Presentan libro sobre experiencia migratoria de niños guatemaltecos en Tapachula

El pasado 28 de marzo, Martha Rojas Wiesner, investigadora del Departamento Sociedad y Cultura de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), presentó su libro “Narrativa y fotografía de niños y adolescentes trabajadores guatemaltecos en Tapachula, Chiapas”, en  Concepción Tutuapa, comunidad perteneciente al Departamento de San Marcos, Guatemala.

La investigadora de Ecosur realizó dos presentaciones, una ante la Asamblea del Consejo Municipal de Desarrollo y otra ante el personal docente de la escuela de educación básica Fray Bartolomé de Las Casas, la cuales fueron gestionadas respectivamente por Roberto Canseco, cónsul de México en Tecún Umán, Guatemala, Justo Velásquez del Movimiento de Trabajadores Campesinos (MTC) y Samuel Reynoso, síndico municipal de Concepción Tutuapa.

En la Asamblea del Consejo Municipal de Desarrollo, que reúne a los Consejos Comunitarios de Desarrollo Urbano y Rural (COCODE), Martha Rojas explicó que la publicación plasma la experiencia de niños y jóvenes migrantes de Guatemala que trabajan en las calles en Tapachula. Señaló que a través de sus testimonios, 20 niños dan cuenta de sus motivaciones para ir a trabar a México, entre las que destacan no solo obtener recursos económicos sino su interés de seguir estudiando. “Los niños trabajan para seguir adelante, se preocupan por su comunidad, se preocupan por su futuro, quieren regresar a sus comunidades y contribuir” destacó la experta en migración, quien refirió que la mayoría de los niños y jóvenes que participaron en el proyecto son originarios de Concepción Tutuapa, de ahí su interés en presentar la publicación en este lugar, además de haberles dicho a los niños que dieron su testimonio que visitaría su comunidad de origen.

La investigadora de Ecosur hizo énfasis en que la experiencia migratoria de estos niños es positiva y que es necesario reconocer su trabajo y buscar formas de acercamiento para su protección como personas que pueden estar en condiciones de vulnerabilidad.

En la escuela Fray Bartolomé de Las Casas comentaron la publicación Hugo Ángeles, investigador independiente experto en migración, y Álvaro Caballeros,  académico de la Universidad de San Carlos de Guatemala, experto en los derechos de la niñez migrante, y también ofreció sus comentarios el cónsul de Tecún Umán.

Hugo Ángeles narró que los testimonios del libro surgieron de un taller que se realizó en la Casa de Día de Tapachula, un albergue del gobierno estatal, donde los niños, niñas y jóvenes migrantes que trabajan en las calles van a comer y descansar de sus largas jornadas de trabajo. Explicó que se les pidió a los niños y jóvenes que  participaron en el taller que tomaran fotografías de sus objetos de trabajo, por lo que la publicación presenta retratos de sus manos, pies, cajones donde venden chicles, cajones con los que lustran calzado o el palo que sostiene los dulces de algodón, así como su experiencia de la migración de Guatemala a Tapachula, y la experiencia adquirida en sus trabajos, pues a su corta edad  varios han tenido 4 o 5 trabajos.

El experto en migración, quien colaboró en los talleres, dijo que la publicación no pone a los niños y jóvenes como víctimas, sino que destaca su importante papel en el trabajo, sus deseos de superación como seres humanos, el rol que juegan para ayudar a sus padres y hermanos, y para seguir estudiando. Destacó que en los relatos se puede leer  “Voy a trabajar para comprar mis cuadernos, mi ropa y zapatos y seguir estudiando” y refirió que sin los ingresos de sus trabajos como vendedores de dulces u otros, que para algunos pueden ser insignificantes, estos niño no podrían seguir estudiando y que de hecho algunos niños no podrán continuar sus estudios más adelante.

Para Hugo Ángeles, las fotografías y testimonios que presenta el libro rescatan lo valioso del trabajo de estos niños —cuyo nombre real aparece en la publicación porque así lo quisieron, aunque se les explicó que para su protección era mejor que aparecieran con otro nombre— y es necesario que los gobiernos de Guatemala y México, así como padres, maestros y demás personas que “tenemos que ver con estos niños y niñas” dialoguen sobre acciones que pueden realizar ante este fenómeno.

Álvaro Caballeros, del Instituto de Estudios Interétnicos de la Universidad de San Carlos, recordó que la migración en esa región transfronteriza de Guatemala y México es histórica.  Explicó que a través de la publicación puede verse que los niños trabajan para  apoyar las economías empobrecidas de sus familias y para seguir estudiando, por lo que llamó al gobierno de su país a brindar los satisfactores básicos a niñas, niños y adolescentes para evitar ponerlos en riesgo. Por otro lado, reconoció el esfuerzo de Martha Rojas de devolver los resultados de su investigación a la comunidad, propiciando el vínculo entre dos regiones fronterizas y poniendo en la mesa un asunto en el que tienen que intervenir padres y maestros, además de los gobiernos de Guatemala y México.

Desde la perspectiva de Roberto Canseco, cónsul de México en Tecún Umán, “no hay que ver la migración como algo negativo sino como un fenómeno que se tiene que atender” y partir que es una responsabilidad compartida entre México y Guatemala. Para el funcionario mexicano es necesario enfocarse en brindar educación a niñas y niños, para que decidan migrar como un deseo y no como una necesidad. Explicó que  ahora  buscar dinero es una solución inmediata, pero si las niñas y niños migrantes dejan de estudiar no tendrá recursos para salir de esa situación. Asimismo, indicó que es necesario que ningún niño abandone la escuela, estando en Guatemala o Tapachula, que la niñez migrante tiene derecho a la educación estando en México, como cualquier niño o niña mexicano, y exhortó a los maestros a orientar a los niños y las niñas que migran a Tapachula sobre sus derechos y a animarlos a denunciar los abusos que cometan las autoridades contra ellos.

Los maestros, algunos de los cuales narraron haber ido a trabajar a Tapachula en su niñez, exhortaron a las autoridades  a darles un trato especial a los niños y las niñas migrantes que van a trabajar solos y a seguirlos apoyando porque están expuestos a abusos.

Asistieron como invitados a este encuentro Rocío del Carmen Solís Luna, directora de Protección a Migrantes de la Secretaría para el Desarrollo de la Frontera Sur del estado de Chiapas, Angélica Ramírez Díaz y Nuvia Cecilia Izaguirre Oliva, jefa del Departamento de Capacitación y Empleo, jefa del Departamento de Atención a Migrantes del H. Ayuntamiento Municipal de Tapachula, Walter Arreaga, coordinador en Guatemala de la Organización Internacional para las Migraciones y Juan José Monterroso, asesor general del MTC, y aproximadamente 8 integrantes más de dicho movimiento.

Puedes encontrar el libro en: http://www.ecosur.mx/libros/producto/narrativa-y-fotografia-de-ninos-y-adolescentes-trabajadores-guatemaltecos-en-tapachula-chiapas/

 

Fotografía: Marco Girón