sánchez, originarios de países como Estados Unidos, Brasil, Francia, China, Guatemala, y México. Además de las conferencias hubo participantes en la modalidad de trabajos orales y carteles, con participaciones de diversas partes de México.

Los conferencistas abordaron temáticas relacionadas con los avances en la investigación de hongos tropicales, tanto silvestres como cultivados, organismos que han sido poco estudiados, pues en general se tienen más conocimientos sobre los hongos comestibles de regiones templadas, como son los casos del champiñón –Agaricus bisporus– y del shiitake –Lentinula edodes–.

Uno de los objetivos del encuentro fue reunir a especialistas para compartir y discutir información y avances sobre investigaciones en el tema, y con la información recabada, se producirá un libro con los temas abordados, lo cual contribuirá a que personas que no estuvieron presentes en el simposio tengan acceso a dicha información.

Sánchez Vázquez explicó que debido a que hay mucho que saber sobre los hongos tropicales, se convocó al simposio también a estudiantes y jóvenes profesionistas relacionados con el tema, para aumentar el interés en esta temática y motivar la realización de nuevas investigaciones.

El simposio contó con el apoyo de la Dirección Académica de ECOSUR y de dos proyectos de investigación de ECOSUR: “Diseño, construcción, equipamiento y puesta en marcha de un centro estatal de innovación y transferencia de tecnología para el desarrollo de la caficultura chiapaneca” e “Innovación socioambiental en zonas cafetaleras para la reducción de la vulnerabilidad”.

Además de las conferencias, se realizaron presentaciones de bailables, música y un recorrido a la zona cafetalera del Soconusco, resaltando la rica cultura de esta región.

Más información:
José Ernesto Sánchez Vázquez
(esanchez@ecosur.mx)

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Primer Congreso Internacional de Áreas Naturales Protegidas

Everardo Barba Macías, investigador del Departamento de Ciencias de la Sustentabilidad de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), Unidad Villahermosa, formó parte del comité organizador y comité científico del Primer Congreso Internacional de Áreas Naturales Protegidas, realizado el 10 y 11 de noviembre, en la Ciudad de México.

Al congreso asistieron 284 ponentes quienes presentaron avances en investigación, acciones de manejo y tendencias actuales sobre la administración y manejo de los recursos naturales en las ANPs.

Participaron las investigadoras y los investigadores de ECOSUR, Lorena Ruiz, Guadalupe Álvarez, Alfonso Ángel González, Antonio Muñoz, José Raúl Vázquez, Christiane Junghans, Neptalí Ramírez, Benigno Gómez, Maricela García, Carla Zamora, Rocío Rodiles, Trinidad Alejandro Guillen, Alejandro Ortega, Dora Ramos, Francisco Gurri, Marisa Silva, Adriana Castro, Romeo de Jesús Barrios, Dulce María Infante, Eduardo Chamé, Danielle Barriga, Guillermo Montoya, Miguel Ángel Vásquez, entre otros.

Este encuentro promovió el intercambio científico entre profesionistas, autoridades gubernamentales e investigadores de instituciones públicas y privadas, nacionales e internacionales, dedicadas al estudio y manejo de las Áreas Naturales Protegidas (ANPs).

Este congreso fue organizado por la Red Nacional de Áreas Naturales Protegidas (RENANP), impulsada por el CONACYT, la cual promueve la asociación transdisciplinaria e interinstitucional de investigadores. Actualmente la RENANP está constituida por 15 investigadores de universidades y centros de investigación nacionales.

ANPs