Realizan “Festival del Agua” en San Cristóbal de Las Casas

El 3 de mayo se llevó a cabo el “Festival del Agua” en el centro histórico de San Cristóbal de Las Casas, el cual tuvo como lema “El agua es sagrada, nosotros somos agua, cuidar el agua es cuidar de nosotros mismos”.

En el evento se recordó que en 2010 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció el agua como un derecho humano, y que en 2012 México reconoció este derecho en el artículo 4o de la Constitución Política, que a la letra dice “Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento del agua para el uso personal y doméstico, en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible”. Sin embargo, los organizadores del evento expresaron que la disponibilidad de agua para los 203 344 habitantes de San Cristóbal de Las Casas se ha visto drásticamente afectada por la reducción de sus mantos acuíferos como consecuencia de la sobrepoblación, la deforestación y la explotación industrial.

Asimismo señalaron que la falta de una planta de tratamiento de aguas residuales ha dado lugar a una grave contaminación de los lagos y los humedales de la cuenca de Jovel –nombre con el que se conocía antiguamente la ciudad de San Cristóbal de Las Casas.

“Esta agua contaminada es a la que tienen acceso catorce comunidades de la periferia que logran extraerla y acarrearla para regar los vegetales que a su vez venden en el mercado y centro de la ciudad y que terminan siendo consumidos por la misma población. El agua mal tratada puede llegar a generar graves enfermedades en las personas, desde problemas intestinales hasta otros más graves”, señaló Edgar Sulca Baez, coordinador del Seminario Permanente sobre Cultura y Cambio Climático.

Por otro lado, Héctor Javier Sánchez Pérez, investigador del Departamento de Salud de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), dio a conocer que según un estudio realizado por los Laboratorios Institucionales de ECOSUR, el agua de los humedales de San Cristóbal de Las Casas tiene grandes cantidades de bacterias patógenas, del grupo coliformes, que superan ampliamente las normas aceptables de calidad de agua, lo que la hace potencialmente peligrosa para la salud humana y por ende no apta para consumo.

Ante esta situación, académicos de diversas instituciones y disciplinas, así como personas de organizaciones de la sociedad civil y público general interesado en estudiar y discernir las maneras más eficaces para contener, disminuir y mitigar los efectos del cambio climático, concluyeron que ante la insuficiencia de agua, la cual es cada vez más escasa y su mala calidad en el Valle de Jovel, su defensa y mantenimiento exige la creación de una nueva conciencia que parta de una nueva concepción en la relación del humano con el ambiente, para lo cual realizaron un manifiesto que señala:

Que el agua no es una mercancía; que es un derecho de todos los seres vivos; que es urgente detener la tala de árboles y reforestar con árboles nativos porque son guardianes del agua y de la vida; frenar el monocultivo de pino; exigir el cumplimiento de la normatividad para frenar la extracción de grava y arena. Asimismo demandaron dejar de rellenar los humedales, buscar ecotencias eficientes para detener la contaminación del agua, respetar el mandato internacional del derecho al agua potables y su saneamiento, y que el gobierno deje de realizar concesiones irresponsables al capital privado.

En el evento, organizado por el Seminario Permanente Cultura y Cambio Climático en el que participan investigadores de ECOSUR, del Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (CESMECA), la Universidad Autónoma Chapingo, y la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), participaron organizaciones de la sociedad civil y público en general.

Por ECOSUR presentaron ponencias Héctor Javier Sánchez Pérez, Omar Felipe Giraldo Palacio y Neptalí Ramírez Marcial, investigadores de ECOSUR, con las pláticas “Riesgos microbiológicos por consumo de agua en San Cristóbal de Las Casas”, “Agua y habitar” y la “Importancia del mantenimiento y la siembra de árboles nativos en la cuenca de Jovel”, respectivamente.